viernes, 8 de septiembre de 2017

Eclipse solar. (Micro relato intertextual)



Silenciosa, frágil y temerosa en sus primeros meses de relación se encontraba Selena. Su pálido rostro dejaba entrever una belleza inusual, que a ratos se veía opacada por la personalidad de Elías, quién pese a profesarle un amor incondicional, inevitablemente la desplazaba a un segundo plano con su carácter firme y autoritario. Sin embargo, desde que la vio por vez primera en aquel parquecito florecido como oasis en el ajetreo diario de la ciudad, jamás pudo abandonar sus labios carmesíes y sus ojos azul zafiro. Desde ese día nada volvió a ser igual. Selena había aceptado la proposición y tan solo meses después se había visto privada de sus amistades y solo podía ir de compras acompañada, pero al menos podía tomar las decisiones sobre la comida y disponer de una espaciosa casa con vista al mar. Cuánto deseaba llamarla hogar, pero más bien era una prisión para su espíritu libre. El mar era su refugio, su última esperanza.

Llegó el gran día, la boda que con tanto esmero había preparado Elías, que reuniría a más de 50 invitados, claro, sus invitados. Selena solo pudo reservarse el honor de invitar a sus padres para la ceremonia que sucedería en pleno eclipse solar. El lugar, un espacio abierto a los paisajes de ensueño como una postal para recordar en los años venideros, cuando su juventud se esfumara y los convencionalismos de una rutina de falsas promesas  y besos a fuerza de costumbre, donde el placer sería tan solo un vago pensamiento, la hacía discurrir por ese mar  que se adentraba tan solo unos metros de distancia. En el preciso instante en que sus labios debían pronunciar un sí, acepto, su mente solo reflejaba el vacío de su alma, una soledad existencial, que ni aun sus futuros hijos llenarían. Se sabía muerta en vida e incluso la muerte, tentadora en esa ensoñación en la que se arrojaba al mar y era arrastrada a sus profundidades más recónditas, le hubiesen parecido la felicidad más abrumadora que jamás tendría.

Ya era tarde, sus fuerzas flaqueaban y su ánimo se derrumbaba. Eran los estertores de una nostalgia de sus días de felicidad.  Pero los cálculos jugaron a su favor y tras una hora de ceremonia el eclipse solar había llegado a su fin. Selena, aliviada y con una sonrisa en su rostro, se desató de las manos de su novio  y  exclamó a voz en grito: Gracias por venir. ¡El eclipse ha terminado!

                                                                 FIN  


Pd: Selena (Selene), diosa lunar y Elías (por Helios), dios solar.

                                                           José Patricio Chamorro, 8 septiembre 2017.


Noticia (Base del intertexto)

Se casan durante el eclipse solar 2017

Kelly Turek y Chris Dutton tuvieron la boda más romántica del momento al casarse durante el eclipse solar 2017 .Más de 30 personas llenaron los terrenos detrás de la Casa Kaminski en Georgetown para ver a Kelly Turek casarse bajo el sol eclipsado.

La ceremonia terminó justo antes de que la luna cruzara el sol. El fotógrafo Valerie Schooling capturó una imagen épica que muestra el eclipse justo por encima de la par

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