El monte parnaso es el olimpo de los simbolistas
No soy iconoclasta ni falso adorador de egolatrías
Enamórate de la soleada claridad del día
Invierte el tiempo, traspasa generaciones
Sumérgete en la torre de marfil, lee, escucha y escribe lo que ves
No te calles, lo peor que puedes hacer es silenciarte
Tan sólo entra y serás bienvenido en mi torre de marfil
No preguntes por mi nombre, ya lo sabrás de antemano
Sólo sé tú, sigue tu camino y me encontrarás, si me estás buscando.
Polvo de estrellas es la magia que recrea un poeta
Abrir caminos entre las pedregosas sendas que cruzan este andar infinito
El artista descalzo de pies cansados y fugitivos
No desfallece hasta hallar el oasis de sus sueños
Aquél por el que cruza cielo, mar y tierra
Para abrazar las promesas y sonrisas del paraíso
Solo tal vez al final de cuentas, en ese instante de claridad meridiana
Comprendamos que el escritor es solo un niño que ha sobrevivido
Alma que vive y en sus manos arden mundos con palabras y artificios
Que en el último rincón del mundo
En fértil tierra, sin confines ni mitos
Tu sombra se refleje en horizontes perdidos.
José Patricio Chamorro Jara, 15 marzo 2017.
PD: Cuando la inspiración se descubre en los recónditos espacios del mundo que nos habita y cada circunstancia es un momento para sentir y redescubrir nuevos horizontes y caminos.
¿Por qué
escribir poesía en el siglo XXI? Esta pregunta me nace después de haber escrito
desde los 17 años intermitentemente a través de este género literario.
Primeramente incursioné en la narrativa a través de cuentos breves, historias y
relatos, así como una incipiente novela. No obstante, fue en la poesía donde me
liberé de los prejuicios de escribir sin mediar la razón, sino que anteponer
los sentimientos y pensamientos por sobre el cedazo que a veces da la sociedad
a la libre expresión. Si bien al principio y es ineludible hacerlo, fui
escribiendo sobre lo que observaba, veía, sentía y pensaba, con el tiempo se
fueron delineando temáticas más íntimas y a la vez, universales como el amor, la
amistad, el sentir. Pero descubrí que la poesía no era solo dar a conocer
nuestra interioridad, sino una forma diferente de ver la vida. De este modo me
fui imbuyendo del acontecer social, informando e intentando comprender mi
realidad, pero que no solo me pertenece, sino aquella que uno comparte en
sociedad. Las injusticias sociales, las discriminaciones de género, étnicas o
de cualquier índole y que aún hoy, existen muchos que no han logrado su propia
voz. Veo en este género un espacio en el que el sentir de otros se conjuga con
nuestra propia sensibilidad para que en esta parcela del mundo donde nos toca
vivir, en este tiempo ingrato a veces y en el que hay mucho por hacer y
construir, se puedan hacer verdaderos cambios, donde nunca más nuestro país
vuelva a ser acallado y donde los artistas recuperen los espacios y que la
cultura se tome la palestra.
Por ello vi en
la poesía no solo mi propio canto a la vida como diría nuestra querida Violeta
Parra con la que fuimos tan ingratos y este año se conmemora un siglo desde su
natalicio, “volver a los 17, después de vivir un siglo”, ¡qué sentido me hace
ahora más que nunca!, en esta habla que nos caracteriza, una lengua que es
verbigracia de ruiseñores y que la maestra expresa con una elocuencia propia de
aquellos que han comprendido el sentido de la vida, “el canto de todos es mi
propio canto”.
“Salimos
perdiendo… salimos ganando… Se llevaron el oro y nos dejaron el oro… Se lo
llevaron todo y nos dejaron todo… Nos dejaron las palabras”. Pablo Neruda,
Confieso que he vivido. El idioma, nuestras lenguas madres son los mayores
legados que nos deja la humanidad con sus historias, etimologías, orígenes
remotos que nos permiten aproximarnos poéticamente a través de viajes que nos
conectan con nuestras raíces y ancestros. La poesía es aquello y mucho más, nos
permite viajar sin movernos de nuestro lugar, devenir en otras épocas, conocer
otras verdades, verdades a medias y falsas verdades. Es uno de los inventos
humanos del cual debiésemos estar más agradecidos, ya que sus posibilidades
creativas e imaginativas son infinitas, pues cada experiencia de escritura es
única, en un lugar y tiempo determinado, incluso nosotros ya no somos los
mismos. Nadie cruza el mismo río dos veces como diría Heráclito. Pues así nos
pasa con los libros, aunque los leamos una y mil veces, por enésima vez aun.
Jamás serán las mismas experiencias y ello enriquece nuestras lecturas o sino
¿Por qué releemos los libros y aun siglos después generaciones vuelven su
mirada sobre ellos?
En la película, los chicos del
coro, vemos una realidad de un internado ambientado en la Francia de 1949, bajo
el contexto de la posguerra. Esta institución se caracteriza por recibir a estudiantes
huérfanos y con mala conducta, que han vivido situaciones complejas en términos
de relaciones interpersonales, pues muchos de ellos han sido abandonados o
expulsados de otras instituciones. Con el fin de reformarlos el director del
internado Fond de I’ Etang (Fondo del estanque), aplica sistemas conductistas
de educación, sancionadores y represores como encerrarlos en el “calabozo”, una
especie de celda aislada cuando se exceden en su comportamiento. Sin embargo,
la historia toma un vuelco con la llegada de Clément Mathieu, músico que se desempeña
como docente y quién aplicará métodos no ortodoxos en su enseñanza los que
progresivamente irán dando resultados positivos en los chicos.
Respecto
a las temáticas que se abordan en la película, por un lado resaltan los
aspectos valóricos como la caridad, la compasión y la disciplina frente a las
injusticias sociales y en cómo la educación con vocación de servicio e
innovadora, puede provocar cambios significativos en niños que provenían de
contextos socioculturales extremos, en muchos casos tachados de delincuentes.
El
hilo conductor de la historia es la música y cómo ésta puede cambiar a las
personas (la musique peut changer les gens). De esta manera el coro que
formarán los estudiantes fortalecerá sus lazos, generará vínculos y fortalecerá
sus relaciones y la confianza en ellos mismos, desarrollando y potenciando sus
habilidades e interés por participar en las actividades con agrado y ya no con
desidia, a través de esta herramienta pedagógica, se logrará cambiar sus vidas.
Pero no todo en esta obra maestra del séptimo arte es color de rosas, pues el
director del establecimiento catalogará al profesor Mathieu de músico fracasado,
no obstante, logra sobreponerse y motivar a estas nuevas generaciones a amar y
disfrutar de la música.
A continuación
procederé a un análisis a través de las variables personales, es decir,
aquellas que caracterizan al alumno como aprendiz, en un primer momento me
referiré a las cognitivas, tales como: inteligencia, aptitud, estilos de
aprendizaje y conocimientos previos. Y, posteriormente a las variables
motivacionales: Autoconcepto, metas de aprendizaje, atribuciones causales. Bajo
estas dimensiones cognitivas es que debido al contexto de la época estamos
frente a un sistema de educación que da poco espacio al desarrollo productivo
de las habilidades y más bien exige un desarrollo reproductivo, por tanto, se
privilegia la estandarización y repetición de contenidos sin mayor relevancia
para la vida de los estudiantes, los que claramente generan una desmotivación
en ellos y un bajo rendimiento respecto a estas condicionantes impuestas. Pese
a ello, con la llegada del nuevo profesor, la realidad cambiará, pues él al ver
debilitada las habilidades blandas de los alumnos (relaciones personales), es
que buscará estrategias distintas para sus aprendizajes y desde lo que él mismo
conoce, la música. Las que están en directa proporción y nos permite aproximarnos
a las variables del ámbito motivacional-afectivo.
En la línea
anterior, se promoverá la inteligencia artístico-musical, paradigmas que como
se conoce en la actualidad corresponde al de las inteligencias múltiples, desde
este punto de vista, el film se adelantaría a su tiempo. De esta manera al desarrollar una
inteligencia distinta a la académica, puesto que los aprendizajes deben ser
situados y no idealizados, los chicos del coro, adoptarán una actitud más
receptiva hacia sus aprendizajes, automotivándose y desarrollándose en algo que
disfrutan hacer, mejorando su propia percepción acerca de sus capacidades, vale
decir, su autoconcepto atribuido a las variables emocionales que contribuirá a
descubrir e interiorizar sus propias aptitudes y talentos.
El enfoque que
da Mathieus a la música como método de enseñanza se corresponde a un estilo de
aprendizaje no tradicional, pero que sin lugar a dudas rinde mucho más frutos
en la realidad escolar del internado francés, convirtiéndose en una clara
crítica al sistema imperante de la época, que daba nulo espacio a la
creatividad. Los conocimientos previos serán una herramienta para desarrollar
los aprendizajes que se pretende transmitir a
los chicos, dado que el docente se interesó por conocer más en
profundidad a sus estudiantes y motivarlos a través de aquello que ellos
disfrutaban más, lo que no solo potenció la disciplina, sino que su práctica aportó
también en los objetivos transversales de la enseñanza y propugnó el sentido de
metas claras, así como el trabajo colaborativo por un mismo fin, los que muchas
veces se consideran en un segundo lugar en los curriculum centrados en
resultados y no procesos formativos. Respecto a las atribuciones causales de
los cambios de conducta, tras ver y analizar el comportamiento de los estudiantes
en la película, se da tanto intrínseca como extrínseca, pues la confianza en
ellos mismos, en saber qué pueden desempeñarse satisfactoriamente en un ámbito
o disciplina como la música, que se ve reafirmada por la retribución extrínseca
cuando muestran sus resultados ante el internado y que es bien recibido, se
vuelve otro incentivo a seguir adelante para estos chicos que habían sido
menoscabados y despreciados por el sistema social y educativo.
Finalmente
haré hincapié en las variables contextuales. Las que se refieren al estatus
social, familiar y económico que se dan en un medio lingüístico y cultural
específico en el que se desarrolla el individuo. Respecto a las variables
socioambientales, centradas en la familia y el grupo de iguales, resaltan en
estas dos variables la importancia de un núcleo familiar bien constituido, del
cual carecen particularmente la gran mayoría, si es que no todos los
estudiantes que se encuentran en el internado, lo que sin duda alguna trajo
consigo grandes consecuencias en su primera formación de base y en cómo
enfrentar la vida, es por ello que apreciamos principalmente problemas
conductuales en ellos, desapego, carencias afectivo-emocionales, disrupción de
las normas establecidas, el respeto de los roles y la autopercepción. No
obstante, si bien al principio parecía reinar el caos, con las estrategias
implementada por el docente y músico francés, se dará un vuelco a tener chicos
más afianzados entre ellos, que trabajan colaborativamente hacia un mismo fin.
Variables institucionales
(Centro escolar, organización escolar, formación de profesores). En cuanto al
establecimiento educativo al ser éste un internado donde se reciben estudiantes
con problemas conductuales complejos, muchas veces excluidos del sistema. Esta
institución funcionará prácticamente como un reformatorio donde se mantienen
las jerarquías, la rigidez por sobre la flexibilidad, la enseñanza centrada en
contenidos, aprendidos bajo métodos reglamentarios e impositivos. La formación
docente es también un pilar fundamental dentro de la institución educativa, que
particularmente cómo se nos muestra esta dimensión en la película, veremos aun
profesor creativo, que ama lo que hace y que logra motivar a sus estudiantes a
través de la música. En el ámbito de la convivencia y clima escolar, al
principio se aprecia una clara ruptura de ésta, desarmonía, caos, donde no
había respeto por las reglas ni normas, volviéndose aún más rígida en sus
procedimientos, causando un efecto contrario
a su formación en sus chicos, sintiéndose éstos amenazados, oprimidos,
necesitando de la libertad que les permitió formar el coro, convirtiéndose en
un factor protector ante las situaciones y conductas de riesgo externas.
Este cambio en
el clima escolar se evidencia efectivamente en cómo los chicos una vez
reconocida su participación de saberse integrantes del coro del internado,
comienzan a respetar más las normas, a cambiar sus hábitos y adquirir una
disciplina, ya sea de manera consciente o inconsciente, además de ahora dar a
conocer sus logros y resultados donde la percepción de directivos también
cambiará hacia ellos positivamente, apoyándolos.
Concluyentemente,
es clave basándose en la película que
motivó la escritura del presente ensayo, que para lograr aprendizajes
significativos que se traduzcan en logros y aprendizajes para los estudiantes,
es necesaria la participación activa de toda la comunidad educativa, el apoyo
de los padres, aun y con mayor razón en contextos vulnerables. El tener
profesores capacitados que conozcan herramientas innovadoras y que propicien el
interés de sus estudiantes a aprender, cambiando sus estrategias y adaptándolas
si es menester, para generar los cambios que exige la educación para la
sociedad en nuestros tiempos y no seguir reproduciendo lo que se ha venido
haciendo generación tras generación tradicionalmente, sin mediar reflexiones y
cambios al respecto.
En este corto de animación, el héroe se nos muestra más bien en un primer momento como un antihéroe, pues la historia gira y se desarrolla en torno a undertaker (enterrador), quién vaga por el pueblo con su guitarra como un trovador en medio del desierto, anunciando y presagiando muerte, siendo un símbolo por sí mismo. Su opositor, deviene desde las fuerzas de la iglesia, es un párroco del pueblo de Backwater, que funciona como personaje antagónico a la figura del enterrador, pues lo considera irruptivo y contraproducente a los fines de la iglesia, además que acarrea muerte a su paso.
En
el primer acto vemos al héroe, Undertaker como un hombre común, de vestimentas
raídas, probablemente alguien errante, sin lugar fijo que canta y anuncia a
través de su música presagios de muerte. Sin embargo, no sorprende en primera
instancia su presencia, más allá de ser una figura molesta, que es preferible que
no esté allí, ante lo que el párroco, va a catalogarlo como una manzana podrida
frente a los feligreses, que es preferible que no esté en el pueblo. Nuestro
héroe concibe la vida de manera distinta a lo que la iglesia le quiere imponer,
no se deja “convertir”, está en una situación de resistencia, en antítesis al
pueblo que en estado de autómatas van al culto eclesiástico sin cuestionar,
solo aceptando su realidad.
Tras
el impulso de arremeter contra Undertaker y de poner al pueblo en su contra
para expulsarlo o acabar con él y que no pudra al resto del barril,
metafóricamente hablando es que aparecen más símbolos, los cuervos, que se
aproximan al protagonista y establecen una especie de comunicación con él, como
advirtiéndole de lo que le sucederá. Es ahí, cuando se empodera de su rol, se
autodenomina a sí mismo como “El enterrador” y espanta al pueblo que ese
encontraba a al a Iglesia, los que huyen despavoridos y temerosos ante éste, puesto
que todos le temen a la muerte. El único que queda albergado en el templo, es
el cura. Sin embargo, el enterrador ofrece una suerte de resistencia también a
la muerte, pues él señala en su canto que no sigue los designios de ningún
patrón, por tanto, ésta tampoco ejercerá poder sobre él.
Quizás
se deba a las características del cortometraje, pero dado el tiempo, que no
alcanza los 10 minutos, es que se saltan y no se desarrollan algunas de las
etapas tradicionales del viaje del héroe, como lo es el encuentro con el mentor
o ayuda sobrenatural, pese a que la personificación de la muerte a través de un
hombre que espera en solitario, está presente a lo largo de todo el
cortometraje. Respecto al acto II y el traspaso de los límites del primer
umbral, se podría referir que una vez que toma la determinación de denominarse
como Undertaker, es que pasa de su zona de confort, para dar pie a lo
desconocido, se atreve a desafiar los terrenos de la iglesia, adentrándose
físicamente en ella, donde no logra aventurar cuál será su desenlace.
Respecto
a sus adversarios, como se ha señalado, principalmente es la iglesia, encarnada
en la figura del párroco que hace la suerte de un guía espiritual del pueblo,
que tras dominarlo, éstos están a su merced y se tornan contra el héroe, apedreándolo
hasta matarlo, quebrantando las leyes de la biblia. Si se piensa en los éxitos
del héroe, el hecho que en el primer acercamiento el pueblo haya huido
despavorido y no se le haya enfrentado, es señal de que ganó su primera batalla,
de amedrentarlos, pese a que desconocemos sus motivaciones personales, que en
apariencia para él formaba parte de su repertorio.
Finalmente
el héroe debe enfrentarse a sus adversarios, pero él está solo contra todo un
grupo de hombres y mujeres armados dispuestos a acabar con su vida, ante lo que
queda desvalido, por lo tanto, se transforma en un calvario, siendo la crisis y
prueba central de la historia, que lo lleva a la muerte, de manera literal esta
vez.
Lo
que vendría a ser el tercer acto, no sería favorable para el héroe, pues éste
yace muerto, por tanto, su recompensa no estaría en la vida, sino en la muerte,
en la sublimación y redención de su alma si se lo quiere interpretar de ese
modo, por los pecados del pueblo. Señal de ello es la lluvia que cae en
Backwater, como señal de redención y purgación. Al final tenemos una tragedia
en la que el héroe sirvió un fin mayor, a cobrar la vida del pueblo que pagaría
por sus propios actos y culpas de haber matado a un ser inocente. Al fin de
cuentas la muerte es un acto de justicia.
Ryu Murakami (村上龍), Azul casi
transparente (Kagiri naku toumei ni chikai
buruu). Editorial
Anagrama, 1997. 143 páginas.
Crítica literaria, Ryu Murakami; Azul casi
transparente.
En relación a la
novela de Ryu Murakami (村上龍), escritor y director
de cine japonés, nacido enSasebo,Nagasaki, el 19 de febrero de 1952,
perteneciente a la generación de escritores japoneses de la post guerra. Su
nombre verdadero es Murakami Ryunosuke(村上龍之介).Azul casi transparente, su primera novela, editada y
publicada por Editorial Anagrama, perteneciente a sus escritos de
juventud, de la cual la crítica se ha
encargado de recibirla, al menos en lo que respecta a Japón como una novela de
sensibilidad revolucionaria, donde se da cuenta de un erotismo crudo, de bajas
pasiones, siendo considerada en más de una ocasión como una novela de corte
pornográfico. Por otro lado, la crítica estadounidense, la recomendaba como una
mezcla de la naranja mecánica de Burgess, y El extranjero, de Camus.
Al mismo tiempo, la
presente novela guarda una estrecha relación con la realidad actual y en
decadencia de la sociedad japonesa, donde se aprecia una clara influencia
norteamericana que tras la guerra que aquejó al japón, cuya opinión en palabras
del autor, deja en claro su propia experiencia vital y cómo se ve reflejada ésta en su obra, la
que él evaluó al contrario de lo que podría pensarse no del todo negativa,
incluso refiere que tuvo cierta influencia positiva en su propia escritura,
donde su biografía, ante todo en sus primeros años se vio directamente marcada
por esta situación histórica donde como era de suyo en la juventud de la época
adoptaron costumbres de esa otra cultura, absolutamente foránea, pero en cambio
rechazaron otras que le desagradaban: “Ryu Murakami: Yo me crié en una ciudad donde
había una base militar americana, probablemente eso influenció mucho esa
novela. No es del todo negativa. Obviamente, Japón perdió la guerra y por eso
existe la impresión entre la gente que debido a esa derrota fuimos obligados a
tener una democracia y a asumir aspectos de la cultura americana. En mi
generación hubo partes de la influencia americana que nos gustaba y otras que
odiábamos. También entendíamos mejor las complejidades y diversidades de la
cultura americana que la generación anterior”.[1]
"Azul
casi transparente" no es una novela al uso. No tiene antecedentes, ni
desarrolla una historia, ni tiene en sentido estricto, ningún desenlace. No
cuenta prácticamente nada. Es simplemente un corte durante un breve espacio en
la vida de un grupo de chicos jóvenes que viven -o vegetan- al lado de una base
americana sin otra ocupación ni preocupación que el sexo, las drogas y el rock
and roll.”[2]En la misma línea de la entrevista realizada a
Murakami, surgen otras posturas que clarifican aún más su visión de mundo, la
que está en estrecha relación con el comportamiento de sus personajes, los que
en Azul casi transparente, muestran un lado decadente de la juventud japonesa,
donde el vacío existencial es sustituido por este tipo de estimulantes que
hacen que los personajes vivan al límite, convirtiéndolos en marginados e
inadaptados sociales, cuyos sustitutos ante esta pérdida y no consideración de
sus individualidades, desencadena adicciones desenfrenadas.
Al mismo
tiempo, podemos analizar desde múltiples focos la novela de Murakami,
encontrándonos frente a la realidad de un grupo de jóvenes en una base
norteamericana, cuya vida es demarcada por un corte existencialista, escapismo
y evasión de la realidad, alienándose de la sociedad, deseando sensaciones
nuevas, poniendo en peligro sus propias vidas. Así podemos percibir
determinadas posturas críticas frente a la obra, la que al ser una novela
corta, nos permite ir pasando por las diversas situaciones que se nos presentan
y, si bien el caos es el que predomina en estas escenas de un color más bien
rojo y negro, donde la lujuria juvenil, demarcada por el consumo de drogas, hace
que vivamos junto a los personajes una vorágine de experiencias sucesivas y
orgiásticas. Donde la descripción de un ambiente caracterizado por una
creciente y desbordante sensualidad y sensitividad corporal y placentera, donde
el detalle de los fluidos corporales será una constante, se habla de besos
húmedos que recorren la humanidad de los protagonistas, del sudor constante de
sus cuerpos, convirtiéndose en experiencias sublimantes.
La
descripción del ambiente será central, pues ante todo se desarrollará en
espacios cerrados como la habitación, lugar de lo oculto y oscuro, éstas suelen
mostrársenos en penumbra y en los que la luz nos iluminará los objetos que
rodean la escena para demarcar los momentos de intensa sexualidad. “Sobre la blanca y redonda superficie de la
mesa, que reflejaba la luz del techo, había un cenicero de cristal. Un largo y
fino cigarillo, manchado de pintura de labios, se consumía en él. Cerca del
borde de la mesa ´había una botella de vino en forma de pera, con una foto de
mujer rubia en su etiqueta, su boca llena de uvas del racimo que sostenía en su
mano. La luz roja del techo se reflejaba, temblorosa, en la superficie de un
vaso de vino.”[3] La presencia del
sensualismo en la descripción del ambiente, resulta sin lugar a dudas llamativa,
que nos da indicios de cómo se desarrollará posteriormente el ambiente y lo que
en él se sucederá. También se nos irá perfilando la figura de Lilly y su
relación íntima con Ryu, que luego alcanzará límites inusitados. La música
particularmente resultará característica, dado que escuchaban a los Doors, lo
que da cuenta de una clara influencia norteamericana, que ha traspasado hasta
tal punto las barreras culturales que se ha impregnado inclusive en su música,
que ante todo era escuchada por las generaciones jóvenes.
La
novela ha sido considerada como autobiográfica, pues la trama está trazada y
basada por nombres de personajes reales, que convivieron y vivenciaron aquellas
experiencias con el protagonista, Ryu, quién desde el principio nos narrará cómo
se van sucediendo los hechos, desde una perspectiva sensitiva, es decir, iremos
captando el ambiente y sus continúas variaciones a través de la retina de su
principal personaje, así se nos presenta el primer ambiente de la novela el que
sin lugar a dudas nos va dejando claro, cuáles son los sitios por los cuáles se
van desplazando, desatando sus actitudes pasionales y no excenta de libertades,
siendo ésta un tema central, las que irán aflorando cada vez con mayor ímpetu.
La relación íntima que se da entre Ryu y Lilly, que marcarán los distintos
tonos del relato no nos puede dejar indiferentes, la que se intensifica con
escenas de recuerdos en común, incluso las relación en su plano más sexual, se
vuelve sensual y de una ternura sobrecogedora.
Sin embargo, si bien ha sido su
primera novela, cuando el joven autor, tenía tan sólo 24 años, los éxitos no
sólo tuvieron su auge en sus primeros pasos como escritor, sino que a un ritmo
vertiginoso de una prolífica creación literaria, también destacarán otras de sus
novelas posteriores, de las cuales tres han sido traducidas al idioma español,
entre ellas, Kagiri naku toumei ni chikai buruu (Azul casi transparente, 1976), Koinrokkā Beibīzu (Los chicos de las taquillas,
1980)
siendo representativa, de igual manera In za miso suupu (Sopa De Miso, 1998). Esta última, lleva por nombre un tradicional
condimento japonés, El miso: “La
palabra miso significa ‘fuente del sabor’. MI es ‘sabor’ o ‘condimento’ y SO es
‘fuente’. [..]”[4].
Este tradicional alimento milenario, nos conecta desde ya con las tradiciones
ancestrales y medicinales japonesas, que funcionará en tanto título de
la novela, a modo de metáfora de ésta, lo que nos deja abierta su invitación a
leerla.
Murakami, no sólo llevó a cabo una
prolífica carrera literaria y novelesca, sino que también incursionó en la
Fimografía, como Director de cine, donde destacan entre sus obras cinematográficas, algunas de sus novelas que
fueron llevadas al cine.ーKagirinaku tōmeini chikai burū (1979), Azul casi
transparente, donde fue Escritor y director. Daijōbu
mai furendo (1983) Todo correcto, amigo mío, Escritor y director. Raffuruzu Hoteru (1989) Raffles Hotel, Escritor
y director. Topāzu (1992) Tokyo Decadence,Esclavas, Escritor y
director. Koinrokkā Beibīzu (2008) Los chicos de las
taquillas. Escritor.
Facultad de Filosofía y Humanidades, Universidad
de Chile. Santiago 2013. Taller de crítica literaria.
José Patricio Chamorro, 3/11/2013, Santiago de Chile, Ñuñoa.