jueves, 3 de abril de 2025

Presagios.

 

El tiempo es mi desahogo existencial, el momento de luz y sombra.

Instantes, fantasías, quimeras innombradas que habitan mi ser.

Tormentos que batallan en soledad y nostalgia.

¿Qué somos, sino poesía? Hojas caídas de árboles y flores sin dueño.

Amalgama de pecado, muerte y sufrimiento. Seres errantes.

Amar es el último vestigio de una humanidad en ciernes

La crisálida que reúne sentimientos como perlas en el vacío.

La triste palabra del olvido y el recuerdo del ayer.

Memoria, silencios, presagios y visiones del porvenir.

 

3 de abril del 2025.

Carta al director: Vialidad

 

Señor director:

A través de la presente quisiera manifestar mi preocupación respecto a vialidad en Atacama con especial énfasis en los tramos de ciclovías de Copiapó; si bien en los últimos años ha existido una creciente preocupación por estos temas, ampliando la cobertura y kilómetros de esta, en miras de una ciudad más amigable con el medio ambiente, que promueva un estilo de vida más saludable y que contribuya a descongestionar el tránsito vehicular de la ciudad que en horas punta resulta un verdadero quebradero de cabeza para los copiapinos, sin embargo, aún se está al debe, dado que parte de las ciclovías no se encuentran en buen estado, generando baches o accidentes a ciclistas y, en mi caso particular a quiénes nos desplazamos con movilidad eléctrica o scooter hacia nuestros trabajos y hogares.

El pasado viernes 28 de marzo, viví en carne propia la problemática de desniveles de los pavimentos, así como la escasa iluminación, pues tuve un accidente de trayecto hacia mi lugar de trabajo, el que afortunadamente no fue de gravedad. Del mismo modo en varias ocasiones he visto falta de educación vial en los automovilistas, que no en contadas ocasiones no respetan a los peatones y a quiénes nos desplazamos con movilidad alternativa.

Sin ir más lejos debiese existir mayor preocupación por la seguridad vial, es por ello que las estadísticas no mienten; según datos actualizados de la ACHS, los accidentes protagonizados por scooters eléctricos han aumentado sostenidamente más de 4% por año, según cifras del año 2022 al 2024. Asimismo, el académico Ricardo Hurtubia de la Escuela de Arquitectura y del Departamento de Ingeniería de Transporte UC, ha señalado en entrevista a Diario La Tercera en enero del 2024, lo peligroso que puede resultar la movilidad eléctrica si los pavimentos se encuentran en mal estado “ante cualquier desperfecto en el pavimento es más probable una caída. Al mismo tiempo, esto les impide reaccionar rápido ante problemas o imprevistos”.

Por lo anterior hago un llamado al MOP y MINVU, a dar prioridad a estas materias que no solo son una problemática de vialidad, sino que, ante todo de calidad de vida, hacia un futuro más sustentable y que resguarde la seguridad ciudadana.

            José Patricio Chamorro Jara, docente universitario de Copiapó.

Corazón silenciado.


 Alma solitaria que se adormece, medianoche de oscuridad

Tránsito errante en el vagar de los pensamientos futuros

Incierto destino en el caos efímero de la existencia

Primordial espíritu ancestral que espera ser descubierto

Frío interior sumergido en las entrañas de la tierra madre

Ausencia perenne de un corazón silenciado.


 25 de enero del 2025

viernes, 31 de enero de 2025

Anochecer en el flujo de la consciencia.

Anochecer en el flujo de la consciencia.

Santiago, 6 de junio del 2014.

Apoyándome solo en mi escritura, me siento desnudo como un poeta que se desvanece en soledad. Cuando me encuentro inmerso en el flujo social, me siento un ente más, guiado por mis ideas y pensamientos. Conozco mi letra y carácter reflexivo, que a veces mi voluntad es tan férrea que soy capaz de recorrer largos caminos y trechos con mi fin personal. Me autoimpongo sendas tareas personales y acompaño mi soledad con la memoria y los libros. Hoy es un día lluvioso y frío, sin embargo, mi ser me acompaña, ¿cuántos escritores habrán pasado por lo mismo? Lo propio, la habitación personal donde se dirige nuestra mirada y flujo de consciencia es la verosimilitud de un espíritu y perspectiva personal. Hoy recorrí calles tantas veces pisadas y la vida, no obstante, suma y sigue. El fluir vital es un hálito de correspondencias fugaces y misterios por descubrir. Mientras la lluvia amaina y a ratos, arrecie; escribo y me resguardo en los aposentos de mi escritura. Las *diversas* personas, dignos dignatarios de los más ocultos pensamientos, dan cuenta de las aspiraciones de una vida y su mantra personal, el canto ayurvédico de la contemporaneidad, del momento post-apocalíptico del pensamiento.   El viento sigue y la vida continúa, nada hay más viejo que una fotografía ya capturada y un nuevo día por comenzar. El hablar es momento pasajero, instantes sin destino y el inicio de un comienzo. En la temporada del infierno, respiro y desato pensamientos, me sumerjo en la siempre viva esperanza de seguir viviendo y captar el flujo de un profundo sentimiento. Las horas eternas del porvenir lejano de la alondra que duerme y el viento silente del sol poniente. Poetizar los espacios y conmemorar el flujo de consciencia.

 

PD: Transcripción de mi manuscrito original del año 2014.

1 de febrero 2025.  


domingo, 29 de diciembre de 2024

Vísperas de un nuevo año.

 

Cada día es un regalo que nos invita a explorar, sentir y amar. No son los años vividos los que nos hacen más o menos sabios, ni mucho menos sensatos; más bien cuando logramos conectarnos con la esencia de lo que somos es cuando realmente comenzamos a vivir. A mis 33 años y a vísperas de un nuevo año que comienza, considero que ese redescubrirse solo se logra si escuchamos nuestra voz interior con calma, paciencia, sobre todo con nosotros mismos y con los mil y un errores que posiblemente seguiremos cometiendo. Estamos en esta existencia para aprender a disculparnos; quizás sea la autocompasión y el perdón propio lo más cercano al amor. ¿Se puede vivir acaso sin amarse a sí mismo? El redescubrirse en un gesto, en una mirada, incluso en los silencios es la antesala a lo poética que puede resultar la vida si prestamos atención a los detalles y nos conectamos con el tiempo presente.

El pasado y el futuro solo son la instantánea de un momento de nuestra vida, mas lo que realmente somos es el reconectarnos en una temporalidad en la que el estar en un aquí y en un ahora se genera la posibilidad de ser quiénes deseemos, perfilar nuestra identidad sin limitarnos al anclaje de lo vivido y en la incertidumbre de las posibilidades.

 

                                                               José Chamorro, 29 de diciembre del 2024, Copiapó.

sábado, 24 de agosto de 2024

La poesía de tus ojos.

 Amo tus caricias en la fragilidad de mi alma.

La poesía de tus ojos que me miran absortos en silenciosa cadencia.

Mi piel erizada en tus manos, vibratoria, sensitiva, ansiosa de ti.

Comulgando en pasiones, desatadas, alucinantes que estallan en astros lumínicos esparcidos al universo.

Cuántica energía, orgásmica que adormece en quietud cósmica

Un solo organismo, febril que late en tu pecho multiforme, asido de la comisura carnal de tu boca.

José Patricio Chamorro, 17 de agosto del 2024, Copiapó.

domingo, 21 de julio de 2024

Reescritura viaje Bolivia - Argentina – Paraguay.

 

El siguiente relato es una reescritura, a través de los intersticios de mi memoria, acerca de experiencias de viajes vividas en el verano del año 2020, a fines de enero. Si bien estuve viajando durante mes y medio entre 7 países; a saber, Chile, Perú, Ecuador, Bolivia, Argentina, Paraguay y Uruguay, por aire y tierra; este relato solo toma en consideración algunos de los recuerdos entre Bolivia – Argentina – Paraguay.

 

Comenzaré esta historia fragmentada que se remonta al caluroso verano del 2020, antes que la pandemia azotara a Latinoamérica. Después de un recorrido de un mes por Perú y Ecuador (Guayaquil); me dispuse a recorrer Bolivia, pasando por las empinadas calles de La Paz, donde pude conocer la ciudad de extremo a extremo gracias a los teleféricos y donde me encontré con coterráneos y a su vez, conocí a una chica boliviana, quién residía en España, pero que andaba visitando a su familia por esos días y que, afablemente me mostró los lugares más populares de la ciudad con su gastronomía y cultura. También visité Sucre, la ciudad blanca, que desde su portal clásico resultaba imponente, donde recorrí sus calles, festividades locales y me aventuré a salir con un guapo boliviano. En contraste, visité Potosí, donde se apreciaba el pasado minero y, pese a la explotación y colonización vivida (de lo que pude informarme en el circuito cultural por la Casa de la moneda) y, que, tras salir de sus muros a la calle, se encontraban en plena celebración del día de pago minero, sollocé de sentimientos encontrados por tanta felicidad y alegría, pese a la pobreza y sufrimiento vivido en tantas generaciones.

Luego, continúe mi viaje hasta llegar a Uyuni, donde exploré el hotel de sal, sus salares, ferrocarriles de antaño y tomé un tour con una familia que venía de otras zonas de Bolivia, donde recorrimos una amplia diversidad de bellos paisajes protegidos e incluso estuvimos en termas y géiseres. Sin embargo, aquello que probablemente hasta el último día retendré en mi retina, fue la experiencia del tour nocturno, donde me levanté a las 5 am, para poder apreciar la vía láctea y, posteriormente el amanecer reflejado en el salar de Uyuni. Finalmente, mi último destino boliviano fue Santa Cruz de la Sierra, donde nuevamente conocí a una coterránea chilena, también profesora de español, quién se había dispuesto a pasar sus vacaciones en Bolivia. Ella resultó ser muy sociable y se había hecho amiga de un chico nicaragüense con quién estuvimos compartiendo en un hostal por tres días y donde pudimos degustar la gastronomía local, conocer museos y zoológicos de la zona.

Sin embargo, era momento de continuar con mi travesía, así que ella me acompañó a comprar el boleto hacia Paraguay, que era mi próximo destino. No obstante, no estaban disponibles agencias de viaje directo hacia allá, lo que inesperadamente y por pecar de inocentes, me llevaron a comprar tickets en una agencia boliviana, que como después me enteraría, revendían los pasajes a precios más caros y con tramos más cortos en los que debía hacer transbordo, lo cual en sí era una estafa. Pese a ello con los tickets revendidos, vivencié una travesía no exenta de altibajos, pero sin duda, más emocionante en el paso fronterizo de Bolivia- Argentina, evitando el chaco paraguayo.

Una vez dentro del primer bus rumbo a la aventura; me aguardaban varias horas de noche viajando, donde según lo pronosticado llegaríamos de madrugada; aun así, todavía acontecerían situaciones inesperadas. Antes de llegar a nuestro destino, el bus paró de frentón, ya que nos habíamos topado con un paro nacional de camioneros, lo cual no solo a mí, sino que a todos, no nos quedó otra opción más que cruzar caminando un par de kilómetros hasta la ciudad más próxima, que era Villamontes. Una vez allí, ya de madrugada, gracias a unas chicas de buena voluntad en una bencinera, me dieron el contacto de un taxi a quiénes ellas mismas llamaron telefónicamente. De momento había sorteado los primeros obstáculos, pero como no tenía más sencillo para pagar, tuve que buscar un cajero automático en Villamontes y poder pagar el viaje al taxista, quién me llevó a una parada desde donde salían varios minibuses compartidos, que me llevarían hasta la aduana boliviana-argentina en el paso fronterizo Yacuiba- Mazza.

Allí me esperaba una mujer hacia el lado argentino, contratada por la agencia de viajes, para que me entregara el ticket para el siguiente transbordo, pero como si fuera poco, además de la fila eterna de la aduana; al parecer por ser chileno, me llamaron los policías de la aduana a una cabina, donde me interrogaron por los motivos de mi viaje, vieron cuánto efectivo llevaba, donde dado mis escasos recursos económicos en efectivo, tuve que explicarles que llevaba más dinero en mis tarjetas de crédito; ante lo cual en apariencia no hubo mayores problemas, pero aun así quisieron revisarme y, aunque guapos ambos, lo que resultaba atractivo, me pusieron en una incómoda situación, ya que uno de ellos me palpó de arriba abajo, deteniéndose en mis glúteos efusivamente, registrando para ver si llevaba droga u otros estupefacientes. Luego que esos policías de manos largas o agentes argentinos me dieron el vamos, pude continuar con mi travesía para encontrarme definitivamente en el lado porteño.

El nombre de la ciudad en el sitio argentino era Mazza o también conocido como San José de Pocitos en la provincia de Salta, pero como no tenía dinero en efectivo en moneda local y mi celular se estaba descargando, tuve que apearme a esperar el bus para el cual faltaban dos horas y aún no había desayunado. Aunque la situación resultaba precaria, la providencia todavía estaba de mi lado y fue allí fue que me encontré a un joven hijo con su madre que eran venezolanos recorriendo Latinoamérica con quiénes no solo entablé una conversación, sino que me compraron un desayuno sin esperar nada a cambio, apiadándose de mi situación  como extranjero en una ciudad desconocida en la cual no servían las tarjetas de crédito, al menos mientras esperaba el bus en la terminal.

Luego, cumplido el tiempo de espera estipulado, pude tomar el minibus de acercamiento, que me dejó en una parada en la zona más septentrional de la argentina en pleno descampado, donde había una bencinera en desuso y una garita de carabineros.  En aquella parada argentina tuve que esperar varias horas, dado que el bus que me llevaría a Asunción en Paraguay venía retrasado; ante la incómoda espera en plena carretera con un calor dantesco, donde transitó mucha gente en el transcurrir de las horas, aproveché de leer y releer Cumbres borrascosas de Emily Brontë. Al menos en ese lapso, me sentí acompañado por los policías de la garita de enfrente, aunque como todo era un sitio baldío, cuando tuve la necesidad de ir al baño, no tuve más opción que ir hacia aquella bencinera desolada, pero más allá de la trastera que era, aún los servicios funcionaban.

Finalmente llegó el bus que me llevó hacia Asunción, donde para compensar la estafa boliviana por los tickets, bebí todo el café que pude y que estaba a disposición. Luego de una larga noche, paramos en un local de comida en cuya ciudad desconozco y allí pude acceder a un cajero automático argentino y con ello poder comprar una milanesa, que fue mi sustento hasta llegar a Paraguay. Sumando y restando, esta travesía había resultado interesante (se me había olvidado mencionar, que en el primer bus de acercamiento entre aduanas me había ido sentado con otro migrante, cuya conversación fluyó entre sus viajes, recorridos y recomendaciones para cuando llegara a la capital paraguaya).

Un nuevo día comenzó y la suerte estaba de mi parte, brillando como el oro, pues un caballero le consultó una dirección a una chica paraguaya y, dado que no tenía idea en dónde estaba parado aún, me atreví a consultar por recomendaciones dónde hospedarme en la ciudad y ella, amablemente y con gran confianza me dijo que la aguarda en la terminal, ya que ella iría a buscar su auto. Confié en ella y, efectivamente me llevó en su auto a almorzar gratuitamente en su casa y durante la semana que pasé en Asunción, me llevó a conocer parques, tomar fotos turísticas, incluso cuando tuve alguna cita, ella me iba a buscar y a dejar al hotel céntrico donde me hospedé. Visitamos museos y en las noches salíamos a probar la gastronomía de la zona.

Continuará…

 

José Chamorro, 21 de julio del 2024.

jueves, 11 de julio de 2024

Dormirme en tu regazo.

 

El deseo duerme en tus ojos, en tus caricias y abrazos.

Soy el descansar profundo de la vida en tu mirada apasionada.

Anhelo vivir, muriéndome en el fuego de tu alma.

Otros cuerpos en tu memoria serán olvido,

Mas mientras duerma en tu regazo, mi boca será eternidad.

Cuerpos postrados al infinito sol que nos cobija,

en la infinitud de nuestros destellos universales somos chispas errantes.

Somos erupción volcánica en la silenciosa noche que nos aguarda,

En los confines de la Tierra y en la oscura noche del silencio.

 

José Patricio Chamorro Jara.

11 de julio del 2024; Copiapó.

PD: A Miguel, el amor de mi vida en su paciencia infinita.

sábado, 15 de junio de 2024

Destellos de amor.

 

 El dolor de amor es la punzada más certera en el alma.

¿Somos libres al amar cuando sentimos dolor?

Ser individualidad acompañada, trago amargo del olvido.

Oscuridad en ciernes que atraviesa la noche infinita.

Amalgama de silencios desterrados, sentir destemplado.

Amoratado roce en la piel en traslúcida calma.

Tempestad amainada en las venas de la muerte.

Miedos, inconclusas historias sin principio ni final.

¿Qué se ama cuando se ama?

La ráfaga del destello de una estrella fugaz en el firmamento.

 

José Patricio Chamorro, Copiapó, 15 de junio del 2024.

PD: Dedicado a Miguel. Sin duda, el amor que penetró en los intersticios de mi alma.

sábado, 18 de mayo de 2024

Desafiar al pudor.

Escribir poesía en estos tiempos es desafiar el pudor, la elocuencia y a la vida por unos mendrugos de misericordia que carecen de vida, es blasfemar al olvido. Es un duelo consagrado de mentiras, es buscar la palabra imprecisa que me sabe a verdad, es la rapidez de los dedos que escriben con torpeza lo que la ligereza del pensamiento dicta. Es anclar la prosa al verso, es destruir la fantasía por una sílaba impronunciable, por la palabra destrozada, por los abismos de la memoria, por el tránsito del temperamento que se agita y que clama cambiar de dueño a un viandante que se enamore de sus suspiros, de su locura y lacerante burla de los amigos conocidos, que con una hojarasca se esfumaron de un chasquido, lo que un tiempo fue, hoy es solo tiempo perdido, el cambio de aires y el viento que sopla en contradictorias decisiones para quien busca escaparse de lo cotidiano y refugiarse en la vida que se le escapa a pedazos.

Me relaja mirar el reflejo de la noche por la ventana, mientras escucho música, pienso en ti y el silencio de las estrellas envuelve mi mirada, es como re-encantarme con la poesía de la vida, es dejarse ser sin limitaciones, ni prohibiciones, es como un abrazo a la distancia, es sentir la soledad acompañada, es como estar con quién se extraña sin preocupaciones, sólo con quién amas, la naturaleza, el momento, la compañía, sin necesidad de nada más que el uno del otro, eso es la vida y eso es amar, sin preocuparse de si mañana amanecerá, porque el amanecer está en los ojos del ser amado, en sus angustias y en su felicidad. Amar como se aman la eternidad al firmamento, es estar contigo en cada momento,  es volver a escribir poesía sin malograr ningún verso, sin necesidad de la precaria métrica que coarta los sentimientos, pues enamorare es vivir la vida con la frecuencia de los latidos de un corazón consagrado a bullir en imágenes y torbellinos.

Texto escrito por José Chamorro el 11 de septiembre del 2017.

Mundos paralelos

En el sueño era un narrador omnisciente que todo lo sabía. La historia sucedía en un laboratorio donde se realizaban distintos experimentos, habían informantes infiltrados  que le avisaban a la científica a cargo del programa de eliminación, quiénes debían morir.

Previo a eso ella tuvo un problema con uno de los científicos, por lo cual debía asesinarlo. Sin embargo, esta vez nació en ella un sentimiento diferente.

Habían cientos y cientos de científicos y cada vez que alguien averiguaba más de lo que debía saber lo asesinaban enviándolo a una especie de cápsula en uno  de los niveles subterráneos, donde habían muchas más en las que te dormían y luego despertabas en otros realidad, ¿Virtual? Esas cápsulas se cerraban como en una jaula de hierro que no te permitía escapar y te incineraban dentro.

Esta vez la científica a cargo de ejecutar el programa le carcomió la consciencia por las miles de muertes llevadas a cabo y se metió a una cápsula de manera voluntaria. (Éstas se cerraban al completarse los cupos). Por ello quedó libre uno de los científicos que debía morir.

En ese momento la narración se traslada a la otra realidad, cuyo mundo paralelo era similar a la tierra, pero donde la flora y fauna en extinción se desarrollaba libremente.


Sueño del 24 de julio del 2019.

sábado, 20 de abril de 2024

Emociones encontradas.

¿Qué es la frustración, sino aquello que evadimos desde nuestra insatisfacción del deseo? Ser un ser libre en una sociedad que adormece tu sentir, que normaliza sus convenciones y se vuelve un patrón en el que debemos encajar. Un molde hecho a ultranza de la moralidad de la época.

¿Ansiar la libertad y actuar en consecuencia, es lo que nos imposibilita a amar? Si el amor es libertad y este se construye a través de las decisiones diarias, ¿no debiese ser la voluntad de elegir, de ser junto a otro, el peldaño que construye la felicidad?

Ser feliz en nuestra cotidianidad pareciese ser un acto de vanidad en un mundo que se cae a pedazos. Somos el vicio corrupto del placer sin memoria. Porque esta nos constituye en forma, simetría perfecta de lo que somos en esencia. Es, por tanto, la ausencia de esta, la omisión involuntaria la que nos arrastra al vacío. Amar nuestra existencia con lo que somos, con lo que perdimos. Aquellas sombras que confluyen en la agonía de nuestros pensamientos. El amor no es más que la sombra de nuestra verdad, el relato de nuestra existencia.

 

Copiapó, 20 de abril del 2024.


sábado, 6 de abril de 2024

Éxtasis amatorio.

El roce de tu piel acaricia mis pasiones.


Se realzan mis sentires en tus vertiginosos latidos.


Tus hombros me cautivan en su hombría destemplada.


Atenazas mis muslos con tus manos temblorosas.


Somos un solo espasmo de violento éxtasis.


Hundidos en el placer de nuestros sentidos arrobados al amanecer.


Copiapó, 7 de abril del 2024.

Tiempo desvanecido de la infancia.

 El recuerdo atenazador de una infancia desvanecida. De niño esperaba en silencio, mirando por la ventana de la casa de Santiago que daba a la calle, mientras una lágrima recorría mis ojos por la llegada de mi madre que día tras día dejaba su vida en el trabajo.

Transcurrían las hrs y el sentimiento de soledad, ese vacío existencial de que mi madre no volviese, aguardaba. El deseo de verla, pero que no sabría a ciencia cierta si sería así.
Era el mundo que me arrebataba a mi madre por un lapso de hrs.

jueves, 15 de febrero de 2024

¿Tú eras la pieza que faltaba?

¿Tú eras la pieza que faltaba?

Contigo formamos el puzzle de la vida, nuestra vida.

Aquella que se construye con paciencia infinita.

Como un rayo de sol que cubre un campo de flores.

Somos el latir de dos corazones que fulguran al amor.

Sinfonía universal en las misteriosas aguas de un oasis  del desierto.

Claroscursos apasionados  en verdades recreadas.

No eras solo una pieza faltante, eras la forma perfecta que calzaba en mí.

José Chamorro, 15 de febrero del 2024.

Puñal a traición.

La traición se sirve en plato frío.

 

Sin misericordia, ni resentimiento.

 

Se vierte en amarga destemplanza en un suspiro.

 

Es la muerte acechando la sonámbula vigilia.

 

Aguardando, perdiéndose en los confines del abismo.

 

Puñal que agrieta las entrañas del corazón.

 

8/2/2024, Copiapó, José Patricio Chamorro.

miércoles, 7 de febrero de 2024

El laberinto surrealista - (José Chamorro - 18-01-2009 - Texto incompleto).

Prólogo. El presente trabajo, no pretende ser un análisis profundo en lo que ha sido y es el Surrealismo, sino más bien una exploración en los distintos ámbitos de influencia Surrealista, una visión amplia, que nos permitirá compenetrarnos con este movimiento de vanguardia, que sin lugar a dudas ha influido en los lineamientos y preceptos de nuestro diario vivir, aunque nos sea casi imperceptible. Con las investigaciones realizadas, que me servirán de sustento para mi trabajo, no tan sólo pretendo dar a conocer las diversas perspectivas en las que se manifiesta este movimiento, sino que sobre todo como mencioné anteriormente, busco esclarecer y dar a conocer los influjos que éste tiene en nuestra vida y en las distintas concepciones que poseemos de ella. Cabe destacar que en cuanto a cómo estará estructurado, éste será propuesto en formato de Narrativa imaginativa, a través de la cual nos adentraremos en las profundidades surrealistas, atravesando los distintos senderos que este nos presenta, surcando así los recovecos de este laberinto enmarañado, el que si bien, en su primera impresión nos forja una realidad inescrutable, a medida que avancemos en él, se nos irán abriendo las posibilidades de comprensión y más aún, iremos descifrando este “gran misterio” , según ha planteado uno de los máximos exponentes y fundador del Surrealismo; André Breton. Desde este planteamiento se configura mi escudriñamiento, vislumbrarlo desde diversos aspectos, para así advertirlo en su totalidad o al menos un posible acercamiento ante este gran misterio. En primera instancia, el punto de partida será nuestra imaginación, para así introducirnos en el laberinto Surrealista, en el que encontraremos de forma hilada y narrativa, el contexto en el que se desarrolla, los movimientos previos a éste, sus inicios y así un recorrido por su historia, pasando por cada una de las etapas que posee, conociendo la visión que tenían quienes lo conformaban y sus aportes. Siguiendo una línea similar y para hacer más ameno y comprensible su estudio, lo seccionaré en períodos, encontrando de este modo; dos macro etapas: Surrealismo y Neosurrealismo; definición última que he formulado como una posible 2ª etapa, la cual forma parte de mi hipótesis fundamental, que comprobaré a lo largo de la composición literaria. Finalmente, antes de adentrarnos en la visión de mundo Surrealista, los invito a abrir su imaginación, a dejarse llevar por este apasionante mundo que se nos es presentado, a ser lectores ávidos de un conocimiento que va más allá de los límites de la realidad, un mundo desconocido, que si bien forma parte de nuestro ser, nos rehúye como un animal metafísico ante un ser humano que ha ido en decadencia, una respuesta ante aquella realidad que muchas veces nos es adversa, no como una huída, sino como un conocimiento que nos llevará a alcanzar la plenitud y, por consiguiente, la felicidad. El laberinto Surrealista. Como fue mencionado con antelación, dejemos que nuestro ser acostumbrado a comportarse de manera racional, de cabida a la imaginación y que ésta nos guíe a través de este juego Surrealista, ya que ella es la única que nos hará encontrar la salida en un laberinto de múltiples senderos y sinuosidades que muchas veces nos llevan a una imposibilidad que nos obstruye para alcanzar el “Gran misterio”. Nos encontramos en el comienzo de nuestra búsqueda, frente a nosotros se encuentra un laberinto de diversas tonalidades, sendas y complejidad, que a medida que avanzamos va adquiriendo temples distintos, a los cuales cada uno tendrá que responder según su conocimiento y capacidad imaginativa, destacando nuevamente, que ésta es la única que nos permitirá atravesarlo y salir triunfantes. A medida que irrumpimos en el laberinto, la quietud de éste se torna hosca, su naturaleza tornasolada se vuelve abrupta y sólo nos permite apreciar un sólo camino, el cual sin alternativa alguna tendremos que seguir. El escabroso pasaje del laberinto, va adquiriendo deformaciones y los setos acrecientan su tamaño, de tal forma que se entrelazan algunos metros sobre nuestras cabezas, dejándonos en una penumbra absoluta, que nos enceguece de modo tal que no podemos apreciar nada más que obscuridad. ¿Qué haremos ante tal eventualidad?, ¿Seguimos avanzando? o ¿esperamos impacientemente hasta que las penumbras desaparezcan? Sólo han pasado unos instantes y se nos agazapan en nuestra mente imágenes que desconocemos o creemos no conocer; observamos escenas borrosas, de niños corriendo, gritando, llantos desgarradores, queremos huir, pero por más que lo intentemos el fuego se nos avecina como un infierno terrenal, clamamos ayuda, pero el estallido ensordecedor de una bomba apaga nuestras voces. Escuchamos en las cercanías gritos de horror, espanto, disparos a metralla nos bloquean, entramos en estado de “shock”. Un plácido lugar se ciñe ante nuestros ojos, mientras nuestros párpados se dilatan hasta acostumbrarse plenamente a la luz solar. Al despertar de aquella pesadilla nos damos cuenta que estamos en el camino que habíamos elegido y que todo había sido un vil espejismo, producto de nuestra imaginación. Tras reponernos de aquel sueño, seguimos en marcha, aventurándonos por los recodos que encontramos a nuestro paso, por más que procuramos adelantar el ritmo de nuestro caminar, todo sigue siendo igual, setos altísimos que no nos permiten atisbar nada más que los meandros en los cuales debemos seguir doblando. No obstante, a unos pasos de distancia, se divisa una zona más clara y a medida que penetramos el paraje, éste se aproxima resplandeciente y fulguroso. Hemos llegado al sitio del que provenía la luminosidad, intentamos otear el lugar, pero el resplandor no lo permite, aunque de a poco, éste va desapareciendo, incluso parece deleitarnos. Nuestros ojos ya se han acostumbrado e intentamos observar de nuevo y es ahí cuando frente a nosotros aparece un hombre. El hombre se encuentra de espalda hacia nosotros, sin embargo, nos aproximamos a él en son de entablar comunicación. Le señalo con el ápice de mi dedo índice sobre su hombro derecho y él se voltea. Los estaba esperando. –Pronunció el hombre. (De verdad extraño… pero más allá de sorprenderme, me intrigó). ¡OH! ¿Cómo supo que vendríamos? –Le pregunté algo ingenuo. El hombre no pronunció ninguna palabra, sólo nos señaló que lo siguiéramos, mas eso hicimos. Nos llevaba en dirección hacia el otro extremo del terreno, con ansias de indagar más, le pregunté su nombre. Él me respondió que se llamaba Caspar David Friedrich, lo que me hizo rememorar algo que había leído tiempo atrás en Internet: Caspar David Friedrich: Es el pintor más significativo del paisajismo romántico alemán, y uno de los más importantes pintores de la época en Europa. Quedé anonadado, incapaz de emitir palabra alguna, solo caminé maquinalmente y sin darme cuenta nos encontrábamos frente a un acantilado y Friedrich estaba frente a él, contemplando el horizonte, que parecía un mar de nubes en el que la naturaleza se nos mostraba en todo su esplendor. Tal acto de supremacía natural me hizo recordar mis lecciones sobre Romanticismo, en las que sin mayor esfuerzo, se me vaticinaron aglutinándose: Características del Surrealismo: -La conciencia de yo como entidad autónoma y fantástica. –La primacía del genio creador de un universo propio. –La supremacía del sentimiento frente a la razón. –La creatividad frente a la imitación. –La de la obra imperfecta, inacabada y abierta frente a la obra perfecta, concluida y cerrada. Tras repasar mentalmente lo que había leído en mis lecciones, volví a mirar hacia donde estaba Caspar, pero para mi sorpresa, ya no se encontraba. ¿Dónde ha ido?, ¿Cómo desapareció sin que lo viera?, ¿Qué haremos ahora? Eran muchas las preguntas que residían infatigablemente en mi psiquis. De repente, sin esperar que algo así aconteciera, el acantilado desapareció ante nuestros ojos y se forjó un nuevo sendero. ¿Otra jugada de nuestra imaginación? Si bien era una probabilidad, nada aseguraba que algo así pudiera pasar. (El racionalismo se está interponiendo de nuevo, no me permite admitir las leyes de este mundo creado por la imaginación, no lo quiere aceptar, rompe con sus parámetros estructurales lógicos). Aunque mi ser pugnaba por comprender y encontrarle sentido a lo que había pasado, no lo conseguía, por lo tanto, no quedó más que resignarse y seguir el nuevo camino que se nos abría paso. Mientras cruzábamos la vía fraguada, mis cuestionamientos aún seguían sin respuestas, pero un ímpetu que provenía de un ámbito ignoto de mi ser me impulsaba a seguir y fue en ese instante cuando se precipita ante nosotros una bifurcación del sendero. (¿Cuál de los dos caminos será el apropiado y, por ende, el que debiésemos elegir?, ¿Si erramos qué nos sucederá? Más cuestionamientos ante dos posibilidades de elección, que sólo da aforo a una determinación, en la que si nos equivocamos, desencadenará una concatenación de hechos producto de nuestra errática elección, ¿Cómo actuar ante un evento de tal magnitud?). Sin mayor alternativa, es preferible que optemos por el azar, ya que éste nos permitirá emplear la sincronicidad . Al tomar la decisión de emplear el azar, saqué una moneda de mi bolsillo, para lo cual establecí que la cara corresponderá a la senda derecha, por consiguiente, el sello, será la izquierda. Después de haber lanzado la moneda y obtenido azarosamente cara, seguimos la senda acordada por convención, e incursionamos en un pasaje seco y lúgubre hasta un extremo tal que genera la sensación de que la naturaleza ha entrado en agonía, la que cada vez se dispersa más, ocasionando una disolución del paisaje, que se convierte en un galimatías ininteligible, para posteriormente volver a converger en realidades distintas y así reiterándose en forma cíclica una y otra vez, disolviéndose y sintetizándose. Sin embargo, de forma imprevista una de las realidades que estaba formándose ante nosotros, me pareció conocida e intenté relacionarla con todo lo que pasaba en derredor, se apreciaba una mujer desesperada, gritando de dolor dentro de una casa que se derrumba y arde. Se percibía también otras dos mujeres, una de ellas asomándose por una ventana y portando en su mano una lámpara, la luz de la verdad, que ilumina los estragos producidos por la barbarie, mientras que la otra sale de la casa arrastrándose en su desconsuelo. Y centrando mi visión, aprecié un caballo, retorcido sobre sí mismo y mostrándonos una espuela; su boca abierta y su lengua-lanza demuestran su excitación ante los hechos. Ésa minuciosa mirada, me bastó para atraer a mis recuerdos el lugar exacto donde había visto tal acontecimiento. Era un cuadro pintado por Pablo Ruiz Picasso, denominado Guernica, por ser una representación de la masacre acaecida en esa ciudad en plena guerra civil española de 1936 . Al lograr asimilarlo, comprendí cuál era este pasaje, nos hallábamos en una zona Cubista , a mi parecer aquella designación es una burla comparada con la complejidad y visión de mundo que poseían. De un momento a otro, aquella superposición de imágenes o técnicamente hablando, aquella Puesta en abismo , inició un vertiginoso ritmo de evaporación, hasta desaparecer en su totalidad, debido a ello, por increíble que pareciera, en la ubicación exacta donde habían permanecido esos hechos fantasmagóricos, yacía una nueva ruta.

Náufragos en la Isla Petra (Primera novela corta escrita a los 15 años).

Capítulo 1 Las aventuras inesperadas. Hace mucho tiempo en España un grupo de jóvenes se embarcaron en un viaje sin rumbo, pero jamás se imaginaron que sería la más ingente y a la vez triste aventura de todas sus vidas. Eran 14 jóvenes ellos eran José, Marcelo, Alejandro, Samuel, Eduardo, Daniel, Karen, Daniela, Franco, Felipe, Marielle, Nadia, Luis y Camila. Se embarcaron en un pequeño barco al anochecer del 25 de octubre de 1.880, para que nadie los pudiera ver. Luis tomó el mando de capitán elegido por ser el mayor. Ordenó ir hacia el sur, estuvieron todos de acuerdo, mientras Luis estaba en el timón todos se pusieron a dormir hasta el amanecer, pero se desató una fuerte tormenta: Chicos todos afírmense fuerte, viene una gran ola -dijo Marcelo ¡Cuidado! viene otra aún más grande -replicó Felipe Un violento choque se sintió en la popa, por fortuna no entro agua. La tormenta arrojo el navío hasta una isla. Al caer en esta todos decidieron buscar un lugar donde refugiarse. A lo lejos, Marcelo diviso una cueva y se dirigieron hacia ella, allí pasaron la noche. Al amanecer, cuando la tempestad ya había cesado, Luis, Daniel y José fueron a buscar comida al barco, pero cuando llegaron al lugar se dieron cuenta que la borrasca lo había arrastrado lejos de la isla. En ese instante aparece una manada de lobos y persigue a los 3 jóvenes y ellos corrieron lo más rápido que pudieron hasta llegar a la caverna, pero Daniel fue alcanzado por los lobos. -chicos nos perseguían unos lobos - ¡Qué! Y ¿Daniel? –Lo alcanzaron los lobos –Qué terrible… ¿y Ustedes, qué hicieron? –No pudimos hacer nada – ¿Que haremos ahora? –Tenemos que contarle otra cosa más que pasó, la tormenta se llevó el barco a otro lugar, tendremos que pedir ayuda por nuestros medios. – ¡Y los lobos! ¿Qué haremos para que no nos hagan nada? Nos dividiremos en 3 grupos -dijo Luis, en el grupo 1 irá , José, Eduardo, Karen, Camila y yo, en el 2 Alejandro, Samuel, Felipe y Daniela y en el 3 todos los demás, el grupo 1 será comandado por mí; el grupo 2, por Felipe y el 3, por Marcelo; el grupo 1 se las arreglará para buscar comida, el 2 se encargará de pedir ayuda, mientras que el 3 se encargará de buscar a Daniel, nos veremos aquí al atardecer. El grupo encabezado por Luis se dirigió lo mas sigiloso posible a un bosque muy cercano a la socavón en que se refugiaron, mientras que el grupo comandado por Felipe iba a buscar unas ramas al lado opuesto del bosque que había ido el grupo 1, el grupo 3 se dirigió más allá de la cueva, encontraron un estrecho y como vieron que estaba saliendo humo, siguieron el por aquél camino y mientras tanto el grupo 1 encontró muchas frutas, entre ellas; manzanas, plátanos y naranjas; los llevaban a la cueva. En ese mismo instante se escucha un aullido de lobos y todo el grupo de Luis salió corriendo hasta la cueva… ¿Están todos bien? –Preguntó Luis ¡Si! –Respondieron todos Ojalá que los otros grupos se encuentren bien, mientras tanto lo único que podemos hacer es esperar aquí. –Dijo Luis ¿Por qué no comemos algo mientras esperamos? -Preguntó Eduardo. Todos estuvieron de acuerdo en merendar ya que tenían mucha hambre. Capítulo 2 La antigua mansión. El grupo 2 también había oído los aullidos y corrieron hacia el norte pero se sorprendieron cuando en frente de ellos había una mansión, lo primero que hicieron fue dirigirse hacia ella, estaba en muy mal estado e incluso su puerta principal estaba destruida, sin embargo decidieron inspeccionarla, era muy grande y antigua, entonces decidieron volver a la covacha y después regresar; ya estaba atardeciendo cuando llegaron a la cueva. ¿Les ha pasado algo? Dijeron todos –No, pero salimos corriendo cuando escuchamos unos rugidos. Luego encontramos una mansión -¡Una mansión! –Sí, pero no hay nadie y está en muy mal estado –Pero, ¿por qué no vamos y la arreglamos? La mayoría estuvo de acuerdo en ir, pero todavía no llegaba el tercer grupo, Vamos mejor mañana al amanecer ya que aún no llega el otro grupo y está por anochecer.- dijo José. Y todos estuvieron de acuerdo y el grupo de Felipe decidió comer ya que llevaban un día entero sin alimentarse. Mientras tanto el grupo de Marcelo seguía adelante, en eso ven que Daniel era el que hacía el fuego y corrieron hasta donde se encontraba él: ¿Cómo están? -Preguntó Daniel Hemos estado bien pero en el camino te contamos -Dijo Marcelo ¿Oye y cómo te encuentras tú? –Dijo Marielle Estoy bien y ahora les diré como me salve: Los lobos me estaban persiguiendo y lo primero que se me ocurrió fue subirme a un árbol y ahí estuve hasta que se fueron. Después hice una fogata para calentarme y hacer señales de humo. –Replicó Daniel ¿No seria mala idea que lleváramos peces a la cueva verdad? –Dijo Marielle ¡Sí! excelente idea, llevemos peces. –Contesto Marcelo Entonces empezaron a capturar peces con sus manos, al principio se les dificultó un poco, pero al cabo de un rato ya dominaban la forma de atraparlos, y así apresaron una buena cantidad. Luego se dirigieron a la cueva y cuando llegaron todos estaban reposando de la merienda y se alegraron mucho al ver que Daniel estaba vivo… ¡Que bueno tenerte de regreso amigo! –Dijo José Sí, nos hacías falta –Repuso Nadia Gracias por preocuparse por mi, camaradas. –Dijo Daniel Y luego hicieron una fogata y cocieron los peces, el tercer grupo se dispuso a comer. Después de este agotador día se fueron a dormir. En la madrugada del día siguiente todos se unificaron en un grupo y se dirigieron a la mansión, al llegar, todos se dispusieron a repararla, los hombres fueron a buscar madera y más frutas al bosque mientras que las mujeres se quedaron limpiando e inspeccionando la mansión; al regresar los hombres, todos se pusieron a desayunar, luego construyeron una puerta principal, mientras tanto Karen y Nadia fueron a inspeccionar el segundo piso y registraron habitación tras habitación, estaba todo muy sucio, hasta que en la sexta pieza encontraron un cofre que estaba muy sellado y se lo llevaron a los demás. ¡Chicos!, Karen y yo encontramos este cofre en una de las habitaciones pero no hemos podido abrirlo ¡A ver! -dijo Luis. Tienen razón esta muy sellado debemos buscar algo filoso para poder abrirlo. Pero como ya estaba oscureciendo y se hacía muy difícil poder ver, dejaron el cofre encima de una mesa y decidieron irse a descansar. Oigan, hoy no podremos dormir en las habitaciones -Dijo Daniela Sí, tienes razón – Replicó Luis. Están muy sucias y puede haber ratones o arañas. Está decidido, hoy dormiremos en el comedor ya que es lo único que está limpio; así que si quieren pueden comer algo y luego ir a dormirse, ¡buenas noches! A la mañana siguiente, Eduardo y Samuel se levantaron primero que todos y fueron a recorrer la isla, en eso encontraron una laguna y se bañaron en ella, estuvieron ahí un buen rato, al regresar atisbaron que todos estaban limpiando y arreglando la morada. ¡Ustedes dos! ¿Dónde estaban? –Dijo Karen Estábamos bañándonos en una laguna muy cerca de aquí -Respondieron ¡Qué genial!, después de comer y ordenar podríamos ir todos –Sugirió Karen. ¡Sí! (todos estuvieron de acuerdo con Karen. Mientras ordenaban encontraron una habitación llena de atuendos, por ende se pusieron muy felices ya que ahora tenían con que vestirse). Llevaremos una buena cantidad de trajes a la laguna y los lavaremos. –Dijo Nadia. Después de un arduo día de trabajo y de haber dejado todo aseado y límpido, cenaron y al atardecer se fueron a bañar. Cuando empezaba a anochecer regresaron a la mansión y dejaron la indumentaria que lavaron tendida en un árbol y se fueron a yacer. Al posterior día estaban ansiosos de abrir el cofre, así que fueron a ver si había algún cuchillo en la cocina y luego de haberlo encontrado, Luis lo abrió y en el encontraron un mapa que al parecer indicaba el lugar donde se encontraba un tesoro y todos se alegraron muchísimo. Podríamos ir de excursión… –sugirió Daniel Sí, pero antes preparemos una fogata para cocer los peces que trajimos –Dijo Luis Yo me encargaré de preparar el postre –Dijo Nadia Los hombres nos encargaremos de traer leña y hacer la fogata. –Repuso Felipe. Cuando todo estaba listo se dispusieron a cenar. Luego Luis fue a buscar el cofre y se acomodaron para revisar el mapa. Mañana podríamos ir a excursionar el territorio que indica el mapa –Propuso José ¡Sí!, mañana iremos al amanecer así que preparen las frutas para llevar. –Ordenó Luis Esa tarde se dedicaron a organizar la comida para llevar a la expedición, y sin que se dieran cuenta, ya estaba anocheciendo, entonces guardaron los alimentos para la excursión y se fueron a dormir. Capítulo 3 La primera expedición en busca del tesoro. A la mañana siguiente, se pusieron en marcha, pero Karen y Franco se quisieron quedar, e igual partieron sin ellos. El mapa consta de 5 partes, la primera es llegar al estrecho, La segunda es cruzar un puente que está entre dos sauces dijo Luis: Tengo mucho miedo, no quiero cruzar porque se mueve demasiado decía Daniela ¡Pero Daniela!, si no te va a pasar nada, vamos yo te ayudo a cruzar, le decía Daniel Está bien confío en ti. -respondió Daniela ¿Viste que no te paso nada? -dijo Camila Ya, lo admito tenían razón. –dijo acongojada Daniela. La tercera es escalar un cerro hasta llegar al lugar en donde se encuentra una gran bandera: Cuando lo estaban escalando Alejandro se resbaló y cayó encima de unas rocas. ¡Ayuda!, ¡ayuda! –Pedía a gritos Alejandro ¡Ya vamos! –Le respondía Nadia. Chicos ustedes sigan subiendo, nos encontraremos al lado de la bandera, Nadia y yo subsidiaremos a Alejandro. –Les ordenó Luis ¡Alejandro estás sangrando en tus piernas y codos! –Se lamentaba Nadia. Me duele mucho por favor auxílienme. –Les pedía Alejandro Nadia sigue tú, yo llevaré a Alejandro a la mansión a vendarlo, y dile a los demás que sigan adelante y que mientras tanto, Daniel quedara al mando. –Le pidió Luis Está bien -respondió Nadia. (Al rato después) Muchachos Luis llevó a Alejandro a la mansión y dejó al mando a Daniel así que él decidirá que haremos ahora –Les dijo Nadia. Bien, ¡sigamos adelante! -dijo Daniel. La cuarta parte era cruzar un río: Chicos tendremos que devolvernos porque no podremos cruzar aquél río sin una balsa o un bote. –Les intentaba explicar Daniel Tanto esfuerzo en vano –Reclamaba Felipe. Felipe no seas así, Daniel tiene razón no podemos hacer nada. – José, lo intentaba discernir ¡Solo o no, yo voy a cruzar como sea! –Replicó Felipe Felipe por favor haznos caso, es por tu bien – le decía Marielle ¡Felipe, mientras estén bajo mi mando es mi responsabilidad y se hará lo que yo diga! -Le ordeno Daniel Está bien, lo acataré -dijo Felipe ¡Regresemos a la mansión! -dijo Daniel Está bien. –Dijeron todos. (Mientras tanto en la mansión…) - ¡necesito ayuda! ¿Qué pasa Luis? -Preguntaba Karen con cara de espanto. Alejandro esta gravemente herido, se cayó en unas piedras – le respondió Luis ¡No puede ser!, recuéstalo en su cama, yo traigo de inmediato paños y vendas, Franco, tú trae agua. –Le ordenó Karen (2 horas mas tarde…) ¡Ya llegamos! –Dijeron todos. ¿Cómo les fue? –Les preguntaba Luis ¡Mal! –Le respondió Daniel. ¿Por qué? –Muy extrañado le preguntó Luis. Porque teníamos que cruzar un río y para poder atravesarlo necesitaríamos una balsa o un bote. ¿Y Alejandro cómo se encuentra? -Pregunto Nadia Está en su cama, le vendamos todas sus heridas y va a tener que hacer reposo un buen tiempo, Karen lo está atendiendo. ¿Por qué mejor comen algo?, luego se van a dormir, ya que deben estar muy cansados, y mañana hablaremos del mapa. (Al otro día) ¡Chicos todos a levantarse! –Gritaba Luis. ¿Tan temprano? –Con extrañeza preguntó José ¡Oye sí!, ¡queremos dormir! –Reclamaba Franco Levántense y no tomen desayuno, luego les explicaré –dijo Luis Qué raro ¿que iremos hacer? –Se preguntaba con pasmo Daniel ¿Y Karen? –Inquiría Luis. Está cuidando a Alejandro -dijo Samuel Entonces ahora les daré a conocer lo que vamos hacer: Ustedes ayer se agotaron mucho buscando el tesoro ¿verdad?, entonces por eso, como su líder, decidí entrenarlos para que tengan mayor resistencia; lo haremos todas las mañanas durante unas 2 horas, y en las tardes construiremos una balsa para poder cruzar el río. El entrenamiento va durar hasta que la balsa esté construida. –Les contó Luis ¡Qué buena idea! –Dijeron todos. Entonces empecemos -dijo Luis Comenzaron primero escalando árboles, abdominales, se lanzaban de árbol en árbol por medio de cuerdas, saltaban anchos espacios por medio de largas perchas, luego nadaban en la laguna y los que no sabían nadar, no tardaban en aprender, hacían carreras con premios para los ganadores. Continuaron haciendo los trabajos de costumbre, seguían construyendo la balsa, y recolectaron cosas para el invierno. Que pronto se acercaba y así fue durante un mes entero de preparación para encontrar el tesoro. Alejandro se recuperó a la tercera semana y se unió al grupo… Ha pasado un mes de arduo trabajo, la balsa está casi terminada y se preparan para el invierno. Ya no todos iremos a buscar el tesoro, solo podemos ir 10 para no hacer sobrepeso, los 4 que no irán serán Alejandro porque le falta más preparación, Daniela por tenerle miedo a las alturas, Daniel por que tiene que haber alguien fuerte que cuide la mansión y Marielle porque tiene que haber alguien que mantenga ordenada y limpia la estancia. Emprenderemos el viaje pasado mañana porque faltan unas pequeñas minucias, y el entrenamiento se da por terminado hasta que lo volvamos a necesitar. –Señaló Luis Ya está oscureciendo y está empezando a hacer frío, necesitamos descansar. –Expresó Camila. Capítulo 4 El diario de Demetrio. Al amanecer del día adyacente, Eduardo y Samuel se levantaron tempranísimo y decidieron ir al lado posterior de la mansión. ¡Eduardo, ven mira! –Gritó Samuel ¿Qué pasa Samuel? –Preguntaba Eduardo ¡Un cuarto!, intentemos abrirlo –Indagaba Samuel Está bien -dijo Eduardo Trae unas de las maderas que ocupamos para hacer fogatas. –Le pidió Samuel ¡Aquí está! –Dijo Eduardo A la cuenta de 3 empujas con fuerza 1…, 2…,3! –Le aviso Samuel ¡Mira!, hay un escritorio con un candelabro y un libro encima, saca el libro Eduardo y vamos nos. –Le ordenó Samuel Se dirigieron al dormitorio de Samuel y ahí lo leyeron: Es el diario de vida de un tal Demetrio -Indicó Eduardo Luego lo siguieron leyendo pero lo que más les llamó la atención fue la parte que decía: “como siempre hoy y todos los años vendrán los verdugos del mar, tendré que entregarles el tesoro más importante de mi pueblo y las joyas restantes que me quedan”… ¡Oye! ese Demetrio debe ser el verdadero dueño de la mansión y… ¿que habrá pasado con él? –Preguntó Samuel No sé qué le habrá acontecido, pero de seguro tiene que ver con los verdugos del mar y los tesoros podrían estar donde indica el mapa que encontramos la otra vez. –Respondió Eduardo. Sí vamos y les contamos a los demás lo que encontramos. –Sugirió Samuel ¡Sí vamos! -dijo Eduardo Se dirigieron al comedor donde todos estaban desayunando y les contaron… Tendremos que averiguar más de ese tal Demetrio y de los verdugos del mar y sobre todo encontrar aquellos tesoros. –Les sugirió Luis. Sí, pero tengo mucho miedo. –Le manifestó Marielle. No debes tener miedo, puesto que si algo pasa, jamás te abandonaremos ¿verdad chicos? –Les dijo Daniel, para tranquilizar a Marielle. ¡Si! –Le respondieron todos. Ya hoy me dedicare a leer aquél diario y luego les cuento si descubro algo, si alguien quiere acompañarme a leer, estaré en mi habitación. -dijo Luis. ¡Luis!, yo te acompañaré -dijo Nadia ¡Yo también! -dijo José Y los demás se quedaron terminando los detalles de la balsa. (Un par de horas más tarde…) ¡Chicos!, todos vengan inmediatamente al merendero. -grito José ¿Qué pasa? -Dijo Felipe Es que ya terminamos de leer el diario y descubrimos muchas cosas importantes. Luis les contará lo qué descubrimos. -dijo Nadia Empezaré –dijo Luis: Demetrio es el dueño de esta mansión y nació el 10 de Febrero de 1835, él ha vivido toda su vida acá y en esta isla, antes habitaba un pueblo llamado “Los petra”, que está escrito en latín, significa piedra y además descubrimos que este fue un pueblo muy creyente en dioses y a la vez muy avanzado en arquitectura, pero en el año 1.873 un grupo de piratas llamado los verdugos del mar, los cuales eran alrededor de 200, recorrían las islas, destruían los pueblos y se robaban sus tesoros y así fue como este pueblo fue completamente devastado, pero además todos los años los verdugos del mar vienen a esta isla y se llevan todo lo que encuentran, por eso ya no quedaba nada, así que ahora con mayor razón tenemos que cuidarnos e intentar encontrar el posible tesoro del mapa. Es increíble que esos piratas sean tan perversos. –Dijo Alejandro. ¿Y qué pasó con Demetrio? –Preguntó Franco. No sabemos nada más de él, quizás aun sigue vivo, pero lo único que podemos hacer es buscar el tesoro. –Expuso José. ¡Sí!, así que mañana partiremos de nuevo a buscar el erario -dijo Luis. Capítulo 5 La segunda expedición en busca del tesoro. Al día colindante preparon todo y se fueron al amanecer, se quedó Daniel, Alejandro, Daniela y Marielle. Esta vez se fueron por el otro lado del estrecho en la balsa para llegar al río más rápido sin tener que cruzar el cerro. Arribaron al río y siguieron hasta donde les indicaba el mapa, pero la quinta parte señalaba que había que atravesar un pantano, y prosiguieron adelante, el lodazal era muy lúgubre y además había serpientes y cocodrilos. Después de 2 largas horas cruzando el pantano llegaron a un valle y ahí tuvieron que bajarse de la balsa. Después de haber pasado por las 5 partes que indicaba el mapa, decía que en el valle deben encontrar el lugar donde las sosas se deslizan en las rocas y en la fría oscuridad forma una aurora, lo mejor dijo Luis es esperar hasta la noche, y así lo hicieron: Miren la cascada chicos se está formando un arco iris –dijo Camila ¡Sí!, ese debe ser el lugar que indica el mapa –Gritó muy fuerte Marcelo. ¡Vamos!, ¿qué esperamos para cruzarla? –Preguntó ansioso Samuel. Estando adentro de la cascada había un gran túnel y lo recorrieron, a sus lados había muchos candelabros, hasta que llegaron a un paisaje muy hermoso, el más hermoso que uno se pueda imaginar. En eso aparece un señor de barba, tanto gordo y dice: -¿Ustedes quiénes son y que hacen aquí? Yo me llamo Luis y soy el capitán de este grupo de náufragos y estábamos buscando un tesoro. –Dijo Luis. -¡Ladrones! salgan de aquí –dijo el señor. ¡No somos ningunos ladrones!, solo encontramos este mapa y lo seguimos. –Dijo muy exaltada Nadia. ¿Un mapa?, haber déjenmelo ver…, este mapa, ¿en dónde lo encontraron? -dijo el señor Estaba en una antigua mansión, guardado en un cofre. –Dijo Franco. ¿Y que hacían ahí? –Dijo el señor. Íbamos en un barco, pero una tormenta nos arrastró hasta esta isla, y el navío se lo llevó el mar, luego al día siguiente encontramos una mansión y la reparamos. Hemos estado viviendo ahí desde entonces. –Dijo José. Discúlpenme, pensé que eran de los malos y querían robarme mis tesoros, mi nombre es Demetrio y he vivido aquí desde que nací. –Dijo Demetrio. Un gusto en conocerlo Demetrio, nosotros ya sabíamos algo de usted. –Dijo Luis. ¿Y como sabían de mí? –Preguntó Demetrio. Discúlpenos es que habíamos encontrado un diario de vida y supongo que pertenece a usted. –Dijo Luis. ¿A ver?, déjenme verlo -señaló Demetrio Lo sentimos es que lo dejamos en la mansión. –Dijo Camila. Bueno, no importa, tenemos mucho de que hablar así que delante, siéntense en donde quieran… -Dijo Demetrio. Así estuvieron conversando un buen rato y se quedaron a dormir ahí. Al otro día tomaron desayuno, no tan temprano como de costumbre. ¿Oye Demetrio y qué pasó; porque ya no vives en la mansión? –Preguntó Samuel. Porque todos los años, a fines de Diciembre, vienen piratas, saquean y destruyen todo lo que encuentran en la isla, y yo como soy el único sobreviviente de mi pueblo tengo que cuidar el tesoro más grande que queda, por consiguiente la mansión no era un lugar muy seguro, así que decidí escapar a esta cascada que era como lo más apropiado. –Dijo Demetrio. ¿Y cuál es ése gran tesoro que proteges? –Preguntó Luis. Vengan, síganme… -Dijo Demetrio. Los llevó al fondo de la cascada, bajaron por una especie de túnel y delante de ellos había joyas y mucho oro pero lo mejor de todo era un pectoral tallada en oro que representa la historia de todo el pueblo “Petra”. ¡Es sorprendente! –Dijo José. ¡Es precioso, ¡maravilloso! –Dijo Karen. Este es nuestro gran tesoro y tiene la historia de todo mi pueblo, todos han muerto por él, por eso lo protejo tanto. –Dijo Demetrio. Oye nosotros tenemos mucho que conversar, por eso te quería decir, si nos puedes ayudar… -Pidió Luis. ¡Si!, por supuesto, en lo que ustedes quieran. –Respondió Demetrio. Nosotros nos escapamos de nuestros hogares, porque queríamos tener aventuras, pero ya llevamos más de un mes acá y queríamos volver. –Dijo Luis. Sí los voy ayudar, pero necesito pensar en cómo, dame tiempo para planearlo y te daré una respuesta. –Dijo Demetrio. Está bien, todo el que necesites. Ahora voy a ir con José y Samuel a ver a los demás a la mansión y regresaremos en los próximos días. -dijo Luis. Bien vayan e intenten volver lo antes posible -dijo Demetrio. Y Luis, Samuel y José fueron devuelta a la mansión, llegaron al anochecer: Chicos, tenemos que contarles algo asombroso –Dijo Luis ansioso. ¿Qué cosa? –Preguntó Daniel. Es que encontramos al legítimo dueño de la residencia, Demetrio nos contó muchas cosas, del pueblo que habitaba en la isla y de los Verdugos del mar. –Dijo Luis. ¿Y encontraron el tesoro? –Preguntó Marielle. Sí, Demetrio protegía los tesoros. –Dijo José. ¿Los tesoros? –Preguntó Daniela. Sí, es que protegía oro, joyas y el tesoro más hermoso del pueblo. –Respondió Samuel. ¡Quiero ver el tesoro! –Dijo anhelante Daniel. ¡Sí!, lo verán, pero mañana porque ya es muy tarde, necesitan descansar si quieren ir hasta la cascada de Demetrio. –Dijo Luis. Al día siguiente procuraron desayunar muy bien y se pusieron en marcha hasta la cueva de Demetrio, mientras tanto en la covacha, se habían levantado a desayunar y Demetrio dijo en voz alta que ya había encontrado la solución para poder escapar: Lo iba a decir cuando estuvieran todos, pero empezaré ahora; “Los verdugos del mar”, ya no son tantos como eran antes, son 50 los piratas y vienen acá una vez al año, generalmente vienen a fines de Diciembre o las primeras semanas de enero y mi idea es cuando vengan derrotarlos a todos y robarles su barco, así regresarían a sus hogares. –Propuso Demetrio. Sí, es excelente tu idea, Demetrio pero ellos son piratas muy malos, deben tener espadas y cuchillos, no los podríamos vencer. –Dijo Felipe. También pensé en eso (dijo Demetrio), pero yo mismo los entrenaré y ayudaré a crear sus propias armas, tendríamos aproximadamente un mes para preparar todo, ¡o si no! ¿Que otra cosa podrían hacer? -Dijo Demetrio. Tienes razón, ¡yo estoy contigo! –Dijo Marcelo. ¡Yo también! –Dijo Eduardo. ¡Cuentas con nosotros! –Dijeron todos. Entonces empecemos ahora mismo con el entrenamiento. –Expuso Demetrio. En ese instante llegan los demás, y les cuentan el plan de Demetrio e inmediatamente estuvieron de acuerdo. ¿Empecemos con el entrenamiento? –Propuso Daniel. Capítulo 6 Los entrenamientos de habilidades. Primero que todo haremos calentamiento y técnicas con los puños, pero necesitare un asistente, ¡levante la mano quien quiere ser mi asistente! –Exclamó Demetrio Daniel y Marcelo levantaron las manos: -¡bien!, hay 2 voluntarios, entonces lo decidiremos por votación, cada uno levantara la mano por quien le parece que es el indicado -dijo Demetrio. Samuel, Eduardo, Alejandro, José y Camila votaron por Marcelo y Marielle, Karen, Luis, Felipe, Franco, Nadia y Daniela votaron por Daniel. Marcelo tuvo 5 votos, Daniel tuvo 7 votos, así que Daniel será mi asistente.-Dijo Demetrio ¿Qué tengo que hacer? -Preguntó Daniel Lo primero que harás será traerme unas bolsas de nylon que están en el cuarto tapado con una roca y trasladarás un poco de arcilla que también esta ahí. –Le pidió Demetrio a Daniel ¡Entendido! –Le respondió Daniel Ese día se dedicó al calentamiento y a golpear sacos rellenos con arcillas, y posteriormente al atardecer se bañaron en una pequeña laguna al lado de la cascada, entre tan arduo día se dieron un banquete con mucha variedad de frutas y unos ricos pescados que trajo Samuel, que era un maestro capturando peces; Al anochecer se fueron a descansar. Al siguiente día -8 de diciembre, amanecieron todos adoloridos, pero Demetrio siguió con los entrenamientos, se dedicaron a calentar durante una media hora y después practicaron un poco más con los puños y también con las patadas. Esa semana fue muy agotadora pero tenían que ponerse en forma, si querían derrotar a los piratas. Empezaremos a crear las armas, cada uno escogerá que prefiere utilizar, además cada uno deberá crearse sus armas pero yo les enseñare como hacerlas. Tienen para escoger arcos y flechas, espadas y escudos, bombarderos, bumerang y además todos deben usar cascos. –Dijo Demetrio Yo quiero un escudo y bombarderos. -Dijo Samuel Yo voy a ocupar arco, flechas y un escudo. –Dijo José Yo quiero un bombardero, arco y flechas. -Dijo Camila Yo ocuparé bumerang y un escudo. –Dijo Daniela Alejandro y Marielle escogieron arcos y flechas. Karen y Nadia escogieron arcos y flechas con bumerang. Eduardo y Franco quisieron un bombardero y un bumerang. Marcelo, Luis, Felipe y Daniel quisieron espadas y escudos. ¿Y qué arma utilizarás tú Demetrio? –Preguntó Luis Se las mostraré más adelante. Ya ahora que cada uno escogió lo que quería. Necesitaremos madera, metal y herramientas. ¡Daniel tráeme las herramientas y el metal! , y todos los demás vayan a buscar madera cerca del pantano…-Les ordenó Demetrio Mientras Daniel buscaba los utensilios, todos se habían dirigido a un estero cerca del pantano, donde había muchos árboles. Pero mientras cortaban madera con hachas, apareció un cocodrilo muy grande, todos salieron corriendo, sin embargo, Eduardo tropezó y cayó al agua. Pero Felipe y Marcelo lo fueron a ayudar: ¡Ayuda!, ¡socorro!, no puedo respirar, me ahogo. –Pedía a gritos Eduardo José que sabía nadar muy bien también lo fue salvar, y se lanzó al agua a rescatar a Eduardo… Mientras intentaban subsidiar a Eduardo el cocodrilo se acercaba cada vez más a ellos. Pero Felipe tomó un poco de madera y se la lanzo por la cabeza al cocodrilo, saliendo este huyendo bajo el agua y Eduardo con todos los demás salieron sanos y salvos. Más tarde cuando ya habían reunido madera suficiente regresaron a la cascada y le contaron lo que les había sucedido a Daniel y a Demetrio. Ahora les enseñare a construir arcos, los que van hacer arcos tomen un poco de madera, una piedra puntiaguda y empiecen a tallarlos así como lo estoy haciendo yo. –Les dijo Demetrio Así siguieron todo el día tallando la madera. Los arcos, las flechas, pero sin puntas todavía, los bombarderos y bumerang. Al día consecuente, se levantaron temprano para crear las armas que faltaban, las puntas de flechas, cascos, espadas y escudos. Ocuparon metal, y una soldadora, terminaron de crear los cascos y después se fueron a bañar a la laguna. Desde el 16 de Diciembre hasta el 19 de Diciembre estuvieron creando las armas de metal. El 20 de Diciembre tomaron desayuno y después empezaron a practicar cada uno con sus armas, Daniel, Felipe, Marcelo y Luis hacían duelos con sus espadas y escudos. Demetrio había hecho 5 blancos en donde practicaba José, Alejandro, Camila, Karen y Nadia. Y los que ocupaban bumerang tenían que entrenar un poco más lejos en donde hubiera más espacio para lanzarlos y los que ocupan bombarderos también entrenaban en los tiro al blanco. ¡Vengan todos! –Gritó Karen (Todos se reunieron alrededor de Karen). ¿Qué pasa? –extrañado, preguntó Samuel Chicos ya sé acerca la navidad y nadie se ha acordado, deberíamos celebrarla. –Propuso Karen. ¡Sí! tienes razón, ¿celebrémosla? –Preguntó Luis Y todos estuvieron de acuerdo. Capítulo 7 Los terribles acontecimientos después de navidad. Durante los días previos a la navidad, todos seguían entrenándose con sus armas y también empezaron con los preparativos. Daniel y Franco habían ido a cortar un pino para adornarlo. Luis con Daniela y José se fueron en la balsa a la mansión a buscar adornos. El 22 de Diciembre, ya estaba el árbol adornado y seguían entrenándose. Demetrio junto con Daniel fue al bosque, a casar un ciervo para la comida de navidad. Estuvieron ahí casi todo el día hasta que apareció uno, Demetrio había llevado un bumerang y se lo lanzó al ciervo y le cortó la cabeza en un abrir y cerrar de ojos. Daniel había quedado muy anonadado ante la gran habilidad de Demetrio; luego regresaron a la cascada, puesto que estaba anocheciendo. Al amanecer del día consecutivo, todos se levantaron muy contentos al ver que estaba nevando, se apresuraron lo más que pudieron y comenzaron a hacer muñecos de nieve, guerras de nieve, y muchas otras cosas más. Ese día lo pasaron muy bien, y ya se sentían aires de navidad. Ya había llegado el 24 de Diciembre, ese día se madrugaron un tanto como de costumbre y fueron a recolectar frutas y verduras para la noche y también habían ido a pescar. Las mujeres se encargaron de preparar las ensaladas, mientras que los hombres hacían una fogata para cocinar los peces y el ciervo. El día pasó muy rápido y todo el esfuerzo valió la pena, al anochecer todos se dieron un gran banquete con una gran variedad de postres, ensaladas y una exquisita carne. Cuando llegaron las doce todos se reunieron alrededor del árbol de pascua, y dieron gracias porque estaban todos reunidos y además por lo maravilloso que ha sido este viaje que al cual sin querer llegaron a parar a esta isla. Pero, lo mejor de todo fue cuando Demetrio le regaló el tesoro más grande de su pueblo, es decir el pectoral tallado en oro a Luis, por ser el capitán: Luis, te otorgo este tesoro el cual debes proteger aunque sea necesario con tu propia vida, porque yo, ya me estoy volviendo viejo y no tengo a quién dejárselo y además en mejores manos que las tuyas no pueden estar.-Dijo Demetrio Gracias, Demetrio, te prometo que lo protegeré con mi propia vida si es necesario. –Le respondió muy agradecido Luis -Aplaudieron todos ¡Es injusto siempre Luis es el que recibe todo, el que manda todo, siempre Luis! –Dijo enfadado Felipe. ¡Como puedes decir eso! , Luis es el capitán y por eso recibió este tesoro, además todos estuvimos de acuerdo que Luis iba a ser el comandante y por eso el manda y además lo ha hecho muy bien. –Le dijo Nadia Es cierto, pero yo vote por Luis porque no tenía otra opción ya que todos habían elegido a Luis… Así que, si yo no recibo el tesoro, no volveré más.-Dijo Felipe Una persona con tan malos sentimientos, que posee rencor y odio no merece resguardar el tesoro. -Interrumpió Demetrio Ya escuchaste las palabras de Demetrio, así que ahora tú decide lo que harás. –Dijo Luis Ya esta decidido se ve que ustedes son una tropa de estúpidos, pues si es necesario me iré solo, me retirare a la mansión ¡hasta nunca! –Dijo muy exaltado Felipe Felipe… -Murmuró Karen, muy triste Déjalo el decidió que fuera así. –Explicó Franco, haciendo entender a Karen. Bueno, no dejemos que este inconveniente amargue esta noche, sigámosla pasando bien. –pronuncio Daniela Esa noche se quedaron hasta muy tarde haciendo juegos en grupo, compartiendo y disfrutando. A la mañana del 25 de Diciembre todos estaban muy cansados, pero Marielle, Karen y José fueron los únicos que se levantaron temprano. Entonces decidieron ir a conocer donde nadie se había atrevido ir… era el otro lado del pantano, era un lugar un tanto oscuro, de aspecto escalofriante y muy húmedo, en él corría una brisa helada, muy fría. Se fueron por el camino de tierra, sin avisarle a nadie y se iban adentrando cada vez más profundo y a la vez hacía más frío. En ese recorrido entre árboles y ramas, Karen encontró un escrito que decía: 17 de Enero de 1.875 Yo Dopan Servid comandante del escuadrón “Defensores del Petra” escribo en este papel los extraños acontecimientos que aquí en este pueblo están pasando, “Los verdugos del mar” han saboteado todas las demás islas y la única que aún no han destrozado es ésta, estaremos preparados para la batalla, pero aún tengo dudas porque no han arribado aun a esta isla, sí la ultima que sabotearon fue hace unos 3 meses, pero mantengo sospechas de que alguien de nuestro escuadrón les a estado entregándoles información por el telégrafo, y mis sospechas recaen en el sub. Comandante Demetrio, pero lo peor de todo es que él es mi mejor amigo, tengo que confirmar mis sospechas así que, mientras tanto no podré confiarle a nadie esta información, por eso dejaré escrito aquí mi secreto. ¡Qué terrible!, no lo puedo creer ese Demetrio del que habla, debe ser el que conocemos. –Dijo Karen, aterrada ¿Qué pasa Karen? –Le preguntó Marielle, intrigada Miren lean este papel -dijo Karen ¿Cómo? Entonces si es el Demetrio que conocemos, los demás corren mucho peligro. –Dijo muy estremecido José Pero cómo, si él parecía tan bueno, entonces ¿por qué quiso que Luis cuidara el tesoro? –Dijo Karen, confundida No sé Karen, pero lo mejor que podemos hacer es regresar y contarles a los demás a ver qué opinan –Sugirió Marielle Sí, es lo mejor que podemos hacer, ¡vamos! –Dijo José, sin pensarlo Mientras se dirigían a la cascada, Marielle por lo apresurados que iban se resbala, y cae al agua, en eso aparece un cocodrilo e intenta morderla, José toma un trozo de madera que estaba un poco más allá y le empieza a pegar en la cabeza al cocodrilo, pero este se defiende y mordiendo el tronco e intentando arrebatárselo a José, pero en eso Karen toma una piedra mediana y se la lanza al cocodrilo, cayéndole en el ojo y se aleja, luego José se lanza al agua a proteger a Marielle y ella se logra salvar. ¿Como te encuentras? –Le pregunta Karen Bien, gracias por salvarme –Responde Marielle De nada –Dijeron Karen y José Y siguieron a delante, cuando ya estaban por salir del pantano, se aparece una serpiente y queda frente a frente con Karen… Karen no te muevas que puede ser peor –Dijo José Y Marielle le arroja una piedra a la serpiente para que se aleje y en eso la serpiente se abalanza sobre Marielle, y le muerde la pierna, luego se aleja. ¡OH! Te ha mordido –Dijo angustiada y asustada Karen Debemos apresurarnos entonces, yo la llevaré en mi espalda. –Dijo José Unos minutos más tardes, cuando llegaron a la cascada: ¡Ayuda, ayuda vengan todos! –Pedía a gritos Karen ¿Que pasa Karen? –Preguntó un poco asustado Luis Es Marielle, la mordió una serpiente, después les cuento lo que sucedió, necesitamos sanarla -dijo Karen. Llévala a su cama, y Daniel tráeme una planta que se llama defembaquia y unas hierbas medicinales que están en el herbato río, al lado de donde estaban las herramientas y yo la curaré. –Le pidió Demetrio No deberíamos confiar en él, quizás le puede hacer algo a Marielle. –Le dijo José en el oído a Karen. Si sé pero no nos queda otra alternativa -Le respondió Karen Yo creo que lo mejor es que les advirtamos a los demás –Le dijo José Sí, tienes razón, diles que nos juntaremos ene. Merendero, mientras Demetrio cura a Marielle. –Le dijo Karen Unos minutos más tarde cuando estaban todos reunidos en el comedor, incluido Daniel que ya le había llevado lo que le había pedido Demetrio, José y Karen se situaron para decirles lo que les había sucedido y luego les contaron sobre el papel que encontraron y lo leyeron. Todos habían quedado anonadados después de haber leído el escrito, surgieron muchas preguntas, de las que no se tenían respuestas, entonces todos estaban de acuerdo en amarrar a Demetrio así que Daniel trajo una cuerda y se dispusieron a capturar a Demetrio, otra causa que los llevó a sospechar de él, fue que él sabía cuántos piratas eran exactamente y eso no lo podría saber con precisión nadie si están lejos hace un año apróxidamente. En eso sale Demetrio de la habitación y dice que Marielle ya estaba sanada y no corría peligro. Pero igual siguieron adelante y entre Luis, Marcelo y Daniel amarraron a Demetrio: ¿Qué les pasa? ¿Por qué me tratan así? –Preguntaba extrañado, dijo irónicamente Demetrio Primero responde unas preguntas y después veré qué hago… ¿conoces a Dopan Servid? –Preguntó Luis Dopan… s… ser… vid –Dijo titubeando Demetrio ¿Le conoces? –Preguntó exaltado Luis ¡Sí! –Respondió Demetrio ¿Quién es él? –Preguntó Daniel Dopan era un muy buen amigo mío, era el comandante de un grupo llamado “Los defensores del petra” y yo era el sub. Comandante. –Contó Demetrio ¿Y qué pasé con él? –Preguntó Nadia Murió defendiendo este pueblo, en el primer sabotaje a esta isla el 25 de Enero de 1.875. –Dijo Demetrio ¿Y cómo te salvaste tú? –Preguntó Daniela Yo ese día había sido encomendado en una misión, que era cuidar el tesoro del pueblo, que estaba en esta cascada, estuve aquí 10 días. Y cuando regresé al pueblo estaba todo destruido y los únicos que estaban eran Los verdugos del mar. –Dijo Demetrio ¡Mentiroso! ¿Cómo supiste exactamente la fecha en que había ocurrido el sabotaje si tú no estabas aquí? -Dijo un poco exaltado Alejandro rrrg… -Demetrio, quedo sin palabras Tienes razón Alejandro, al fin encontramos algo que lo delatara. Ahora muéstrenle el escrito de Dopan. –Dijo Luis ¡OH no!, ¿qué hice?, yo era su mejor amigo, yo lo asesiné, yo maté a Dopan y tienen razón, traicione a los “defensores del petra”, les entregaba información desde el telégrafo a “Los verdugos del mar” y ya es demasiado tarde para arrepentirme, ahora ellos deben estar en la isla, y yo les di la ubicación de Felipe, y le di Defembaquia que es una planta muy peligrosa a Marielle que le hace perder la voz para siempre. ¡Perdónenme! -Dijo arrepentido Demetrio Es terrible, debemos apresurarnos si queremos rescatar a Felipe; Marcelo, Alejandro, José y Samuel iremos a rescatar a Felipe. Todos los demás se quedaran cuidando a Marielle y protegiendo la cascada, estén preparados para lo peor. -ordenó Luis Yo le lleve esa planta a Marielle, yo soy el culpable de lo que le pasé, ¡no!, Marielle tiene que curarse de alguna forma. –Dijo muy angustiado Daniel Tú no tienes la culpa Daniel, no sabías lo que hacía esa planta y todavía tenemos que ver en que estado se encuentra Marielle. –Dijo Karen, intentando aliviar la culpa que sentía Daniel. Nosotros iremos a rescatar a Felipe, apúrense y pónganse sus armaduras y preparen sus armas, los demás cuídense y todo saldrá bien. –Ordenó Luis En esos instantes Luis se da cuenta que Felipe se había llevado la balsa, así que se fueron por el otro camino, y se encauzaron por el sendero que más les había costado cruzar antes. Mientras tanto Daniel, Karen y Nadia se habían dispuesto a cuidar a Marielle, pero aún no despertaba, en eso los demás que estaban en la cascada se estaban encargando de ponerse sus armas en caso de alguna batalla, pero descuidaron a Demetrio, él logró safarse de las cuerdas después de varios minutos intentando y se dirigió a la cocina, no había nadie y lo primero que hizo fue tomar un cuchillo y se lo enterró en el corazón. Una hora más tarde cuando todos estaban listos con sus armamentos, tomaron sus posiciones. Y a Eduardo le dio hambre y se dirigió a la cocina, se encontró con el cuerpo de Demetrio, cubierto de sangre y llamó a todos los que se encontraban en la cascada. Y les contó como había encontrado a Demetrio y determinaron que se había suicidado. Por qué tenia que terminar así Demetrio, él ya se había arrepentido por lo que había hecho. –Dijo Nadia Seguro que no soporto el cargo de conciencia y no halló mejor forma que suicidarse, bueno no podemos hacer nada debe estar mejor allá en el cielo, que acá. –Dijo Franco Pero igual deberíamos darle sepultura. –Sugirió Karen Franco, Eduardo, Camila y Daniela lo fueron a enterrar cerca del pantano y se tardaron aproximadamente una hora. Cuando regresaron se ubicaron en sus posiciones. Mientras que Nadia, Karen y Daniel estaban cuidando a Marielle y de repente esta última despierta y se encontraba mejor, se alegraron un poco, pero tal como se lo temían ella había perdido la voz. Y como ya estaba oscureciendo se dispusieron a descansar, los hombres se habían quedado haciendo guardia. Mientras tanto el grupo, comandado por Luis estaba por llegar a la mansión en cuanto divisan un barco a las costas más allá del bosque cerca de la cueva… Capítulo 8 La batalla se desata. Ese debe ser el barco de los verdugos del mar, ahora debemos acercarnos sigilosamente a la mansión. Cuando llegaron a ella, ya era completamente de noche. Y apreciaron que la puerta principal de la mansión estaba protegida por 2 piratas, entonces Marcelo y Luis tomaron sus espadas y sin que se dieran cuenta los piratas, les dieron una estocada por la espalda, muriendo estos al instante. Se adentraron en la mansión. Registraron habitación por habitación y no encontraban a Felipe, hasta que a Samuel se le ocurrió registrar el cuarto en donde habían encontrado el diario de Demetrio y ahí estaba. Le contaron lo que había sucedido e intentaron salir de la mansión lo más sigilosamente posible, pero en frente de ellos aparecen cinco piratas y se disponen a luchar, Luis luchaba con su espada frente a frente, espada con espada con uno de los piratas, mientras que Samuel arrojaba piedras con sus bombardero, que no era muy efectivo, José y Alejandro lograron derribar a dos piratas con sus flechas, después de una ardua pelea Luis logra vencer al otro. Pero aun quedaban dos, Marcelo se pone a belígera con otro, mientras que el otro pirata ataca a Felipe, pero Luis decidió defenderlo ya que Felipe no tenia con qué protegerse. Después de un arduo combate Marcelo logró vencer a otro, pero justo en ese instante Luis termina la pugna con el último. Luis y el pirata cruzaron sus espadas, ambos se hicieron un corte en el estómago, pero la cisura que le hizo Luis al pirata fue más profunda y este murió al instante, pero Luis cae de rodillas al suelo y luego por completo. Luis resiste, por favor resiste. –Decía Felipe Felipe, tú ahora cuidarás el tesoro del pueblo “Petra” –Dijo Luis Perdóname por lo estúpido que fui al no creer en ti, perdona… -Dijo muy arrepentido Felipe Te perdono, pero prométeme que cuidarás este tesoro con tu propia vida si es necesario. –Dijo Luis casi con un último suspiro Te lo prometo, pero resiste. –Dijo Felipe Ahora puedo descansar en paz, ya que sé, que el tesoro está en buenas manos, hasta siempre… -Dijo suspirando Luis Nooooooooooooo… -Dijo desesperadamente Felipe Pero como no tenían tiempo tuvieron que dejar a Luis ahí, y volvieron a la cascada. A la madrugada del 26 de Diciembre, llegaron los ahora comandados por Felipe a la cascada y les contaron lo que había sucedido con Luis a los demás y ellos se enteraron de lo de Demetrio, con todo esto ya nadie tenía ánimo de seguir luchando, cuando se creía que todo estaba perdido, Felipe dijo: -Oigan sé que todo lo que pasó desanima a cualquiera y yo soy el menos indicado para decirlo, pero nuestro capitán Luis dio su vida por nosotros, por cuidar el tesoro de este pueblo, por eso tenemos que luchar y por salvar nuestras vidas, por hacer justicia por las miles de personas a las cuales asesinaron los verdugos del mar, y si Luis me dejó a cargo como capitán es por algo, ¡así que debemos seguir!, ¿Quién está conmigo? ¡Estamos contigo! –Dijeron todos Acataremos todas las órdenes que nos des. –Dijo Daniel Muchas gracias por su apoyo, bien entonces lo primero que haremos será preparar nuestras armaduras y armas y maquinar un plan de ataque, todo esto tiene que quedar listo hoy, por que atacaremos al anochecer. –Dijo Felipe Durante las siguientes horas todos preparaban sus armas, afilaban sus espadas, practicaban puntería con sus arcos, mientras que Felipe con ayuda de Daniel y José ideaban el plan de ataque, al atardecer ya tenían todo listo. Y Felipe les dio a conocer el plan: -Constará de cuatro partes, la primera será atacar por el lado norte del barco, o sea de frente, ese grupo será comandado por mí en el cual irá también Marcelo y Daniel. Nosotros nos encargaremos que la parte principal del navío quede absolutamente vacía, cuando nosotros hayamos acabado con la primera parte, inmediatamente empezará la segunda la que será la más difícil. De eso se encargaran José, Alejandro, Marielle que ya pueden moverse por lo menos, Nadia, Camila y Karen, derribarán a todos los piratas que estén en esa parte del barco, terminada esta sección, ellos quedaran resguardando esta zona. Después empezará la tercera parte en la cual ira Samuel, Daniela, Eduardo y Franco. Esta consiste en llegar a la proa y derribar a todos los demás piratas, mientras que al mismo tiempo también se dará inicio a la cuarta final en la iremos Marcelo, Daniel y yo. Consiste en atacar por sorpresa al capitán de los piratas, que debiera estar en alguna de las habitaciones principales. Ese es el plan, ¿entendido? –Preguntó Felipe ¡Si! –Respondieron todos Ahora a prepararse porque partiremos dentro de dos horas. –Dijo Felipe Las dos largas y tensas horas pasaron muy lentamente, todos se preparaban para el combate y se organizaban en sus respectivos grupos, la perdida de voz de Marielle no fue motivo de bajeza, al revés daría lo mejor de sí. Luego Felipe hizo reunirse a todos, deseándose suerte y luego partieron. Llegaron al anochecer a la mansión y ahí estaba el cuerpo de Luis y decidieron dejarlo ahí por mientras hasta cuando terminase la batalla y como no había nadie más siguieron adelante, hasta el bosque, y desde ahí observaban todos los movimientos que realizaban los Verdugos del mar. Y esperaron el momento preciso para el ataque y se puso en marcha la primera parte del plan, Felipe, Marcelo y Daniel se dirigieron lo más sigilosamente posible al barco, y con unos ágiles movimientos de espadas, asesinaron sin que los demás piratas se dieran cuenta, a tres que cuidaban la entrada principal. Y se quedaron protegiendo esa zona, luego le dieron paso a José, Alejandro, Marielle. Karen, Camila y Nadia, para que dieran inicio a la segunda sección en la que se desató la verdadera batalla. Los piratas atacaban con sus espadas, mientras que cada uno del grupo de José tenía tres flechas, José lanzó dos de sus flechas y pudo eliminar a un pirata, lo mismo hicieron los demás, así empezó la pugna, luego tomaron las espadas de los piratas que habían vencido y empezaron a luchar espadas con espadas. José y Alejandro lograron derribar a dos más, pero Nadia no pudo contra otro pirata y su espada saltó lejos de ella, en eso Karen se da cuenta y lanza su última flecha la que le llega en el corazón al pirata, muriendo este instantáneamente, pero Camila continúa batallando y luego de una ardua lucha logró vencer a otro, José les pide las flechas que le quedaban a cada uno que en total formaron 5 flechas y como José era el mejor arquero se las entregaron, y las empezó a lanzar simultáneamente, logrando derribar a cinco piratas cada uno con una flecha en su corazón. Pero aún quedaban cinco más en ese sector. Entonces. Aquí decidieron unírseles Daniel y Marcelo. Con la ayuda de ellos vencieron a los piratas más rápidamente. Terminada la segunda fase del plan dieron inicio a la tercera, Franco, Samuel, Daniel y Eduardo empezaron a bombardear a los piratas que se le cruzaban en su camino, los bombardeaban en la cabeza, con dos a tres piedras y quedaban inconscientes al instante, y los que iban quedando inconscientes, Daniel y Marcelo los mataban con un espadazo en el corazón y también ocupan bumerang y se los lanzaban en el cuello y morían decapitados. Mientras tanto Felipe dio inicio a la cuarta y última fase del plan que consistía en ir a matar al capitán de Los verdugos del mar. Buscó habitación tras habitación, hasta que entró a una bien lujosa y su puso que era, pero no se encontraba nadie al interior de ella o por lo menos eso pensaba él, pero de repente siente un leve movimiento detrás de su espalda y en décimas de segundo se dio vuelta, era el capitán de Los verdugos del mar, y le enterró su espada a Felipe, y este cayó al suelo sangrando, el capitán, fue ayudar a sus piratas pero se dio cuenta que ya habían muerto todos, en eso Marcelo y Daniel cruzan sus espadas, y el capitán no pudo hacer nada y en breves segundos murió con dos cortes punzantes de ambas espadas en su estómago. Todo había terminado, estaban celebrando su victoria, cuando se dieron cuenta que Felipe no se encontraba, y gritaban ¡Felipe! Y se escuchó un quejido que venía de una de las habitaciones y se dirigieron hacia ella y encontraron a Felipe en el suelo, con un pequeño corte en su estómago, si no hubiese sido por el pectoral (el tesoro de los Petra) el corte hubiese sido más profundo y Felipe estaría muerto. Entre Karen, Daniel, Alejandro y Nadia lo llevaron a la mansión para sanarlo. Mientras que los demás lanzaban los restos de los piratas al mar. Capítulo 9 De regreso al continente. Al amanecer del 27 de Diciembre ya no quedaban restos de los piratas en el barco, y Samuel, Eduardo y Franco fueron a buscar las joyas que quedaban en la cascada, mientras que los demás recolectaban frutas y peces para llevar en el camino de regreso. Luego se reunieron todos y a Luis lo fueron a enterrar al frente de la cueva. Al atardecer todos se habían reunido en el barco para zarpar rumbo a España, y Felipe estaba recuperándose de su herida en la ex habitación del capitán de Los verdugos del mar, se reunieron todos y Daniel dijo: -Todo este tiempo que estuvimos aquí nos sirvió para unirnos más a pesar de la muerte de nuestro amigo Luis, ahora al fin regresaremos, felices y triunfantes por haber hecho justicia. Luego partieron, José fue el que manejaba el timón, por suerte esta vez no tuvieron inclemencias. Después de dos días de un largo y agotador viaje regresaron a España. Fueron reconocidos por todos allá, siendo nombrados “Náufragos salvadores”, y se repartieron los tesoros en partes iguales. Felipe se quedo con el tesoro más grande de Los petra. Y quedaron de acuerdo en reunirse en el puerto el 31 de Diciembre para celebrar juntos el año nuevo. El 31 de Diciembre a las doce en punto estaban todos reunidos, Felipe ya estaba completamente recuperado y Marielle ya había vuelto a tener su voz, ya que se había operado con el mejor médico de España. Pero lo mejor de todo fueron los fuegos artificiales que dieron comienzo al nuevo año. José Patricio Chamorro; abril 2007.

jueves, 18 de enero de 2024

Primer amor.

 

Aquella tarde, Patricio miró de reojo por la ventana de su asiento del microbús en el cual viajaba por la zona sur de Santiago. Observó en silencio sus calles de infancia y recordó. Recordó como no lo hacía hace años.

Caía el anochecer de un día de enero del año 2004; aquella última semana del mes, entre los ires y venires de sus padres acomodando cajas embaladas en el camión de la mudanza, se detuvo en los objetos que aún se encontraban sin guardar sobre la estantería que permanecía incólume en su habitación de aquel entonces y que sus mejores amigos, uno a uno le habían obsequiado para que no los olvidara.

Con el tiempo, comprendería que los grandes amores son trágicos y que estaban irremediablemente condenados a subsistir en la memoria.

Sin embargo, por aquel tiempo en que conservaba sus pensamientos en el diario de vida regalado por su padre para su séptimo cumpleaños, aún quedaba mucho por develar y descubrir.

Aquel cuadernillo de tapa roja comprado en la feria de los domingos, hubo de sorprenderlo gratamente, más que los videojuegos a los que era asiduo o los talleres extraprogramáticos de fútbol y kung-fu en los que insistía su padre.

¡Vamos, hijo! No te desanimes, solo debes sacar las manos de los bolsillos y correr tras la pelota. – Lo alentaba su padre, quién aún guardaba esperanzas en aquel deporte, que consideraba más apropiado para un niño.

                                                                                                                                                             23 de julio de 1998.

Querido Kitty, me llamo José Patricio. Desde hoy serás mi confidente.

 

Aquel sería el primero de muchos cuadernos donde descubriría el placer de la escritura. Aún hoy guardaba ese agradecimiento en silencio hacia su padre, por brindarle la oportunidad más valiosa de su vida. Él jamás se imaginó que sería su mayor acto de amor hacia su hijo.

En el ejercicio de escribir sus experiencias, miedos, inseguridades, amores y desamores; semana a semana, año tras año de su vida, había quedado plasmado el temor a la vergüenza, a la ignominia social por amar a otro hombre, descubierta a sus diez años y que llevaba grabada a fuego en lo más profundo de su ser para que no saliera a la luz.

                                                                                                                                              5 de enero del 2010

 

Querido Kitty, llevo tiempo sin escribirte. Perdón por no haberte dedicado el tiempo suficiente estas últimas semanas. Este verano conocí a Marcelo, anoche vino a mi casa y nos quedamos hasta tarde, casi al amanecer. Fue una noche especial.

No obstante, aquel muchacho, tan solo dos años mayor que él, quién la noche anterior a la mudanza, le había regalado un barco de madera, cuyas velas izadas hacia la libertad aún mantenía bajo resguardo en su dormitorio, siete años después en aquel caluroso verano del 2011; aquel chico había sido su primer gran amor.

                                                                                                                             

No puedo resistirme a la tentación del deseo, a la apremiante necesidad de dejarlo todo. Bajaré de este autobús sin mirar atrás. -Pensó como si detrás de sí hubiese quedado todo lo que alguna vez había sido.

 

José Patricio Chamorro, Copiapó, 18 al 23 de enero del 2024.

Taller: Narrar el amor “Nuestro gran pendiente”.

Mi arte poética

Arte poética (José Chamorro)

Escribo desde el alma que aniquila la razón y no de sin razones del corazón deseadas. Escribo porque nací poeta en una generación ...