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Mostrando entradas de 2017

Cuerpos resentidos (Reedición)

(Poesía de madrugada)
Original: Febrero 2016 Reeditado 20 noviembre 2017
Palabras echadas al olvido sin prejuicios del mañana, escribir
Soltar la mano, arremeter la escritura
Encarar el pasado, sostener los pensamientos
Ser libre a través de sueños y palabras, ausentes de pecado universal
Buscar nuevas y reinventar las viejas ilusiones
Sentirse artista y humanizar el arte,
Escribir sin fin, por un mañana transitorio en la memoria
¿Ser recordado? Una ilusión baladí, trivial como un orgasmo
La medianoche es el lugar perfecto para ti y para mí
Es el momento climático de nuestros cuerpos
Amatorios entresijos son mis versos hechos carne
Resentir el noctámbulo fin de nuestros cuerpos, amar de madruga
Desear la muerte como se desea un beso tuyo
Renacer al siguiente día como un cristo de las catacumbas
Corrupto en el santísimo sacrificio por la humanidad perdida
José Chamorro

Nostalgia ahogada. (2 febrero 2014)

La impotencia de existir. Siento una pena que me carcome desde las entrañas, es vivir en contradicción, es un llanto que me ahoga por dentro, es el insoportable malestar de vivir y convivir junto a otros, el recibir órdenes como si tuvieses una incapacidad para pensar por tu cuenta. No me gusta que piensen por mí, controlo mis pensamientos y mi vida, no se las dejo en las manos de otros, ésa es la gran diferencia. Algunos han dicho que se debe a una seriedad intelectual, a un formalismo endémico, pero es y ha sido la forma de ser que me caracteriza, amo a mis seres queridos, a mi núcleo más cercano, pero quién escribe necesita un tiempo de aislamiento, para cultivar las ideas propias y si quiénes te rodean en el día a día no comprenden aquello, quizás la mejor decisión es apartarse, estar lejos de los tuyos por el tiempo, por el simple hecho de no verlos.

El amor es un sentimiento trágico para algunos, que nace de un sentimiento incondicional. A ratos no tolero la convivencia. Mis pa…

Nostalgia me invades traicionera

Recuerdos de los años ya pasados, traes a la memoria

Marchitos están en la frágil sentencia del olvido

Pensamientos van y vienen buscando quedarse

Los retengo un instante y los dejo partir

Vuelvo a ellos como si fuese ayer, los hago vida

Imágenes agolpan mi escritura y se pierde en tus avenidas

Nada queda, solo resistir y retener el primer momento

Esos sentimientos del primer amor, de su sonrisa, de lo que fue

Nada permanece, es la vida un sueño al abismo

Una ilusión baladí en tu hondura viril de hombre al despertar

Eres la ironía de saber que la vida fue sabia y nos apartó

Que te dejó ir para que fuese libre en tus silencios

Tus manos y tu cuerpo refrescan mi humanidad, presa de ti

Se esconden mis lágrimas en tu mejilla rogando verte una vez más

A la espera aguardo el beso que nos debemos insinuante

Te deseo como amantes no declarados de nuestra juventud

José Patricio Chamorro,
12 noviembre 2017, Chillán

Hombre frente a la ciudad.

Siento una mirada a la distancia, unos ojos que me observan fijamente como inquiriendo que yo también sé su secreto. Ambos nos conocemos muy bien. Lleva varias semanas asomándose a los límites del edificio frente a los almacenes Corona, donde he sobrellevado mi aciaga existencia los últimos meses,  soportando las estridencias de la ciudad a diario, sin poder salir. Él desvía la mirada, al igual que las mujeres que hace unos momentos observaban mi vestido floreado de encajes. Ellas se van, buscan un lugar más a la moda. Lo miro de reojo. Lo veo de espaldas mirando a los cielos. Alza sus manos al aire y las deja caer. Él sabe que conozco su secreto. Quiénes no somos de este mundo nos reconocemos. Su hora está por llegar. Se desploma su cuerpo en el pavimento de la ciudad. Quince pisos no bastaron para mermar su tristeza. Mismo sentimiento que invade mi gesto artificial.
Taller Literario "Cuentos de bolsillo". Biblioteca Municipal de Chillán. 2 noviembre 2017.

Deseos.

Esta tarde me he sentido deseada. Varios ojos se han posado en mí. Siento cómo observan cada detalle de mi silueta y cómo sus ojos miran con envidia mi talle cuasi natural. La ciudad pasa frenética frente al abismo que nos separa. Cuántas veces he soñado con atravesar el cristal, tocar mis propias prendas y vestir a la moda como  ellas, pero la fortuna es ciega. Ellas envidian mis encajes de alta costura, mi sombrero de plumas, mi cabello rizado o atrevido escote. Lo sé, porque las puedo oír. Pero lo que no saben es que en realidad soy yo quién las envidia a ellas; su grácil caminar, sus mejillas sonrosadas, sus labios color pasión y risueñas sonrisas, ¡Ay, si solo pudiese sonreír! Pero la mueca perfecta y el pulcro vestir hasta agotar stock son el destino de los maniquíes de escaparate.
Taller Literario,  "Cuentos de Bolsillo". Biblioteca Municipal de Chillán. 2 noviembre 2017.

Día de los muertos.

Día de los muertos.

Soledad el día de los muertos como alma en pena, llueve

Cae la noche al vacío y se despiertan rumores lejanos

Sisean, trastabillan, se levantan y tropiezan los silencios

Morir es sobrellevar culpas y remorder el pasado

Ser mártir en la rutinaria indiferencia de quién lleva a cuestas el peso del mundo

Verdugo de sueños aportillados en la memoria calcinada

Agonía inescrutable de quiénes se saben hechos para la muerte

Cuerpos olvidados en rescoldos intermitentes de la cansina humanidad

Se desvelan en aguaceros las palabras oprimidas

Se precipita en diluvio universal la placentera nostalgia de las horas

Quietud es el alud que nos aguarda

Sonríe desdeñosa la mujer con su guadaña

31 octubre 2017.
Chillán
José Patricio Chamorro.

Temor sombrío. (28 octubre 2016)

“El amor no prospera en corazones que se amedrentan de las sombras”.William Shakespeare.

Temor sombrío.

Los días se suicidan hacia el final de la jornada al perderse tu presencia

Se visten de atavíos solemnes para esta ceremonia de verte partir

El corazón de los lunes se agita en la ansiedad inminente de tu llegada

Los martes extienden sus brazos a tu corporeidad infinita que llena el vacío

Los miércoles son la antesala de mis desdichas, la nostalgia de saberte un instante

Los jueves desfallecen en misericordias destempladas en horizontes agónicos de melancolía

El mal mentado viernes es el inicio del fin del holocausto en que me sumerges

La llegada del sábado resplandece como un crepúsculo desvanecido de atardeceres

El domingo es la muerte inminente de los días que se consumen en ausencias

Mueren lentamente en parsimoniosa quietud como estatua marmolada

Es el lirio quebrantado de los jardines del amor.

José Patricio Chamorro, 28 octubre 2016.

Esencia de té. (14 /6/2012)

Las palabras acallan mis oídos El silencio mis latidos paraliza Acicalan mi cuerpo tus finas manos  Sentada frente a mí te contemplo Bebemos un té de madrugada Recordamos viejos tiempos Nos desquebrajamos  Me besas, te correspondo C A E    UNA… G                  O                  T                 A                     Se esparce su silueta por el suelo La observas, me miras, sigues bebiendo Eres única, tu alma es pureza virginal Tu esencia es como una taza de té al amanecer.

Síntomas nocturnos.

Es el momento un hálito que nos posee

Rescoldo de vida en el vagar de nuestros pasos

Búsquedas, pensamientos son síntomas de la humana certeza

Respiro inminente es la muerte  en la soledad de las horas

El tiempo, raudo, pasa fugaz como un suspiro

Hablan las noches en el ocaso de tu silueta

Sonríe tu boca en el despertar del amor.



Tocan tus manos el éxtasis de la carne

Sintonizan tus latidos los ecos del recuerdo

Sientes, callas, enmudeces en la palidez del silencio

Eres enfermedad postrada en las vitales catacumbas

Se abren a tu andar como capullos en primavera

Anuncian  aciagas horas los besos de juventud.



Regresas y te pierdes en palabras a destiempo

Amas con locura la insensatez de otros amantes

En tus brazos duerme la agonía de sus misterios

Sus besos acarician tu mejilla y te sonrojas al recordar.



Presiento tu piel en sábanas nocturnas

Vacío es el despertar del día

El sentimiento es mi mayor tortura

Nostalgia el vano veneno del enamorado.


José Patricio Chamorro. 27 octubre 2017,…

Éxtasis.

En sus días de olvido la vida es breve
Se escurren fugaces y placenteras las horas
Extrañar es una certera declaración de amor
Sentir la lejanía y rozar los recuerdos
Infinita es la distancia inseparable de los cuerpos
Cobarde el corazón que insinúa sentimientos
Profana los momentos tu boca fugitiva
Resuenan misteriosas las aguas del paraíso. 


Besos prófugos como amantes nocturnos
Amo tus silencios, la melodía de tu piel
Te deseo, te acaricio en sueños diurnos de madrugada
Eres el espejo del romántico encuentro
La imagen delineada de amorosos suspiros
Tu humanidad es éxtasis místico.

Tu palabra es cadencia sonora
Ingrávida promesa de amor incumplida
Pensamientos, risas y memorias
La escritura es verso ensangrentado
Pasión mordaz en el pecado de la carne.
     8 octubre 2017, Chillán.      José Patricio Chamorro.

Capullos en flor. (Poema completo)

Capullos en flor. (Poema completo)

Las nubes deambulan como tu silueta entre mis dedos
Nuestras manos acarician el rocío 
Penetran los sentidos los aromos perfumados
Canto la alegría, lloro la tristeza de los días
Melancolía es el sentir que nos invade
Es Noche el dulzor que degusta tu boca
Abre primavera tus capullos en flor.


Los nubarrones pueblan tu rostro sereno
Frágil es ante la intemperie del pensamiento ausente
Perturbadora mirada es la soledad que nos aguarda
Tus ojos esperan en cómplices silencios
El color de las rosas palidece en monocromías
Octubre es el mes de los callados besos
Amantes nocturnos ocultan su deseo en primavera
Se abren en flor los capullos rojos.


En vals danzan pétalos deshojados
Se abren y cierran como en éxtasis tu cuerpo
Pasmosas catarsis provocan en la tierra
Sinuosas curvas agrietan los torreones

Cataclismos estertóreos rozan tu piel

 Inundan los valles tormentas de pasión
Pétalos caen de los capullos en flor.

José Patricio Chamorro, Chillán, 7 octubr…

Pétalos en vals.

En vals danzan pétalos deshojados
Se abren y cierran como en éxtasis tu cuerpo
Pasmosas catarsis provocan en la tierra 
Sinuosas curvas agrietan los torreones
Cataclismos estertóreos rozan tu piel
 Inundan los valles tormentas de pasión
Pétalos caen de los capullos en flor.

José Patricio Chamorro, Chillán, 7 octubre 2017.

Nubarrones de primavera.

Los nubarrones pueblan tu rostro sereno
Frágil es ante la intemperie del pensamiento ausente
Perturbadora mirada es la soledad que nos aguarda
Tus ojos esperan en cómplices silencios
El color de las rosas palidece en monocromías
Octubre es el mes de los callados besos
Amantes nocturnos ocultan su deseo en primavera
Se abren en flor los capullos rojos.

Capullos en flor.

Las nubes deambulan como tu silueta entre mis dedos
Nuestras manos acarician el rocío 
Penetran los sentidos los aromos perfumados
Canto la alegría, lloro la tristeza de los días
Melancolía es el sentir que nos invade
Es Noche el dulzor que degusta tu boca
Abre primavera tus capullos en flor.

José Patricio Chamorro, Chillán, 7 octubre 2017.

Hilos invisibles.

“Recordé lo que tú decías. Que al pronunciar un nombre, unos hilos invisibles nos unen a la persona que nombramos”.

     Contigo a la distancia, Carla Guelfenbein. P. 159.
Me lo repetí tres veces, hasta grabarlo a fuego en la memoria. La primera vez tu nombre me pareció un antojadizo recuerdo de amores del pasado. Mi gran amor de adolescencia llevaba tu nombre. Habían pasado nueve años desde que no experimentaba el mismo sentimiento. La segunda vez fue cuando me esperabas en el terminal de la ciudad que años después nos cobijaría en nuestros romances de juventud. Aquella mañana caí en tus brazos para perderme en ellos y no volver. Ese día comprendí que ya nada sería igual, que nuestras vidas habían tomado un derrotero que entrecruzaría hasta el último de nuestros alientos los insondables caminos del destino. Lo nuestro estaba escrito y ambos sabíamos en la oscuridad de nuestro sentir más oculto, que nos amábamos a la distancia.
La tercera vez fue de improviso. Intempestivamente me s…

El último adiós del olvido. (Reedición)

El palpitar de las hojas otoñales nos cautiva Con cautelosa parsimonia caen, se mueven y agitan Al son de nuestras pisadas se alejan etéreamente Tal nuestras emociones se han encontrado Volando grácilmente como águilas furtivas.
Vuelves como el viento, Tu inconstante ausencia aguardo Como clepsidra nuestro tiempo se esfuma gota a gota Transcurridos los minutos se tornan horas Las horas, días en ausencia  Los días, años de soledad Son la juventud perdida y desvanecida de los años Férrea voluntad reserva el corazón.
Recuerdos, evocación  La vida es la muerte que no nos pertenece La muerte amarga, escuálida, se extingue Es la pérfida agonía del día.
Espíritus seniles proclaman su naciente amor Amor como fénix renace propagando sus ígneas llamas Resucita en cenizas ante desdichas nocturnas   A quién ha perdido el canto rejuvenece su llegada Corazones enamorados padecen la muerte de un adiós Desesperación es saber que no volveré a oír tu voz.
Reedición, Chillán 5 octubre 2017.

Matices.

Matices.

Caminar contra reloj es siempre un ejercicio interesante para poner a prueba la capacidad para llegar a un lugar en menos tiempo del estimado. Me encontraba en aquellas andanzas y cavilaciones cuando irrumpió en mi mirada un grupo de cinco amigos que disfrutaban con fruición una canción que tarareaban. En mi mente vislumbraba lejanas tierras, donde aquellos hombres libres, gozaban de las simplezas de la vida y de la naturaleza virginal al son de ritmos afrocubanos. Sentí la imposibilidad en mis ojos de ver, mi corazón interpretaba mejor que mis sentidos aquel cuadro.

Mientras mis oídos se dejaban llevar por la cadencia sonora y rítmica entre risas que parecían de otro lugar, más allá de lo que podía escuchar, uno de ellos se aproximó y me hizo ser parte de aquella fiesta sin tiempo, ni espacio. Por primera vez comprendí que la maravilla son los instantes  que nos hacen humanos y que la sonrisa es la ventana al mundo. Esa tarde como una obra de arte cubierta por una tela, mi …

Esperanzas del mañana. (3 octubre 2014)

La vida es estar en pie, aun fatigado y hastiado de la rutina, de los días, de los recuerdos, de sentir que todo tiempo pasado fue mejor, de que el futuro puede ser una sorpresa inesperada, de que la vida cambia y que no va cuesta arriba, de que el tiempo avanza para hacernos más sabios y que siempre se puede aprender algo nuevo, de que la felicidad depende de lo que hagamos hoy para forjar el mañana y que aún se crea en que una idea puede cambiar el mundo, así todo parece más esperanzador y menos agraz, un poco de nostalgia y una vida para crear, atreverse a cruzar el rio, hacer lo que otros no se atreven hacer, innovador y si es necesario, diferente. Ya que ser uno mas entre una multitud y rebaño dormido, es dejarse llevar sin pastor al matadero de los humillados y ofendidos, de los silenciados, de los sin voz, de los que viven una vida de vacíos e incertidumbres y que ya no creen que el sol se esconde por el este y amanece por el oeste, no que mañana brillará el sol. 
 Pd: un poco…

Sentir social: versos para los poetas de mi tierra.

Sentir social: Versos para los poetas de mi tierra.

Encienden como hojarasca ardiente las anárquicas letras aprisionadas

Espíritu apasionado, libertario de letras y acordes de tenor involuntario

Esa silenciosa música que apaga el sentir y lo enmudece,  ruido estertóreo

Muerte al fratricida de las armas

La codicia  enceguece al celador de las cofradías

Juventud rebelde, corazones insatisfechos por escuchar su voz

Gritos a intemperie, rock y pedazos de poemas en calles de agonía

El luchador cotidiano desfallece en sopores de su cimiente intelectual

Las manos de quién pone el lomo en el diario faenar, entremezclan la soberana libertad

Como garfio fiel a los ideales de quién cree en la fé irresoluta de una convicción

Pensamiento que los identifica, mentes lúcidas como farolas iluminan nuestro andar

Es el cobarde callar de quién se duerme entre letanías y da la vida por ser lumbre

Por ser profeta de otra tierra y cimentar versos de poetas en grietas infecundas

Anarquía es porvenir, mas in…

El decir de las horas.

Las horas me hablan en incesante murmullo El seseante secreteo es sonoridad temporal Sonrío, me carcajeo en bufonadas tragicómicas Me miran, las miro en cómplices silencios Las toco, las apremio, las sostengo y las engullo Pausadamente las agito y las estremezco.
Las horas buscan el poder, sedientas de reconocimiento Las hay, aristócratas, proletarias y de clase media Las 12 es la reina  señorial de las horas Sus súbditos reales marcan cambios de ciclo Las seis de la madruga y las seis de la tarde Las tres y las nueve son de clase media Ellas siempre cenan y almuerzan hasta hartarse Las una, dos, cuatro, cinco, siete y ocho son proletarias Ellas trabajan sin cesar, a veces juntas, otras separadas.
Las compadezco, las saludo al iniciar la jornada Las ocho de la madrugada siempre me desea buen día Es amable, sincera, espontánea y madrugadora ¡Qué decir de su hermana! Ocho de la tarde es amarga como hiel Siempre la veo triste y desganada al término de semana Prefiero sonreírles, habla…

Inconsciencia.

La lluvia trae un grito desterrado Su mirada es mi tristeza infinita Nostalgia es la esperanza olvidada El sentimiento, soberbia Melancolía, herrumbre, podredumbre El pensamiento es sonoridad.

El amor, un arma afilada Encrucijadas, abismos, placeres Inconsistencia de un murmullo silencioso Consciencia es el velo ausente.

Incomprensión, audaz soledad Horas fraguadas en miseria humana Visión profética de nuevos tiempos La poesía será el canto del mañana Tu canto, el eco de la memoria.

Nuestro canto anunciará el otoño La verdad de las pasiones cotidianas Locura es la razón en tus manos Huella de nuestro andar En las misteriosas tierras de la muerte.

Sonidos experimentales.

Sonidos experimentales, estridencias
Mi mente es un caos contramuralla
La mala suerte de saberse poeta
Sociedad de ausentes
Inconformismo
El pensamiento es silencio
Espectáculo social
Fluorescentes tubos de la noche.


La mirada se pierde en el vacío
Horizontes de vapores olvidados
Imágenes surreales
Un bar es la muerte que nos observa
Le sonrío como aguardando el final
El vacío consume horas en insomnia perturbada
Psicodelia de rock and roll
Es la poesía un alarido de soledad.
Pd: Escrito la noche del 29 de septiembre en un pub de Chillán, inspirado en la música de la banda Gonzáles y los asistentes.
José Patricio Chamorro.

El silbido.

La noche caía sobre mis hombros, la tertulia había llegado a su fin. Caminé a la deriva, sin mirar atrás por aquellas calles tantas veces recorridas de provincianismo de viejo cuño. Pasos. Silencio. Una sombra se deja entrever bajo la luz de los faroles. Miro de reojo. Una silueta. Un sonido entrecortado roza mis oídos. Alguien silba, tararea una canción.  Pestañeo, abro y cierro los ojos. Me detengo. Mis pensamientos se detienen. Los vehículos atraviesan la ciudad de un extremo a otro, me siento desolado en medio de la oscuridad. Me encuentro solo en medio de la noche en ciernes, nadie a menos de dos cuadras, solo la sombra que se aproxima. Un aire helado recorre mi frente, apresuro el paso, lo pienso. Permanezco inmóvil. Una brizna de viento circunda mi alrededor. Miro, observo el reflejo de los árboles bajo el alumbrado. Silencio. Abro los ojos, ojalá nunca los hubiese abierto.

El poeta vitalista.

El poeta vitalista.

La sangre bulle como venas abiertas en tus palabras
Camarada de letras, en tu espíritu un grito ruge
Voraz, destemplado, ahíto de poesía

Escultor de otros tiempos en ausencia de los días
La noche fue tu amante peregrina
Las estrellas, constelaciones infinitas

Desnuda mi alma es el refugio que aguarda tu sentir
Son enérgicas quimeras  los horizontes de tu pecho
Son tus labios embriagador  licor de  sentidos
Deseo en caricias de lunáticas pasiones
El suspirar de un arrebatado beso a la muerte.

Chillán 26, septiembre 2017.

Incertidumbres. (Reedición)

Incertidumbres.

Los pensamientos inconstantes deambulan a la deriva de mis versos

Son mis palabras un soplo a tu canto de desconciertos melodramáticos

Son los sentimientos la purga a la catarsis de ensoñaciones nocturnas

Silencios y nomeolvides de una pasajera existencia

Te amo y te deseo como la fría noche aguardando tus caricias

Contemplo tu cuerpo frágil hecho carne, hecho vida

Presiento tus latidos y tristezas en las sabanas vagabundas y lejanas

Tu boca entona profecías y preámbulos de pasiones legendarias

Caigo a tus pies en la incerteza de tu amor prófugo y desalmado

En tus palabras frígidas como el holocausto de mentiras carcomidas

Tus entrañas a ratos me saben a bilis amarga de amores idos

Tu cuerpo es el ápice de una tortura irresistible

Enamorarme tu mayor traición

Son cadencias y pulsiones extasiantes  en orgasmos furibundos

¿Qué amas, qué deseas? Tus pensamientos son una torre imperturbable

Sentimientos tormentosos que nublan mi razón

Tus noches son sensaciones inconclusa…

Silencios cómplices.

Silencios cómplices.

Nuestro andar cautiva  la cómplice  mirada del olvido

Son los ojos la silueta del pensamiento sonoro

La escritura es la imagen del profano sentimiento

Tu actitud el eco que permanece en mi memoria.


El reflejo del andar infinito es vacío inminente

La palabra contrae fuerzas de herrumbre marchita

Tus latidos son el compás de las enérgicas horas  del ayer

El mañana la incerteza de la muerte.


Vivamos el presente que nos cobija y nos ampara

Nuestra última esperanza es la libertad

En el mundanal ruego de la existencia maldita

Es el mortal capricho de nuestra bendita humanidad.


José Patricio Chamorro, 24 septiembre 2017.

Pd: Creado tras la experiencia vivida en el Taller Literario Mano de Obra en Concepción.

El escritor. (Reescritura)

Cada atardecer sus manos doloridas y sus ojos extenuados se detenían en  los rayos de sol y las motas de polvo que atravesaban su ventana. Ese día el sol retrasó 3 minutos su despedida. La hora había llegado.  En su miseria agolpó su mente un pensamiento y fugaz en el murmullo quebradizo de su voz, se dejó oír como sentencia epifánica un cordial saludo: Te estaba esperando. La muerte se sacó el sombrero y sin mayor esfuerzo, como quién entierra a un amigo fraterno, se lo llevó.
21 septiembre 2017.

La última voluntad.

El escritor yacía muerto. Su escritorio solo dejaba entrever un bolígrafo y unos folios blancos ausentes de caligrafía. Eran las 3 menos 5 de la madrugada, la hora en que los muertos regresan a la vida. Una semana antes Víctor había anotado en su libreta un acontecimiento importante que ocurriría el 31 de octubre, el día en que los espíritus migraban a nuestro mundo y en que los piadosos mortales reverenciamos a los santos.
En efecto, solo seis palabras delineaban su mensaje: “La voluntad del señor sea dicha”.

Cuando Gregorio abrió la puerta del despacho, a las 6 menos 10 de la madrugada del 1 de noviembre, sentado frente a su tintero y con folios ennegrecidos tenuemente dejando vislumbrar algunas palabras,  el cadáver de Víctor asemejaba estar más vivo que nunca. Su semblante blanquecino, nunca había tomado mejor color y con una sonrisa en su rostro el guardián de los secretos del escritor tomó la mano de su amo y en un abrir y cerrar de ojos, trazó su firma sobre la esquina inferior …

De poesía y otros amores.

De poesía y otros amores.
(Prosa poética)

Nos encontramos como dos almas que se sabían suyas desde que se vieron por vez primera.  Se sentía en el aire, la atmósfera de aquella plaza en el ajetreo de las festividades de septiembre acallaba nuestros suspiros y el diálogo, la palabra viva fluía sin cesar entre poesía y música. Ninguno creía en las casualidades, mas incluso aquellos que se saben destinados para amarse, conocen el principio y el fin de sus certezas. 
Atesoré cada momento junto a ti, tu mirada serena, tu voz impetuosa y tu madurez seductora. Tus ojos, por Dios, tus ojos hacían que el mundo se detuviese y el tiempo se hiciese nada. Me contenían, me refugiaba en ellos y me perdía para no volver. Me ruboricé en tu sonrisa de pícara promesa en tu poesía embriagadora de deseo, en tus imágenes llenas de significados latentes y oscuros en tus manos de poeta.
La escritura acompañó nuestra velada insomne, nuestros latidos acompasados al ritmo de nuestro andar infinito, fuimos uno …

Nachelle. (Microrrelato)

Nachelle. (Microrrelato)

Eran diez para las 7 de la tarde de un viernes 15 de septiembre.  Nachelle, mujer apasionada, vehemente y de un cuerpo de proporciones se columpiaba en el parquecito frente a la fábrica donde pronto debía reanudar su jornada laboral de temporada. Miraba al horizonte y de lejos se la podía divisar frágil, serena, contemplativa como remontándose a otros tiempos, lo que contrastaba con su figura robusta. Sus ojos miraban a la deriva, pero su mente la transportó a sus lejanas tierras y costas de Puerto Príncipe en su natal Haití.
Sus manos y pies se perdían en el ajetreo del mercado en el que tarareaba con su suave voz lo que parecía un murmullo silencioso. Su madre la había mandado a divisar la llegada de un buque para iniciar el cargamento de verduras y frutas  exóticas. Corrió  desplazándose por las angostas callejuelas, esquivando en pequeños saltos los restos de un día intenso de trabajo en el mercado. Una vez llegó al puente, se sentó en un muelle a esperar…

Evanescecias. (16 septiembre 2014).

La vida, la propia, no depende de nadie más que uno mismo, en construcción continúa, por ello lo único que se tiene es el momento presente que debemos atesorar porque es la única oportunidad que se tiene de actuar. Lo demás es un futuro y pasado efímero que se desvanece.

He aprendido a que debo valerme de mi mismo y no depender de nadie para enfrentar la vida, que si se quiere triunfar y salir de lo cotidiano, hay que ir con la frente en alto y dejar huella de Alguna manera. No se puede transitar por esta vida como si nada, sin vivir intensamente, sin andar y desandar, sin recorrer miles de caminos, hasta escoger el propio y tomar nuestras propias decisiones, procurando que sea la mejor opción y si nos equivocamos, que sean errores de los cuales se aprenda, pero sobretodo ser auténticamente nosotros mismos.

A veces uno desea mucho en la vida, cuando se necesita tan poco en la vida para ser feliz, a veces menos es más. Hay que valorarse a sí mismo y los caminos se abrirán, ¿ se necesi…

El Escritor (Microcuento)

El Escritor

Cada atardecer sus manos doloridas y sus ojos extenuados se detenían en  los rayos de sol y las motas de polvo que atravesaban su ventana. Ese día el crepúsculo se eclipsó por los recuerdos y los vagos sueños que nublaron su razón. Fue en el instante preciso en que el mundo se detuvo.  En la lucidez de su agónico aliento buscó, aun sin saber qué encontrar y sin saber dónde ir, se devanó los sesos, revivió su escritura enajenada de juventud  y ni aun la pobreza en el ocaso de la vida, ni la ingratitud de su miseria lo pudieron contener. Agolpó su mente un pensamiento y fugaz como la memoria del olvido, desvanecida en el murmullo de su taciturna  y quebradiza voz, se dejó oír pronunciada como sentencia epifánica la palabra compasión. La muerte fue su última esperanza.

13 septiembre 2017

Venganza.

Venganza.

Cansada de ser el reflejo de sus ojos y la silueta perfecta, cuando Ella tocó el cristal del espejo con la punta de sus dedos, se adhirió a su cuerpo. Ahora cada vez que alguien se enamora de Ella, Sombra recibe sus encantos y Ella es opacada por la oscuridad que acompaña sus gestos.

El naufragio de las palabras. (13 septiembre 2014)

Esta es la hora más tentadora para la escritura. Escribir en vela, de madrugada, abre la imaginación, anima los sentidos, enciende la llama de la creación pura, para los espíritus incautos que merodean a la hora en que todos duermen. Ellos se desvelan, yerran su andar para encontrar a otras almas fugaces que compartan el mismo sentimiento de soledad fría e incurable como las flores del mal de Baudelaire, el spleen de vivir la monotonía de la existencia, para revivir las páginas de los libros que yacen postrados en estanterías desiertas.
Imágenes de ensueño que pueblan mundos de místicos sortiegios. Náufragos, palabra errante que se escapa al ser pronunciada, que se olvida de la eternidad, de lo que fue y se convierten en absoluto, en las manos de un escritor que segundos relampagueantes atisba otros mundos, otros cantos de ruiseñor, de ésos cuervos de medianoche, de escila y caribdis, las musas de los sátiros, la poesía que se burla del parnaso, del cotidiano vivir, de la hipocrecía …

Prosas poéticas de sensaciones inconclusas.

Volcánica inspiración como tormentosa oscuridad renuente de posibilidades de amor
Es el calor de tu cuerpo sobre las aguas de mi vorágine infinita
En las sensaciones más intensas de tu humanidad deseosa entre mis dedos
Abiertas de par en par se esfuman al viento las palabras del deseo
Inventan placeres, amores de olvido en el paraíso perdido de tu inusual silueta
Reflejo de imaginerías trashumantes en los tiempos del cólera
Vestigios y remansos de agua brava en tu hombría virginal
Somos huracán, contornos claroscuros en los vaivenes del amor
Ocultos en las sombras de nuestros éxtasis bíblicos
Desafiamos el infierno y crucificamos el paraíso
Seremos uno, licor de almíbar  en el paladar de besos de ilusión
Amantes errantes en las eternas horas del mañana

Hasta que tu boca pronuncie mi nombre y mis labios desaten tu amor.

Chillán, 10 septiembre 2017.

Me sabes a melodramas. (reescritura)

I Tus recuerdos me saben a amarga hiel La epifanía de tu silueta se manifiesta como chansón afrancesada Son los lirios tristes de tu belleza lozana en los suspiros del amor Vibrantes y sutiles son los amantes cuerpos en movimiento Estertores gélidos de una muerte temprana y destemplada La culminación trágica de las voces desesperadas Anárquicas pasiones en las que fuimos uno
II
Nos alejamos como viento sonoro en la  placentera separación Respiramos, suspiramos ecos del silencio  Cadencias musicales para olvidar la nostalgia de un amor Memoria hecha carne, verbo hecho cuerpo Agónico musgo cubre  la trágica comedia que vivimos aquel día
III
Toda historia llega a su fin, el nuestro recién comienza Como Romeo y Julieta aun la muerte nos da una chance Invictos y fervorosos triunfarán nuestros corazones que gozaron la pasión
Los dos necios rehúyen la vil traición que aniquiló el amor

Me sabes a melodramas. febrero 25, 2011 Reescritura del poema 9 septembre 2017

Eclipse solar. (Micro relato intertextual)

Silenciosa, frágil y temerosa en sus primeros meses de relación se encontraba Selena. Su pálido rostro dejaba entrever una belleza inusual, que a ratos se veía opacada por la personalidad de Elías, quién pese a profesarle un amor incondicional, inevitablemente la desplazaba a un segundo plano con su carácter firme y autoritario. Sin embargo, desde que la vio por vez primera en aquel parquecito florecido como oasis en el ajetreo diario de la ciudad, jamás pudo abandonar sus labios carmesíes y sus ojos azul zafiro. Desde ese día nada volvió a ser igual. Selena había aceptado la proposición y tan solo meses después se había visto privada de sus amistades y solo podía ir de compras acompañada, pero al menos podía tomar las decisiones sobre la comida y disponer de una espaciosa casa con vista al mar. Cuánto deseaba llamarla hogar, pero más bien era una prisión para su espíritu libre. El mar era su refugio, su última esperanza.
Llegó el gran día, la boda que con tanto esmero había prepara…

Voces en juicio.(Intertextualidad con noticia)

Voces en juicio.
Bath County, Virginia.
1 de febrero. Te estamos observando. Hazlo. No te resistas, te estamos observando. No la dejes sola. Mira, ahí está jugando con sus muñecas. No la dejes sola. Tómala. Te estamos observando. Llévala a la cocina. Que no se resista. Estará mejor, hazlo. Parece una muñeca, córtale la cabeza. Las muñecas decapitadas  ruedan por la habitación a los pies de la niña.
2 de febrero. La niña llora. No la soporto. Me desespera, sus gritos, ¡qué horror! Mocosa llorona, igual que su hermano. Está en el patio, aprovecha, hazlo ahora. No, no puedo, es mi hija. Hazlo, sino ya verás lo que pasará. No, no quiero, es pequeña aún, no me la quitarán. Hazlo, ella estará mejor sin ti.
3 de febrero. No quería, ellos me obligaron. No pude resistirme. La niña llora. Su sangre recorre su brazo. Diré que fue un accidente, que se cayó jugando, sí, se cayó, la niña malcriada. La niña me mira asustada, se aleja de mí, grita. La acallo, la encierro en el cuarto. Esta noche se q…

Paisajes de infancia.

Hay momentos en la vida en que quisiéramos volver el tiempo atrás, revivir pasajes de la infancia, adolescencia y de cada etapa de nuestras vidas que se conservan intactos en la memoria. Cada día que pasa sumamos nuevos recuerdos insondables, que nos definen y nos hacen ser quiénes somos. Sabemos que el tiempo transcurre inexorablemente y que no podemos hacer nada al respecto, más que continuar el curso de la vida, levantarnos cada mañana y vivir, disfrutar el presente , porque sabemos que en el futuro lo atesoraremos. En el inconsciente son tantos los recuerdos fugaces que se reviven como si hubiese sido ayer, que como haces luminosos y aun a ciegas nos dicen lo que hemos vivido, donde hemos estado y con quien compartimos, aun a ciegas, iluminando nuestro destino. La vida es ahora, todo cambia y cada cambio tiene un sentido, es la mayor enseñanza, pero el renegar de ella, ni atreverse a ser feliz, nos limita e imposibilita. Quizás la memoria del recuerdo, transforma esos momentos y …

Lucidez creativa o resignación: La inminencia de la muerte.

¿Al final de la vida renegar de la propia existencia, la escritura y la creación artística es un acto de lucidez creativa o resignación ante la inminencia de la muerte?
            Sin duda alguna tal vez solo nos quedarán las experiencias y ni aun ello nos llevamos a la tumba. Pues todo se va con la vida misma, lo que fue, lo que fuimos, aquello por lo que luchamos hasta el último instante de  nuestra existencia terrena. ¿Vale la pena entonces vivir si nos sabemos desde que nacemos seres para la muerte?, ¿En qué momento tomamos consciencia del paso del tiempo, de que nuestros cuerpos se desgastan, hasta sucumbir? La muerte es una realidad, pero la invisibilizamos o renegamos de ella mientras vivimos, pero está ahí, latente y acechando recordándonos que el tiempo es efímero y que tenemos las horas contadas.
Las decisiones de las que nos hacemos cargo en este omnipresente devenir de experiencias vitales a ratos nos traicionan y nos juegan al azar con los reveses del destino. ¿Cuántas vec…

Apuntes Escuela de Espectadores críticos. Teoría del Cine. 19 agosto 2017

Apuntes Escuela de Espectadores críticos. Teoría del Cine. Dictado por: Jaime Córdova. (Periodista, Magister en Comunicación y autor de libros del cine de terror británico). 19 agosto 2017 Introducción al lenguaje cinematográfico.
-“Las imágenes y la discursividad” -¿Qué es el cine?: Proceso de Contemplación de la imagen. -Concepto de arte: Goethe.
-Arte, evasión, homo sapiens/homo ludens: Actividad libre, separada, incierta, improductiva, ficticia. Espectáculo: Efecto psicofisiológico: Visual y auditivo (marketing)
Cinematografía: Arte y técnica de registrar imágenes en una película. Posee 5 características básicas: Cámara, composición, color (sensación específica producida en la retina por las diferentes longitudes de onda de la luz), continuidad y contraste.
-Modernidad: “reírse del pasado”, ej: El Quijote como parodia de la Edad Media.
-Posmodernidad: “Mezcla sin sentido de elementos del pasado a los que se les da una forma aparentemente nueva”. (Imposibilidad de ser creativo)
-El cine chileno…