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Mostrando entradas de mayo, 2015

En el acantilado, un arrebol de madrugada.

Me encuentro en una ceremonia, en medio de una multitud de personas, algunos que ubico de rostro al pasar frente a mí, otros que reconozco en la mirada y otros muchos que jamás había visto en mi vida. Pertenecíamos a la misma institución, pues teníamos el mismo modo de vestir y sentía que ellos también me reconocían. Sin embargo, aún no sé qué hago aquí y cual es mi rol en este espectáculo. Frente a mis ojos, un ataúd y muchas flores de los más variados tipos y en las voces de los pasillos resuena el nombre de un conocido amigo y como si aquello hubiese activado algo en mi memoria, empiezan a aparecer en destellos profundos imágenes con aquel amigo, historias de antaño de cuando compartíamos, en efecto, me encontraba en su velatorio, mi amigo Luis ya no estaba entre nosotros, por ello las lágrimas y esas hermosas rosas y yo de pie de brazos cruzados contemplando la escena. –Esto no podía hacer, por qué mi amigo que hace pocas horas había compartido conmigo, ahora se encontraba sin vi…

En la oscuridad de la noche

En la oscuridad de la noche, donde todos los gatos son negros, donde el día muere lentamente, agonizante y estertóreo, como un amor insinuante, que se entibia entre las sábanas, delatan los ensueños de una noche blanca, de pureza virginal, de negros espasmos, que se sacuden en frenesí, que alimentan con pasión los vaivenes de esos besos que en cadencias los amantes se dan, en los rincones más ocultos de su humanidad, en esos silencios graves de quiénes se conocen desde siempre y se auscultan en medio de la incesante negrura de sus cuerpos. Silencios agónicos, de reconocimiento mutuo, de sus historias, de sus cuerpos cansados por esa entrega mutua, por ese dar sin esperar nada a cambio, por ser un loco amor de verano, de esas historias fogatadas que se relatan de vez en cuando y de cuando en vez, por esos labios que si al hablar o al pronunciar el nombre de quién se ama se desmayaran erizados y sigilosos por entremedio de esos rincones ocultos, inexplorados, que se encienden con ese r…