Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de julio, 2018

Palabras. (Poema visual) 16 noviembre 2010 (Reedición)

Palabras. (Poema visual) 16 noviembre  2010                                                                     A  veces pienso en la fuerza de las palabras                                   Como  Z arpazos desgarradores y aprisionadores                                           E speranza para algunos, desesperanza para otros             T orbellino de ideas brillantes e injuriosas calumnias vulgares                          S istema de signos y signos que no significan nada  Palabras     I lustradas, cultas, informales o cotidianas,                               R ugientes, sonoras, apabullantes y silenciosas              T iempo último, final de un vaivén de emociones prontas a sentir                  A        F    R      A     N     C     E     S    A     D     A    S L I B E R T A D        a     ratos coartada A l        L ibre albedrío no le creo nada B    r   I    t a n i s m o s  P alabrotas y anglicismos R íe de  L a  C O N G O J A E sa vil y

Madrugadas.

Versos de madrugada acarician el alma al tacto de las manos Frías sensaciones humedecen labios en suspiros Remilgos de amanecidas, exhortan el alba en un canto de amor Dia despide a noche como pacientes amantes prontos a encontrarse Se desean los vientos de mar a cordillera en un vendaval de gorjeos insinuantes Raudos se cogen por sorpresa como el primer amor Solo quién contempla  madrugadas,  reconocerá silencios y susurros Quién conoce la fuerza de la naturaleza al despertar, gozará su pasión. José Patricio Chamorro Jara. Santiago,  28 julio 2018.

El fin de la poesía.

Cuando el último respiro de una estrella apague su luz, la noche será eternidad. Eternidad ausente,  lastimera, melancólica y fría como un romántico poeta próximo a morir. Ya no habrán constelaciones, ni cantos;  solo olvidos y silencios ante la frágil silueta de un poema. El postrer verso de un cadáver a cuestas,  cuyo túmulo serán las errantes memorias del mundo. Una rosa nace en cada verso desterrado. Un corazón sufriente, es germen de un desierto florido. Nadie recordará su propio calvario,  pero la voz de un poeta resonará entre  acantilados y montañas. La mano divina abrirá caminos, profanará cuerpos marchitos donde la juventud se desvaneció inminente. Una fumarola en erupción latirá al son del primer amor, difuminado entre alegrías y pieles azoradas al tacto. La belleza será el instante propicio para amar y ser amado. Sin embargo, su doble semblante será reflejo del horror. Solo la esencia de un beso nos salvará de la inexorable muerte de l

Momentos de libertad. (Recuperado del 16 julio 2014).

Acostumbro las más de las veces salir a caminar, llegar y partir, me hace sentir libre, son esos momentos en la vida de todo escritor en los que necesitas encontrarte a ti mismo, pensar para tus adentros. A veces decido salir con lápiz y papel en mano a escribir, otras tomo mi cámara y fotografío los lugares que recorro, siempre fijándome y captando detalles distintos, las formas de las calles, el trato de la gente, los silencios, los árboles y plazas, las casas, sus colores y cómo compactan con el ambiente, cómo pasa en ellas el transcurrir del tiempo, cómo independiente de los años pareciera que permanecen incólumes, cu´antas historias encierran esas calles y casas, la vida es un transitar errante, por ello, por sentirme libre, salgo siempre a caminar...

Paráfrasis sobre Heráclito. (Recuperado)

Paráfrasis sobre Heráclito. La vida pasa un poco por los lugares en los que estamos, el tiempo transcurre sin darnos cuenta. ¿Cuántos cambios tenemos en la vida?, ¿Cuántas cosas experimentamos?, ¿cuántas personas e historias conocemos? la única certeza es que jamás volvemos a ser los mismos. La vida continúa a cada paso, cada día, cada segundo, desde que nacemos hasta el final irremediable de nuestra existencia -la muerte.-  Nunca un día es igual al otro, siempre nos suceden cosas, de ellas se aprende, cómo nos relacionamos con ellas es lo que marca la diferencia. Como decía Heraclito,  parafraseandolo: Nadie cruza el mismo río dos veces. Santiago,  8 julio 2014.

Silencios embravecidos.

Silencios embravecidos. En la humedad de un atardecer se pierde el mar embravecido Como silencios arrojados al ocaso,  duermen los pensamientos del porvenir Una idea germina en la añoranza de otras tierras El sol en su gratitud,  cobija a la noche llamándola en ausencia Somos uno con esta naturaleza impetuosa, salobre de nostalgias Desean ser despertadas. Volcadas hacia tu humanidad aguardan. Una fría mirada penetra la infinitud ante tus ojos, Astilla los huesos su intemperancia enmudecida. Es un anuncio de historias, narradas más allá de tu sentir Cada día es una esperanza que renace,  oportunidad para disipar lágrimas de ayer Contemplar al mar en su templanza sabia,  nos abre las puertas al origen Son polvo  de ancestros, nuestros errantes pasos echados a la mar. Bahia Inglesa. 7 julio 2018. José Patricio Chamorro. PD: Siempre dan ganas de volver a reencontrarse con el mar.

El payaso de la triste mirada.

Sonreían los niños al verlo actuar. Se asomaban muecas de alegría con sus espectáculos que hacían que el cansancio de la pesada jornada se esfumara. Los padres admiraban su labor, esa  capacidad inigualable de despertar en todos quiénes lo viesen y escuchasen, un profundo sentimiento de libertad. Sin embargo, él era prisionero de su propio cuadro. Félix era un payaso infeliz; nada de lo que hiciese en el día mitigaba su dolor. Han pasado cuatro años, pero el dolor sigue siendo el mismo desde aquel accidente que cambió su vida. Dulce María era una de las más bellas bailarinas del circo Transhumantes, sus espectáculos deleitaban a personas de todas las edades e inspiraban a más de un loco enamorado. Esa noche ella, no obstante, traicionó su propio corazón. Aquel día Félix se dirigía como de costumbre a la carpa del circo, junto a la que habitaba con su amada danzarina; quiso sorprenderla, así que pasó a la florería más próxima y compró un ramo de cárdenas rosas. Al llegar a su

Caminos sin rumbo. El errante caminar. (Recuperado del 2 de julio 2014). Santiago.

Caminos sin rumbo. Me embarqué con un rumbo fijo, para llegar a mi destino atravesé calles eternas de Santiago, contra el convulso incesar, en este camino se apareció ante mí un arekrishna y nos fuimos conversando todo el trayecto hasta San Diego sobre su religión, fue una verdadera meditación en el transantiago y me deseó parabienes en sánscrito, luego caminé por las calles de ese Santiago céntrico lleno de alamedas, estuve en el romántico lugar y poético donde los enamorados se encuentran y se dan el beso prohibido, frente a las luces del palacio de la moneda. Creo que me estoy volviendo a enamorar, es un sentimiento extraño; espero no hacerme daño en el camino. Nos despedimos con un te quiero, un beso y un adiós. No sé qué busco, pero sí sé que quiero ser feliz y que quién esté a mi lado, me haga ver la vida de otra manera, que recorramos los paisajes y teatros, que guardemos en nuestra memoria y en la retina fotográfica los momentos. Quién te aconseja y te desea amor, es sin