sábado, 25 de agosto de 2018

Balada triste de poeta.

En esta noche de grises matices y desilusionados acordes, solo nos queda el amor.

Todo tiempo pasado fue mejor. Los cuerpos susurran soledad bajo la piel.

Silencios duermen olvidados en la sinrazón de nuestra clara compañía,

Embriagarnos de poesía es la única escapatoria a esta tierra inerte de dolor.



Melancolía es el vals que danza al ritmo de las estrellas.


Tu andar de poeta iluminan a contraluz la suavidad de las caricias.

Un constelado anochecer, despierta a los durmientes solitarios en su búsqueda.

Es la humanidad un río caudaloso de miserias prontas a morir. Silencios te saludan.



Desgarrado mi vientre gime un grito sufriente con sabor a destierro del alma.

Abren mi pecho las garras suplicantes de mis manos a punto de sangrar,

Se pierden en suspiros los últimos instantes en agonía de un corazón ilusionado.

                                                                       José Patricio Chamorro Jara.

                                                                       Copiapó, 25 agosto 2018.

jueves, 9 de agosto de 2018

Las letras son mi pasión. (Recuperado del 10 agosto 2014, Ñuñoa, Santiago).

Las letras son mi pasión.

Ojalá se pudiese girar la manivela del tiempo hacia atrás, regresar el tiempo transcurrido y convertirlo en tiempo recobrado. Para quién se sabe escritor, amante de la vida y viajero del alma, los años transcurren como una inexorable promesa no cumplida.

Se avecinan cambios, lo presiento, aunque hasta ahora, en estos veintitrés años, cada cambio suele ser para mejor y cada cual más inesperado que el anterior. Llevo conmigo más de aquello con lo que me vine, llevo cinco años viviendo relativamente solo, pues siempre he estado acompañado y he recibido mucho apoyo y energías de muchas personas en mi vida, sin embargo, la vida es un peregrinaje, un partir y mirar siempre hacia adelante, desapegarse a ratos de lo material, para alcanzar otras cosas a las que les atribuimos otro valor, quizás más simbólico, sentimental, emocional y hasta visceral. 

No me da miedo la vida, no obstante, me causa pavor no saber qué vendrá, cómo reaccionaré y qué haré el resto de mi existencia. Quizás poco lo saben y tienen la certeza de qué harán con su vida el día de mañana. Sólo sé que he escrito más de lo que hubiese imaginado desde que me adentré en el camino de la escritura como una forma de conocimiento personal y autoimpuesto, en que leía a Verne desde mi tierna infancia. 

Recuerdo vívidamente cuando a los quince quise escribir una historia de aventuras, fue una de mis composiciones literarias que más me gustó y a la que más revisiones le di, cuando aún ni pensaba estudiar literatura, “Náufragos en la Isla petra”, la había denominado, era una novelilla o cuento extenso donde de a poco mis amigos de la adolescencia iban cobrando vida en aquella obra, sus nombres le daban una mayor cercanía cuando la escribía y mi imaginación y los días enteros que pasaba encerrado en mi habitación, donde salía sólo a comer y recuerdo, que una vez no me detuve en la máquina escrituraria, sino hasta en siete horas, ahí descubrí que ésa era mi pasión y con el tiempo fui descubriendo que me interesaba no sólo la narrativa, sino también la poesía, empecé a conocer autores y ya no leía sólo bestseller, sino que ya recitaba autores de memoria y así empezó mi formación, hasta la fecha debo haber escrito unos 300 poemas y varias historias, fue también la época en que me interesó la filosofía, cuánta sabiduría, a los 17 estaba en una búsqueda sempiterna del conocmiento, hasta el día de hoy, donde también me ha llamado la atención el arte.

Qué espera de mí la vida, no lo sé, pero de a poco me di cuenta que me gustaba enseñar y con veinte años a cuestas, ya hacía un par de clases en mis horarios libres, transmitir mensajes, interactuar con otros y hablar de libros a mis anchas, sin que nadie me dijera nada, sino que imbuir a otros con el saber literario y mi afán por los debates y la divulgación de ideas. Llevo la mejor de las energias conmigo en este nuevo viaje, es un regreso a un lugar que me recibió bien por algunos años y que luego me vio partir y regresar cada invierno y verano, mi Chillán querido, que espero con ansias me reciba con los brazos abiertos para las ideas innovadoras que llevo conmigo, para formar talleres literarios y de poesia, para compartir en coloquios y para que de a poco las letras tomen las riendas de la vida que siempre debieron tomar, que las humanidades sean reivindicadas y que nadie pueda decir que quién estudió letras se morirá de hambre, que al contrario, quiénes luchamos por ella y hacemos de nuestra vida una pasión, seamos capaces de defenderla hasta que nos saciemos. La vida es un viaje, una aventura y el mañana, es sólo el siguiente capítulo de esta historia que empezaré a escribir.

sábado, 4 de agosto de 2018

Desgarro.


Un desgarro a quema ropa en el alma vierte un charco de nostalgias.

Como tinta derramada, la sangre corre estampada en versos.

Se dilatan las pupilas, desorbitados los ojos padecen su muerte prematura.

Un corazón rutilado es el eslabón perdido de la humanidad a punto de callar.


En la creación solo hubo un grito silenciado,  era el instante final en que la humanidad nacía.

Holocausto de ánimas prontas a marcharse agrietaron las entrañas de la tierra madre.

Un charco de lágrimas de sabor agusanado hirió la escena primigenia.

Reencuentros se sucedieron como el primer recuerdo del olvido.

José Patricio Chamorro Jara.
Bar café O Higgins,  3 agosto Copiapó.

domingo, 29 de julio de 2018

Palabras. (Poema visual) 16 noviembre 2010 (Reedición)

Palabras. (Poema visual) 16 noviembre  2010
                 
                                                 A veces pienso en la fuerza de las palabras
                                  Como Zarpazos desgarradores y aprisionadores
                                          Esperanza para algunos, desesperanza para otros
            Torbellino de ideas brillantes e injuriosas calumnias vulgares
                        Sistema de signos y signos que no significan nada
 Palabras     Ilustradas, cultas, informales o cotidianas,             
                 Rugientes, sonoras, apabullantes y silenciosas
             Tiempo último, final de un vaivén de emociones prontas a sentir         
       
A        F    R      A     N     C     E     S    A     D     A    S
L I B E R T A D       a     ratos coartada
Al       Libre albedrío no le creo nada
B    r   I   t a n i s m o s  Palabrotas y anglicismos
Ríe de LC O N G O J A Esa vil y siniestra ramera
       I   S  L A T  E  de  la  Sabedora de infortunios y penosos dilemas
  e    D   i   e  n t a         y      Aniquiladora de tu tiempo, mi tiempo, nuestro tiempo
         A            Z           A          R          O           S             A                 S
      y  Difamantes palabras         trAicioneras
                                                       Nostálgicas

                                                          Alegremente

                                                             Repudiadas
                                                               Que                       
                                                                  Ultrajan                  
                                                                    Ilusiones       
                                                                      S E  N T  I M I E N T O S
                                                                        Momentos

                                                                           Opacando nuestros recuerdos.

sábado, 28 de julio de 2018

Madrugadas.


Versos de madrugada acarician el alma al tacto de las manos

Frías sensaciones humedecen labios en suspiros

Remilgos de amanecidas, exhortan el alba en un canto de amor

Dia despide a noche como pacientes amantes prontos a encontrarse

Se desean los vientos de mar a cordillera en un vendaval de gorjeos insinuantes

Raudos se cogen por sorpresa como el primer amor

Solo quién contempla  madrugadas,  reconocerá silencios y susurros

Quién conoce la fuerza de la naturaleza al despertar, gozará su pasión.

José Patricio Chamorro Jara.
Santiago,  28 julio 2018.

martes, 24 de julio de 2018

El fin de la poesía.


Cuando el último respiro de una estrella apague su luz, la noche será eternidad.

Eternidad ausente,  lastimera, melancólica y fría como un romántico poeta próximo a morir.

Ya no habrán constelaciones, ni cantos;  solo olvidos y silencios ante la frágil silueta de un poema.

El postrer verso de un cadáver a cuestas,  cuyo túmulo serán las errantes memorias del mundo.

Una rosa nace en cada verso desterrado. Un corazón sufriente, es germen de un desierto florido.

Nadie recordará su propio calvario,  pero la voz de un poeta resonará entre  acantilados y montañas.

La mano divina abrirá caminos, profanará cuerpos marchitos donde la juventud se desvaneció inminente.

Una fumarola en erupción latirá al son del primer amor, difuminado entre alegrías y pieles azoradas al tacto.

La belleza será el instante propicio para amar y ser amado. Sin embargo, su doble semblante será reflejo del horror.

Solo la esencia de un beso nos salvará de la inexorable muerte de la poesía.

José Patricio Chamorro Jara.
Chillán,  24 julio 2018.

lunes, 16 de julio de 2018

Momentos de libertad. (Recuperado del 16 julio 2014).

Acostumbro las más de las veces salir a caminar, llegar y partir, me hace sentir libre, son esos momentos en la vida de todo escritor en los que necesitas encontrarte a ti mismo, pensar para tus adentros. A veces decido salir con lápiz y papel en mano a escribir, otras tomo mi cámara y fotografío los lugares que recorro, siempre fijándome y captando detalles distintos, las formas de las calles, el trato de la gente, los silencios, los árboles y plazas, las casas, sus colores y cómo compactan con el ambiente, cómo pasa en ellas el transcurrir del tiempo, cómo independiente de los años pareciera que permanecen incólumes, cu´antas historias encierran esas calles y casas, la vida es un transitar errante, por ello, por sentirme libre, salgo siempre a caminar...

domingo, 8 de julio de 2018

Paráfrasis sobre Heráclito. (Recuperado)

Paráfrasis sobre Heráclito.

La vida pasa un poco por los lugares en los que estamos, el tiempo transcurre sin darnos cuenta. ¿Cuántos cambios tenemos en la vida?, ¿Cuántas cosas experimentamos?, ¿cuántas personas e historias conocemos? la única certeza es que jamás volvemos a ser los mismos. La vida continúa a cada paso, cada día, cada segundo, desde que nacemos hasta el final irremediable de nuestra existencia -la muerte.- 

Nunca un día es igual al otro, siempre nos suceden cosas, de ellas se aprende, cómo nos relacionamos con ellas es lo que marca la diferencia. Como decía Heraclito,  parafraseandolo: Nadie cruza el mismo río dos veces.

Santiago,  8 julio 2014.

sábado, 7 de julio de 2018

Silencios embravecidos.

Silencios embravecidos.

En la humedad de un atardecer se pierde el mar embravecido

Como silencios arrojados al ocaso,  duermen los pensamientos del porvenir

Una idea germina en la añoranza de otras tierras

El sol en su gratitud,  cobija a la noche llamándola en ausencia

Somos uno con esta naturaleza impetuosa, salobre de nostalgias

Desean ser despertadas. Volcadas hacia tu humanidad aguardan.



Una fría mirada penetra la infinitud ante tus ojos,

Astilla los huesos su intemperancia enmudecida.

Es un anuncio de historias, narradas más allá de tu sentir

Cada día es una esperanza que renace,  oportunidad para disipar lágrimas de ayer

Contemplar al mar en su templanza sabia,  nos abre las puertas al origen

Son polvo  de ancestros, nuestros errantes pasos echados a la mar.

Bahia Inglesa. 7 julio 2018.
José Patricio Chamorro.

PD: Siempre dan ganas de volver a reencontrarse con el mar.

miércoles, 4 de julio de 2018

El payaso de la triste mirada.

Sonreían los niños al verlo actuar. Se asomaban muecas de alegría con sus espectáculos que hacían que el cansancio de la pesada jornada se esfumara. Los padres admiraban su labor, esa  capacidad inigualable de despertar en todos quiénes lo viesen y escuchasen, un profundo sentimiento de libertad. Sin embargo, él era prisionero de su propio cuadro. Félix era un payaso infeliz; nada de lo que hiciese en el día mitigaba su dolor. Han pasado cuatro años, pero el dolor sigue siendo el mismo desde aquel accidente que cambió su vida.

Dulce María era una de las más bellas bailarinas del circo Transhumantes, sus espectáculos deleitaban a personas de todas las edades e inspiraban a más de un loco enamorado. Esa noche ella, no obstante, traicionó su propio corazón.

Aquel día Félix se dirigía como de costumbre a la carpa del circo, junto a la que habitaba con su amada danzarina; quiso sorprenderla, así que pasó a la florería más próxima y compró un ramo de cárdenas rosas. Al llegar a su hogar, paralizado en pie a la entrada, se sintió agonizar un instante para volver a la vida. Dulce María estaba sobre el lecho que compartían cada noche, no aguardándolo como de costumbre, sino que a su lado se encontraba Peter, el mago, quién había llegado al circo hace unas semanas. Fue la escena más desoladora que presenció en su vida; su amada lo había traicionado como una estocada directo al corazón. Se alejó de la escena sin mediar palabra y cómo si aquello no hubiese sucedido. Nadie se percató de su presencia.

Aquella noche en el espectáculo triunfal, rutina ensayada por años; Dulce María debía hacer una acrobacia por los aires y caer en los brazos de Félix en una tarima de 15 metros de altura. No obstante, aquella noche Félix dudó, su corazón no resistió lo que sus ojos intentaron negar y sus manos, temblorosas, sudaron como nunca antes. Aquella vez, fue el inicio de la amarga sonrisa que lo acompañaría hasta el último día de su vida.

José Patricio Chamorro.
Copiapó, 4 Julio 2018.


Pd: Inspirado en una fotografía tomada por Vivian Meyer.

domingo, 1 de julio de 2018

Caminos sin rumbo. El errante caminar. (Recuperado del 2 de julio 2014). Santiago.

Caminos sin rumbo.

Me embarqué con un rumbo fijo, para llegar a mi destino atravesé calles eternas de Santiago, contra el convulso incesar, en este camino se apareció ante mí un arekrishna y nos fuimos conversando todo el trayecto hasta San Diego sobre su religión, fue una verdadera meditación en el transantiago y me deseó parabienes en sánscrito, luego caminé por las calles de ese Santiago céntrico lleno de alamedas, estuve en el romántico lugar y poético donde los enamorados se encuentran y se dan el beso prohibido, frente a las luces del palacio de la moneda.

Creo que me estoy volviendo a enamorar, es un sentimiento extraño; espero no hacerme daño en el camino. Nos despedimos con un te quiero, un beso y un adiós. No sé qué busco, pero sí sé que quiero ser feliz y que quién esté a mi lado, me haga ver la vida de otra manera, que recorramos los paisajes y teatros, que guardemos en nuestra memoria y en la retina fotográfica los momentos. Quién te aconseja y te desea amor, es sin duda la persona indicada. Espero no arrepentirme, sólo espero decir te amo.

Una vida sin altos ni bajos, no sería vida. En el edificio me recorrí unos cuantos museos, anduve en esas calles nocturnas atestadas de desdichas, pero iluminadas por la voz del ser que motivó mi ida, reí a carcajadas como nunca. Me sentí feliz, porque eso busco, vivir mi vida en plenitud. Luego, llegué a la iglesia San Francisco, recorrí cada uno de sus recovecos, fotografiando cada detalle, mientras otras personas rezaban para sus adentros, las observaba, ya que mi abuela suele hacer lo mismo. Ponerse frente a una imagen simbólica de un santo o de cristo y contemplarla, cuyo fin es que guíe su camino, tal vez eso me hace falta, una guía espiritual, pero sé que no la necesito para sentirme bien, sólo ver hacia dónde me lleva el destino, sin embargo, sentí que una atmósfera rodeaba esa iglesia, con un estilo barroco, mis pasos me guiaban lentamente, por esos recovecos inusitados. Cuánto se anda y desanda en la vida, sólo el destino lo sabe.

sábado, 30 de junio de 2018

Perderse en tu piel.


Apacible mirar se pierde entre tus manos

Es una caricia al alma, exóticas sensaciones

Suspirar entre tus brazos,  rozar tu mejilla

De madrugada se viste tu estampa,  domada tu hombría yazgo en ti

Tu piel roza mi frágil silueta; se deshacen prejuicios

Se liberan recuerdos, aflora el sentimiento profundo.



Ocultas las verdades se escabullen silenciosas

Aguardan naufragios, tesituras nocturnas del porvenir

Duermen las circunstancias en tu regazo de armiño

Se abre el cielo,  sucumbe el pasado a la muerte de un misterio

Recuerdos fugaces se vuelcan al olvido. Se liberan los tabúes

Al amacecer renacen los momentos en una única vivencia: Estar, ser y sentir.

28 junio 2018
José Patricio Chamorro
Copiapó

lunes, 25 de junio de 2018

Memorias cotidianas. (Recuperado del 25 Junio 2014).

Hoy partí de Ñuñoa, seguí por Tobalaba, llegué a mi destino y ya estoy de regreso, es fácil escribirlo, pero como decía Rose en el Titanic, después de las experiencias, nada es igual, la vida es un viaje incesante y para el viajante que desea escribir historias, siempre es bueno iniciar una nueva partida. Más que describir este día, sólo puedo decir que fue surrealista, estuve en un lugar grato como un museo de la vida, inspirador para la poesía y esos sentimientos que te hacen sentir vivo, recorrí sitios pintorescos a pie, deteniéndome en los detalles, aunque sabía que estaba contra el tiempo, pero la vida es un poco eso, recorrer y volver a pisar los lugares y sólo tal vez, no mirar atrás, sino siempre hacia adelante Sé que no puedo hacer todo a la vez, vivir/escribir, pero éste es mi consuelo nocturno, recordar fugazmente y repasar la memoria del día.

Memorias cotidianas.

Cómplices miradas. (Recuperado del 25 junio 2015).


Ellos se conocieron. Quizás se enamoraron. Tal vez se dijeron te amo o probablemente fue en un sueño que nunca existió.

La vida, el recuerdo mismo de haberla vivido con la intensidad que la acompaña en un café de medianoche o una caminata por calles de países desconocidos. Noches prófugas que se escabullen entre los dedos de amores incomprendidos. Ambos se encontraban aquella noche rumbo a sus destinos, al que pudieron no haber llegado o en los que nunca se hubiesen conocido. 

Se toparon en esas callejuelas parisienses o en un viaje por Roma o por qué no por las míticas aguas venecianas. Sin embargo, nada de aquello pudo haber ocurrido si ella hubiese dicho te amo y él hubiese dicho te quiero. No necesitaban pronunciar aquellas palabras llenas de ilusión, pues para quiénes desean compartir toda una vida, las cómplices miradas son aliciente suficiente. Pues ellos se sabían hechos para la muerte y que aquella noche sería la única de sus vidas en las que desbordarían pasión. Por ello decidieron simplemente besarse y contemplar la noche abrazados y entrelazados como prisioneros de sus almas, de sus besos y caricias.

Guardaron silencio, pues con una mirada lo decían todo y con un gesto que parecía no expresar nada, él daba una sonrisa enamorada y ella elevaba sus ojos en busca de una promesa que fue y nunca existió. No hubo fotografía de los instantes, tampoco nadie los vio aquella noche, luego tras separarse, ambos siguieron su camino por donde vino, no hubo despedidas, ni un adiós, sólo una mirada cómplice, un recuerdo en la memoria y sólo ellos supieron que aquella noche hicieron el amor.

José Patricio Chamorro Jara.

miércoles, 20 de junio de 2018

La bella muerte.



La muerte se vive para quién continúa en pie en esta tierra. Quiénes partimos, ya nada sabremos del porvenir,  pero en cauto deseo, anhelamos una bella muerte.


José Patricio Chamorro Jara.
Copiapó, 21 junio 2018.

jueves, 7 de junio de 2018

Ausencias


Escribo para olvidar tus ausencias, lágrimas y reproches de melancólica espera

Adiviné tus intenciones doblegadas en caricias en mala hora concebidas

Supe al primer beso,  que mi boca padeceria tu   amarga correspondencia

En insensatez y perjuro se consagraron nuestros cuerpos al amanecer

Noctámbulas caricias eran el arte del placer en agonia

Una lágrima fue el ultimátum de mi amarga sentencia

Te lloré para no volverte a ver, ni sentir la hiel de tu piel morena.

José Patricio Chamorro Jara.
Copiapó,  7 junio 2018.

domingo, 3 de junio de 2018

Impunidad.

Epígrafe: Me duele el mundo,  cada vez que escucho o leo las tragedias humanas.

Impunidad.

La muerte acecha en medio oriente. Ausentes se encuentran las razones

Se arman conflictos como campos floridos en sangre derramada

Se siembra dolor como marchita humanidad envuelta de presagios muertos

Tinieblas teñirán ocasos,  como atardeceres sin mañana,

Innombradas quedarán las humanas penurias,  solo la palabra es sensatez.



Angustia invade mi pecho roto de tristezas. Cargo un dolor de mundo a cuestas

Es la vida sueños crucificados como inocentes cristos, nacidos en mala hora

Caerán los héroes, se derrumbará la paz en una lágrima

Es la codicia humana su traición, el puñal certero de un disparo a quemarropa.

José Patricio Chamorro.
Copiapó, 3 junio 2018.

sábado, 26 de mayo de 2018

Caricias en adicción.



Adicción de ti como desértica sed ante tus brazos

Oasis de piel florida son tus caricias para el pronto deseo de amor

Abrir tu corazón como pétalos en flor ante mis profundos sentimientos

Compenetrarnos en un beso de pasión en un atardecer frío de mayo

Ser acompañantes, amantes de ocasión durante una eternidad.


¿No es el amor,  sino perdón y olvido?

Somos culpables de mediar razones y eclipsar el sentir bajo prejuicios

Dar rienda suelta a un efluvio, corazonada que nace desde las venas

Somos tú y mi humanidad ante la vorágine social de nuestro siglo.


Te amaré, más aun, declinaré cadenas en tu nombre,

Aunque soplen otros vientos y se aventuren otros amores

El porvenir será tan solo nuestro y en tu pecho me dormiré al anochecer.

José Patricio Chamorro Jara.
Copiapó, 27 mayo 2018.

jueves, 24 de mayo de 2018

Aves al vuelo se mirarán pasar.


Aves al vuelo se mirarán pasar.

Nuestro pacto fue alianza de amor. Secreta sangre de nuestras venas

Juramos bajo el firmamento infinito  entregar nuestros labios al amor,

Mas las ansias de humanidad hecha carne hicieron de nuestras noches temprana ilusión.


Primavera en flor son las amantes caricias a intervalos de placentera duda

Como una estrella al horizonte, fugaz se trazó nuestro destino

Sin salida  mi vuelo me llevó a tus brazos,

Manantial sonoro, refugio ante la tempestuosa soledad

Marchito mi andar , me derrumbé bajo tus ojos  de madurez contemplativa

Cautivo mi palpitante corazón no es sino destrozos redimidos de una partida

Solo el sideral espacio que nos cobija, sabe cuánto amé las horas  junto a ti.



Como aves al vuelo nos volveremos a encontrar

Nuestras huellas plasmadas de incertidumbres, forjarán oasis a su paso  
       
Nuestros sueños compartidos bajo sábanas de rosas, recordarán.


De amores sabe mi piel sureña, mas no de poética pasión

Acariciaste con tus versos las vértebras de mi alma dormida,

Instantes de absoluta verdad, ardiendo en palabras temen tu adiós

Acallo mis pensamientos , se agita mi sentir por la prematura ausencia de tus besos

Inconclusa nuestra historia se dormirá en fúnebres olvidos sin porvenir.

José Patricio Chamorro Jara.
Copiapó, Región de Atacama.
24 mayo 2018.

miércoles, 23 de mayo de 2018

Poesía y vida. (Recuperado: Santiago, Ñuñoa, 24 mayo 2014).

Poesia y vida.

La vida es muy extraña, para quién decide dedicarla a la escritura o alguna rama del arte, tiendes a sentirte incomprendido, a sentir que tus esfuerzos en la vida, si bien no son en vano, pareciera que las palabras se las lleva el viento y pese a tus esfuerzos personales esta incomprensión no cesa.

Quiénes te conocen en persona, a través de tus palabras o incluso a veces solo quiénes te conocen superficialmente juzgan tu manera de ser y estar en el mundo. Más aún, el que les parezca que a veces entiendes la vida de manera simplista, o quizás desconocer el valor de las cosas, cuando la verdad es que sí sabes su valor y que por ello tiendes a mirar la vida con mayor altura de miras.

Vivimos en una sociedad de la desconfianza en el otro, donde se te juzga por ser tu mismo, por tener tus ideas propias y escapar de la norma, donde pocos se a atreven a mirarte a los ojos y expresarte lo que sienten, donde la mayoría tiende a herir por el beneficio propio, donde se puede terminar siendo un número más, un desconocido, pero no, la vida como la entiendo es mucho más que ello.

Los momentos son mucho más que aprender a subsistir, que aprender a leer, escribir, resolver problemas complejos. Convivir junto a otros, es más que el tiempo que dedicamos a nuestra pasión, es ser feliz en cada acto que realicemos, es aprender a dejar nuestra llama de la pasión vital en cada rincón de este mundo que habitemos, con cada persona que nos crucemos en la vida, es ser igual con todos y tener claridad en nuestros pensamientos, ya que ellos se transformarán en palabras, acciones y finalmente en un hábito y estilo de vida. Es expresar nuestra interioridad, es saber que se cambia a cada instante, que jamás se es el mismo, que la vida es movimiento y no instantaneidad y estatismo, es aprender a conocerse a sí mismo y a convivir consigo mismo y con quiénes nos rodean, es escuchar la naturaleza y el silencio, es poesía y deseos de vivir.

Háblame de amores.


Háblame de amores.

Háblame de tus sueños en sus brazos, ésos que se van para no volver

¿Has sentido el frío del rocío en madrugada?

Como hiel sus caricias y amantes manos, no fueron sino desilusión.



Amargo es el licor de quién probó el amor  y cedió a sus encantos

No te dejes embaucar por su latir, tarde o temprano  sufrirás su mal andar.



La noche es la vigía que todo lo sabe, celadora de amores primerizos

Besos con sabor a traición embargan esta nocturnidad de colores fúnebres

Tu cuerpo es la voz que se apaga en mí, resonando en ecos de soledad

Muere en mi interior, parsimoniosamente

El último rescoldo de un huidizo amor de juventud, se desvanece al pensamiento.

José Patricio Chamorro Jara.
Copiapó, 23 de mayo 2018.





lunes, 21 de mayo de 2018

Poemas equinocciales, se van para no volver.

¿Poemas equinocciales y amores de ocasión?

Guardia alta, en brazos de juventud se cuelgan al cuello del amado

Un beso,  una sonrisa,  abre mi vientre en caricias que se van para no volver

Los primeros amores,  no son sino medicina para el sopor de la carne

Vano es el juicio, de que para amar solo basta el deseo.


En mayo florecen recuerdos y se esfuman sin recelo

Amaron tanto mis labios que se cansan de anhelos entreabiertos

Decidió mi estampa entregar su desdicha, sin mediar llanto,  ni sonrojar mejillas

Al tiempo que sabe más por viejo que por diablo, lo engañé a traición

Me enamoré de la poesía y ella me arrebató los últimos rescoldos de pasión.


José Patricio Chamorro Jara.
Copiapó, 21 mayo 2018.

domingo, 20 de mayo de 2018

Noche de vientos auguradores. (Recuperado de los textos de Santiago, 2014).

Lo único que tenemos es el momento presente, la acción que realizamos en este momento en un aquí y en un ahora, en un espacio y tiempo, cuya justa medida es nuestra existencia. El pasado ya no existe, el futuro lo estamos construyendo y para que algo surja en este mundo, ya sea a través de las manos del hombre o de un ser creador, las cosas, las situaciones, o incluso para que la vida misma pueda existir. 

Es por ello que agradezco el poder vivir cada instante, el ser consciente, de lo que quizás no nos damos cuenta, pero el hecho mismo de movernos a nuestra voluntad, de cumplir nuestros deseos, de pensar y sentir, de estar, ya es decir mucho. No cualquiera puede darse ese lujo, inclusive la escritura misma es creación del artista, de su mente y sus manos puestas al servicio de su imaginación y de sus pensamientos. Es algo que nadie puede arrebatarnos, tal cual los instantes y aun así no es necesario manifestar más que la voluntad del genio creador; aquél que es capaz de hacer poesía con sus manos, de crear monumentos a la humanidad o de tan sólo vivir.

La vida en sí misma es arte, si vivimos el presente como lo único que tenemos en esta existencia, ya nada nos importarán los objetos materiales, la inmanencia; sino más bien la trascendencia de nuestro ser en el tiempo, de las palabras que dejamos atrás, de las ocasiones que vivimos con nuestra propia consciencia de existir, de nuestra fragilidad como seres humanos y con mayor razón nuestros recuerdos, en tanto experiencias que hemos acumulado en el cuerpo. Aunque quizás nunca más se vuelvan a repetir. 

No seamos pesimistas ni fatalistas, ya que si bien el tiempo no transcurre en vano, las circunstancias y personas que se cruzan por nuestra vida tampoco. El fin último al que podemos aspirar es a eternizar un momento, cuyo fin más paradigmático lo apreciamos a través de la ortografía, ese estatismo, que ya no es flujo vital, pues la vida es continúo movimiento, ir de un sitio a otro, movernos, sentir, expresarse, gritar, estar, vivir, es un accionar, es activar la pureza de espíritu y ser conscientes que no hay límites más que el que nos hemos autoimpuesto. La libertad del pensamiento está en las palabras, en el flujo vital de nuestra propia enunciación.

Noche de vientos auguradores. Santiago, 20/5/2014

domingo, 13 de mayo de 2018

Sueños de sur.


Al sur se llega con las nostalgias bajo el brazo y los sueños entre las manos

El viajero sabe que aún aguardan promesas de amor por cumplir

Cuando al horizonte se mira,  se descubre que las nubes traen consigo vientos del sur

Bajo su estampa se delinean gotas de rocío,  las primeras lluvias se asoman

Incluso en la lejanía de otras tierras,  siempre se oye el llamado de su canto.


Perderse en un pensamiento con sabor a sur es volver el tiempo atrás

Girar la manivela, recorrer sus calles a destiempo y sumirse en otra época

La gente del sur es apacible como un pan amasado de madrugada

Sus silencios son la antesala de presagios y verdades ocultas con color a porvenir

Rumores de ríos y valles te invitan a quedarte
Una vez que conoces el sur,  no te querrás ir jamás.

José Patricio Chamorro Jara.
Copiapó,  13 de mayo 2018.

PD: El sur está presente aun en el desierto de otras tierras y el olor a tierra húmeda traspasa las distancias y te cala como un aguacero de abril.

viernes, 11 de mayo de 2018

Sincronías. (Recuperado del 12 mayo 2014).

Sincronías.

A veces me siento indiferente, siento no encajar con el devenir de la existencia, con la calma y pasividad que caracterizan mi temple, pero sólo así logro armonizar con la música de mis sentidos y la comprensión que va más allá de la existencia misma, es comprender la vida, su estar ahí, el ser lo que deseamos ser, sin limitaciones, ni nada que nos coarte, ser únicos e irrepetibles, permanecer en una sincronía de lo físico/espiritual/mental, escuchar el silencio de la noche, no arrepentirse de nada y vivir cada día como un nuevo comienzo, para así lograr nuestros objetivos.

Hay que estar y sentirse bien, alejar las frecuencias vibracionales negativas de nuestro habitat, purificar nuestras energías, pensar nuestras palabras y dubitar si es necesario nuestro próximo paso a seguir. En un mundo donde la demanda es de alta competitividad y que no puede dejar indiferente a nadie, escoger ser dueños de nuestro destino, encaminar nuestra voluntad personal es ser partícipes de un saber universal, de una completitud con nuestro entorno, con los latidos de nuestro corazón, con la significación de las emociones y los sueños diurnos, es ser para creer y para crear, quién pone su vida al servicio de la creación, será feliz sin cuestionárselo, dejará y hará mella en la tristeza, estará en armonía con la melodía universal, no es apatía, es intolerancia frente al caos del mundo, es resignación que bulle por mis venas, son venas abiertas que borbotean relámpagos de sangre por el vicio en que nuestra sociedad se ha sumido, ese vicio se llama capitalismo, inconformismo de permanecer en la impasividad de nuestros asientos, observando el mundo desde una torre de marfil.

sábado, 5 de mayo de 2018

Libertad en vuelo.


Recorrer confines, sobrevolar el terruño propio más allá de tus sentidos

Volverse ángel entre nubes de caricias que conducen al paraíso

Ser un ave con sus alas desplegadas al viento en busca de libertad

Perderse entre los vuelos, cual Ícaro caer a las garras de los mares del averno

Instar silencios, callar verdades, resolver enigmas como misterios inconclusos

Emprender un viaje,  amar las raíces y alcanzar el cenit de un atardecer

Mirar de punta a cabo las aguas infinitas de un mundo derrumbado en penumbras

Convertir los estertores de un paisaje en clarividentes arcoiris de ensueño

Imaginar poemas como soles en el fulgor de un pensamiento

Ser tú mismo, sin importar prejuicios de sociedades eclipsadas en olvidos.

José Patricio Chamorro Jara.
Copiapó,  5 mayo 2018

sábado, 28 de abril de 2018

Un son poético para sonreír.


Vivir con fulgor de estío un rumor vigoroso de agua brava

Sentir un pensamiento como presagio de las horas

Instrumento de agua es la noche, se aproxima en sueños al porvenir

Se hace uno junto al vigia, su barca es velero de mares voraces

Un silencio parte del más allá, testimonio somos de su hondura

Inclemente, en ansias el tiempo se fuga en nocturnos poemas.


La noche es el acorde triunfal de la misericordia de la poesía en ciernes

Llama la duda a la severidad de la certeza,  se burla de su intransigencia

Ironía es tragedia, vivir un día sin crear es un absoluto paso perdido entre los sueños

¿Qué somos sino vestigios del ayer hecho memoria?



Haz de un respiro, un cauce de sensaciones al andar

Mira atrás y recoge recuerdos como pétalos en flor de nuestras huellas inconclusas

Pisa talones, entrechoca mundos nuevos,  sé la impropia silueta de tu figura, sonríe sin esperar nada a cambio.

Jueves 26 abril, Copiapó.
José Patricio Chamorro Jara.

Creado en el encuentro literario "La peña de los Parra".

domingo, 22 de abril de 2018

La levedad del tiempo.


Las manecillas del reloj avanzan inexorables

En giros inesperados se voltean de pies a cabeza

Un segundo es un mar de ausencias perennes

Una hora es un velero en altamar sucumbiendo a un naufragio

Huellas deambulan en tórridas aguas en desérticos valles de silencios

Un páramo abre los ojos,  te saluda invitándote a sentir

Los vigías se pierden en tesoros encubiertos por fantasmas del pasado

Un padre negro se bisloca en un terremoto,

Se salvan de la inminente muerte, mil almas prontas a vivir

Un ave en vuelo,  cobrizas sus alas se despliega bajo cenitales parpadeos luminosos
 
Alicanto es su nombre, devora los escombros a su andar

La noche cae,  desciende a los confines. Renace con vigor la ciudad de Copiapó.

10/ 22 abril 2018.
José Patricio Chamorro.
Copiapó,  región de Atacama.

sábado, 21 de abril de 2018

Hastío. (Recuperado del 21 abril 2014).


Hay veces que me hastío de que no se me comprenda, de aceptar órdenes impuestas, de tener que luchar con otros por vivir, que cada día sea una competencia, que los otros te traten como si no te conocieran, ser un nn, alguien sin nombre en esta vida.

A veces me hastío de tener que sacar la voz para ser escuchado, de tener que respetar al otro, cuando no hay respeto hacia tu persona, de callarme, silenciarme por el qué dirán, por lo que puede decir la gente, a veces me hastío de ser yo mismo, de ir por la vida como quién lo único que lleva consigo es su palabra, su decir, su escritura y su desnudez ante el mundo. A veces escribo de hastío, de sopor y de impulso que no puedo dejar, como si la vida se me fuese en ello, a veces escribo por rabia, por escapismo, para dejar algo de mí en este mundo, a veces me hastío de ser uno más, un significante en una cadena lingüística, a veces me canso de ser hombre, de tener ideales, pero jamás me cansaré de vivir, de estar en movimiento, de no parar, de seguir hacia adelante, de ver al otro a la cara, de dejar mi marca en cada lugar que he pisado.

domingo, 15 de abril de 2018

Deja vù.


Sueños crean realidades a su paso,  se hacen manjares en su presencia

Ella deseaba conjurar la vida más allá de la muerte y su memoria se hizo carne

Verbo era su gracia,  pureza el hilo de su inocencia infantil

Sabía de nombres ancestrales que recordaba en sonoros pensamientos

Fluía en vaporos nubarrones su fragilidad primera. Cálida nostalgia rozó su mejilla

A un vuelo de ave se quebró su cordura, mas nunca supo de sus desdichas.

Abrió un día las ventanas de su cuarto luminoso

En alba cantaron ruiseñores anunciando venidas

Nadie supo jamás su historia, ella atravesó el umbral de sus misterios
Asomada a la balaustrada pronunció el nombre del padre ausente

En febriles estados se perdió su razón,  mas su padre nunca regresó

Se fue aquella noche sin decir adiós,  hoy yacen juntos en paraísos de amor.

Nunca se reconoció en sus palabras; como rosa floreció en primavera

Preguntó mil veces por su padre,  mas nunca hubo respuesta.
Nadie nunca se explicó su demencia temprana

En sueños hablaba la niña en el alba

Si  una voz le hubiese hablado del padre,  nunca hubiese existido tal tragedia

La niña yacía dormida para no despertar,  bajo el balcón de su ventana en otoño.


José Patricio Chamorro Jara.
Copiapó,  región de Atacama.
15 abril 2018.

jueves, 12 de abril de 2018

Negra oscuridad con sabor a porvenir.


Espesa en la fragilidad de un sueño se duerme la noche

Amanece con bríos de otoño el alba virginal

Sus colores son frios como mil atardeceres echados a morir

En llanto rompen las siluetas, perdidas en horizontes se atribulan como la muerte

Su hondura es milagro de insurrección como malogrado pensamiento

Baila en danza la hora de las nostalgias, es un reloj sin cuerda con manecillas al revés

Se agita en tu mano un sentimiento sonoro en un corazón rutilado

Salvaje, esperpéntico se ahorca el hombre en el patíbulo de la soledad

Su cuerpo absorto de corrupciones atisba una diáfana mirada

Es el poeta que contempla el cadáver del tiempo

La poesía es un cementerio de rosas con sabor a porvenir.

José Patricio Chamorro Jara.
13 abril 2018, Copiapo, región de Atacama.

viernes, 6 de abril de 2018

Huellas frente al mar.


Atravesar el mar de punta a cabo como capitán sobre su barca

Tomar el timón como a la vida,  despertar de ensueños

Rumores lejanos hablan a tu oído, voces de naufragios claman

Del más allá esperan un alma ausente de los muertos

Bahía virginal en sus recónditos silencios, vaticinan oleajes al amanecer.

Me refugio en la paz del silencio y el oleaje del mar

Donde la felicidad es un aliento de vida que te embriaga de placeres

José Patricio Chamorro Jara.
Playa la virgen,  región de Atacama.
1 abril 2018.

El pintor de sueños.

Epígrafe: Las más de las veces la escritura, la inspiración nace de las vivencias cotidianas. Basta solo mirar más allá de nuestros ojos. 

El pintor de sueños.

Al amanecer brocha en mano, se crean mundos entre sus dedos

El mismo lugar durante semanas ha sido su hogar

Ante la mirada atónita de los niños, sonríe y continúa pintando sin parar

En la tardes, al regresar los niños de las escuelas y los adultos de trabajar, pinta con suavidad

La noche cae y el frío acecha,  el pintor en su mural continúa impertérrito

Lloviznas anteceden al fin de la jornada, el anochecer es negrura intermitente

Colores brillantes destilan ilusión a quiénes observan la obra al pasar

Nubarrones de otoño con desértica intemperancia aclimatan la frialdad del cuadro

Un paisaje pictórico se ha formado;  las palabras no son sino copias de su valor

Noctámbulas calles reflejan penurias del corazón. Se vuelven silencio ausente

En la fragilidad de sus ojos una lágrima se derrumba

Presiente ojos carteros que contemplan sus sueños diurnos, descubriendo su impronta

El artista sabe que la obra no está terminada, que las palabras se las lleva el viento

Solo la tinta permanece, aun en su cotidiana y mortal existencia

Sabe que bajo la sombra de su vida se ha trazado un plan mayor

Nada,  ni nadie perturbará su destino escrito de antemano

"Las personas nacen como originales y muchos mueren como copias..."

Solo recordaba vagamente en oníricos estados aquellas frases sueltas

Nunca se percató que en sus manos forjó su propia sentencia de muerte

Próximo al final, suspiró con una mirada epifánica en su rostro

Su cuerpo sin sentir hambre,  ni sed había sucumbido al delirio de sus sueños

Contemplan alegres hoy los ojos que no conocieron su historia

Semanas han transcurrido desde el último susurro de su voz

Sin embargo, en su añoranza pareciera que la obra ya fue terminada.

José Patricio Chamorro.
Copiapó,  región de Atacama.
6 abril 2018.

domingo, 1 de abril de 2018

Provocaciones.



Tu cuerpo desea lo que tu boca calla. Silencios ardientes aguardan caricias

Son templo tus labios en el abril de otros brazos

Se encienden pensamientos como sentir de la carne

Nervados tus miembros, erectos me afligen,
Atormentan mi estampa,  ardiente de bruma.



Roza mi voz tu viril ternura. Adormezco tu sangre,  libo tus besos

Tu vientre acaricia mi humanidad lastimera,
Pernocto en tu hombría,  frugal y ligera

Sedientos de efluvios, abrimos los prados. En manantiales dichosos se deleitan las manos



Tu cenit destempla el calor del rocío. Ávido anuncia amores tardíos

Tu fría mirada me calcina por dentro. Sé que me amas, me lo dice tu sexo

Es piel de amantes la noctámbula sensación. Fugaz y marchita,  purga tu herida

Mortal,  misteriosa convierte tu rostro, trastoca sentidos; has sido mío.

Copiapó, región de Atacama. 1 abril 2018.
José Patricio Chamorro Jara

viernes, 30 de marzo de 2018

Desértica poesía: Polvo de estrellas.

Desértica poesía: Polvo de estrellas.

Se lloran nostalgias del ayer; triste está el norte

Deseos son añoranzas por verte una vez más,

Son sus tierras azuladas la negrura de la mar.


Cálidas son sus huellas en las limpidas pisadas al pasar

En sigilo se duermen,  aguardan el calor estival

Anuncian rumbos nuevos, clamor es su grito,

Sus fauces se abren haciendo estelas al camino.


Entre valles y cordilleras al caminante conducen

Seducir es su arte, sinuoso bajo anochecidas estrellas

Somos matices, polvo infinito de montículos en su espacio sideral.

José Patricio Chamorro Jara.
Bahía inglesa,  región de Atacama.

30 marzo 2018.

martes, 27 de marzo de 2018

Amor del día a día. -Versos de media noche -. (Recuperado del 28 marzo 2016).

Amor del día a día. -Versos de medianoche.-

Nuestro amor es tan cotidiano como las palabras que salen de tus labios

Silencios impronunciables de letanías pasajeras que es música para mis oídos

Tu verbo es carne hecha vida en el andar

Calles se sobrecogen a tu presencia, aguardando tu estampa.


En la soledad de los días, me pierdo como poema de medianoche

Cautivo amor  en tu mirada prófuga sobre mis ojos

En el deseo que late de tu pecho a ritmo cardiaco en nuestra compañía

Bajo el fragor de los cuerpos en el desfallecer amatorio que nos deja sin aliento.


Erotismo de sensaciones perdidas en los momentos vividos

En la tranquilidad de tus manos sobre las mías en el contacto profundo

En las vértebras fibrosas de una humanidad en llamas

En lo que dijimos y en esos vocablos aún no inventados a la espera de ser creados

Tu cuerpo se hace dia en nocturnos tiempos,

Volver al origen,  despertar en tu regazo. 

domingo, 25 de marzo de 2018

Cantos al porvenir.


Cuando las cadenas aprisionen tu cordura, haz de tu vida imaginación

Si el silencio aguarda tu espera, sonríe y ve tras él

En el amor encontrarás refugio, fiel reflejo de la vida en sus misterios

Sábete hacedor de verdades y degusta pensamientos como geranios en flor

Si el mañana anuncia porvenires inquietos, apacigua tu temple

Mirar alrededor siempre será una nuevo renacer a tus circunstancias,  ¡vive!

Si el tiempo apremia y las horas pasan, recoge sus remansos y crea un manojo de sueños

No estés triste si abandonas tierras lejanas, pues en cada lugar un sitio espera

Abre tus ojos al hechizo de otros vientos, exclama al cielo una exhalación

Nadie nace cantando, pero en sus frutos hallarás pasión

No temas, ¡equivocate! Intenta cuantas veces quieras, es solo una la vida

No dejes oportunidades morir sin intentarlo de nuevo.

José Patricio Chamorro Jara.
Copiapó, región de Atacama.
25 marzo 2018.

sábado, 24 de marzo de 2018

Memorias de un nacimiento.

Memorias de un nacimiento.

¿Florecer no es acaso el estado más deseado de una rosa?

Sus pétalos tenues,  caen saludando al viento que proclamó su voz primera

Vigias cautelan los recuerdos del eco efímero de un pensamiento

Te señala, te induce a tomar el toro por las astas y callar

Silenciar el non grato nacimiento de una flor.

No hubo cordilleras, ni desiertos,  ni mares a su venida

Solo un hilo de plata atravesó su corazón precoz en llantos

¿Cuán pesado es el mundo para una rosa que nace?

Imaginar un ápice de su dolor nos ciega a creer en el destino

Fulminante agonía es el misterio de un capullo que verá la luz primigenia

Como relámpago de vida en el sideral espacio se hundió la mano divina

Se ocultaron los astros y se postrernaron en su presencis

Cabizbajos los reyes, humillados a sus pies suplicaron

Disculpas no bastaron. En el imperfecto segundo de su venida,  vió la luz

La rosa de los siete colores fue la última esperanza de la tierra

Una estrella fugaz deslumbró el firmamento

Nacía una última oportunidad para la humanidad.

José Patricio Chamorro Jara.
Copiapó, 24 marzo 2018.

Oasis de piel florida.


Se abre ante los ojos el más allá como puerta al paraíso

En sus confines extendida la madre natura observa con detención

Señala sus tierras con el misticismo de otros pueblos lejanos y sombríos

Despierta el amanecer a un beso al porvenir,  se hace consigo la primavera

La luna en su noctámbulo pecho, láctea su cabellera,  enciende un lucero

Al farol alumbrado de amores en el desierto,  serena su temple y ama

Florida piel es un oasis para los peregrinos perdidos en caravana

Busca y encontrarás las mil y una delicias de su estampa virginal.


Duerme bajo su regazo,  apacible de amores

Posa tus labios en el silencio y haz de tu promesa un mensaje de amor

Funde tu cuerpo a sus raíces,  siembra versos como lluvia en intermitencia

En marzo deja volar tus alas de sur a norte como rocío del alba

En abril,  frágil llovizna será tu sonrisa primigenia

En una fragancia de mayo contemplarán tus ojos un recóndito matiz

Beberás el aroma de las rosas carmesíes y en amaranto se hundirá tu deseo de partir.

José Patricio Chamorro Jara.
Copiapó, región de Atacama. 24 marzo 2018.

Mi arte poética

Arte poética (José Chamorro)

Escribo desde el alma que aniquila la razón y no de sin razones del corazón deseadas. Escribo porque nací poeta en una generación ...