viernes, 31 de mayo de 2013

Almas errantes en el tiempo.



A veces nacemos sin saber por qué, ni para qué, buscamos incansablemente a lo largo de nuestra vida nuestro propósito de existencia, a ratos existimos por nosotros y para nosotros, pero en otras circunstancias el amor puede ser tan grande que podemos vivir por otro, no como seres que nos sometemos a los designios de otra persona, sino como aquellos que están conscientes del amor que pueden entregar a través de pequeñas acciones, que no siempre son correspondidas, incluso se nos puede ir la vida sin recibir reconocimiento alguno, lo que de uno u otro modo vuelve nuestra experiencia de vida el acto más valioso al que nos podemos enfrentar. La vida no debemos dejarla ir, ni que escurra por nuestras manos, debemos asirla, vivirla según nuestros propios deseos y voluntad, al fin y al cabo cada uno es libre de escoger qué desea vivir, lo que a veces escapa a toda regla y lógica, va más allá de los convencionalismos, va más allá del mero acto del vivir, no debemos dejar que la vida nos pase por encima, debemos ser capaces de explorarla al máximo, ser capaces de dirigirla, de disfrutar cada momento e instante, degustar los manjares que se nos presenten, contemplar los lugares en los que nos encontremos como si aquel momento fuese único e irrepetible, cuya conexión entre nosotros y la naturaleza sea irreemplazable. Lo mismo sucede con el tiempo, pues ya no se puede dar marcha atrás, sólo se puede avanzar hacia adelante, proseguir en los intrincados caminos de la vida, que a veces insospechadamente entre más hemos vivido nos daremos cuenta que nada ha sucedido al azar en ella, que las casualidades no fueron tales, sino que sirvieron para enmendar errores, conocer a otras personas que a veces resultan indispensables en nuestras vidas, pero que de todos modos somos seres solitarios y que cada cual debe seguir su camino, por ello no hay que entristecerse una vez estas personas ya no estén junto a nosotros. Tampoco es bueno quedarse en la nostalgia del recuerdo, es mejor proseguir, no hay marcha atrás, ni reversa en la vida, sólo seguir adelante y ser feliz en cada respiro que damos, en cada sensación nueva que se presenta en nuestra vida, en fin, vivenciar cada experiencia como si fuese la última.



No olvidemos que somos almas errantes en el mundo, que venimos a descubrirlo y a ser felices –sé que suena a frase de libro de autoayuda.- pero más bien pretende ser una reflexión de alguien que a raíz de sus propias experiencias, que tal vez para sus 21 años en este planeta no son muchas, pese a que en lo personal siento que he vivido bastante y que aún me queda mucho por decir, hacer, recorrer, conocer y escribir, ha sido feliz, ése es mi mensaje, uno que va de una alma a otra. Dejemos el materialismo de lado, miremos la vida con otros ojos, disfrutemos de lo esencial de ella, del agua, del aire, de los alimentos que ingerimos, del amor que damos y recibimos. Generemos vibras positivas para nuestro propio bienestar y el de quienes nos rodean, empleemos nuestras energías en construir lazos y no destruirlos, en pensar y actuar para que el futuro sea mejor y que nosotros mismos seamos capaces de disfrutarlo y así no arrepentirnos después tanto como individuos como en sociedad. El tiempo avanza, no nos quedemos en el pasado, vivamos el presente y cambiemos el futuro, no vengo hablar del tiempo, pero éste es imprescindible, nada tendría vida sin él, nada existe fuera de él, ya sea que creamos en el tiempo cronológico-lineal, en el tiempo subjetivo de la consciencia o en los ciclos mismos de la vida, no podemos negarlo, él está y siempre estará ahí y no lo podemos evitar, ni controlar, pero sí aprovechar. Ésa es mi invitación, a aprovechar el tiempo, los momentos, ya que son únicos e irrepetibles y no hay marcha atrás.

jueves, 30 de mayo de 2013

Imagen de mundo de lo real maravilloso en Los pasos perdidos de Alejo Carpentier y Ficciones de Jorge Luis Borges.



En primer lugar cabe señalar que el presente trabajo se situará como punto de comparación de la obra de dos autores representativos de las letras de Hispanoamérica, me refiero a Alejo Carpentier, quien se situará en las coordenadas generacionales de 1927, pues nació en La Habana, Cuba en 1904 y a Jorge Luis Borges, cuyas obras; Los pasos perdidos y Ficciones respectivamente, se convertirán en un referente central en tanto manifestarán y expondrán la visión de mundo de lo maravilloso, como aquel espacio que caracterizará los orígenes de las letras de este continente.
                                                                                 
Por otra parte, Carpentier destacará mayoritariamente por haber expuesto su teoría de lo real maravilloso de América en el prólogo de su relato de El Reino de este Mundo (1949) cuyo texto se ensanchó en la versión  de Tientos y Diferencias (1967). ¿Dónde apreciará Carpentier lo real maravilloso en América?: “En las cosmogonías indígenas y en los mitos del descubrimiento, en los héroes y luchas de la Independencia, en la conciencia mágica de sus pueblos, la danza mágica, el hondo sentido ritual del folklore, de las creencias populares.”[1] De este modo, Carpentier entenderá lo maravilloso como una suerte de epifanía o revelación, surgida por sobre la realidad misma: “Lo maravilloso comienza a serlo de manera inequívoca cuando surge de una inesperada alteración de la realidad (el milagro), de una revelación privilegiada de la realidad, de una iluminación inhabitual o singularmente favorecedora de las inadvertidas riquezas de la realidad, de una ampliación de las escalas y categorías de la realidad, percibidas con particular intensidad en virtud de una exaltación del espíritu que lo conduce a un modo de estado límite”.[2]

Definida la teoría de lo real maravilloso,  emplearé ésta aplicándola a Los pasos perdidos de Alejo C, que se presentará una y otra vez en diversos momentos y pasajes de la obra, así podemos encontrar, por ejemplo, contrastes de realidades entre lo real maravilloso, manifestado a través de la magia del teatro, que reproduce un mundo ajeno a la realidad, pues ésta en concreto se nos muestra como un mundo de penurias, resultando esta visión de mundo, una vía de evasión a ésta. Lo real maravilloso no deja de estar ausente en la confluencia temporal del pasado y el presente, pues es ahí donde se produce el instante mágico, donde la concepción de Latinoamérica será central, ya que en ella el mundo pre-moderno, persistirá en el mundo moderno y el mundo moderno, persistirá en el mundo post-moderno. Es decir, una superposición de realidades y cosmovisiones.

No obstante, lo maravilloso posee inclusive una visión mucho más abarcadora, pues si bien es compartida por ambos autores, no tendrá la misma significación para ambos, pues para Borges lo maravilloso estará vinculado al indigenismo, a la búsqueda de identidad, la que se construirá tanto social, es decir, encarnando en la conformación de nuestras raíces como subjetivamente, esto último en íntima relación a lo comprendido por Carpentier. En el caso de Carpentier, la imagen de mundo que nos representará es aquella que como bien apunté con anterioridad, convergerán múltiples cronotopías, donde motivos y temas como el viaje y la formación del héroe serán fundamentales. A su vez esta presencia de temporalidades y espacialidades diversas, hará que se vaya constituyendo un mundo cuya identidad será mestiza, pues nos veremos enfrascados en un barroquismo europeo de viejo cuño, junto a una realidad afroamericana, que es el caso del ángel tocando maracas, dos mundos que se aúnan y superponen, cuyas visiones y perspectivas se entrechocan.

Pero lo maravilloso ante todo surgirá por lo inesperado, por un cambio de perspectiva, por una iluminación inhabitual, constitutiva de una visión de mundo superrealista, la que en Carpentier constituirá un clisé, pues la realidad latinoamericana es más surrealista que la construcción artificiosa del surrealismo europeo. En cambio para Borges, lo maravilloso se situará como una concepción irracional, relativa al ámbito de la fantasía, de los deseos, de lo nuevo y extraño.

En Ficciones se expone el hondo sentido de la materia novelística de la que hará uso Borges, que en conjunto conformarán esta realidad paralela, en esta otra dimensión de lo real, en definitiva la maravilla, que  no está exenta de adjetivaciones tales como lo nuevo e ilusorio, así nos reseña la obra borgiana José Luis Rodríguez Zapatero en su prólogo a esta portentosa obra: “Con seguridad el título, que nos sugiere la idea de mundos imaginados y puramente ilusorios, es sólo una sutil ironía del autor, una más, que nos señala lo terrible y maravillosamente real de sus argumentos. Después de leer a Borges el mundo real multiplica sus dimensiones y el lector, como un viajero romántico, vuelve más sabio, más pleno, o lo que es lo mismo, ya nunca vuelve del todo.”[3]

¿Pero cuáles son las temáticas y motivos que hacen de Ficciones una obra de lo maravilloso, cuál es en definitiva su materia novelística? En el prólogo a la obra, queda de cierto modo de manifiesto cuáles serán éstas y cómo se irán encauzando a través de los diversos relatos e historias que la conforman y cómo la van singularizando: “En ella se resumen los principales temas, los intereses intelectuales más queridos del autor. En todas las historias de este libro el tiempo es, de un modo u otro, un personaje central. También lo es la literatura, los libros. Libros en los que está escrito el destino de los hombres y que por eso son a la par tan necesarios como inútiles. También el destino es una preocupación borgiana, un destino que no es más que el reconocimiento de que nuestros afanes e inquietudes, que aquello que nos parece incierto, que sólo es un deseo o un temor, tiene otra cara, una cara cierta, cerrada. Lo que en el anverso es azar, en el reverso es necesidad.”[4] Así entonces queda patente que tanto el tiempo, que no será unívoco, la literatura y el destino son tres componentes centrales que configurarán el acto y visión de mundo de lo maravilloso, pues ésta es ante todo un acto, que en la medida que aquellos componentes se ven entrelazados e inclusive alterados ante los ojos del lector, generan esta experiencia surreal, de la maravilla.

A continuación analizaré algunos de los principales cuentos e historias presentes en Ficciones, de los cuales desprenderé algunos rasgos de lo maravilloso, entre ellos destacan principalmente “La Biblioteca de Babel”, en la que encontraremos diversos aspectos que denotarán la maravilla, es decir, lo extraordinario, aquello que rompe con la lógica de lo cotidiano, la que es enmarcada por metáforas tales como la del universo, analogía que no es menor, pues alude ante todo a su carácter universal, infinito, atiborrado de galerías y libros. De igual modo, se sitúa la presencia de elementos que rompen la estructura e ilusión de la maravilla, tales como el espejo el cual duplica las apariencias y, por tanto, se convierte en el elemento que le otorga el carácter de infinitud a la biblioteca, así podemos concluir que lo maravilloso está en un continúo fluir con lo cotidiano, vale decir, no podría existir si no existiese éste, cuya realidad es transformada y modificada, adquiriendo matices a veces inverosímiles, vale decir, nos vemos envueltos en una dialéctica entre la realidad de lo cotidiano y la irrealidad de lo maravilloso.

Otras manifestaciones de la maravilla se logran a través de las historias que circundan a la Biblioteca, las que se remontan a un pasado lejano, las que a su vez se ven ampliadas, extendidas, hechas y re-hechas una y otra vez, las que dan cuenta de las experiencias vividas y por vivir, al fin de cuentas, las experiencias de toda la humanidad y también de cómo a través de la mera conjunción de los caracteres de un alfabeto se logra configurar toda la historia de la humanidad, tanto aquello que ya ha sido registrado, como aquello que aún no ha sido creado por el ser humano, lo que engloba en sí mismo un carácter de misterio y maravilla por ser hechos que escapan a lo verosímil: De esas premisas incontrovertibles dedujo que la Biblioteca es total y que sus anaqueles registran todas las posibles combinaciones de los veintitantos símbolos ortográficos (número, aunque vastísimo, no infinito) o sea todo lo que es dable expresar: en todos los idiomas. Todo: la historia minuciosa del porvenir, las autobiografías de los arcángeles, el catálogo fiel de la Biblioteca, miles y miles de catálogos falsos, la demostración de la falacia de esos catálogos, la demostración de la falacia del catálogo verdadero, el evangelio gnóstico de Basílides, el comentario de ese evangelio, el comentario del comentario de ese evangelio, la relación verídica de tu muerte, la versión de cada libro a todas las lenguas, las interpolaciones de cada libro en todos los libros.”[5]

Entre aquellas historias se encuentran las de las vindicaciones, las que generan ese carácter de fantasía irreal, tras la caracterización de hazañas épicas en las estanterías de la biblioteca, cuando no pocos hombres luchaban entre sí, para obtener un libro, el que guardaba asombrosos misterios y enigmas: “En aquel tiempo se habló mucho de las Vindicaciones: libros de apología y de profecía, que para siempre vindicaban los actos de cada hombre del universo y guardaban arcanos prodigiosos para su porvenir. Miles de codiciosos abandonaron el dulce hexágono natal y se lanzaron escaleras arriba, urgidos por el vano propósito de encontrar su Vindicación. Esos peregrinos disputaban en los corredores estrechos, proferían oscuras maldiciones, se estrangulaban en las escaleras divinas, arrojaban los libros engañosos al fondo de los túneles, morían despeñados por los hombres de regiones remotas. Otros se enloquecieron...”[6]. No podemos soslayar tampoco que este afán universal de búsqueda conllevaba al desentrañamiento de dos grandes misterios de la humanidad, es decir, el origen de la Biblioteca y del tiempo, con ello se expande y extiende una vez más la expresión de la maravilla como son el carácter misterioso de esta biblioteca que posee miles de secretos a su haber, al igual que el tiempo, uno de sus mayores secretos y mejor guardados, que como bien se mencionó desde un principio es uno de los temas transversales en la obra borgiana.

De la misma manera nos podemos centrar en la gramática, en el lenguaje mismo y en sus múltiples posibilidades y combinaciones, en la multiplicidad de lenguas secretas y dialectos en los que están escritos los infinitos libros que conforman la biblioteca, es decir, en aquella combinatoria se manifiesta una vez más la maravilla, pues lo desconocido no sólo es un misterio a descifrar, sino que se nos abre un nuevo mundo de sentidos que creíamos no existía. Sin embargo, frases disparatadas que surgen tras determinadas combinaciones no son la exclusión a la regla, pero como se explica posteriormente, adquieren al menos otro sentido que puede no ser el natural, pero no está exento de éste completamente, no dejando cabida por lo demás a que surjan palabras sin sentido alguno, cuya combinación de caracteres no remite a nada: “En efecto, la Biblioteca incluye todas las estructuras verbales, todas las variaciones que permiten los veinticinco símbolos ortográficos, pero no un solo disparate absoluto. Inútil observar que el mejor volumen de los muchos hexágonos que administro se titula Trueno peinado, y otro El calambre de yeso y otro Axaxaxas mlö. Esas proposiciones, a primera vista incoherentes, sin duda son capaces de una justificación criptográfica o alegórica; esa justificación es verbal y, ex hypothesi, ya figura en la Biblioteca. No puedo combinar unos caracteres  dhcmrlchtdj.”[7]

Otro de los relatos que no podemos olvidar y que resulta imprescindible en la narrativa borgiana, ante todo para poder dilucidar los misterios de los sentidos e inclusive de lo extra-sensorial encarnados en la memoria de un solo hombre, Ireneo Funes y cómo el prodigio de su memoria da cabida a la vivencialidad de sentimientos y emociones diversas, cuya historia comienza siendo narrada por alguien que lo conoció, quien recuerda los momentos e instantes compartidos junto a él, comparando la memoria de un hombre cualquiera como lo es él a la de Funes, quién era un verdadero prodigio, a través de él se nos relatará su historia, conociendo características tales de su persona como que sabía siempre la hora como si fuese tan exacto como un reloj, sin necesidad alguna de consultar alguno, como veremos posteriormente.

 Por otra parte, debido a que había quedado tullido, sus capacidades sensoriales y nemotécnicas que había desarrollado, se acrecentaron aún más, ejemplo de ello se aprecia en la siguiente comparación: Nosotros, de un vistazo, percibimos tres copas en una mesa; Funes, todos los vástagos y racimos y frutos que comprende una parra. Sabía las formas de las nubes australes del amanecer del 30 de abril de 1882 y podía compararlas en el recuerdo con las vetas de un libro en pasta española que sólo había mirado una vez y con las líneas de la espuma que un remo levantó en el Río Negro la víspera de la acción del Quebracho. Esos recuerdos no eran simples; cada imagen visual estaba ligada a sensaciones musculares, térmicas, etc. Podía reconstruir todos los sueños, todos los entresueños. Dos o tres veces había reconstruido un día entero; no había dudado nunca, pero cada reconstrucción había requerido un día entero. Me dijo: «Más recuerdos tengo yo solo que los que habrán tenido todos los hombres desde que el mundo es mundo». Y también: «Mis sueños son como la vigilia de ustedes». Y también, hacia el alba: «Mi memoria, señor, es como vaciadero de basuras». Una circunferencia en un pizarrón, un triángulo rectángulo, un rombo, son formas que podemos intuir plenamente; lo mismo le pasaba a Ireneo con las aborrascadas crines de un potro, con una punta de ganado en una cuchilla, con el fuego cambiante y con la innumerable ceniza, con las muchas caras de un muerto en un largo velorio. No sé cuántas estrellas veía en el cielo.”[8]

Finalmente concluiré señalando que al igual que en la Biblioteca de Babel, también destacará lo maravilloso e inverosímil en Funes el memorioso, pues si bien el relato de testigos y personas que lo conocieron corroboran la existencia de un hombre con tales capacidades y características, resulta de escasa credulidad para quién está lejano a la historia y/o el relato, inclusive para nosotros como lectores, que nos vemos enfrentados a tan inaudito caso, donde se llegó a inventar un sistema de numeración propio, que en apariencia se encontraría en contra de toda lógica y sentido común, lo que se extendería al extremo cuando se nos cuenta que su capacidad para recordar era tal que se prolongaba hasta la descripción más mínima de detalles y que sin duda alguna resultaba difícil de creer a ciencia cierta en tan deslumbrante capacidad:  “En efecto, Funes no sólo recordaba cada hoja de cada árbol, de cada monte, sino cada una de las veces que la había percibido o imaginado. Resolvió reducir cada una de sus jornadas pretéritas a unos setenta mil recuerdos, que definiría luego por cifras. Lo disuadieron dos consideraciones: la conciencia de que la tarea era interminable, la conciencia de que era inútil. Pensó que en la hora de la muerte no habría acabado aún de clasificar todos los recuerdos de la niñez.”[9]



[1] “Historia de la novela hispanoamericana”, Cedomil Goic, Valparaíso: Ed. Universitarias de Valparaíso, 1972.  . Pp. 206. Alejo Carpentier. (La Habana, Cuba, 1904).
[2] Ibídem. Pp. 206-207.
[3] Ficciones, Jorge Luis Borges. Prólogo de José Luis Rodríguez Zapatero.
[4] Ibídem.
[5] Ibídem. Ficciones. “La Biblioteca de Babel”, Jorge Luis Borges. Pp.  40.
[6] Ibídem.
[7] Ibídem. Pp. 41.
[8] Ibídem. Ficciones. “Funes el memorioso”, Jorge Luis Borges. Pp.  53.
[9] Ibídem. Pp. 54.

domingo, 26 de mayo de 2013

En el ocaso del silencio.



Hagamos que esta noche sea de nosotros, ámame una vez más
Amémonos en silencio, en tus manos está, eres calma, eres tempestad
El ímpetu de nuestros cuerpos se hace uno bajo el cielo
Eres de esos amores que no se pueden olvidar
Tu piel impregnada en mi ser, nuestro amante calor corporal
Quisiera verte una vez más, bajo la lluvia, en silencio
En la distancia, a lo lejos sé cuánto me vas a extrañar
Jugaste con mis sentimientos, los metiste al saco de los recuerdos
Ultrajaste al amor, lo cambiaste por migajas de ilusión
Olvidaré tu piel, el roce de tus labios ya no me sabrá a nada
Son sólo frialdad, agonía, automatismo y falsa voluntad
¿Qué es el amor?
 Una creencia sinsentido para locos como yo que aún creen en el destino
Que vaporizan sus sueños en una noche fría de pasión
Como errantes sin camino, que sólo buscan compasión
Esas almas rotas de tristeza, deshechas en desilusión
Desquebrajadas en pedazos y brumas de un ocaso perdido.

viernes, 24 de mayo de 2013

Si yo hubiese dicho te quiero y tú me hubieses besado.



El tiempo fluye por mis venas, musicaliza mis sentidos
En mi cuerpo no existe pasado, presente, ni futuro
Sólo mis ojos reflejan la llama del presente
La profundidad del pasado y una mirada siempre anhelante hacia el futuro
Mi alma refluye y confluye como deltas de un río
Mis sentimientos no son nada frente a la inmensidad del recuerdo
La memoria es como un océano en abismo,
Es la encrucijada en la que vivimos, es el ser y el no ser
La metafísica del tiempo y el espacio
La armonía de tus sentidos frente a los míos
Es mi humanidad y mis vicios, es presentimiento, amor mío
Son hojas esparcidas en otoño, charcos de agua en invierno
Y rosas que renacen en la primavera de nuestro primer beso
El tiempo nos unió, nos separó y nos volverá a encontrar
En un futuro remoto como dos idiotas que sólo saben amar
Como dos locos errantes que no se supieron buscar
Que nacieron para encontrarse, pero que se los llevó la eternidad
Como dos tímidas gotas que caen al abismo
Si yo hubiese dicho te quiero y tú me hubieses besado
Hoy no lloraría tu ausencia y el futuro sería el presente que deseamos.

El camino hacia el olvido.



Los caminos de la memoria reverberan en mis pensamientos
Juntos atravesamos el puente del presente
En las cálidas horas del ayer, en las vivencias de otro tiempo
En nuestros silencios fugaces, en nuestra respiración acompasada
Quisiera que supieras que te amé y que te sigo amando
Pero sólo el tiempo dirá la respuesta de aquello que me está matando
El tiempo cura las heridas, alivia el alma
Nuestros cuerpos se unen en espíritu
Aunque transcurra el río del olvido, noches sinsentido
Ahí estarás tú escuchando mis sentimientos y latidos
En los clisés del otoño en el invierno frío
Nos poseeremos como dos amantes en ensueños vívidos.

lunes, 20 de mayo de 2013

Amores perdidos.


El insomnio se apodera de mi cama, no me dejas dormir
Me arrebatas el sueño en esta noche fría de nostalgias
Me devaneo entre la posibilidad de unir nuestros cuerpos
De vernos entrelazados en las sábanas, de amarnos hasta morir
Tus fragancias de otros días me saben a vino tinto
Te amaría, te desearía a cada instante, te aniquilaría a besos
Haríamos el amor en los rincones más indecorosos de la casa
El día no tendría horas, la noche sólo sabría de nuestra amante existencia
¿Cuánto me amas?, ¿cuánto me deseas?
Sólo dejaría que me acariciaras si me prometes amarme desde tus entrañas
No soy de amores fatídicos, sólo sé de amores perdidos.

jueves, 16 de mayo de 2013

Yo soy el poeta fatal.


Yo soy el poeta fatal, el de los días negros

Aquél que le susurra a la noche su fría muerte 
El que navega a la deriva de la niebla intranquila
El poeta de los 7 mares, el que poetiza los espacios
El hacedor de las horas fatídicas, el que humilló a la muerte
El redentor de los astros lumínicos que acompasan esta letanía
El deseoso de la sangre indecorosa que rodea tus muslos
El poeta del parnaso que escribe sus versos a tinta fría
El que pensó dos veces las encrucijadas de tu destino
La errabunda sombra de tu laberinto de vicios y fantasías
El poeta que yace embriagado de tus eróticas fragancias 
Que extasían mi entrepierna desde el abismo al universo.

martes, 14 de mayo de 2013

Poética otoñal.


Coqueteo con tu mirada a la distancia
Observo tu cuerpo tímido entrechocar el lápiz con el papel
Río, hablo, poetizo los espacios y tú me miras
Me desnudas con la mirada, deseas mis pensamientos
Poetizaría tu cuerpo, erotizaría nuestros interludios en notas musicales
Besaría tus versos a cada instante y versaría tus labios
Coquetos labios que me seducen en tu carcajada atolondrada
En tu sonrisa virginal de una poética otoñal.

domingo, 12 de mayo de 2013

Apuntes Teoría del Discurso, Jofré. 06/05/2013.



Unión de economía y semiótica.

Semiótica como disciplina amplia, abarcadora, en proceso de reformación constante. Jameson la conecta con los procesos materiales de una sociedad (procesos económicos).

Etapas de la prehistoria del signo.

(Aún está la subordinación a lo material).

Interacción entre infraestructura y superestructura.

Interacción entre el nivel material (economía de una sociedad), que es donde están las ideas, las concepciones artísticas, literarias. La literatura forma parte de la economía, aunque en una parte menor.

Nunca ninguna sociedad se ha preocupado de la literatura. Mientras los problemas básicos de subsistencia no estén resueltos, hacer arte, música, literatura no será lo primordial.

Lo que el sistema capitalista nos ha quitado son las habilidades artísticas-creativas. Pues no tenemos el tiempo del ocio creativo para desarrollar nuestras habilidades.

La historia humana ha amputado las cualidades creativas del sujeto, en cuanto a la percepción de sonidos, a la ejecución de instrumentos musicales, en cuanto a las habilidades para construir figuras, en cuanto a la forma personal para utilizar la palabra (sistema discursivo), entre otros.

Relación epistemológica entre sujeto y objeto.

El sujeto es el signo, porque el signo está en el lenguaje y el lenguaje es la palabra humana.

Sujeto significa el mundo interno, psíquico.

Lo central es producir significación.

La época en la que vivimos tiende a ser sólo consumista. (Capitalismo de consumo).

Concepción dialéctica e histórica.

Frase de Jameson: “Historice siempre”. La realidad es cambiante, hay que situarse en el tiempo.

Proceso en movimiento. (Concepción dialéctica = dinámica).

Los sistemas discursivos sirven para lograr planteamientos.

Construcción histórica que no está fuera del tiempo, sino que dentro de él.

El tiempo es uno de los principales problemas literarios. Cómo el escritor alude al tiempo en el interior de la escritura.

Lenguaje central en la historia humana.

El lenguaje es el espacio en el cual vivimos, sistema de significaciones central, la sociedad es lenguaje.

Mito historicista del héroe-villano.

El héroe de la épica, que siempre gana y que logra derrotar a los adversarios, como Odiseo, es un héroe vinculado a los dioses.

Los héroes modernos, son héroes antiguos.

En general el mundo en el cine estaba muy dividido entre los buenos y los malos, caso del cine francés.

Héroe-villano: Sujeto que no tiene todas las respuestas.

El tema del héroe es central para los estudios literarios.

La significación para la literatura.

La literatura es signo.

Nosotros somos los lectores ideales para Jameson.



Realismo: Signo + referente.

-Cuando el lenguaje es semi-autónomo, aparece la dimensión estética.- Lo estético surge, porque el lenguaje se libera del referente.

Armonía: Integración entre la forma y el fondo.

Realismo Modernista: signo separado del referente.

Moderno es donde caducaron los esquemas anteriores de belleza.

La belleza desapareció hace dos siglos atrás.

El relativismo y el perspectivismo son parte de la nueva estética.

Lo sublime posee un valor estético, pero que no puede ser central en nuestra axiología (conjunto de nuestros valores estéticos).

Nuestra sociedad es una sociedad inarmónica.

Los seres humanos somos hoy, estéticamente, disonantes. Relaciones humanas problemáticas, espacio del caos y de la desorganización. Por tanto, no podemos tener como valor central a la armonía.

La armonía, la belleza y lo sublime tienen 25 siglos de historia. (Visión de las minorías aristocráticas).

Libro de Bajtín; proyecto de tesis doctoral: La cultura popular en la edad media y el renacimiento.

La cultura de lo sublime, lo aristocrático, no permite la risa. En la estética tradicional, lo que importaba era lo sublime y no aquello que causaba la risa, de allí que se estudiara preferentemente la tragedia y no la comedia, por ejemplo.

Lo cómico es lo que alguien produce, mientras que la risa es el resultado en el/los receptor/receptores.

La separación entre el signo y el referente, creará una estética nueva.

La universidad no tiene gran interés en recoger la cultura popular.

La literatura ya no buscará la belleza.

Las artes suelen ser imaginarias.

Dicotomías:   Descenso: Serio, bello, clásico, real.     Ascenso: Risa, feísmo, grotesco, imaginario.

El signo al desarrollar su potencial, crea una nueva dimensión estética que no está en lo real, es una creación humana. De esta manera, con la duplicación estética que no está en el mundo, la significación o el signo, gana un cierto poder negativo o un poder crítico.

La palabra negativo, es positiva.

Adorno: Dialéctica negativa. (Negar lo existente e ir utópicamente en construcción de ese espacio).

Negativo significa negar lo inauténtico.

Crítica significa encontrar falencias en el funcionamiento.

Realismo Posmodernista.

sábado, 4 de mayo de 2013

Erotismo descarnado. Nocturno número 7.



Amo la gimes virginal de tus labios malditos
La poética de tu cuerpo desnudo en la noche sombría
Degusto cada una de tus palabras, me embriago en ellas
Esos te quiero apasionados que te arranco de cuando en vez
Esas piernas amarfiladas que amordazan mis oídos
Me cautivan tus besos de alondra y viuda negra
Eres la mujer que fataliza mis horas, las desangra
Como el primer día, así nos deshojamos hasta morir
En un encuentro agónico de dos cuerpos erotizados
En una fría noche de mayo de un otoño febril.

De clisés sociales, convencionalismos y patrones culturales, reflexiones de un 4 de mayo.




Sé que cada día es único e irrepetible, que cada experiencia que hemos vivido nunca más se volverá a repetir, aunque hagamos exactamente lo mismo, aunque empleemos las mismas palabras y aunemos las mismas circunstancias y nos reunamos con las mismas personas. Pues el tiempo pasa, nosotros no somos los mismos y los objetos tampoco, al fin y al cabo somos nosotros quienes les damos vida a las cosas, ponemos parte de nuestra subjetividad en ellas y por ello las hacemos únicas, así como el decir “mi casa”, “mi computador”,  “mi libro”, “mi título”, etc., pues por lo demás todo en esta vida cuesta un sacrificio personal, por ello no creo en el concepto de que existen personas más importantes que otras, ya que todos somos seres humanos, con distintas posibilidades a veces, con capacidades diferentes y hasta con cosmovisiones distintas, moldeadas por nuestra cuna y familia, por la sociedad, el ambiente y hasta el roce social que me resulta muy clisé a estas alturas. No podemos soslayar que inclusive en pleno siglo XXI, vivimos en una sociedad de clases, donde las desigualdades son notorias. Si bien cada persona hace en su vida lo que su naturaleza le permite, por ejemplo, algunos nacen para labores de índole más intelectual, donde su naturaleza radica en el pensar. No obstante, no por ello se puede menospreciar el trabajo físico que realizan otras personas, que, por ejemplo, al entregarnos un servicio, como es la alimentación, ellos ponen parte de su energía y vida en ello, para ganar un sueldo que a veces es ínfimo y que además les produce un desgaste mayor a corto y largo plazo, digo esto, porque en lo personal soy un asiduo consumidor de lugares de comida rápida, donde al ver a esas personas, que por un lado, si bien es su trabajo, me acongoja a ratos verlos trabajar para preparar tantas comidas casi automáticamente, mientras que los usuarios esperamos simplemente que nos atiendan y nos sirvan en bandeja, -literalmente.- ¿Por qué? Por el poder que el capital, el dinero, símbolo y baluarte de nuestra sociedad actual nos lo permite, de hecho sin dinero, no se es nadie, lo cual es muy triste y desde niños nos inculcan –en un sistema que por lo demás es conductista- que debemos esforzarnos para obtener una profesión y generar dinero y así se repite el mismo círculo vicioso generación tras generación y no hacemos nada para remediarlo. Simplemente nos llenamos la boca con convencionalismos y patrones culturales repetitivos que otros han creado para nosotros.

viernes, 3 de mayo de 2013

Apuntes Teoría del Discurso, Jofré. 03/05/2013.



La reificación como fuerza transformadora, propia del capitalismo; unión del signo con el referente. El papel moneda es la unión del signo con el referente, al igual que la literatura de la época.

Simbólico, opuesto a físico.

La literatura es una mercancía simbólica. (Polisémica, llena de significaciones, asociaciones y proyecciones).

Luego de atacar la reificación con sus medios cuantitativos de precisión, la reificación será establecida como equivalencias.

El nacimiento de la República o la nación, es muy posterior.

La reificación es una fuerza incesante, es la lógica misma del propio capital.

El realismo como manifestación artístico-cultural provendría desde el siglo XV y se extendería hasta nuestros días, desde allí surgirán una serie de variantes, realismo renacentista, barroco, rococó, naturalista, superrealismo, realismo mágico, etc.

La agonía de Dios duró cuatro siglos.

Nietzsche, “Dios ha muerto”.

¿Qué pasará con el nuevo arte digital u holográfico?

El realismo es fácilmente decodificable.

Como el signo está unido al referente, no hay ambigüedad, ni hay dudas.

Reversión como procedimiento de transformación de lo real.

Desde Freud, la palabra reversión es un procedimiento cultural, humano, que se distingue como específico.

La reversión es una forma que nos permite entender el funcionamiento del lenguaje, en las obras literarias y no literarias.

La fuerza de reificación que es el capital mismo, desconstruye el lenguaje mágico.

Acto 1: Une el signo y el referente.

Acto 2: Separa el signo y el referente.

La reificación es la fuerza transformadora del trueque en una sociedad plus valórica del lucro.

La reificación como procedimiento cuantitativo, que convierte a la riqueza en movilidad.

Poder transformacional del capital mismo que une y desune.

Universo medieval, como universo de los símbolos y al desaparecer éstos, vienen los signos. Ejemplo: Manríquez: “Nuestras vidas son los ríos que van a dar a la mar que es el morir”.

Foucault: Libro: Las palabras y las cosas.

La imaginación como la más compleja de las facultades humanas.

La complejización de la psiquis humana es la historia humana.

La literatura modela, no refleja.

Dictador discursivo: Sofista.

Los signos entran en una etapa de carnaval.

Lo real es secundario, porque el lenguaje puede decir cosas que no son reales.

No hay un discurso unitario, sino que un discurso múltiple.

Esta separación entre el signo y el referente, no logra hacer desaparecer al referente.

El referente o mundo objetivo o realidad.

El signo está cercano al hablante y el referente está lejano, pero poderoso como una estrella que se encoge o una enana roja.

El signo es una extensión del sujeto. La mente es cuerpo.

La literatura es un acto que ocurre en la mente a través de los sentidos, donde funciona con las palabras que emanan de la boca, que se escriben con las manos y se interpreta (decodifica) con la vista.

La autonomía es positiva para el signo.

El lenguaje como cadena de significantes de libre flotación.

El signo está en una existencia utópica.

Ningún momento es absoluto, todo es relativo.

Nuestra metodología consiste en establecer vínculos entre nódulos como parte de una argumentación.

Dialéctica como procedimiento de transformación de lo real. Hegel: Tesis, antítesis y síntesis,  fuerza indetenible de las ideas, de las palabras, las cosas y las acciones humanas. La reversión es una parte del procedimiento dialéctico.

Apuntes Literatura General III. 02/05/2013.



Análisis de la poética baudelaireana.



Análisis del poema Spleen.


El poema parte con un adverbio temporal.

El cuando supone una proposición.

Primera, segunda y tercera estrofa, hacia abajo. (Disposición); en la cuarta estrofa hay un cambio, pues el movimiento es hacia arriba.

Presencia de una analogía, ya que se comparan elementos de distinto orden.

El cielo es bajo y grávido, hace un movimiento hacia abajo.

La losa como metáfora de la muerte.

Los enojos están en función de mostrar los desencantos propios del Spleen.

El horizonte es lineal. (Línea demarcatoria).

Presencia de oxímoron: Día negro.

El círculo apunta a la existencia completa, es decir, al día y la noche.

Negro como metaforización del tedio y del Spleen, que contrasta con el color de la imaginación.

Construcción de un campo semántico a través de diversas analogías en relación al color negro.

Calabozo como metonimia de cárcel.

El Spleen es la losa, el calabozo, los muros y los techos podridos.

Concepción orgánica de la naturaleza: La realidad imita a la naturaleza.

La naturaleza se vuelve cárcel. (Procedimiento de extrañamiento).

Antítesis entre sonido y mudez.

El espíritu de las campanas es como el de los espíritus errantes. (Presencia de analogía).

El impulso de elevación es una necesidad en el hablante.

Angustia como metonimia del Ennui y metáfora del Spleen.

La bandera negra en el contexto del poema es símbolo de la rendición.

La esperanza es vencida.

El hablante sabe de antemano que el Spleen lo arrasa todo.

El tono del hablante es una resignación obstinada.



Rasgos característicos de la poética baudelaireana.


Baudelaire personificará a Paris por sus espacios físicos, será la ciudad de la intelectualidad, del progreso, símbolo de la modernidad, de la metrópolis anónima, tales como las prostitutas, los ladrones, los mendigos, los harapientos, los sujetos minusválidos, los ciegos, los viejos y las ancianas.

Un segundo gran tema dentro del poema es entonces la ciudad.

Motivo de la indiferencia y del desencuentro.

Motivo de la multitud.

Flaneur: Caminante profesional. (Recorre las calles, sin un objetivo o meta determinada).

Voyeur: Observador profesional.


jueves, 2 de mayo de 2013

Apuntes Literatura General III, 30/04/2013.


Para el romanticismo el arte imita la naturaleza, espejeándola.

La naturaleza es el suelo en el cual las excrecencias del arte pueden crecer.

El tipo de relación que aquí se construye es orgánico. (Noción de cuerpo, donde las partes refieren a ese todo).

Arte como artificio. (Baudelaire). El arte no está imitando la naturaleza.

Se explicita el carácter artificial y no orgánico.

No es el arte el que imita la naturaleza, sino que la naturaleza imita las formas del arte.

Arte como artefacto, contrastando con la noción orgánica.

Obra como suma montada de sus partes.

El cubismo reconstruye la realidad objetualmente.

El espectador debe alejarse/distanciarse del cuadro para focalizar el cuadro y darle forma.

Cambio de posición entre el arte y el referente.

El romanticismo todavía es orgánico.

El poema es fruto del azar.

El sujeto pierde el carácter de elegido, artífice que habían planteado los románticos.

Todo el universo visible, no es más que un almacén de imágenes y de signos. Especie de pasta que la imaginación debe digerir y transformar.

La imaginación es lo que le permite al poeta, crear un orden. Orden analógico, que funciona en el plano de la creación y no de la realidad.

Elevación/ideal, sinónimo de trascendencia.

Sueño parisiense como artificio. El poema tiene dos partes; el sueño y la vigilia, el hablante habla desde la vigilia. El sueño es entendido como la visión.

Phantasía (término griego); doble acepción: Imaginatio y Visio. (Imaginación y ensueño entendido como vision).

París de 1840/1856; ciudad de las luces, progreso, bohemia y arte por antonomasia.

Baudelaire concibe una poesía urbana.

El poeta no es un simple mortal, es un vidente, es un iniciado.

-Al abrir de nuevo mis ojos, he visto el olor del tugurio.- Representación negativa del tugurio.

La visión ya concluyó.

El sueño está lleno de milagros. (El milagro como lo absolutamente nuevo, como lo nunca antes visto).

¿Qué es lo desterrado? El vegetal irregular/naturaleza.

Presencia de sinestesias.

Babel como símbolo, el hombre ha querido siempre llegar a Dios. Símbolo del infinito, confusión y desorden.

Babel de escaleras y de arcadas.

Paraíso artificial, hecho de creaciones humanas.

Las náyades están hechas de un prototipo femenino que viene de la realidad.

El cuadro no tiene límites, porque la visión no los tiene.

Ganges como ríos sagrados donde se va construyendo este paraíso baudelaireano.

Idea de un movimiento estancado.

¿Qué logra el poeta en la poesía? Reconciliar los contrarios.

El negro va a ser el color del espacio cotidiano. (Spleen).

El fuego o la llama en la poesía de Baudelaire. (Metáfora de la imaginación).

Movientes maravillas, silencio de eternidad. El destino de este sueño es irremediablemente su desaparición.

Noción del bullicio.

Oscuridad como metonimia de muerte.

Poeta como artífice, en tanto crea un orden y como elegido.

La obra como un artificio que subvierte la forma mimética que había tenido la obra hasta entonces.

Las Flores del mal se publican en 1956. (Poemario), tiene una estructura que se plantea con un sentido determinado, está constituido por 6 secciones:
1.- Spleen e Ideal.
2.- Cuadros parisienses.
3.- El vino.
4.- Las Flores del mal.
5.- Rebelión.
6.- La muerte.

La obra tiene una estructura que se organiza a partir de la primera sección, que es Spleen e ideal; tensión entre el tedio y el hastío. Viaje hacia lo nuevo, hacia lo desconocido, proyecto que va en búsqueda de la trascendencia. Bajo/alto, feo/sublime. Impulsos hacia lo alto y hacia lo bajo. El vino como forma de evasión frente al tedio/Spleen, en esta transición el hablante va pasando por experiencias que lo consumen, que lo degradan más. Después de experimentar con la embriaguez de los sentidos y después de pasar por el sexo (flores del mal), poemas que comprometen la integridad del individuo. Pasa después por un período de aparente satanismo, que es más bien una respuesta contestataria no sólo a Dios como entelequia, sino que con la sociedad. Vínculo y ligazón con el romanticismo, búsqueda de un sincretismo místico. Idea de la trascendencia. En el romanticismo la actitud se orienta hacia la búsqueda. Continuidad y ruptura en relación con el romanticismo. La poesía deja de ser el medio para perseguirla. La gran mayoría de los poemas de Baudelaire están en tercera persona. Visión mítica de la palabra, alquimia del verbo, lo que se busca es que la palabra logre capturar/crear, una realidad alterna, independiente de esa realidad. El poema no es fruto de la imaginación, sino que es producto del trabajo consciente del lenguaje. Uso de la prosa poética, del verso blanco, del verso libre. Poemas que responden a una estructura clásica, que están trabajados desde la asonancia y la consonancia. La palabra en tanto signo, compuesto de un significante (valencia fónica) y un significado (semanticidad), construye realidad. Correspondencia musical que vaya evocando movimiento al interior del texto.

Apuntes Literatura Hispanoamericana Contemporánea, 30/04/2013.


El Astillero. (1961).


Noción de farsa, donde se remece la visión de mundo. Se desmonta el sentido trágico.

Recuperación del tiempo perdido.

Personajes que representan roles o papeles.

Individuos, personajes que están solos en sus circunstancias.

Contar la historia de un alma.

El astillero como alegoría del deterioro de la vida social.

Personajes, retraídos, cínicos.

Hacer un sentido.

Situación ridícula o absurda.

De la farsa puede surgir la verdad.

Existencialismo: Desaparece la esperanza en Dios y las ideologías.

Paralelamente la generación neo-realista, intentará rescatar a los personajes populares, que tendrán consciencia.

A mayor conocimiento, mayor dolor.

La realidad es inabarcable. (Larsen).

La historia de Larsen, forma parte de una crónica colectiva. (Sociedad de Santa María, que vivió el proyecto del prostíbulo perfecto).

La desilusión es un resultado, dato.

La desesperanza y la desesperación tienen un aspecto positivo.


Rayuela. (Cortázar), 1963.

Obra abierta en el sentido formal, no tiene un principio y fin claros, depende de cómo se vaya armando la historia, hay espacios en blanco que el lector debe llenar.

Disposición: Capítulos fragmentarios que giran en torno a ciertas unidades de sentido.

Estructura díptica. (Del lado de allá y del lado de acá); lado de allá: Horacio Oliveira; lado de acá: Traveler.

Unidades de sentido: Ej: Escucha de discos de jazz.

Capítulos prescindibles: Morellianas. Momentos meta reflexivos sobre la literatura.

Presencia de múltiples textos e intertextos citados.

Textos citados paraliterarios: Recortes de periódicos o de revistas, noticias, letras de canciones, propaganda. (Collage). Rayuela como novela en relieve.

Desmitificación de la historia romántica en la relación entre La Maga y Oliveira. Historia de amor desublimadora. Roza la cursilería.

Primer capítulo que instala el motivo de la búsqueda.

El azar no existe. Motivo simbolista del azar, que se mezcla con el motivo surrealista del azar objetivo.

La Maga está construida sobre la imagen surrealista de la mujer. (Nadja, Bretón).

Ruptura causa-consecuencia del racionalismo.Visión de mundo causal-positivista.

“Andábamos sin buscarnos, pero sabíamos que andábamos para encontrarnos”.

Deconstrucción del joven artista en París. (Rubén Darío).

Valquiria, mujer Wagneriana, guerrera y virgen.

Época donde hay desesperanza.

Imagen de la adivina, muy usada por los surrealistas.

Presencia del acto de la quiromancia.

Desublimación e intento de sublimar la relación.

Horacio tiene una visión de la mujer bastante primitiva.

Preocuparnos por el sentido, nos hace sufrir. (Tomar consciencia).

Todos los personajes tienen un pasado.

Octavio Paz: Las palabras son barreras.

La alta cultura supone una barrera al entender el mundo, pues habrá una visión sesgada por todo el aparataje cultural. (Literatura, pintura, ajedrez, etc…). 

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