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Mostrando entradas de febrero 23, 2012

Lo femenino y sus figuraciones en la poesía de Rubén Darío: “Venus”, “De invierno”.

En primer lugar, antes de adentrarme en la poética de lo femenino y su figuración en la poesía dariana, a través de la revisión de poemas connotados de su obra, hablaré primeramente de su estilo, el que influye no sólo en la forma de captar la esencia de lo femenino, sino que de igual modo en la tradicionalidad, entre otros variados motivos, que estarán plenamente marcados por lo heteróclito de su lenguaje, símbolos y figuras, esa superposición de temas y motivos que iremos apreciando a continuación: “Sin salirnos de los confines estrictamente artísticos, esto es, sin trasvasarnos del todo a consideraciones ampliamente culturales (que son las más argüidas por quienes postulan una prolongada vigencia para esta época en sí), la expresión modernista puede contemplarse como la suma heteróclita de estilos a través de cuya interacción se manifiesta el espíritu vario, confuso y aun contradictorio de toda una época: la del fin de siglo (de este fin de siglo angustioso) […]”.[1]
Por otra parte,…

Era el pretérito perfecto de la belleza.

Mi madre era casi hermosa, casi bella Era el pretérito perfecto de la belleza Era ella, tan sólo ella, no había nadie como ella Sus manos que te cubrían las penas de amor Su llanto tierno, dulce y sonoro Como río de piedras que siguen su camino Como azahar y rosas que rozan tus pies Así era mi madre, bella como ninguna Perfecta y trabajadora de alma única Hoy la recuerdo, hoy la quiero Ayer viví con ella, ayer la quise Mañana no estará a mi lado Pero mi amor hacia ella estará intacto.
Mi madre era casi hermosa, casi bella Era el pretérito perfecto de la belleza Era tan sólo era, palabras que se van Palabras que vienen, Hoy sobran para decir cuánto la quise.