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Mostrando entradas de enero, 2019

Poemas otros: Imaginario I.

Recorrer nubes desplegadas cual Ícaro.
Sobrevolar el terruño,  volverse ángel.
Sentir caricias en busca de libertad.
Ser un ave de los mares.
Emprender viajes inconclusos.
Amar enigmas de un atardecer.
Alcanzar verdades del averno.
Mirar de punta a cabo,  estertores de poemas.
Imaginar ensueños derrumbados,
soles de un paisaje en clarividencia.
Pensar prejuicios, olvidar misterios.
Pd: Recreación sintética del poema "Libertad en vuelo". Lima,  Perú. 18 enero 2019.

Hombre telúrico.

Recordar tu cuerpo de macho en estío, desboca mi hombría.
Se vuelve rocío el sudor de mi pecho bajo tu estampa.
Se dilatan lujuriosas las venas de mis entrañas,  invitándote a sentir.
En espasmos irregulares, tu lobuzno jadeo penetra abismos bajo mi piel.
Tu aliento seduce mis sentidos,  tu voz deletrea erotismo.
Tu lengua golosea mis versos, los enguaja y los degusta a tentación.
Eres vertebral fibra que gime en vaivén como movimiento telúrico.
José Patricio Chamorro Jara.
Lima, Perú. 27 enero 2019.

Todo y nada. (Segunda versión).

El azar objeta  dados al destino.
Enumera aciertos, se vuelve nada,  lo es todo.
Profana cuerpos la noche.
Bajo la tumba, madre, conquista mundos posibles sobre tu boca.
Se juega la vida como silencios.
Calla la muerte en un instante.

Se abren estepas en lluvia,
humedecidas mentiras posibles.
Siento mendrugos de pan que duermen.
José Patricio Chamorro Jara.
Lima,  Perú. 24 enero 2019.

Todo y nada. (Primera versión).

Jugarse la vida en un instante como si la muerte callara.
Abrir estepas como silencios en la noche bajo la tumba nuestra.
Sentir la lluvia profanando cuerpos en ausencia de amor.
Humedecer la tierra, vertirla madre, mendrugo de pan sobre tu boca.
Al azar objetar mentiras como dados del destino que duerme.
Enumerar aciertos como conquistas de mundos posibles;
al punto desaparer, volverse nada, desearlo todo.

José Patricio Chamorro Jara.
Lima,  Perú. 24 enero 2019.

Muerte.

La muerte es memoria eterna.
Misericordioso abismo.
Bello calvario.
Corazón sombrío.
Respiros de anochecida.
Amor inexorable.
Final de olvido.
Lima, Perú. 21 enero 2019.

Insomnios limeños.

Trifulca herida de viernes por la noche.
Estruendo socarrón de madrugada.
Voz en grito de un sábado ensordecedor del enero en tumulto.
Esquizofrenia errática, ciudad insomne de alaridos que habitan.
Desbordes, deseo pueril en sueños que se han perdido.
Lugares indomables como salvaje fiera en su naturaleza febril.
19 enero 2018, Lima,  Perú.

Mixturas limeñas.

Sabor limeño.
Como un gigante devoras un mar de sueños.
Tu victoria virreinal es la internacional mixtura de tus calles,
Abundantes de porvenires. Eres la ambrosía amerindia de tus hermanos de sangre.
Arguediana es tu sombra,  raiz del sueño que tiembla.
Acoges en tu vientre con maternal hondura a la Venezuela postergada, ultrajada.
Eres la Lima heroica, del erotismo incaico.
Deambulan por jirones, parques y plazas la hermosura de tu raza.
                          Mixturas limeñas
Eres la Lima de sol cincuenta, de las combis encubiertas.
Sabor trans, que en su piel morena aguarda ser descubierta por caricias.
Eres óvalo abierto en sangre derramada bajo tradiciones milenarias.
Viajeras, sabrosas, imprudentes y altaneras son tus huellas frente al mar.
Eres carne regía, apetito primordial.
Corruptas fauces han devorado tenaces tu cuerpo mutilado.
Aun saqueada te levantas, sin mirar atrás.
16 enero 2019.
Lima, Perú.
José Patricio Chamorro Jara.

Placeres matutinos.

Obserbo en mirada contemplativa tu desnudez.
Se me dilatan las pupilas sobre tu virilidad.
Recorro tu pecho en silencio. Mis labios desean tu cuerpo.
Carne contra carne,  sexo contra sexo.
Pasión en desborde,  placer marginal de un viernes de enero.
Eres honda silueta, recóndita estampa indomable.
Salvaje éxtasis es tu piel rumana, nervadura entreabierta.
Venas encendidas a punto de estallar invitan lujuriosas.
El tiempo se nos vuelve agua desbocada, caudal orgásmico al paladar.
Como sueño diurno precipita bajo nuestra almohada en amanecidas.
Pd: Al rumano que me quita el sueño. Lima,  Perú.  18 enero 2019.

Un aleteo de luciérnaga. (Actualizado).

"Solo nos queda mirar la luz de la luciérnaga, Ese último chispazo de la hoguera del verano  Flotando en el silencio del bosque. Miremos la luz de la luciérnaga:  A ella se ha reducido el mundo" . Domingo a domingo , Jorge Teillier. 
Un aleteo de luciérnaga.
Versión actualizada al 15 enero 2019.

El mundo es un frágil aleteo de luciérnaga
Deleita nuestros ojos su brillo, sucumbe a la negrura de la noche al extinguirse.
Es mundo enajenado, esperanza rota de la vida.



Apasionado fuego, antaño amante hoguera. Hoy, cenizas del ayer. 
Desde el polvo de sus alas, renacía cual fénix;
utopía transfigura el rostro de quién su mirada posó en él.
Transmuta el fénix en un cuervo de melancólica visión.
Bate su sombría carne, trastocando sus entrañas. 
Cautivados los amantes, devora.



Arpías trituran hilos de plata al porvenir de nuestra juventud. 
Se desvanecen nuestros cuerpos, calavéricos exorbitan palidez.
Nuestros labios que disfrutaron mundanos placeres,  se extinguen bajo la mustia niebla. 

Recuentos. (Recuperado del 4 de enero 2014).

El recuento de mi día, así debería empezar esta escritura. ¿Acostumbrarse al funcioamiento del mundo?, ¿comprender la psicología de las personas?.
Hoy me encuentro en mi campo, lugar propicio e idóneo para dar rienda suelta a la imaginación y la escritura. Me han dicho que si puedo escribir, debería ser capaz de recordar hasta donde he dejado una aguja, sin embargo, es precisamente la cantidad de ideas que me embargan las que hacen andar por cientos de lados. He andado por muchas partes e inclusive ya he perdido la cuenta y, por mucho que quiera retener en mi memoria los lugares en los que he permanecido en cada momento de mi vida, me es imposible. No hay alma humana, aunque quizás sí Funes el memorioso, que sea capaz de recordar con una precisión detectivesca, cuáles han sido los laberintos recorridos en su  vida.
La noche, cuyo viento enarbolea fragante, está eclipsada por la presencia lumínica de la luna. Ni pensar e incomparable con la manera en que inició este día; en ese moment…

Paisajes de infancia a destiempo.

En la memoria de un ciprés se conserva intacto el tiempo.
Recuerdos, silencios volcados al pasado de un instante. Clarividencia.
Somos el color de un pensamiento en primavera,
ocultos sentimientos que se abren en flor al porvenir.
Acaricia nuestros cuerpos, la naturaleza con sus manos de ternura.
Pensar la noche, recrearla día en la imaginación sin límites.
Encielar la tierra, volverla aire en un etéreo submarino de sueños sonrientes.
Ser mártir en la tripulación fantastica de una humanidad a punto de renacer.
Volverse verbo,  carne en ciernes como carroña agusanada en la putrefacta muerte.
1 de enero 2019.
Santa Clara.
José Patricio Chamorro.