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Mostrando entradas de enero 22, 2011

Pienso para existir y existo porque pienso.

Hoy no es un día reflexivo, ni de filosofías cartesianas, sin embargo, un sentimiento profundo me embarga, no es soledad, aunque puede que algo de ella haya, tal vez en esta ocasión use la escritura para desahogar mis penas, pero que si bien son personales, trascienden hasta tal punto que se convierte en un hondo abatimiento social, en efecto, lo es. Sentir una y mil veces melancolía por la añoranza de tiempos pasados culmina causándote estragos, no obstante, el recuerdo de aquella persona que cambió mi vida, a veces acarrea sentimientos de esperanza. Pero son tres tiempos los que se conjugan y se superponen, el pasado que ya he mencionado, donde viví los mejores encuentros y momentos, que al trasladarlos a un presente, se tornan añoranzas, aunque es en el presente donde se manifiesta el caos, lo que si no se soluciona, desencadenará un porvenir irreconciliable de energías que chocan y se estrellan rompiendo el status quo, aun así pienso que aquella ruptura, que se vuelve irreverente…

Un delirio de amor de estío y otoño.

Escribiré un poema de tus besos

De tus caricias una canción con sabor a pasas al ron

Te regalaré una rosa que me sabe a champagne francés

Suspiraremos juntos en los lirios de nuestros recuerdos

Te besaré mil veces en aquel atardecer de otoño

Bajo un crepúsculo surcado por gaviotas al viento

Que nos guiarán por caminos de ensueño

En retazos de amores platónicos e imágenes apagadas de fuegos fugaces

Como vaporosas cenizas de hogueras pasadas

Tal azor mudado mi amor por ti me ha desahuciado

Sin embargo

Aún guardo tu silueta reflejada como espejo en el mar

Proyectando sin rumbo tu dulce rostro

Trasluciendo tu cuerpo en matices delicados

Impregnando de aromas estivales tus rojizos labios de aroma en flor

A la espera de un delirio de amor.