miércoles, 6 de mayo de 2009

"Amor en Perspectiva"

La espera parecía eterna, las nubes se presentaban recias y la tormenta fraguaba su caída triunfal, no obstante, Antonio se resguardaba bajo la cobija de aquel árbol de cuyos frutos había nacido la esperanza de amar hace un año atrás. Helena en aquel entonces en plena tarde otoñal, presentía la extremada y temida tempestad, pero eran tiempos distintos, hoy nada sería igual.


Ella aún no estaba convencida si sería oportuno cometer tal acto, el que sin duda alguna repercutiría por todos los confines de su vida. Ella vacilaba confusa, angustiada, puesto que sabía que sería el fin para aquella vida que se gestaba en su interior, pero debía ser fuerte, Antonio la abandonaría si concebía y cuántas penurias pasaría si él lo hacía. Se encontraba en una encrucijada, no quería ser madre soltera y perder al amor de su existencia, cuánto sufrimiento le causaría su lejanía, su vida sería mísera si perdía a aquel amor, manantial de dicha que se tornaría un holocausto si no renunciaba a esta nueva vida, pero ¿qué podía hacer?, ¿acaso su familia se lo permitiría?, eso estaba más que claro, no lo harían, la tratarían como a una cualquiera, no le quedaba más alternativa, tendría que ceder y sobrellevar aquel dolor hasta el límite de sus fuerzas.


Antonio estaba decidido, desde hoy nada sería igual, ansiaba con todo su ser poder entregarse a aquella ninfa que ante los ojos de cualquiera parecía inmortal, sublime y hermosa como una diosa griega en su cenit celestial, estaba dispuesto a amarla hasta el final de la eternidad.


La decisión ya había sido tomada, éste sería el final para la criatura de la que nunca sería madre pero que jamás dejó de añorar, sin duda, hoy nada sería igual.


Las campanas replicaban y testimoniaban lo que en aquel recinto se forjaba, ella estaba sola, sólo una partera la acompañaba, pero esta vez aquel niño sólo se conformó con la luz que destelló efímera ante sus dos ojos membranosos, él lo sabía, era el sacrificio de un amor.


Antonio nunca se imaginó que fuese capaz de negar y evadir su responsabilidad, pero hoy era distinto, estaba arrepentido y a la espera de su amada mientras la lluvia descendía triste como la lágrima del hijo al que nunca pudo amar.

viernes, 1 de mayo de 2009

Inés del alma mía.

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El presente libro es fruto de una lúcida, minuciosa y acuciosa escritura propia de los libros de Isabel Allende, en donde al igual que La Casa de los Espíritus & De Amor y de sombra, se nos presenta una visión más humana de la historia, aquella que va más allá de los libros y las crónicas, la que nos manifiesta las virtudes, proezas y vicios de quienes fueron partícipes del proceso histórico que marcó los inicios de un pueblo que con el pasar de los años, trascenderá y se convertirá en uno de los más frondosos y sinuosos del mundo.

Chile un prodigioso paraíso como lo describe Inés Suárez, será el punto culmine de una búsqueda infatigable de poderío, riqueza y fama, todas ellas tan anheladas por los conquistadores españoles, no obstante, la búsqueda incesante de éstas no estará exenta de obstáculos, los que al igual que estos torvos usurpadores, serán sorteados por Inés, protagonista de una novela épica, producto de sus memorias y que ayudada por su querida Isabel, nos cautivará a través de sus recuerdos de amores apasionados, hazañas, leyendas y hechos que serán narrados desde la perspectiva de esta admirable mujer, en los que quedarán caracterizados su temple; impensable para las mujeres de la época, lealtad e ímpetu con los que vivió cada instante de su incandescente vida.

Finalmente quiero resaltar una característica fundamental de la autora; en la que a través de esta obra sublime, Isabel Allende deja de manifiesto su agudo entusiasmo por mantener la historia y los acontecimientos de ésta en un devenir constante y que por sobre todo ostenta la intensidad de la vida, la que de un modo contraproducente a lo que se suele pensar, cada individuo es forjador de su propia existencia, la que si bien está interrelacionada con los hechos que acaecen en ella y con quienes nos rodean, puede alcanzar una trascendencia inimaginable. Pero ante todo, Allende denota lo esencial de la historia, percibiéndola como la totalidad de los sucesos ocurridos en el pasado, siendo por esta razón su pertinaz labor por rememorar y enaltecer otros aspectos de ésta y recuperar a la vez el rol de la mujer en la sociedad, vislumbrándose patentemente su tenaz esfuerzo por rescatar ámbitos muchas veces despreciados, como la identidad de género. Todo esto convierte a “Inés del alma mía”, en una novela que nos hará sumergirnos en un período social de gran dinamismo y que a la vez se nos torna de suma importancia para nuestra conformación e idiosincrasia chilena.



jueves, 9 de abril de 2009

El Niño con el Pijama de Rayas, una historia que trasciende las edades.


La vida es un torrente de procesos claramente identificados como causas y efectos, pero para que estos se produzcan, deben existir hechos preliminares que los desencadenen, los que a su vez son producidos por otros que los preceden. En fin, toda situación o hecho tiene sus antecedentes, que hacen de la existencia un devenir constante, cuyas repercusiones no tan sólo afectan a quienes las vivencian, sino que incluso son capaces de trascender generaciones, períodos y más aún, dejar una impronta indeleble en la historia.

Como mencioné anteriormente, existe un cúmulo de hechos que marcan un hito, pero no tan sólo en la historia universal, sino más bien en aquella que cada de uno de nosotros va forjando, nuestra historia personal, nuestra vida.

Lo señalado con prelación es una perspectiva distinta, una visión crítica, que va más allá de un mero análisis y conocimiento de los sucesos que forman parte de nuestra historia, es una manera diferente de conocerla y más aún, comprender lo sucedido y percatarnos que ello ha hecho de nosotros y todo lo que permanece en derredor lo que somos. Éste es el primer paso para adentrarnos y compenetrarnos en la novela de Jhon Boyne, la cual ha alcanzado éxitos de ventas, trasformándose en uno de los best seller más leídos en los últimos tres años desde su publicación, me refiero a la novela The Boy in Striped Pyjama, que ha sido traducida a más de 30 idiomas, entre ellos el español, la que recibe por denominación; El Niño con el Pijama de Rayas.

El presente libro, está ambientado en el año 1942, fecha que transcurre en uno de los episodios más cruentos del siglo XX, la segunda guerra mundial. Cuya narración, es realizada por un niño de nueve años de origen alemán, llamado Bruno, el que nos cuenta desde su punto de vista los hechos que forman parte de su vida, pero los que están intrínsecamente ligados a los acontecimientos de la época en la que le ha tocado vivir. Es en este punto donde se aplica lo que he proferido anteriormente, vale decir, en cómo lo que sucede, querámoslo o no a nuestro alrededor, nos afecta, ya sea directa o indirectamente.

De este modo, Bruno nos irá contando su vida, con las trivialidades propias de su edad, pero que dicho sea de paso, estarán impresas en ella la inocencia, aquella capacidad inherente de todo niño, pero que para nuestro pesar con el pasar de los años, se va difuminando hasta desaparecer por completo. Cabe destacar, que como lectores, al igual que el protagonista, nos daremos cuenta, que hechos que creíamos tan insubstanciales, como un cambio de casa; marcarán rotundamente su vida, constituyendo una trascendencia que él ni nadie se imagina.

En este libro, cuya versión original posee 216 páginas, es posible lograr una lectura rápida y que a ratos se torna vertiginosa, es de fácil comprensión, pero no por ello superficial. Si bien Boyle ha tenido la genialidad de plasmar un hecho de suma importancia para nuestra época, es más destacable aún su proceder, cuya nitidez, concisión y argumento es asequible para un público diverso, los que fluctúan desde las más variadas edades, ya sea desde niños, jóvenes e incluso hasta adultos. Finalmente quiero destacar y sugerir a aquellos lectores ávidos, que en el momento de encontrarnos frente a un libro como éste, no seamos prejuiciosos ni menos aún, espectadores pasivos. Pero que al igual que Bruno, vayamos descubriendo un mundo, pero no con nuestra típica óptica objetiva, sino que seamos capaces de recuperar aquella inocencia desvanecida por la realidad que nos circunda, que seamos capaces de volver a ser niños una vez más.

miércoles, 7 de enero de 2009

Superrealismo y análisis del primer manifiesto Surrealista de André Breton.


En primer lugar, Breton cataloga a la superrealidad como un “Gran misterio”, señalando textualmente: “Yo creo firmemente en la fusión futura de esos dos estados, aparentemente tan contradictorios: El sueño y la realidad, es una especie de realidad absoluta, de Superrealidad”; lo anteriormente citado, nos plantea una amalgama entre dos estados fundamentales del ser humano, los que aparentemente funcionan como antítesis. No obstante, nos formula una certeza más profunda, en la cual a través del análisis y comprensión de ambos, se logra alcanzar un conocimiento más amplio y acabado del mundo, puesto que combinamos dos formas de percibir la realidad, ya sea que en estado de vigilia captamos lo que nos acontece de forma más bien superficial, vale decir, no hacemos una mayor introspección al respecto, por ello respondemos ante aquella realidad por el método denominado: Causa – efecto, lo que conlleva un cúmulo de veces a sentimientos como los que destaca Breton: “Resignación ante lo que le ha tocado vivir, el añorar la etapa de la infancia, la que está llena de encantos, ya que ella carece de rigor conocido, además también encontramos una despreocupación”. Lo que ocasionará una coartación a aquella imaginación que no conocía límites. Donde lo único que nos aguarda es la aspiración legítima ante aquel sentimiento tan apasionado que es La Libertad. Cabe destacar que aquélla tan anhelada libertad, no se encuentra sólo en el rango del diario vivir, sino más bien y sobre todo, en el ámbito más interno del ser humano, en su mundo espiritual.
Sin embargo, es en este aspecto donde la sociedad postmoderna posee sus más ingentes falencias, caracterizándose ésta por una casi irrisoria tendencia espiritual; en la que prima la realidad y siendo por ello nuestra interioridad, relegada a un 2° plano. Ante tal situación, Breton nos propone y para ello emplearé una cita de él; lo siguiente: “La actitud realista, inspirada por el positivismo… se me revela con un aspecto hostil hacia todo vuelo intelectual y ético… una mezcla de mediocridad, odio y chata suficiencia… donde triunfa la ley del menor esfuerzo”. Con la consignación de la cita anterior, André nos convoca a no conformarnos con el mínimo esfuerzo, muy por el contrario, posee una muy ávida expectación en que esto puede cambiar. Lo que no sólo es aplicable a la vida, puesto que desde aquella perspectiva es posible crear una literatura distinta, volcando a los lectores a una lectura más analítica y activa, ya que la existente, según sugiere el autor: “Adormece los cerebros”.
Otro punto que es preciso señalar, antes de concluir es que como enuncia André Breton, “Todavía vivimos bajo el reinado de la lógica. Pero los procedimientos lógicos actuales se aplican únicamente a la solución de problemas de interés secundario”. Lo precedente se remite en que más allá de la obtención de soluciones frente a problemas abstractos, nos preocupemos de solucionar los problemas reales de nuestra vida.
Como última dimensión a cavilar sobre el primer manifiesto Surrealista, encontramos los aportes de Freud, en torno al psicoanálisis, en el cual el autor del primer manifiesto, nos dice: “Confiada en dichos descubrimientos, se va formando una corriente de opinión, con cuya ayuda cualquier explorador de lo humano podrá hacer avanzar sus investigaciones, facilitando el camino por el hecho de no tener que depender ya exclusivamente de las realidades escuetas”. Esto no tan sólo apunta a que con los logros de Freud se tenga un mayor entendimiento de la realidad, por lo que se desprende de forma más profunda, que gracias al padre del psicoanálisis y sus estudios sobre el sueño y la actividad psíquica, se puede a través de las manifestaciones de nuestro inconsciente, llegar a resoluciones de los problemas que enfrentamos, tanto personal como los que presenta la sociedad en la que estamos inmersos.
Finalmente el autor, ha concluido en 3 propuestas sobre el sueño; en la primera nos platica de la composición del sueño, pregonando que éste es continuo y que posee trazas de organización, mientras que en la segunda nos señala con vehemencia y esclarecimiento que el secreto del estado de sueño, nos es revelado y de este modo en la tercera propuesta, nos afirma que: “El espíritu del que sueña se satisface ampliamente con cuanto le ocurre”.
Es así que la mezcla de ambos estados, de forma mesurada y equivalente, nos permitirá lograr la plenitud. Ése es el gran misterio.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

"Feliz año nuevo".


Muy pocas veces tenemos la ocasión para analizar nuestro pasar, nuestro recorrido por los diversos senderos de la vida, memorar aquellos momentos de dicha y gozo con nuestros seres queridos y tal vez recordar aquellos episodios que no han sido muy gratos, pero en el fondo nos han hecho aprender y crecer como personas, tropiezos y alegrías que son capaces de cambiar nuestra existencia. Quizás sean detalles ínfimos, que en el transcurso de nuestra vida no los percibimos, pero que sin lugar a dudas han hecho de nuestro pasar un hecho trascendental en la vida de los demás; no obstante, si no ha sido así, aún es tiempo para reivindicarnos y hacer de nuestro transitar, un ameno momento en esta efímera vida que se nos es otorgada.

Un año que se va, un año que se nos viene, año para recapacitar y escoger nuevas elecciones, nuevas experiencias de las cuales hemos de fortalecernos y salir triunfantes, año que se nos avecina tal vez difícil, pero que sin lugar a dudas nos traerá consigo un cúmulo de satisfacciones y un porvenir atiborrado de bellos momentos con aquellas personas que más apreciamos.

Les desea lo mejor en este nuevo año, José Patricio Chamorro.

sábado, 22 de noviembre de 2008

"El arte del Responder".

¿Qué es la vida? Quizás aquello tenga un cúmulo de interpretaciones, pero está claro que la existencia y nuestro pasar terrenal está sujeto a cambios, algunos vertiginosos, otros más parsimoniosos; en fin, permutaciones que nos hacen percibir y responder ante las realidades que se nos presentan. Pero es aquí, en el arte del “responder”, donde muchos caen en el hálito fulminante de la vida, percibiendo el acontecer diario como un ente enmarañado que sólo ostenta adversidades, que nos confina en una perpetuidad de estados anímicos de abatimiento, repleto de aflicción y tristeza, los que desembocan innumerables veces en depresiones que son productos de la realidad en la que estamos inmersos; sí bien, la vida nos es ingrata, depende de nosotros el que ella nos sea más amena, es por ello que replico que “responder”, debe ser la manifestación de nuestro ser ante los diversos factores que enfrentamos, tanto aquellos externos, es decir, todo nuestro entorno, ya sea social, cultural, histórico; los que se interrelacionan entre sí, configurando nuestra respuesta social, no obstante, un componente trascendental dentro del acto de “responder” es el factor interno, que es aquella conjugación de todas nuestras motivaciones, temple anímico, valores, creencias y conocimiento de nuestro yo interior, que nos hacen escoger algún sendero dentro de nuestras posibilidades de elección, muchas veces limitadas de la vida. Es por ello que el artificio del responder, es la conformación de un proceso complejo, al que no podemos dar cabida sin premeditación alguna, es preciso detenernos y dedicarnos aunque sea un instante para darnos cuenta de cuál es el rumbo que hemos tomado, si nuestras decisiones han sido las más acertadas y más aún si nuestra vida tiene un pasar feliz.

jueves, 6 de noviembre de 2008

"Buscando la sintonía para alcanzar la sabiduría".

Hoy ha sido un día bastante fructífero en diversos aspectos, los que han desembocado de una u otra forma en pensamientos que me evocan mi anhelada labor y senda que comencé esta semana. Con aquella ávida expectación por querer comprender en mayor profundidad lo que me rodea, quise comenzar indagando en el saber de la compenetración con el entorno, no obstante, sé que el conocimiento lo puedo adquirir, pero sólo serán meras herramientas, ya que la sabiduría se debe alcanzar por nosotros mismos. Es por ello, que inicie mi búsqueda en los pensamientos de diversos literatos y filósofos destacados de la Historia Universal; que poseen aquel sentimiento apasionado, que los hace permanecer en sintonía con su yo interior y con lo exterior.


Partiendo de la premisa trascendental que "para poder comprender lo externo, es necesario conocerse a si mismo", es que constantemente hago análisis introspectivos de mi diario vivir; para así de este modo poder avanzar en el primer escalón de aquella fuente inagotable que nos hace permanecer en unidad con todo lo existente. Aquellas instancias, requirieron de constancia, concentración y análisis, las que me han hecho adquirir, pulir, cincelar y deletrear ciertas habilidades, sin embargo, la exigencia y el método me hacen acrecentar el rigor al querer avanzar en mi peregrinar por los escalones de la comprensión de la vida, y es en este segundo escalón, el de la "comprensión", donde se necesita de aquellas destrezas obtenidas, para poder conseguir una armonía interpersonal y con todos los entes que transitan en esta vida efímera, no tan sólo los que poseen vida, sino también los inertes.


A continuación, daré a conocer los pensamientos y citas que me servirán de mejor forma para seguir aquel sendero; donde destacan Filosófos como Platón, Aristóteles, Nietzsche, Schopenhauer y Sartre; además de distinguidos literatos.


Platón, 427 AC-347 AC. Filósofo griego.


“La mayor declaración de amor es la que no se hace; el hombre que siente mucho, habla poco”.


“Los amigos se convierten con frecuencia en ladrones de nuestro tiempo”.


“El cuerpo humano es el carruaje; el yo, el hombre que lo conduce; el pensamiento son las riendas, y los sentimientos los caballos”.


“No hay hombre tan cobarde a quien el amor no haga valiente y transforme en héroe”.


“Cuando la muerte se precipita sobre el hombre, la parte mortal se extingue; pero el principio inmortal se retira y se aleja sano y salvo”.


Aristóteles, 384 AC-322 AC. Filósofo griego.


“La amistad es un alma que habita en dos cuerpos; un corazón que habita en dos almas”.


“El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona”.


“La inteligencia consiste no sólo en el conocimiento, sino también en la destreza de aplicar los conocimientos en la práctica”.


“Algunos creen que para ser amigos basta con querer, como si para estar sano bastara con desear la salud”.

Maria Luisa Puga (1944 - 2004), escritora mexicana.


“para entender la vida hay que ponerla en palabras...”


“Los accidentes cambian el sentido de las cosas, burlándose de uno y despojando al tiempo del espacio que creíamos nuestro para decidir.


Friedrich Wilhelm Nietzsche (1844 – 1900) filósofo, poeta y filólogo clásico alemán, fue uno de los pensadores modernos más influyentes del siglo XIX.


De más allá del bien y del mal. (Extracto)

"Sigue habiendo cándidos observadores de sí mismos que creen que existen certezas inmediatas, por ejemplo yo pienso, o, y ésta fue la superstición de Schopenhauer, yo quiero: como si aquí, por así decirlo, el conocer lograse captar su objeto de manera pura y desnuda, en cuanto cosa en sí, y ni por parte del sujeto ni por parte del objeto tuviese lugar ningún falseamiento. Pero que certeza inmediata, así como conocimiento absoluto y cosa en sí encierran una contradictio in adjecto, eso lo repetiré yo cien veces: ¡deberíamos liberarnos por fin de la seducción de las palabras! Aunque el pueblo crea que conocer es un conocer-hasta-el-final, el filósofo tiene que decirse: cuando yo analizo el proceso expresado en la proposición yo pienso obtengo una serie de aseveraciones temerarias cuya fundamentación resulta difícil, y tal vez imposible, - por ejemplo que yo soy quien piensa, que tiene que existir en absoluto algo que piensa, que pensar es una actividad y el efecto de un ser que es pensado como causa, que existe un yo y, finalmente, que está establecido qué es lo que hay que designar con la palabra pensar, - que yo qué es pensar. Pues si yo no hubiera tomado ya dentro de mí una decisión sobre esto, ¿de acuerdo con qué apreciaría yo que lo que acaba de ocurrir no es tal vez querer o sentir? En suma ese yo pienso presupone que yo compare mi estado actual con otros estados que yo conozco ya en mí, para de ese modo establecer, lo que tal estado es: en razón de ese recurso a un saber diferente tal estado no tiene para mí en todo caso una certeza inmediata. - En lugar de aquella certeza inmediata en la que, dado el caso, puede creer el pueblo, el filósofo encuentra así entre sus manos una serie de cuestiones de metafísica, auténticas cuestiones de conciencia del intelecto, que dicen así: ¿De donde saco yo el concepto pensar? ¿Por qué creo en la causa y en el efecto? ¿Qué me da a mí derecho a hablar de un yo causa de mis pensamientos? El que, invocando una especie de intuición del conocimiento, se atreve a responder enseguida a esas cuestiones metafísicas, como hace quien dice: yo pienso, y yo sé que al menos esto es verdadero, real cierto - ése
encontrará preparados hoy en un filósofo una sonrisa y dos signos de interrogación. Señor mío, le dará tal vez a entender el filósofo, es inverosímil que usted no se equivoque: más ¿por qué también la verdad a toda costa? ".




lunes, 3 de noviembre de 2008

Un encuentro con mi yo interior.



Todo acaeció como un día normal; estando en pleno momento de mis reflexiones diarias de okio u ocio, como han denominado los griegos a aquellos momentos del día dedicados al análisis intrapersonal, en los que en mi estado de insomnio; pude llegar a un encuentro profundo con mi yo interior, alcanzado una sintonía con mi nirvana, que me llevó a un cúmulo de cavilaciones que me forjaron el sendero para llegar a la siguiente premisa: “Todo es literatura”; la sustentación de aquella deducción, la hago en dos planteamientos de aparente paradoja ; “La vida es literatura” y la “Literatura es vida”; ¿a qué me refiero con esto?; que la vida es literatura, puesto que todo lo que percibimos, captamos y sentimos se puede plasmar en la retórica y a la vez la literatura es vida, ya que nos abre nuevos mundos como decía Vicente Huidobro; pudiendo crear objetos, seres y lugares inesperados e inexistentes, carentes de lógica alguna.

Quizá aquello es cuestionable y lo más certero es que lo sea, sin embargo, estas son mis reflexiones, por lo tanto son subjetivas, además que no pretendo plantear verdades irrefutables, sino más bien encontrar mi propia verdad, comprenderme, para que de este modo pueda entender mi entorno y a todos los demás seres de la creación.

Finalmente quiero señalar, que para mí, aquello es de suma importancia; puesto que me ha hecho encontrar una forma de innovar en lo que me apasiona, vale decir, en la literatura propiamente tal, donde sí bien conocía lo mencionado con anterioridad, no lo vivía a cabalidad; es por eso que ahora pretendo compenetrarme con mi plectro o fuente de inspiración, de tal manera que pretendo hacer de aquella creación literaria un enlace de comprensión del mundo y satisfacción tanto personal como para el deleite de los demás.


sábado, 28 de junio de 2008

Una valiosa amistad





La amistad es para algunos el compartir y apoyarse mutuamente frente a las adversidades y gratos momentos de nuestras vidas; para otros es simplemente un lazo que los une y que es muy fuerte pero frágil a la vez. Es decir, es tan valioso y resistente como el oro, pero en momentos de incertidumbre puede ser frágil y leve como suspiro de lluvia frente a la inmensidad del mar...

Aquella noche de lluvia Pedro iba rápidamente calles tras calles desoladas camino a su casa, pero la borrasca no cesaba, más aún el viento y lluvia embestían con fuerzas a todo aquello que estuviese bajo las penumbras de la noche. Intentó buscar un refugio, pero no atisbó ninguno, mas no obstante, apresuró su caminar. Finalmente se topó con una plaza a la que se dirigió a pasos furtivos; estando en ella se resguardó bajo un árbol, esperando que la tormenta se apaciguara, mientras estaba a la espera comenzó a meditar en lo extenuante que había sido todo aquel día, en ese instante escucha sollozar la voz de una mujer...

Erica estaba hastiada de todo, no quería ver a nadie, todo para ella había terminado, Rafael era ya un recuerdo fugaz en su vida, un mal recuerdo, sus padres no la apoyaban; sus amigos, o al menos los que ella creía sus amigos, la habían defraudado, abandonándola en el momento que una mujer más necesita de amparo.

Pedro en un intento de escuchar y ver quién era aquella mujer, resbaló...

Erica escuchó un ruido, se asustó mucho. Quería salir corriendo, pero dónde iría una mujer que no tenía dónde resguardarse más que en una plaza desolada...

Rápidamente Pedro se levantó y se percató que la mujer sollozaba con menor intensidad, más aún se asomó tras el árbol a mirar... 

Erica levantó su mirada hacia el lugar de donde había provenido aquel ruido, mas sin saber qué hacer quedó perpleja ante aquella silueta de un hombre que la estaba observando...

-Disculpe, no pude evitar escuchar su llanto, no la molestaré, sólo quería saber quién lloraba -dijo Pedro.

Erica, aún más anonadada, sin ella quererlo esbozó una sonrisa en su rostro; -no te preocupes, gracias. - Pronunció asimilando todo aquello que le acontecía.

Pedro acercándose a ella le dijo; -no tienes por qué agradecer, cualquiera se preocuparía al escuchar a alguien llorar del modo en que tú lo hacías.-

-No creas, no cualquiera lo haría -dijo Erica con tono melancólico.

-Muchas veces nos sentimos solos, sentimos que nadie nos estima o que somos incomprendidos.-dijo Pedro, a medida que se acercaba a la banca y se sentaba a su lado.

Erica lo mira a los ojos y le dice: -eres un ángel, gracias por quedarte.- Pedro se ruboriza, perdiendo a la par su habla.

Me llamo Erica, mi novio me abandonó en el momento más importante de mi vida, estoy sola. Hace una semana que quedé embarazada, cuando decidí contarle a él, lo encontré con otra; no sabía qué hacer, cuando le dije a mis padres, me trataron como una cualquiera y me exigieron que abortara.  Así que decidí irme de la casa, recurrí a mis amigos y ninguno me acogió, ahora llegas tú en este momento que lo único que quería era abortar.

Pedro quedó lívido ante tales palabras, pese a ello, intentó aconsejarla. ¡No lo haga!, nosotros somos producto de nuestros propios actos, es difícil tomar decisiones, más todavía en momentos de incertidumbre como éste, pero es ahora cuando tenemos que tener el máximo de coraje y enfrentar los problemas. Los hijos, no tienen la culpa de los actos que cometen los padres, todos cometemos errores, pero la diferencia está en saber asumirlos, no aborte, está en juego la vida de su hijo y la suya... 

! Pero jamás has pasado por algo así, entonces no me digas que es lo que debo hacer, no tengo más alternativa! -díjole Erica con tono lastimero.

-No es así; yo no tengo padre, al menos no lo conozco y tampoco me interesa conocerlo, pero estoy orgulloso de mi madre, porque ella no desistió ante lo que le dijeran los demás, fue madre soltera a los 17 años.- Pronunciaba levemente Pedro.

Erica quedó pasmada, lo abrazó y lloró en su hombro, mas él también la abrazó y la reconfortó.

Gracias por todo, me has abierto los ojos, tienes razón, tengo que ser fuerte y enfrentarme a mis padres, mi hijo se merece lo mejor, una madre que pese a todas las dificultades lo quiso -Profirió Erica, ya sin sollozar. 

Se despidieron, ya la lluvia empezaba a cesar... Cada uno siguió su caminar, frente a los suspiros de lluvia que ya no caían más...

viernes, 27 de junio de 2008

Volar efímero en el ocaso de la lozanía.




Aquella tarde de otoño se conocieron, sintieron en su corazón una experiencia que jamás habían vívido, que los cautivó en una atmósfera propia de ternura y comprensión, ya que no bastaban más que gestos para entenderse mutuamente, parecía que se hubiesen conocido desde toda una vida.

Pasaron incalculables instantes mirándose, detalle a detalle sus rasgos faciales, que eran perfectos para ambos, ella se veía reflejada en los ojos de él y Francisco en los de ella. Aquel momento marcaría sus vidas para siempre...

Marisella se acercó tímidamente hacia él; Francisco contenía su respiración, ambos estaban cada vez más cerca, Francisco la abraza y ella se ruboriza, pese a ello, se dejó abrazar. Él la acarició en la mejilla y ella lo miró con los ojos del alma, besándolo apasionadamente; fueron instantes inmemorables, de aquéllos que se viven una vez.

Marisella se apartó de él, Francisco la miró desconcertado. Ella se alejó vertiginosamente hacia la calle contigua; más aún sin pensarlo dos veces él la siguió, pero Marisella tomó el primer taxi que pasó, aun así Francisco corrió hasta los límites de la extenuación por alcanzarla, pero fue en vano, el cansancio lo hizo desistir, declinando de bruces al suelo como niño desamparado.

Ella estaba acongojada, triste, melancólica, sollozando como jamás mujer háyase visto en el mundo. Al descender del auto, se acercó a la puerta principal del claustro, donde la esperaban para ser consagrada al noble servicio eclesiástico, mas ella nunca pudo olvidarlo; aquel volar efímero en su lozana plenitud.


sábado, 31 de mayo de 2008

El Amor de una madre.

Madre, tú que fuiste la sonrisa de mi infancia,
La joya más perfecta y de majestuosa elegancia
Los años no envejecen tu dulce mirada.

Iluminas mi camino
Con la pureza que acaricia el fondo de tu alma
Y reflejan las grandes virtudes y amor con que has vivido.

Me esbozas el sendero cuando estoy perdido
Intentarías todo por guiarme en el camino
Abrazas mi espalda cuando tengo frío,
Abres tu corazón para escucharme y aconsejarme cuando más lo necesito.

Eres la más pura expresión de amor
Frágil, alegre y cándida cómo la más bella flor
Agradecimiento sería mísero
Tan sólo amor es efímero
Todo lo que quiero es entregarte mi cariño.

viernes, 25 de abril de 2008

El desencuentro Español- Aonikenk.




















En las lejanas costas del fin del mundo, en aquel océano que algunos denominaron Pacífico, el que sin lugar a dudas es el único de tan maravillosos horizontes, yacía el pueblo de los Aonikenk. Aquellas bandas cazadoras recolectoras, nómades, de hombres osados y mujeres fervorosas, que recorrían las llanuras patagónicas y costas del estrecho de Magallanes en sus rudimentos cotidianos de subsistencia; cazando Guanacos o Ñandúes, para lo que empleaban técnicas de cercado, inherentes a aquel conglomerado y asemejable a estratagemas de esfinges de Egypto.

En plena captura uno de aquellos individuos divisó varios seres que poseían atuendos magistrales, distintos a cualquier otro que ellos hayan oteado con anterioridad, los que parecían forjados por dioses, pero lo que más les causó perplejidad, era que estos seres estaban constituidos por rasgos de humano y de bestia. No obstante, tras haber ocasionado tal anonadamiento, lo entes antropomorfos aprovecharon tal situación y se acercaron cada vez más a los Aonikenk. Estos últimos, sin saber qué hacer, se vieron embargados por sentimientos de temor e incertidumbre, pese a ello, estaban impasibles y preparados para cualquier eventualidad. Fue en ese preciso instante, cuando uno de los hombres tomó la decisión acertada de avisar a su poblado de lo que acontecía, divergiendo de sus pares.

Mientras aquel hombre se encaminaba a su aldea, los antropomorfos se acercaban cada vez más, hasta que finalmente arribaron a escasa distancia de los Aonikenk. Los seres que tenían forma de bestia, sacaron de sí grandes instrumentos, nunca antes atisbado por algún Aonikenk; con los que empezaron a beligerar contra aquellos nómadas, estos postreros se defendían con sus arcos, flechas y boleadoras, aun así no podían vencer a aquellos seres. En plena pugna, empezaron a llegar las mujeres, niños y ancianos, los que poco a poco, fueron formando un aglomeramiento en los alrededores. Conforme a lo que veían, los más ancianos interpretaban aquel suceso, como un escarmiento enviado por el dios Kooch. Por lo que estaban asustados en demasía, transidos y no entendían por qué Kooch los había castigado así, fue en ese momento cuando uno de estos seres cayó de bruces al suelo, disgregándose en dos, quedando una parte de él muy semejante a un humano, puesto que con los atuendos no lo parecía y otro como bestia. Fue así cuando descubrieron que no eran inmortales, lo que les dio fortaleza y brío a los Aonikenk, que con insuperable destreza y ahínco, no cesaron su ataque hasta que los enemigos cayeron derrotados. Finalmente tras caer abatidos varios de estos seres, los que aún quedaban con vida, decidieron huir y no volver jamás. Alejándose para siempre de aquellos territorios de inigualables parajes místicos.

Los Aonikenk creyeron que Arrok (dios de los mares), había intervenido para que esos humanos no volvieran a sus territorios, por ende, constantemente le rendían culto.


Una mirada diferente al medio ambiente.

Desde el siglo XIX, la humanidad ha transformado la composición química del agua y del aire en la Tierra, ha modificado la fisonomía del propio planeta y ha alterado tanto nuestras vidas como la de los seres de nuestro ecosistema.

¿Por qué en este periodo de tiempo, se han generado cambios tan generalizados en el entorno?

Quizás aquella pregunta y tantas otras como me las he formulado, nos lleven a comprender el por qué de la situación que vivimos en la contingencia.

Existe un cúmulo de razones. Pero sin lugar a dudas, uno de los factores más notables es la utilización de los combustibles fósiles, los cuales han suministrado gran cantidad de energía a una población mucho mayor que en cualquier época anterior.

En el año 1990, la humanidad utilizaba un importe de energía 80 veces superior a la que se usaba en 1800. La mayor parte de dicha energía procedía de los combustibles, como el petróleo, el carbón y gas natural, los cuales han contribuido a contaminar en gran medida.

Pero existen otros factores como, por ejemplo, el vertiginoso ritmo de urbanización o la velocidad igualmente apresurada de la evolución tecnológica; éstas tendencias se relacionan entre sí, colaborando cada una de ellas al desarrollo de la otra y configurando todas recíprocamente el “progreso” de la sociedad humana en la edad contemporánea. Pesé a ello; ¿Hemos realmente avanzado o en realidad estamos en decadencia? Esto se puede apreciar en nuestro estilo de vida, el que ha replanteado las relaciones entre los seres humanos y el resto de los habitantes de la tierra.

Durante cientos de miles de años, nuestros predecesores han ido modificando, tanto deliberada como accidentalmente su entorno. Pero sólo en épocas recientes, con la utilización de los combustibles fósiles y energía nuclear la humanidad ha conseguido provocar cambios profundos en la atmósfera, el agua, el suelo, la vegetación, los animales e incluso a nosotros mismos.

Provistos de dichos combustibles, los humanos han alterado el ambiente natural de forma como nunca lo habían hecho en épocas preindustriales, provocando, por ejemplo, la devastación de hábitat de fauna y flora naturales a través de los vertidos de petróleo, así también la erosión acelerada del suelo, la cual se debe en gran parte al factor antrópico (Ser humano).

Otros efectos trascendentales que producen estos tipos de combustibles se deben a la emanación de dióxido de carbono, la cual ha aumentado en un 30% a nivel atmosférico desde el año 1750. Las consecuencias que esto ha traído y seguirán ocasionando es lo conocido como un aumento en el efecto invernadero, lo que está produciendo una dilatación en las temperaturas terrestres y además cambios significativos en todas las capas de nuestra biosfera, es decir, un calentamiento global, el cual, entre otros problemas, tendrá como consecuencia una fusión en los casquetes polares lo que a su vez provocaría la subida del nivel de los océanos y la inundación de las zonas costeras.

Quizás aquello parezca lejano, pero no es así, como señalé anteriormente, estas profundas alteraciones, se han producido tan sólo en un par de décadas y cada vez de forma más abrupta, por lo tanto, no tan sólo nuestras próximas generaciones perecerán, sino también nosotros y esto seguirá, al menos, que cambiemos nuestra ideología. Esto se puede observar claramente en Chile y a nivel mundial, puesto que, todavía seguimos padeciendo los estragos que produjo la onda de frío polar, la que también ha afectado a Argentina, no pudiendo olvidar así los trastornos que están causando los aumentos de las temperaturas en las otras naciones.

Analizando de manera más objetiva en nuestro país, producto de la onda ya mencionada, el uso de las estufas se ha incrementado considerablemente y, a la vez, el utilizarlas en la cotidianeidad, ha generado un aumento en los índices de polución medioambiental, sobre todo en Santiago, que ha alcanzado niveles críticos, lo que ha producido un declive en el sistema que se está empleando desde el año 2001, sin embargo, hasta el 2004 había sido favorable, es decir, se había disminuido la contaminación en gran cantidad. En cambio, actualmente empeoramos de tal modo la calidad del aire, que estamos al igual que al inicio del plan ambiental. Además, todavía nos falta mucho para lograr mejorar la calidad de vida, puesto que, en países desarrollados la basura se recicla en un 95%, mientras que en el nuestro sólo reciclamos un 3%. Es momento de cambiar nuestra mentalidad mediocre, ya que, está arraigada la típica frase “¿Por qué lo voy a hacer yo?", que lo haga otro mejor”. Esta expresión, no nos conduce a nada, puesto que , si todos dijeran lo mismo, el mundo sería un desastre; es por esto que los invito a reflexionar para que puedan hacer de nuestro planeta un lugar mejor; antes que sea demasiado tarde.

Literario Azul

Mi arte poética

Arte poética (José Chamorro)

Escribo desde el alma que aniquila la razón y no de sin razones del corazón deseadas. Escribo porque nací poeta en una generación ...