lunes, 26 de febrero de 2018

Reflexiones de un 26 febrero 2014. (Recuperado).


Este año cumplo veintitrés años de existencia y si bien creía que las experiencias no eran acumulables, me invade constantemente la ansiedad de no poder retroceder el tiempo, de que he dejado mucho atrás, que vivo el presente, pero me enajena la incertidumbre del futuro. Tengo muchos recuerdos en mi mente, cuántas personas que se han cruzado por mi vida, algunas me han dejado tan sólo un saludo, algunas ya partieron y me dejaron sus palabras, sus proyecciones y frustraciones.

 A ratos tengo emociones encontradas, palabras y escritura no dicha, callada, silenciada, ¿la Razón?, la desconozco. Lo que sí sé es el valor de las palabras, la energía vital puesta en ellas, el grabar los instantes, asir los momentos, vivir la intemporalidad del recuerdo.

 A veces siento que pareciera un muchacho ido, sin embargo, se deba probablemente a lo absorto que me encuentro siempre en mis pensamientos, que suelen ser más de los que quisiera. Tiendo a ser receptivo, las energías en mí fluyen, por ello tal vez tiendo a la dispersión, ansiedad e impaciencia nerviosa. 

Este año me propuse aprender de mis errores, retractarme si he hecho algo mal, pero siempre uno va hacia adelante, quizá la sobrexigencia que a ratos me pido se deba a que espero algo, que no sé qué es. Suelo esperar mucho de los demás y cuánto estoy dispuesto a dar, creo en el destino, pero también en que uno lo va construyendo a diario, pero que cada persona que pasa por tu vida es porque la necesitábamos para crecer, física, emocional o espiritualmente. Suelo buscar muchas respuestas y plantearme muchas interrogantes. 

Mi amiga del alma, a quién la suelo caracterizar como mi gurú espiritual, me sostiene en esos momentos de crisis existencial, donde las más de las veces me siento incomprendido, he de a poco eso sí, comenzado a  salir de la burbuja que suelo vivir, que hay más realidades fuera de la que vivo, que la vida no a todos los trata bien y que de cada cual se aprende, sin importar su grado de instrucción, su cultura y experiencias de vida. Precisamente la conjunción de aquellas los hace únicos y cada cual tiene su modo de compartir y enseñar a otros, una forma de canalizar sus propias energías y de comprender cómo funciona la individualidad de cada uno. 

Hay una marca que nos hace únicos e irrepetibles y es nuestra personalidad, así fue que hoy llegué donde una señora que trabajaba con terapias medicinales y lo primero que me dijo que además de tener altas concentraciones de azúcar en mi organismo, las que se debían a un desequilibrio emocional, que tenía una carencia afectiva profunda, que solía ensimismarme y guardarme las tensiones y cargas emocionales y soportarlas solo, al fin de cuentas describió mi personalidad del tipo retentiva, que por lo demás tiende a ser nerviosa, debido a una inseguridad permanente de reafirmarme frente a otro, de dejar mi huella personal. Pero ante todo lo que más me llamó la atención fue que comprendió la disyuntiva en la que me suelo encontrar, de que uno es espejo de sí mismo y que el otro es su reflejo, pues aquello que no queremos ver en el otro es lo que ocultamos de nosotros mismos, en nuestro rostro conservamos nuestras experiencias, nuestro organismo es la fuente inagotable de vivencias subsumidas, alimentos ingeridos y bebidas, procesos vitales, nosotros como seres humados somos un todo complejo, donde los procesos fisiológicos, psicológicos y factores externos se superponen y conforman nuestra identidad, invaluable por lo demás.

 Quizás como ella refería, se debe a procesos karmáticos y habrá que limpiar y tal vez purgar en esta vida, lo pasado en otras, para así alivianar nuestra culpa. En fin, hoy empecé con la terapia de las flores de Bach, en las cuales confío, creo que es una experiencia única, al igual que la hipnosis, para conocer mejor nuestros propios procesos, cuál es el equilibrio y por qué se desequilibria nuestro organismo, que tal vez sea una explicación de qué espero de los demás y de mí mismo y si esa ansiedad está siendo bien canalizada, para no endulzarme a mí mismo, supliendo emocionalmente los vacíos. De igual modo una vez más abro los ojos al mundo, a comprender que se vive en sociedad y de que tomamos decisiones a cada momento, las que pueden ser determinantes en nuestra prxima decisión y destino, aunque no me gusta poner mi vida en manos de otros, por esa inseguridad existencial, sí comprendo que siempre a lo largo de nuestra vidas dependeremos de otro y ese otro dependerá de nosotros, por ello debo aprender a convivir, sin juzgar y prejuzgar, más que mal, así funciona el mundo, yo doy y tú me das, en un toma y afloja de necesidades.

 Reflexiones de un 26/2/2014

viernes, 23 de febrero de 2018

El rostro de Cristo.


Estaba durmiendo en lo que aparentaba ser una noche sin mayor rareza, hasta que me vi en la necesidad de abrir súbitamente los ojos. En medio de la oscuridad de mi habitación vi cómo se formaba en la repisa de mis libros con una luz a su alrededor, el rostro de cristo,  proyectado de manera circular entre mis libros.

El asombro dio paso al miedo y grité  despavorido. Nadie oyó mi grito, se perdió como eco en el silencio. Desperté asustado y no fue hasta que prendí la luz de mi habitación que aquella silueta se desvaneció en un abrir y cerrar de ojos tal como se presentó. Pensé en terror nocturno, por buscar una explicación, sin embargo, desde ese momento comencé a creer en la omnipresencia de Cristo.

23 febrero 2018.

jueves, 22 de febrero de 2018

Espíritu atormentado.


Mi alma vaga en la inconsistencia de los dias 

Mi mente vuela efímera en sus ideas; enigmas de misterio sin razón 

El errar que agota los instantes se devana en un hilar de yerros indefinidos

Insomne manía de amaniatar las horas, profanando las palabras 

Olvidarse para encontrar caminos sin mirar atrás 

Último deseo del errante caminar a la deriva de los años 

Ausencia del porvenir en actos del sentimiento atormentado.

Chillán, 21 marzo 2017 (recuperado)

Oda al ser humanista.


Si el llamado escuchas, no rehúyas

A oído atento el conocimiento toca su puerta

Sabiduría con los años como ríos irán a dar a la mar.

Tu canto no es solo uno,  en tierras lejanas encontrarás respuesta

Recorre otros caminos, busca la voz universal

No olvides que en occidente se forjó tu nombre

Mujeres y hombres por ser quién eres por ti lucharon

En tus manos está el camino de los nuevos tiempos

Crea, construye,  ama y ríe que la felicidad es un ave al vuelo.

En tus preguntas hallarás tu búsqueda, no desanimes en tu andar

La naturaleza en su diversidad, te abrirá horizontes, respétala como a ti mismo

Si tus pasos se ponen cuesta arriba, abre tus ojos y contempla tu alrededor

Te sorprenderás de la palabra sincera que germinará en ti.

En este mundo verás desdichas,  no caigas en sus brazos,  ¡sé libre!

El universo estará en tus manos, este mundo es tuyo,  ¡cuidalo!

Tus deseos, brote del alma viva serán sentimiento puro

Si el amor pronuncia tu nombre, amansa un crepúsculo en la silueta de tus ojos

Sueña, vive para tus propósitos,  anhelos de todos los dias

Y si la rueda de la fortuna no juega a tu favor,

Sonríe, tus ideales estarán a la vuelta de la esquina.


José Patricio Chamorro.
22 febrero 2018.
Primera versión (2009)

miércoles, 21 de febrero de 2018

El mayor acto de rebeldía. (Recuperado: 22 febrero 2014).

El mayor acto de rebeldía es rebelarse consigo mismo, contra tus propias circunstancias, las actuales y hacer lo que más puedas hasta el límite de tus fuerzas, para que las que simientes en el futuro sean el fruto de la rebeldía de tu pasado,irradiar energía como un suspiro latente del ahíto corazón en llamas, deseante de un cambio profundo, de un querer ser, no por lo que otros te han impuesto, aun menos por lo que has aprendido, dejar tus aprendizajes atrás y partir de cero, como si llegaras recién al mundo, para disfrutar de tus momentos con el ímpetu de quién se sabe mortal y que por ello, extralimita su espíritu, sueña despierto y lucha contra la imposición del tiempo. El futuro es incierto, no sabemos lo que serán nuestras trastocadas circunstancias, sin embargo, la decisión, el determinismo y la voluntad de vivir tus propias ideas y pensamientos, son el mayor acto arraigado del más puro sentimiento, amar tu propia vida, ése amigos míos, es el mayor acto de rebeldía

.  El mayor acto de rebeldía, 22/2/2014.

lunes, 19 de febrero de 2018

La esencia de un libro.


La esencia de un libro.

Primera versión: 10 marzo 2010 ------- Versión actualizada: 17 febrero 2018.

Laberintos de ensueño, magia y reencuentro son los libros

Intermitente y fugaz encuentro con nuestro espíritu, con todo lo vivido

Compenetrados con tus entornos, valles de la imaginación

En tus páginas nosotros somos otros, mas no los mismos

Es tu inspiración un canto al alma, un respiro ante esta vida enajenada.


Sabio espejo,  fiel retrato del alma humana, cólmanos de esperanzas

Sumérgenos en tus sutiles cauces, envueltos en efluvios de alcanfor

Esencia de vida,  bríndanos tu compañía 

Cubre nuestro rostro con tu sabio manto de emociones 

Efusiones ancestrales, savia natural y rocío de almíbar.


Sensaciones, vivencias son la ausencia del olvido

 Francas, puras, gozosas y bienaventuradas son tus esencias

Amor de mis amores, serás mi amante en las efímeras horas del mañana.

Amar la vida.


Amar la vida.

Primera versión: 10 noviembre 2010 ---- Versión actualizada: 17 febrero 2018.

Tu voz escucho en la hondura de mi piel, naturaleza

Danza ausente de tiempo entre tus brazos la vida, presentimientos

Se abren mis ojos ante tu inmensidad

Torrencialmente deambulan muchedumbres admirando tus cauces

Al  relieve del tacto se consume la tierra húmeda, bajo la calidez del astro rey

Se empalagan  mis sentidos en un sueño mudo de néctares.


Son tuyos mis sueños,  confundidos en caricias y ensoñaciones, carpe diem

Mis labios te arrebatan besos como la complicidad de los amantes

Tragedia de vivir es el ocaso de tu ausencia

Dulzor satisface la agudeza en sutiles aromas florales

Contemplo la belleza de tus ojos, risueñas nubes del cielo

Mi cuerpo exhausto, yace bajo la rosa de colores en tu acuarela primigenia.


Ser peregrino que se abre caminos en tus soledades

Vivir en la sinfonía de los acordes mayores de tu amor

Convertir los embates del  destierro en momentos atemporales

Liberar los prejuicios y absolver al infierno bajo tus pupilas

Vivir el deseo, anhelo de todos los días

Apasionados besos escriben tu nombre; pronuncian te quiero.

Enajenación.


"Enajenación".

Primera versión: 11 mayo  2010 ------- Versión actualizada: 12 febrero 2018

Soledad, oprimes el corazón acuartelado en amarguras

Trágica afrenta de una voz interior presa de sentimientos

Profundidades insondables, apabullante sonoridad es la existencia de tu canto

Abrasas en ráfagas furibundas el delirio de mi cuerpo

Al tiempo fulminas con el hálito fugaz de tu fuego

Aparta de mí tus pétreos hilos de plata.

Sonidos estertóreos consumen mi vida hasta sus últimas raíces, enajenación

Agonizante musicalidad que en mí habitas,

escucha el interior de mi voz adormecida 

Ponzoña silenciosa entre mis venas, asfixiante y tortuosa

¡extínguete!


Agobiante pesadumbre de las interminables horas

Inconmensurable es el sopor de las lágrimas que vierto por ti

Palabras al viento se desvanecerán en tu memoria

Abyecto martirio que sabe a libertad

Letanías lúgubres te recordarán mi olvido

Rodéame, abrázame, aléjame, sepárame

Ruines sensaciones de un suspiro obnubilante.

Desilusión.



Desilusión.

Primera versión: 7 noviembre  2010 ------ Versión actualizada: 10 febrero 2018

Padecer tormentos, copiosa lluvia en las paredes del alma

Sentir la sangre corrompiendo las venas en la punzante herida del corazón

Olvidar, momentos durmientes en el sepulcral silencio de tu ausencia

Acaricia tu voz como sueños de madrugada, revivir las horas

Ama en su veneno el ruiseñor a la rosa bermellón.


Fidelidad es el espíritu de la amante traición

Es la noche caos en mis sentidos estragados

Me arrebatas la vida en angustias taciturnas

Mi cuerpo conserva la memoria de tus huellas al tacto de tu piel.


Brasas incandescentes en hogueras encienden rencor

Aniquila el tiempo, ultraja mi vida. Late mi corazón abatido

Acecha a las horas en la fútil desesperanza de la muerte

Desfallecen los segundos en ausencia de tu humanidad

Razón y pasión comulgan al encuentro del amor.

Desterrar de mis pensamientos tu mortalidad 

Vivir siglos de pasiones babilónicas en tu nombre

Soy un viejo continente amando tus delicias, 

Americana será tu lengua sometida entre mis brazos

Navegaré en las profundidades de tus mares abiertos al infinito

Olvido, angustia, tormento y  desilusión serán los vigías de mi barca.

La realidad no es opción. (Recuperado: 16 febrero 2014).

Escribir sobre la realidad, es algo que he querido hacer desde hace mucho y de cierto modo es algo que se expresa en lo cotidiano, en los actos que realizamos a diario, cuya sumatoria en conjunto producen nuestra propia percepción y visión de mundo, la que varía constantemente de un instante a otro, de una persona a otra, pues la vida no es estática. Nosotros, por ejemplo, estamos en continúo movimiento y dependerá ante todo del prisma a través del cual miremos, para dar cuenta de qué es lo que captamos y a través de qué y cómo.

Son nuestros sentidos los que crean nuestra realidad, la que a veces tiende a convertirse en actos fallidos y por tal, está sujeta a error. Un claro ejemplo también se aprecia a través de nuestra memoria, ya que lo que recordamos configura y reconfigura nuestra creencias, lo que somos y deseamos ser y cómo nos relacionamos con nuestro entorno, relaciones personales y ambiente. 

La fotografía es otra manifestación de la realidad, ya que una imagen, si bien no representa fielmente una realidad, sí es una expresión y reflejo de ésta, la que varía según un prisma, que es la óptica a través de la cual observamos, pues hay imágenes que tomamos de nuestra propia vida y creemos que precisamente ellas forman nuestra vida, no obstante, no es así, ya que nos pueden poner otras imágenes junto a las nuestras y aquellos recuerdos que conservamos intactos en nuestra retina, de pronto son subpuestos a otros momentos, vividos por otros y no precisamente por nosotros. La necesidad de fotografiar los instantes en una cultura ligada a los selfies, nos ha hecho volcarnos a crear una realidad paralela a nuestra vida real, que es cómo deseamos que los otros nos vean, es una realidad creada por nosotros mismos y las más de las veces, la ficción supera a la realidad, nos vemos envueltos en una cultura de evasión, evadir lo que no queremos ver, embellecer la realidad que nos toca ver, en un mundo de persona cada vez más infelices.

La realidad a su vez cobra matices, delineados por la frágil línea del tiempo, al ser éste relativo no nos queda más que sorprendernos ante la fragilidad de nuestra realidad, creemos tener cierta edad, haber vivido ciertas experiencias en determinados momentos de nuestra vidas, pero quién nos asegura que así ocurrió, ¿un calendario, un reloj de mano, de pared o las impresiones subjetivas y personales? Vivimos lo que creemos vivir, el pasado sólo es conservador en nuestra memoria, el presente siempre será lo único que tenemos y qué decir de la incertidumbre del futuro, siempre motivado por nuestros pensamientos, lo más patente de cada una de nuestras vivencias es que hemos vivido aquello que hemos pensado y ésta es la base de lo que podemos denominar una experiencia real.

 La realidad no es opción, reflex. De feb.  16-19/2014

Temor sombrío.

Temor sombrío.

“El amor no prospera en corazones que se amedrentan de las sombras”. William Shakespeare.

Se suicidan los días hacia el final de la jornada al perderse tu presencia

Se visten de solemnes atavíos para esta ceremonia de verte partir

El corazón de los lunes se agita. Es ansiedad  tu inminente llegada

Los martes extienden sus brazos a tu corporeidad infinita que llena el vacío

Son los miércoles la antesala de mis desdichas, la nostalgia de saberte un instante

Los jueves desfallecen en misericordias destempladas en horizontes agónicos de melancolía

Es el mal mentado viernes el inicio del fin del holocausto en que me sumerges

Resplandece la llegada del sábado como crepúsculo que al atardecer se desvanece

El domingo es la muerte inminente de los días consumidos en ausencias

En parsimoniosa quietud yace como estatua marmolada

Es el lirio quebrantado de los jardines del amor.

Pd: Uno de los poemas escritos el año pasado.
 
José Patricio Chamorro, 28 octubre 2016.
Reedición 18 febrero 2018

viernes, 16 de febrero de 2018

Se dirá de mí.


Noches empaparon mis lágrimas de besos y susurros

Guardé la tibieza de tu sexo en mi regazo virginal

Regalé Magnolias en otoño y rosas en invierno por desilusión

Amé la dulzura de tu cuerpo en las caricias de tu piel

El silencio recordará  ensueños en tu desdichado corazón.


En los humedales reconforté tus labios en el reflejo de la mar

Amanecerá el recuerdo en la memoria del mañana

Se dirá de mí que amé tu desnudez entre mis brazos

El polvo que fuimos hablará de nuestra historia al porvenir

Es tu rostro huella de la última palabra de un adiós.

José Patricio Chamorro.
Poesía a la vena.
Chillán, 16 febrero 2018

lunes, 12 de febrero de 2018

¿Dónde están los recuerdos?


Primera versión: Diciembre 11, 2009  ---- Versión actualizada: 10 febrero 2018

¿Dónde están los recuerdos?,

¿Dónde ha quedado la esencia de mi existencia?


       Sentir,  amar profanando el pecado original


Querer el olvido, anhelar el pasado, ¿encontrarse?


Utopías vividas en la inocencia de nuestras primeras palabras


Desear un reencuentro, pretender ser libre en precaria felicidad


Alcanzar el haz universal, armonía de las ideas


¡Amargura de vivir!


Aventurémonos, deshechos estarán nuestros huesos al morir.



Nostalgia, despiadada crueldad eres de las horas 

Corroes con filoso brío nuestras entrañas  con tu mortuoria daga 


Apiádate de mi existencia, relegada alma corroída por abyecto animal


Sumergida en soporífero estado en el  infortunio de la carne, ¡te aborrezco!


¿Es vida  tu manto de penumbras?

Nostalgia,  entristecida melancolía del alma, tu tormento es aflicción


No te olvides de quién amor profesa,  sediento de  versos y recuerdos.


Amor antediluviano.


Primera versión: 24 Septiembre 2010 ---- Versión actualizada: 10 febrero 2018

En la hondura de mi cuerpo llevo tu sangre, estampada en versos

Caricias pretéritas despiertan el deseo en los despojos de la carne 


Amar desde el destierro, huir al paraíso perdido de tu humanidad


Degustar el fruto prohibido hasta saciar nuestro apetito primerizo


Desafiar el apocalipsis, destrabar el juicio final en el equinoccio de tu piel.



Recorrer  volcanes en erupción, como tu vientre entre mis manos

Consumirnos en brasas magmáticas en el fraguar de la pasión


El tiempo es vacío en tus pechos multiformes, intangible al tacto de mis labios


Enlazar nuestros sumisos miembros a los jardines del edén



Purificar el deseo en éxtasis y clamores


                 ¡Silencio!



Besar estelas siderales para deleitar el paladar

Amanecer en espera del  rocío, alba virginal de los recuerdos


Desembocar en tu promontorio, amar  tus cauces


Entre tus frugales valles y senderos amar tus paisajes


Escarchado habita el sonoro crujir de tus inviernos



Amores como el nuestro precipitan diluvios universales.


viernes, 9 de febrero de 2018

Reseña literaria "Contigo en la distancia".



Un inesperado accidente arroja bajo las escaleras de su casa a una connotada escritora que pese a sus años mantenía una vitalidad implacable. Vera no era una anciana cansina, por el contrario, su vigor y fortaleza pondrían en tela de juicio lo que ocurrió aquel día en que se sumió en la inconsciencia. “Contigo en la distancia”, novela cuyo relato vertiginoso, se constituye en un vaivén de emociones en una historia, cuya estructura circular enlaza la vida de los protagonistas y personajes que a lo largo de su trama adquieren una personalidad particular, delineada por sus acciones y consecuencias en las que nada volverá a ser igual. 

Todos sin excepción alguna vivirán un antes y un después de la desgracia que precipitó a Vera Sigall. De este modo nos encontramos con un libro cuyos capítulos se desplazan en dos temporalidades distantes, la actual en la que se suceden dos vidas, dos historias en apariencia sin nada en común,  entrecruzan sus caminos a través de la escritora Vera Sigall. Emilia y Daniel, una joven investigadora en busca de quién fuese la autora que motiva su tesis de literatura y un joven arquitecto, quién conoció los secretos más profundos de Vera. Ambos compartirán una intimidad dada por su cercanía con Sigall que los unirá en profundidades y abismos inimaginables, así como en la construcción de un perfil  a ratos desconocido de Vera.

Por otra parte, una tercera historia nos remonta al pasado de Vera y su romance con Horacio Infante y cómo las huellas de aquel amor, traerán repercusiones impensadas para nuestros protagonistas, ante la inminente muerte de la escritora que cada vez más como un suspiro agónico lucha por quedarse en este mundo lleno de misterios, traiciones, recuerdos, amor y engaño.  El pasado oculto entre las cenizas revive como brasas en la memoria y renacen en ella el dolor mitigado por los años.


La prosa y estructura narrativa que Guelfenbein construye a través de la novela, mantiene al espectador en un constante deseo de seguir, de saber el desenlace, en una escritura que se desenmaraña y que ahonda en los recovecos de las personalidades y particularidades más íntimas de los personajes, atestiguando cuáles son los hilos que mueven su actuar y develando sus más oscuros secretos.



En efecto, “Contigo en la distancia”, es un libro vertiginoso, de ritmo voraz con un suspenso y trama que mantiene expectante al lector que al igual que los protagonistas, desean llegar a la hondura del relato, sus intrincados cauces que lo unen en la lúcida escritura de Carla Guelfenbein, quién hace empleo de técnicas narrativas contemporáneas como los ya mencionados capítulos y puntos de vista intercalados de diversos personajes del relato y el uso inteligente de anacronías como flash backs y raccontos, los que en una prosa rica en matices, descripciones y ambientes con un manejo de la psicología de los personajes nos permitirá ahondar en los resquicios de sus secretos más íntimos.


 8 febrero 2018, José Patricio Chamorro.

miércoles, 7 de febrero de 2018

El bolígrafo.


Versión 1

Su risa embargaba la atmósfera de la habitación. Nada cambiaría lo que vieron sus ojos. Ella no tenía la culpa, sin duda la tuvieron ellos. Aún en su demencia ve con claridad la escena. Su hermana y su novio jamás debieron estar allí. Si no hubiese olvidado su bolígrafo en el velador. Nada de esto hubiese ocurrido.

Versión 2

Su risa embarga la habitación del hospital. Aún en su demencia recuerda con claridad la escena. Su hermana y su novio no debieron estar allí. Si no hubiese olvidado su bolígrafo en el velador; la muerte no sería su tortura.

martes, 6 de febrero de 2018

La paranoia y el caos de lo imprevisible. (7 febrero 2014, recuperado)


La paranoia y el caos de lo imprevisible, aquello que escapa a tus manos, a veces me he levantado en la mañana con un pensamiento que me sobresalta, de cómo seguirá el curso del mundo cuando ya no esté y, sin embargo, sigo ahí, viviendo en un mundo tendiente al desorden entrópico, donde como individualidad no me queda más que aceptar con resignación lo que éste me entrega. A .veces exijo mucho del mundo, desde mucho antes que naciera éste ya estaba constituido de una manera y no puedo hacer nada para remediarlo, sólo vivir y, al menos, dentro de lo posible, cumplir mis propias expectativas, atreverme a hacer lo que mi voluntad me dicte, reencontrarme, pero ese sentimiento de no llevar a cabo la empresa propuesta, de caminar a la deriva, deseando algo que la materialidad y nadie más que tú sabes, que no pueden llenar ese vacío existencial, ese desear experiencias límites, vivir otras vidas o aun la tuya propia llevada a exigencias inusitadas. 

Hoy me quedé contemplando a concertistas de piano, jóvenes que con sus manos vibraban en una frecuencia latente, estaban absortos en algo intangible, inmaterial y etéreo que sólo apercibía con mi mirada puesta en sus ojos, en la sincronía de cada parte de su cuerpo, que vibraban en resonancia con la música que creaban, estaban fluyendo con la vida, con un don propio, eferveciendo como gotas de agua en el mar, así es cómo al ser capaces de controlar su propio arte, es cómo se adentran en la naturaleza misteriosa del acto creativo, crear es estar al borde de la paranoia y el caos, entre aquello que nos parece un estado ideal, con aquello que es la realidad de lo concreto, de lo inmaterial a la materia en su estado más puro, a veces una pieza musical, otras una obra de arte y a veces, sólo a veces una oba literaria surgida de un big bang de emociones y experiencas vitales.

 Noche del 7/2/2014, en mi terruño.

La piel de los amantes.


Tus manos acarician el alma fugitiva, la arrebatan

Son suspiros mis labios cautivos entre tus dedos

Besa mi rostro sereno el placer de tu piel morena

Tu viril regazo en deseo destiende mi estampa domada

Encorva mi silueta sobre el prefijo de tu hombría imponente

A punzadas y cosquilleos nocturnos arremetes mis doloridos miembros

Placer corroe los orificios imperturbables donde tu lengua posó su miel

En estío nocturno tu bravía penetró mi indómita  amazonía

Lujuriosa mi lengua aguardará embriagarse en tu palpitante humanidad.

Chillán, 9 enero 2018

domingo, 4 de febrero de 2018

Lluvia chillaneja (5 febrero 2014, recuperado).


Amanecí con el ánimo a intemperie, llueve en mi corazón

Era mi terruño, tierra en estío, empapada en sordo llanto

Versos caían como gotas carrasperas sobre mi ventana

Sonoridad impotente de lagrimal silencio embravecido

Lluvia intermitente interrumpía mi sueño de madrugada

Lluvias de febrero son tus inolvidables huellas

El tiempo marcan como el tictac de un reloj incontrolable

Muerte anuncia misterios, descifra su andar los días

Lluvia, lluvía, luvia, vialul, vialu, alul, ulal, via, aluvia

Cae sincera, acorde con la poesía de verano.

(Poesía de verano, Chillán, 5 febrero 2014).

La caja de Pandora. (5 febrero 2014, recuperado).


La caja de pandora, así he decidido que tendrá por nombre aquella caja que guarda recuerdos de infancia, manuscritos del iniciático viaje de escritor en mis primeros años de infancia y que conserva algunos de los empolvoreados libros que se encontraban en las bolsas en estropicio en el exterior de mi casa. 

En un afán de recuperarlos y evitar su deterioro, fueron a dar a esa caja negra, de colores vívidos en su cubicular forma, una obra de arte en sí misma, donde serán depositados secretos de escritores que inspiraron letras, párrafos, líneas y poemas, en ella, los hay de editoriales añejas, otras más actuales, pero cuyo común denominador es que quién se asome a ella, encontrará intactos los viajes que me llevaron por esos mundos pintorescos. A veces se enontrarán azarosas palabras, lecturas irrepetibles, según el día y el orden en que sean dejados y sacados los textos en ella depositados, su distribución espacial se acomodará a las circunstancias y un día, quizás el último de la humanidad redimida, será abierta para descifrar sus enigmas y quién sea portador del secreto más íntimo guardado en su interior, poseerá la llave de la esperanza, que salvaguardará los lindes de la humanidad, ese día llegará cuando el sol se haya puesto y una mano curiosa, por azar o por determinismo dará con los manuscritos olvidados de quién con puño y letra marcó cada uno de los versos y leyó entrelíneas los misterios de la humanidad.

 Extracto, La caja de pandora. 5/2/2014.

Placer indecoroso.


Recorro tu voz con mi pensamiento sonoro en deseo

Es tu ritmo viril un caminar a cuestas entre sombras

Perderse bajo el umbral, refugio de tu vientre
 
Cálido cuerpo se precipita entre mis devotos dedos

Amar en secreto tus palabras en silencios cotidianos

Recobrar la fé perdida entre la nervadura de tus brazos

Humanidad hecha hombre, pretérito imperfecto bajo nuestros labios

Eres la silueta que sucumbe mi sentir engarfiado de dudas

Confuso estío en el atardecer indecoroso de tu piel.

José Patricio Chamorro
Poesía a la vena.
Chillán, 4 febrero 2018.

sábado, 3 de febrero de 2018

Horizontes.


En tus horizontes, sin contorno ni fin me pierdo

Navego sin rumbo en aguas incansables de la memoria

En tu ragazo se regocija mi nombre como nuestro primer encuentro

De punta a cabo recorro tu frágil paraíso colorido

Si he de dormirme,  que sea entre tus azules brazos de eternidad.

José Patricio Chamorro.
Muelle Prat, Valparaíso.
25 enero 2018.

jueves, 1 de febrero de 2018

Insomnio.


Soñar infinitos como mar entre tus dedos en arcilla

Sobre noches cautelosas forjar paraísos en vigilia

Acurrucar versos dormidos en sonámbulos poemas

Destrabar la lengua, contemplar sombras vespertinas

Madrugar las horas, capturar un arrebol de poesia

Noctámbulo dormir cubierto de vaporoso estío

Estrellar silencios en azabaches cielos con sabor a ti

Arrebatar un beso a la noche, silueta sideral

Desde júpiter a Neptuno acariciar tu cénit equinoccial.

José Patricio Chamorro
Chillán,  2 febrero 2018.

Presencias.

Acompaña mi cuerpo la soledad de ayer, intransigente memoria

Alucina en espasmos contorneándose de recuerdos mi lengua deseosa

Acaricia en besos náufragos el amor anochecido en menguante luna

Somos polvo cósmico en polos equinocciales del placer

Muerdo el silencio, palpita tu humanidad entre mis dedos contemplativos

Palabras punzantes abren tu vientre dormido sobre escarchadas rosas

Rocío cubre los rostros de amantes tránsidos, fugitivos en selvas amazónicas

Encarnizadas pasiones se refugian en naturalezas muertas

Agonía, sangre y versos se precipitan, diseminados degustan efluvios de amor.

2 febrero 2018, Chillán.
José Patricio Chamorro.

martes, 30 de enero de 2018

Entrañas.

Abrasados en memoria, amordaza recuerdos tu piel

El sufrimiento acobardado es nostalgia ensimismada

Noche fugitiva te duermes en el regazo de un mal de ojo

Abren tus siluetas garfios monstruosos de la muerte hecha hombre

Silencios inauditos claman dolor de parto en hembra mártir

Resuenan sus caderas maldecidas por el miedo insomne

Hijos no nacidos desfilan en un charco de sangre

Miseria,  pudredumbre de hojarasca arremete versos encriptados

Purgar, verter tu corporeidad en tu ventrículo desnudo de carnes

Amas como ponzoña aguijonante derramada en tu matriz virginal

Deseas poesía como posesa encarnación de un embrión imaginario.

PD: Por todos los hijos no nacidos, muertos desde las entrañas.

José Patricio Chamorro
Poesía a la vena.

31 enero 2018

lunes, 29 de enero de 2018

Misterios de un poeta: El lugar de la imaginación. (29 enero 2014, recuperado).

Misterios de un poeta: El lugar de la imaginación.

(Creación literaria del 29 enero 2014)

Como buen caminante y andante por tierras impensadas, con rumbos itinerantes y siempre abierto al diálogo, como la cornucopia de la abundancia, el joven de ideales quijotescos y siempre bien pensados, va junto a su bolso. Lo acarrea bajo el brazo o en su espalda, atado cual espada medieval de un caballero andante engrandece su camino por los cotidianos artefactos que obtiene de aquel impenetrable arminículo, un bolso negro, del más profundo averno, del que siempre al poner o introducir tu mano en él, obtendrás una reliquia inesperada. Algunas veces frases hechas y deshechas con una letra ininteligible, cual piedra de roseta sería necesario tener para descifrar aquellos enigmas.

 En otras ocasiones, la imaginación de quién lleva esos objetos como una cruz que apuntala sus días, brota instantánea y febril con alguna lectura de uno de los cientos de libros que en alguna oportunidad han sido guardados en ese estrecho espacio, que, sin embargo, alcanza dimensiones universales. En efecto, a veces podrás hallar en él palabras de aliento de algún amigo de antaño, en otras mensajes de otros viandantes que su portador, cual peregrino se ha cruzado en su camino. 

A veces,  aparecen estatuillas, figuras, imágenes, piedras y souvenires por las ciudades que ha visitado su dueño, cuya identificación suele estar delineado por un carnet del registro civil, que no es más que el nombre que aquel joven escritor recibió de nacimiento, que da cuenta que tiene una familia y un buen nombre, quizás el destino lo había escrito para él. Su tarjeta de presentación dependerá de las circunstancias y del interlocutor, pues siempre se adapta según la personalidad de sus intercesor. A ratos, estará repleto de dichas y desdichas, en él se han depositado historias amargas, han arreciado lluvias intermitentes y vientos furibundos, calores dantescos, pero él está ahí como fiel rocinante acompañando a su dueño.

 Si ves o cruzas la mirada con el joven de la triste mirada y el bolso negro, pregúntale por alguna de sus últimas lecturas, por el sentimiento romántico del mundo y sobre aquellas palabras que como el cementerio de Cortázar conserva en las íntimas paredes del umbral de su regazo, o sobre las historias de los pasajeros y viandantes que han cruzado su destino, él sin más te responderá con una sonrisa, un verso y quizás, sólo quizás saque de su bolso alguna misteriosa creación universal. Esto último es su mayor secreto, los demás los guarda en su memoria, él siempre está creando, en lo absorto de sus pensamientos y en el más ínfimo de los instantes deposita lo que su mente ha creado en su bolso.

domingo, 21 de enero de 2018

Soneto de la desilusión de amor. (22 enero 2016, recuperado).

Soneto de la desilusión de amor.

Mi amor por ti  desespera cándido
Sin ti mi vida, muerte existiría
Olvídame, llévate tus egolatrías
Permanezco de pie  impávido

Te fuiste dejándome olvidado
Desahuciado está mi corazón
Por tu partida repentina sin son
Mi razón es un latir azorado

A la espera de tus besos apasionados
De ilusión hasta hoy perdido fui
Me encuentro sin sabor entristecido

Mi canción por ti amor, desespera
Pérfido amor, ya no estás a mi lado
La nostalgia será mi compañera

Pd: Autor:  José Patricio Chamorro Jara
(Recién escrito, sujeto a modificaciones).

sábado, 20 de enero de 2018

Hacia el camino.

Soltar, desapegarse de lo material y los logros terrenales es necesario para avanzar,  para crear sin limitaciones y reinventarse. La vida nos pone desafíos constantes en los que a veces debemos partir de cero,  rehacernos y enfrentar nuevas circunstancias,  cambiar de ambientes,  lugares y personas para buscar nuestra propia felicidad.

La búsqueda puede iniciarse en cualquier momento y circunstancia, aunque no lleguemos al final, la experiencia adquirida en el camino es lo que vale, atreverse a avanzar sin rotreceder, siempre hacia adelante, sin detenerse. 

jueves, 18 de enero de 2018

Domingo día del señor. (19 enero 2014). Recuperado.

Domingo día del señor, así partió la itinerante tarde junto al filósofo de la inquietud en movimiento, cuestionándonos un tanto la angustia existencial  de dos seres que por esas casualidades intrínsecas de la vida, se topan en un momento oportuno a recorrer las distintas calles de una ciudad tantas veces recorridas, con nuevos rumbos y a veces hasta donde los lleve el viento, proyectándose hacia un futuro, pero movidos por el presente, en el aquí y en el ahora, en las meditaciones furibundas, en los refugios de la mirada y del pensamiento, en un diálogo constante de autores y temas a seguir, de itinerantes contextos, relatos y biografías de escritores, filósofos, lingüistas, un recorrido mental e itinerario histórico por una fechación y exactitud en la búsqueda temporal, que es caer en el relativismo de la memoria, en los recuerdos truncados y en las posibilidades inconclusas de aquello que pudo haber sido, pero que se truncó en el camino de una decisión que dio paso a otra nueva seguidilla de caminos itinerantes, por este estar dispuesto a compartir experiencias de vida junto a otro, nuestro compartir en la vida, el atreverse a vivir.

 Este recorrido diario y estival resultó con experiencias de arte, a través de quién es capaz de crear con la indicación de un solo acto mental, con su propio pensamiento y con sus manos, obras de arte en miniatura, mundos complejos y profundos, que tienen mucho que entregar, verdaderos paisajes de colores cálidos y profundos, nostálgicos y propios, con un pintoresquismo palpitante de colores vibrantes, el contraste de dos intensidades vitales, las paradisíacas playas y el invierno enabolado en un bosque nórdico, imágenes y cuadros que te llenan la vida en un instante, la vida misma. En el cara y sello de una moneda que abre la posibilidad de seguir recorriendo tu propia ruta, tus nuevos pasos a seguir y adivinar los pensamientos de quién te acompaña, mentes en blanco, en la esquizofrenia de un pasado ya olvidado, pero que se conservará en la memoria de lo que prontamente estaremos dispuestos a vivir, en un futuro promisorio de iconoclastías figurativas y otros rumbos.

 Preguntas retóricas y comentarios  de una mano amiga, sobre el libro de sus vidas que están por escribir, lo que aún no se ha escrito y el testimonio de quién a través de las palabras ha recreado su realidad instantánea, una conexión espiritual, que trasciende los límites de la voluntad, imperiosa de sensaciones nuevas y de experimentar aquello no resuelto, de vivir sin límites, junto a quién tenga la paciencia de llevar una vida apaciguada y de filosofía vital, de la impaciencia por aprehender la voz del otro, su retórica descarnada y fraguas de la introversión de quién es capaz de entregar todo en la conversación, en el acto de comunicar con la palabra, dialogar como si estuviese en el ágora griega, meditando conun texto y citándolo en mano, para descubrir otros mundos, inclusive aquellos misteriosos y únicos, para culminar este día entregado al acto contemplativo de entregar en una iglesia y regocijarse en la materialidad espiritual de un espíritu etéreo, ahora y en el fluir de los tiempos.

 Chillán, 19/1/2014.

El acto de recrear realidades. (17 enero 2014). Recuperado.


El acto de recrear la realidad, pues ésta no es estática, está en continúo movimiento, a veces nos parece que estamos sujetos a nuestros propios designios y pensamientos, pero en cada lugar al que accedemos, en cada nuevo rostro que atisbamos, en cada palabra que empleamos, la rehacemos, volvemos a vivir, mil y un instantes, así como el espacio lo hacemos nosotros, la realidad también es moldeada, a veces por lo que decimos, otras por lo que vemos, incluso por lo que percibimos, personas, objetos, situaciones, momentos, paredes, paisajes, imágenes, cuadros, en fin, la realidad es múltiple y lo transitorio es el peregrinar de historias, de cuerpos transhumantes que buscan nuevos lugares por recorrer, auroras que contemplar, libros por leer.

El ir y venir de la memoria. (18 enero 2014). Recuperado.


La memoria, cada día se rehace, es una superposición de recuerdos, de momentos y como todo es un fluir constante y nada es estático, ese ir y venir, se traduce en experiencias recordadas, vividas, escritas, de lo que hacemos y no alcanzamos a hacer, de lo que otros comparten con nosotros, de arrepentimientos, de silencios, de energías, de dar, ceder y quitar, de actos voluntarios e involuntarios, de mentiras y verdades, de sensaciones no resueltas, de lo que creímos haber hecho y de lo que no recordamos con exactitud o aquello que conservamos hasta el más mínimo detalle en nuestra memoria.

Dado que se ha convertido en nuestro mayor tesoro,  es lo que decidimos tener como propio, que pese al tiempo y cómo éste altera todo, ahí está, como si lo hubiésemos vivido ayer o hace algunas horas. Entre más tiempo vamos viviendo, los recuerdos, lo visto, lo dicho y lo vivido, se confunden con mayor ahínco, se entremezclan personas, rostros, adioses, palabras y sentimientos, una sinfonía que está en armonía con el ser y el tiempo.

martes, 16 de enero de 2018

Grito de alevosía.

Cuando mis manos abandonen esta tierra mustia,

La soledad se abra paso breve en sus confines,

El horizonte sea silencio entre los muertos;

Hablaré la lengua de las aves en sordina.


Cuando tu voz sea recuerdo ausente, callaré

Llorarán los sauces en mi pasajera ausencia

Tus labios pronunciarán mi nombre, poesía

 Maldecida mi sangre se vertirá en tu pecho

El rocío será tormento, un grito de alevosía.


Cuando el mañana no despierte mi sentir,

Los lobos despedazarán mis escuálidos huesos,  memoria

Amordazarán mis versos en habla veleidosa

Desgarrarán tus carnes las palabras en otoño

Tu canto anunciará miseria, un grito de alevosía.


José Patricio Chamorro.
Yungay,  región del Biobio.
16 enero 2018.



Poesía sutil.



Raíces endurecidas emergen bajo su sombra


Ego se desvanece por sus ramas florecidas

Entre plumas y piñones están libres, sutiles


Un viento a raudales cobija la memoria


Tiempos pasados cierran sus puertas


Como montañas se erigen pensamientos


En su interior el presente se hace vida


Futuro es eco en campos de poesía.



Poesía sutil.

Cerro negro, Quillón. 6 enero 2018.

Trehualemu.


Inspirar una flor como sol de atardecer


Ser árbol, quebradiza rama sin tiempo


Fértil potrillo en andares y polvaredas


Hacerse tierra en tu sigilo precordillerano


Ave liberta hacia tus confines, florecer


Bajar al cielo como agua en riachuelo


Subir al infinito , sentarse en una estrella


Perderse bosque, enraizar en tus venas.


José Patricio Chamorro.

13 enero 2018.

Sala de espera.


Bajo un puñado de huesos duerme la memoria


Sigilosa, nauseabunda en un hospital de provincia


Un manto de estiércol recubre sus nervaduras


Insalubre la sangre recorre tus mortales venas


Una pupila se dilata y corrompe las cuencas de tus ojos


Lagrimea pudredumbre la espera hospitalaria


Fagocita mortífera el cadáver de tu piel infecta


Olvidados en rincones se consumen los recuerdos, la muerte acecha.



15 enero 2018.

José Patricio Chamorro.
Chillán, hospital Herminda Martin.

domingo, 14 de enero de 2018

El filósofo de la inquietud en movimiento. (14 enero 2014). Recuperado.

El filósofo de la inquietud en movimiento, quizás la palabra precisa para comenzar a relatar la anécdota de un pesonaje que vive en continúo peregrinar, de cada persona que atraviesa nuestra vida se aprende y asimos una nueva experiencia, pues si bien somos capaces de aprehender la interioridad de otro a través del lenguaje, a veces la deriva misma a la que nos llevan nuestras decisiones y libre albedrío, cada decisión juega un papel relevante en nuestro próximo paso a seguir, en el conocer a alguien durante unas horas y comprender que es capaz de introvertirse en nuestro mundo y que la percepción de cada uno, si bien puede ser unívoca, siempre habrá alguien con quien compartirla, independiente en el lugar que nos encontremos, ya que el espacio lo hacen las personas.

La vida, el flujo vital está en una ola de vaivenes, en la singularidad de nuestra percepción, a veces aquella persona llega y aparece de pronto en nuestro campo perceptual dado la sintonía que emitimos al universo, a través de la verbalización, del continúo transmitir y externalizar nuestros pensamientos, que independiente de donde nos encontremos producimos un efecto tal, que el universo en su completud nos inunda en su juego batahólico, como si se produjera el tal llamado efecto mariposa. Es así que funcionamos en una psinergia de experiencias, en un estricto orden no azaroso, donde el determinismo no es tal, sino que nos vamos haciendo en el camino, uno sigue su rumbo, una dirección establecida, pero siempre existe la posibilidad de alterar el recorrido, percibir algo que no estaba, pues el tiempo no es estático, así como tampoco nosotros, que siempre tenemos la posibilidad de regodearnos en la posibilidad de un nuevo camino que se abre enraizándose en la instantaneidad, donde se truncan lo no posibilitado, el devenir de nuestras existencias, el compartir junto a otro, escoger y revivir cada segundo en su unicidad, donde jamás se repetirá el instante, pero lo momentáneo es precisamente la gracia del vivir, absorber la experiencia vital, fijarse en el sonido de los árboles, en el ruido que emiten las hojas al caer, en el fluir del viento, que precisamente ayer causaba estragos en un verano infernal, en una de las ciudades más climatizadamente dantescas que podemos habitar. 

A veces pienso en cómo descentrañar las encrucijadas de la vida, en el compartir la experiencia de reconocer y reconocernos en el otro o en nuestra propia individualidad, para comprender a través del transcurso de nuestras vidas, cuál es su significación, resignificarla, a través de la filosofía, de la música, del arte, de los sentidos. Música que está en el aire, en la materialidad de nuestra percepción, en el percibir lo que otros no han percibido, en comunicar de manera especial y quizás única, nuestra pasión interior. A veces un relato, un pasado ya ido, un día vivido deviene en la hoguera de nuestra existencia, así como Kafka, quemar la esencia de nuestra escritura, para reinventarnos, rehacernos como un nuevo amanecer, que será siempre un nuevo comienzo, ¿para qué recordar el pasado, cuando es mejor vivir el presente? Concentrarnos en el ahora, que jamás se producirá nuevamente, ya que cada palabra, cada segundo es único y no podemos dejar que la vida se nos vaya en ello, sino en atrevernos a vivir, a proyectar nuestro espíritu en las cumbres de la filosofía de lo cotidiano, en el hálito de nuestro humus corpóreo, en la poesía musicalizada, en la luna llena de una noche estival en la ciudad que arde, en la noche del apocalipsis de los tiempos, en la marca y huella existencial de quién ha nacido para dejar paso a paso, el sello de su universo errante, peregrinamente existencial.

Pd: Dedicado a quién conocí hace unos días, el filósofo de la inquietud en movimiento jorge cocio (musica) (j_cocio).

José Patricio Chamorro. 15/1/2014.

El acto colaborativo. (14 enero 2014). Recuperado.


El acto de hacer una actividad en conjunto o individualmente, cuando nos proponemos hacer algo junto a otro, es poner nuestras energías en esa acción, aprender de lo que el otro nos puede enseñar, en un proceso no asimétrico, sino que simbiótico, pues aprendo de otro y el otro aprende de mí, en un aprender haciendo e interactuando, como un acto de canalización de ideas y acciones, de órdenes y funcionalidades, de los tecnicismos que se incorporan en la faena a realizar y cómo éstos se adquieren una vez realizada. El acto mismo es meta-actuación, pues ejecuto una acción que de manera escalonada, conlleva en sí una serie de acciones superpuestas que en su totalidad constituyen el macroacto de aquello que se ha hecho, es un focalizar psinérgico de acciones donde los sentidos se ponen en marcha, para equiparar nuestra concentración y entendimiento en el procedimiento a realizar, de aquello en lo que se centra cada accionar.

sábado, 13 de enero de 2018

El acto de recordar. (13 enero 2014). Recuperado.

Recordar al ser amado:


El acto de recordar a alguien que amamos, una visión, un objeto que simbolice el recuerdo, la estrechez de la relación, aun en la lejanía, en la distancia de los cuerpos, el contemplar una carta, una palabra, el objeto que nos regaló, nos transporta a ese preciso momento, a ese instante en que se unieron nuestros cuerpos, amar es el indisoluble conjunto de experiencias, de momentos que tenían que darse en ese preciso instante, en el reconocimiento mutuo, en conjunción de los sentidos, en la volatilidad del amor que está en el aire, en el deseo descarnado de la figura inasida, del compartir un espacio y tiempo único en nuestras vidas, en hacernos parte de una vida en volandas, con proyecciones y disrrupciones, con continuidades, momentos felices y rupturas del pesar nostálgico de un adiós estertóreo.

Recordar un sueño:

El acto de recordar un sueño, es un proceso mental, de devaneos por escudriñar los abismos de la memoria inconsciente, nuestro propio y particular mundo onírico, enfrentarnos a nuestros miedos y peores pesadillas, un suceso, una acción, un sentimiento, una persona retrotraída desde nuestro pasado al presente, la manifestación de la vergüenza, el temor al repudio, el hilo tenue entre la individualidad y el vivir en sociedad se diluye, se desterritorializa. Cada sueño es único e irrepetible, es una superposición de imágenes en un estado del soñante, en la unicidad del todo que es el sueño compacto, en la pluralidad, en la sencillez y complejidad, fotografías, presencias y ausencias, silencios, todo puede estar presente en un sueño. Han sido muchos los sueños que he tenido en estos 22 años, pero llevarlos al papel, transcribirlos no es nada simple, reunir la palabras, la precisión conceptual y objetual se rompe en nuestras encrucijadas verbales. La lucidez de un sueño puede ser tal que se pone equiparable a la realidad, ¿pero cuál es el límite entre realidad y ficción, entre sueño y vigilia? Es mejor volver a la experiencia vívica del ser un experimentador, a quién se le atribuyan las coordenadas oníricas de su biografía vital.

El acto de transformar. (13 enero 2014). Recuperado.


El acto de transformar los espacios, es dejar el pasado vivido atrás, la huella de los días de nuestra existencia, el calendario y sus hoja alicaídas, por un nuevo lugar en el cual habitar, donde se renuncia a lo vivido, para comenzar una nueva etapa, reinventarte, replantearte y empezar un nuevo proyecto, así como un año se ha ido, es el comienzo de otro ciclo y expectativas para compartir, para crear un camino, para abrir ventanas a un nuevo tiempo, a reiniciar los sueños, la singularidad y el temple de quién está dispuesto a poner la vida en el botón de marcha. Objetos que traen a la memoria un recuerdo lejano, guardados en cajoneras enterradas de memoria desbordante, me hacen pensar en el foco de nuestra percepción, ya que aquello en lo que focalizamos nuestros sentidos es lo que hacemos nuestro, con la palabra, con la visión, con el tacto, en fin con lo sensorio y extrasensorio, aquello que percibimos y que nos permite adquirir mayor fuerza. Si centramos nuestra atención en una persona, su vida ya no nos es desconocida, ni pasa desapercibida frente a nuestros ojos, su propia vida, traducida en su mirada es ya parte de la nuestra, en esos segundos que lo dicen todo, de sostenerse en la mirada del otro, en querer revivirse, recontemplarse, en la inmaterialidad de un sentimiento tangible, en el ser amado, con aquél que decidimos hacer de mi espacio, su espacio, una vida en común.

jueves, 11 de enero de 2018

El acto de retractarse. (12 enero 2014). Recuperado.


El acto de retractarse es motivarse por una idea y no llevarla a término, desear algo y no realizarlo, imperdirnos consciente o inconscientemente por aquello que no nos deja fluir, es un actuar mediado por nuestros pensamientos, por la incertidumbre de la duda, por nuestro próximo paso y por los que ya hemos dado. Es como cuando un escritor empieza a desarrollar una idea y no puede continuar por bloqueo mental o se detiene en la búsqueda de la palabra precica, cuando quizás aquella que andaba buscando era la que surgió espontáneamente.

Este acto también se traduce y reproduce en la vida cotidiana, en lo que comemos y degustamos, en la ropa con la cual nos vestimos, pues cuánto tiempo malgastamos y empleamos en probar uno y otro plato, una y otra prenda, para usar en determinada ocasión, en la recreación de los instantes, en que aquello sea perfecto, un día único, una experiencia sin igual. Llevo la cuenta de mi escritura, hace un día escribí las letras anteriores, motivadas por un sentimiento, como todo en nuestra realidad y entorno, las emociones se intensifican, las palabras cobran valor por sí mismas, en la estadía de nuestros cuerpos en una tierra sin despojos, así manifiesto mi ira interior por concebir mi propio proceso, mi propia sintomatología escrituraria, por profundizar en mis propios abismos y miedos, en el retractamiento de una palabra invocada, de un aliento sigiloso, de lo que conservo en mi más íntimo sentir, hoy me atrevo, hoy experimento y sigo adelante, no doy marcha atrás, sólo hacia adelante, no hay tiempo al que me deba ceñir, es una mera invención, mi vida es un flujo incesante y lo que hoy prometo, mañana no será diferente, será una profecía autocumplida, fluyo, porque así lo quiso mi destino y mi propia vida.

miércoles, 10 de enero de 2018

El poeta de lo etéreo y fulminante. julio 27, 2013 (Reediciòn)


En la inercia de mi consciencia, escribo

Yacen mis miembros en la penumbra de la oscuridad

Soportan el tiempo ido en la inconsciencia material

¿Qué se es cuando la vida se desvanece?

Ser humano es vivir la ingratitud del cuerpo

La respiración levítica de la frágil memoria

Las inconexas frases de una vida sin historia

¿Historia? Ésa que hacen los hombres y,

Si mi memoria no me falla, también las mujeres,

Los niños, las ancianas, las madres, las hijas.




La memoria fugitiva es la caleidoscopía de mis pensamientos

Como redes inmateriales entretejen mi historia

La del poeta de lo etéreo y lo fulminante

De los versos a pura sangre, en esperanza carcomidos

Enigmas  encriptados de misericordia, palabras

Inyectadas de sacrosantas intrigas moribundas

Esperan silenciosas las fatídicas horas de la muerte.


José Patricio Chamorro, 26 Julio 2013, Santiago de Chile, Poesía a la vena. (Extraído del manuscrito original de mi casa de Santiago).


Reediciòn: 10 enero 2018.


Literatura Hispanoamericana Contemporánea. (II Semestre 2013)

logoFACSO.jpgFacultad de Filosofía y Humanidades                 Profesor: Cristian Cisternas.
           Universidad de Chile                            Alumno: José Patricio Chamorro.
                Santiago 2013
                                               Asignatura: Literatura Hispanoamericana Contemporánea


 Literatura Hispanoamericana Contemporánea.


  1. Caracterice a Johnny Carter como personaje y como sujeto problemático de la contemporaneidad. Explique en qué consiste su búsqueda. Tenga presentes las ideas sobre el jazz en la bibliografía entregada.


En primera instancia al definir al personaje de Johnny Carter, cabe referir que su propia biografía, que será escrita en paralelo a su vida, hasta su muerte, como se comprueba hacia el final del relato por el narrador, llamado Bruno, quién fue su amigo y crítico de jazz y lo conoció en persona, quién nos relatará la vida de este jazzman. Por otra parte, aquellos rasgos que hacen de él un sujeto problemático de la contemporaneidad, entre otros, encontramos el “tiempo”, el cual para el protagonista del relato, está en íntima relación con la música, específicamente con el jazz: “La música me sacaba del tiempo, aunque no es más que una manera de decirlo. Si quieres saber lo que realmente siento, yo creo que la música me metía en el tiempo. Pero entonces hay que creer que este tiempo no tiene nada que ver con… bueno, con nosotros, por decirlo así”.[1] A su vez, el tiempo, constituirá para el protagonista, un motivo central en su búsqueda personal, que de uno u otro modo era su motivación de existir, un tiempo anterior, donde podemos apreciar el tópico literario del illo tempore, vale decir, el de que todo tiempo pasado fue mejor, que en el caso particular de Jhonny, implicaba una conexión consigo mismo, cuyas ideas bullían en sí y era capaz a través de su genialidad innata, de crear una composición musical. Esta problemática se manifestará en más de una ocasión, por ejemplo, cuando le señalan la fecha de su próximo ensayo y cuándo volvería a tocar, donde manifiesta explícitamente su descontento con el tiempo, que deja en claro que para él en ningún momento da lo mismo, más bien al contrario, la progresión temporal lo encasilla, que como se aprecia en el nombre del relato, “El perseguidor”, podríamos señalar que Jhonny Carter es precisamente, perseguido por el tiempo, por el paso y transcurrir de éste y que al no tener una noción exacta de él o en qué espacio/tiempo se sitúa, se mantendrá feliz, porque no podemos soslayar que el tiempo implicará una y otra vez el fin de la vida, el punto cúlmine de ésta, de la existencia misma, que termina con la muerte.

Como ha caracterizado Bruno a Johnny, éste tenía una particular forma de comprender el tiempo, pues así nos relata desde los tiempos en que lo conoció, en sus mejores años, donde andaba bien vestido, daba buenos conciertos, en contraste con el momento actual de decadencia que estaba viviendo, donde decía frases, tales como: “Esto lo estoy tocando mañana” o “Esto ya lo toqué mañana”, que si las analizamos temporalmente, habrá claramente una discordancia, pues alude que aquello que toca, vale decir, la pieza musical, se encuentra en una temporalidad presente, pero podríamos referir que el predicado que la acompaña, no está conjugado en el mismo tiempo, sino que más bien al contrario, a través del verbo “estar”, el predicado estará ya sea en futuro, “lo estoy tocando mañana”, donde podría deducirse que Jhonny está experimentando mentalmente y visualizándose tocando en un futuro próximo aquella pieza, pero espacial y temporalmente, sin embargo, se encuentra en el presente, pero su mente es la que lo traslada en el tiempo, que puede ser la característica principal de su don, aquello de dónde nace su genialidad. Por otro lado, en el segundo caso, la pieza musical que está tocando en el presente, también resulta complejizada temporalmente, pues señala “esto ya lo toqué mañana”, es decir, mentalmente la música que crea en estos momentos, en el acto de visualizarse que realiza el protagonista, ya la tocó en el futuro próximo. De esto se desprende entonces que su genio musical consiste en esa búsqueda mental de poder transportarse a través de la música en el tiempo, donde el tiempo y el espacio en tanto problemáticas, son tales en tanto lo encapsulan en un aquí y en un ahora, pues su mente, funciona libremente, sin aquellas aprensiones, he ahí su cuestionamiento continúo y preocupación en relación a estos temas.

            Lo anterior resulta aún más clarificador a través del siguiente ejemplo, que nos permite ahondar todavía más en este misterio irresoluto que es la concepción temporal para Johnny, donde la siguiente cita será central para descifrarla: “-Hoy no- ha dicho Johnny mirando el frasco de ron-. Mañana cuando tenga el saxo. De manera que no hay por qué hablar de eso ahora. Bruno, cada vez que me doy mejor cuenta de que el tiempo… Yo creo que la música ayuda siempre a comprender un poco este asunto. Bueno, no a comprender porque la verdad es que no comprendo nada. Lo único que hago es darme cuenta de que hay algo. Como esos sueños, no es cierto, en que empiezas a sospecharte en que todo se va a echar a perder, y tienes un poco de miedo por adelantado; pero al mismo tiempo no estás nada seguro, y a lo mejor todo se da vuelta como un panqueque y de repente estás acostado con una chica preciosa y todo es divinamente perfecto.”[2] En el párrafo que acabo de citar, se da cuenta de a qué se deben ese frecuente miedo de Johnny al tiempo, se trata más bien de un irrefrenable miedo al fracaso, de que aquello que está componiendo, en el momento en que lo lleve a cabo, ya sea no a manera de ensayo, sino que de modo más oficial, éste no resulte bien o, de modo opuesto, que resulte de maravilla. Es aquella incertidumbre lo que define al protagonista como sujeto problemático de la contemporaneidad.

            No obstante, Bruno, si bien apunta a la interpretación que he señalado en relación a las frases pronunciadas por Johnny, da a conocer su propia forma de entenderlo al respecto: “Esto lo, estoy tocando mañana” “se me llena de pronto de un sentido clarísimo, porque Johnny siempre está tocando mañana y el resto viene a la zaga, en este hoy que él salta sin esfuerzo con las primeras notas de su música.”[3]

Pese a ello, ni aun el mismo Johnny es capaz de describir a cabalidad la sensación que experimenta al tocar, pues lo que vivencia en relación al espacio y el tiempo, como describe, lo que según la psicología, que nos sirve para tipologizar este estado, lo que Johnny vive, es lo que se denomina “estado de flujo”, vale decir, un estado al cual el sujeto se somete, tras realizar una actividad de tal modo que su mente logra abstraerse del aquí y el ahora: “Te estaba diciendo que cuando empecé a tocar de chico, me di cuenta que el tiempo cambiaba. Esto se lo conté una vez a Jim y me dijo que todo el mundo se siente lo mismo, y que cuando uno se abstrae. Dijo así cuando uno se abstrae. Pero no, yo no me abstraigo cuando toco. Solamente que cambio de lugar. Es como en un ascensor, tú estás en el ascensor hablando con la gente, y no sientes nada raro, y entre tanto pasa el primer piso, el décimo, el veintiuno, y la ciudad se quedó ahí abajo, y tú estás terminando la frase que habías empezado al entrar, y entre las primeras palabras y las últimas hay cincuenta y dos pisos. Yo me di cuenta cuando empezaba a tocar que entraba en un ascensor, pero era un ascensor de tiempo, si te lo puedo decir así. […]”.[4]

Finalmente, es menester referir, tal como se apreciará en la subsiguiente cita, que la búsqueda de Johnny, va más allá del tiempo, sino que más bien involucra las ansias de libertad, como queda expuesto a través de la postrera interrogante: “¿Por qué sino Julio Cortázar ha elegido a un músico de jazz para hacer un relato donde se problematice el tiempo y la libertad, la creación o búsqueda de espacios de libertad?”.[5]

2. Caracterice al narrador de El perseguidor, especialmente en su relación con el protagonista y con su propio proyecto escritural.

“Soy un crítico de jazz lo bastante sensible como para comprender mis limitaciones, y me doy cuenta de que lo que estoy pensando está por debajo del plano donde el pobre Johnny trata de avanzar con sus frases truncadas, sus suspiros, sus súbitas rabias y sus llantos. A él le importa un bledo que yo lo crea genial, y nunca se ha envanecido de que su música esté mucho más allá de la que tocan sus compañeros. Pienso melancólicamente que él está al principio de su saxo, mientras yo vivo obligado a conformarme con el final. Él es la boca y yo la oreja, por no decir que él es la boca y yo… Todo crítico, ay, es el triste final de algo que empezó, como sabor, como delicia de morder y mascar. Y la boca se mueve otra vez, golosamente la gran lengua de Johnny recoge un chorrito de saliva de los labios. Las manos hacen un dibujo en el aire.”






[1] “El Perseguidor”, Cortázar Julio. Pp. 5.
[2] Ibídem. Pp. 4.
[3] Ibídem. Pp. 5.
[4] Ibídem. Pp. 6.
[5] La máquina musical en “El Perseguidor” de Julio Cortázar. Andrés González Riquelme, Universidad de Concepción.

Mi arte poética

Arte poética (José Chamorro)

Escribo desde el alma que aniquila la razón y no de sin razones del corazón deseadas. Escribo porque nací poeta en una generación ...