El monte parnaso es el olimpo de los simbolistas
No soy iconoclasta ni falso adorador de egolatrías
Enamórate de la soleada claridad del día
Invierte el tiempo, traspasa generaciones
Sumérgete en la torre de marfil, lee, escucha y escribe lo que ves
No te calles, lo peor que puedes hacer es silenciarte
Tan sólo entra y serás bienvenido en mi torre de marfil
No preguntes por mi nombre, ya lo sabrás de antemano
Sólo sé tú, sigue tu camino y me encontrarás, si me estás buscando.
En las frías mañanas sureňas tu ausencia cala mi cuerpo
En las insondables profundidades de mi soledad, solo está el olvido
Observo el crepitar del fuego de madrugada en el silencio de los árboles
La lejanía es la distancia mortuoria más trágica de la vida
Amé un instante la pasión de tu carne y deseé ser tuyo una eternidad
Mas nuestras amantes caricias se diluyen en los cobardes brazos que contuvieron mi silueta
Amar, olvidar, enajenar como si las prófugas letanías fuesen un suspiro
Quise una vida junto a tu pecho, el noble arte de amar a través de un beso
Mas mis ojos se posaron en el río de lágrimas etéreas que te vieron partir
Hoy no lloro tu ausencia, solo expreso mi sentir; dolor y sufrimiento
¿Cuánto duele el frío de madrugada en el sentír de tu ausencia?
Me cobijo en el regazo de armiño de los sueños más profanos
Al contemplar el crepitar del fuego de madrugada, en ésta nuestra última mañana.
Autor: José Patricio Chamorro Jara
Chillán 22 abril 2017.
jueves, 20 de abril de 2017
Junto a Mara Rita, mis más sentidas condolencias a su familia por su reciente fallecimiento. Con quién compartí mi paso por las Letras en la U de Chile.
Foto en la celebración de su cumpleaños hace 4 años exactamente.
Nadie se cruza en nuestros caminos por azar en la vida. Es tan extraña la vida misma con sus reveses, que por alguna razón que aún desconozco hizo que él compartiera momentos de su vida. Aprendí mucho de él en sus conversaciones, también de su proceso de aceptación como mujer, pero ante todo me quedo con sus alegrías y más de algún llamado de atención que hacía hacia mis escritos, que ahora entiendo con sentido y razón de ser, de alguna manera quiso transmitirme una lección de vida y expandir a nuevos horizontes.
Gracias por los aprendizajes vividos junto a las letras. Espero estés en un mundo mejor, un lugar donde los sueños se realicen y concreten, donde nunca nadie más deba ocultar su condición sexual, social o de cualquier otra índole ante prejuicios sociales, porque ante todo somos seres humanos.
Aquí uno de sus últimos escritos que dan cuenta de su ardua lucha del día a día que pocos podrán experimentar:"Hace tres años viví el día de la mujer con un secreto tremendo, sentía muchos temores y no tenía nada de información. Hace dos años, dos días después del día de la mujer salí a la calle por primera vez como Mara. Hace un año viví por primera vez el día de la mujer como Mara, sin participar en nada especial. Mañana será el segundo día de la mujer que viviré como Mara y estoy invitada a dos charlas en distintas facultades. Realmente, al mirar atrás puedo notar que han cambiado muchas cosas. Espero que sigan cambiando."
Del nacer a la vida, el ser individual y otras verdades existenciales. (14/4/2014)
Nacemos a la vida y venimos sin nada a este mundo, sin embargo, poseemos lo más valioso que podemos tener, nuestro cuerpo, mente, ideas, pensamientos, sentimientos, estos últimos inmateriales, pero que, no obstante, poseen un valor absoluto que nada de lo que encontramos en este mundo donde prima lo material, puede reemplazarlo, ni el valor relativo del dinero, que compra nuestras vidas, que al fin y al cabo conllevan un desgaste innecesario, que a lo largo de nuestra existencia, conlleva más bien un proceso de desgaste que culmina con la muerte.
Ser conscientes de ello, de nuestro potencial como seres humanos, que nuestras vidas no pueden ser compradas, es lo que nos hace valiosos, únicos e irrepetibles, con consciencia propia, con recuerdos, experiencias vividas, ya que los años no pasan en vano, con lo que hemos dejado a nuestro paso: creaciones artísticas, talentos, conocimiento, amor, vivencias junto a otros y el cultivo de nuestro espíritu, alma, que sólo pueden apreciar quiénes valoran al ser humano por lo que es, su esencia; no el determinismo de lo que es su propia vida, ni por lo que logra en ella, los artículos materiales, propiedades, autos, dinero, posición social, títulos, que todo aquello se puede adquirir, pero la vida humana, una vez desaparece, nunca más puede volver a ser sustituida.
El camino de
la literatura nos ha abierto las puertas al conocimiento de realidades otras,
de compartir con personas que al igual que nosotros iniciaron su búsqueda
personal, a quién no le ha marcado alguna vez en su vida un libro al cual
vuelve una y otra vez. Pues precisamente la poesía para mí ha adquirido el
mismo valor. Libros de cabecera y autores podría nombrar varios, Tellier, Mistral, Huidobro y
De Rokha en la poesía chilena; Rimbaud, Mallarmé, André Bretón, Tristán Tzará y
las vanguardias artístico literarias como el Surrealismo, Dadaísmo, Ultraísmo y
Creacionismo, abrieron mi senda en las letras europeas.
En Hispanoamérica Rubén
Darío, Oliverio Girondo y César Vallejos, así como los inigualables Federico
García Lorca, Miguel Hernández y la inigualable pluma de Miguel de Cervantes en
las letras españolas o del prodigio que significó Shakespeare para las letras
del mundo en el Renacimiento. Sin duda a todos ellos, maestros de la lengua
universal, les debo una huella indeleble que ha marcado mi recorrido por las
letras. Sin embargo, fue a través de la carrera de literatura en la Universidad
de Chile donde redescubrí mundos nuevos, mi pasión por la narrativa chilena e
hispanoamericana se acrecentó a través de la obra de grandes maestros como Miguel de Unamuno, Juan
Carlos Onetti, Jorge Luis Borges, José Donoso, Juan Empresas, Vargas Llosa, Julio Cortázar y
Gabriel García Márquez.
Imbuirme de
este panorama cultural y literario, hizo que por mis venas circulara poesía y
narrativa a caudales, lo que me permitió desarrollar este arte desde los 17
años y que aun hoy a mis 25 años continúo incansable en esta labor titánica y a
ratos tormentosa de escribir poesía. No obstante, los caminos se cruzan en la narrativa a través
de la prosa poética y los géneros en apariencia cerrados, obtusos y categóricos
en sí mismos ya no fueron tales, se abrieron de par en par deslindando límites,
creando puentes literarios donde la imaginación es el único punto que se
contempla en el horizonte. Así nace en el año 2008, “Flor de otoño”, que aún no
ve la luz pública. En esta incipiente novela de juventud inicio mi camino de
prosar poéticamente, pues jamás he estado a favor de los géneros puros y ello
me ha llevado a buscar nuevos rumbos.
No obstante,
no fue hasta este año que di a luz mi primer libro, que recopila una selección
de 20 poemas entre los años 2014 y 2016, que lleva por título, “Arte poética:
Los Tormentos del escritor”, escritura arrebatadora, intensa, en constantes
ires y venires, donde los sentimientos destellan a instantes y se apagan en la
oscuridad noctámbula de los ocasos cotidianos. Escribir, crear arte, es un
soplo vital en agonía, son remansos de vida que depositamos en papeles
atiborrados de escritura. La poesía es eso y mucho más, es fuente inagotable de
creación y en ella nos sumergimos cada vez que nuestra voz se pierde entre el
desconcierto del mundo.
Finalmente,
agradezco al Grupo Literario Ñuble por abrirme sus puertas, en especial a Don
Fernando May, quién lo preside. A las/los estimadas/os escritores Laura Daza, Don
Fernando, Catalina Becerra, Pilar Guzmán, Ingrid Álvarez y Juan Carlos Olmedo,
quiénes han creído en mí y me han acompañado en esta incipiente travesía por
este mar de letras donde los náufragos quedan a la deriva en un mar
embravecido.
Carta al Grupo Literario Ñuble; Chillán 5
abril 2017.
Escuchar tu voz es un susurro en mi oído, una música palpable, que me enajena hasta el éxtasis más profundo, tu voz traspasa mis poros y experiencias corporales, espero tu llegada en el silencio de mi habitación, tus pasos sigilosos, tus brazos, esas conversaciones que fluyen lentamente en la parsimonia de tu mirada, sostiene tu mirada en mis ojos unos instantes, luego la vuelves, el nerviosismo se apodera de ambos, es indescriptible, tu garganta produce un sonido titubeante, pronuncias tus ideas, tus visiones, mientras te escucho atentamente, pero mi presencia te inquieta, mi voz cubre los espacios en que nos situamos, en que nos conocimos, pero la atracción es más fuerte que nuestra racionalidad, estamos en un toma y daca constante, mis palabras te las doy como mi mayor tesoro, tú las atesoras en la fragilidad de tu memoria.
Cuando pronuncias mi nombre y te acuerdas de mi existencia, en el saludo cotidiano hay más que la sutil preocupación, es una dialéctica de nuestras presencias, de ese sentir inexpresable en palabras, de una correspondencia incumplida, de una caricia deseante, del sueño de una noche de verano, de la presencia sensual de nuestros sentidos, en la sublimante experiencia de estar juntos, nuestros cuerpos crean una atmósfera única, un instante de promesas, de avatares cotidianos, de siluetas y reflejos, de compartir corazonadas, la consciencia del otro, de la habitación contigua, de alguien que tiene sus propios sueños ideales, que vive, piensa y siente igual que uno, que cada respiro es un canto a la vida, la perfección de los sentidos, el deseo bullente, silente, traspasar las frías paredes con la calidez de nuestras miradas, agazapadas por sobre nuestra humanidad, el sentimiento indecoroso de un amor que no pude ser, la frustración de saberte tan cerca y a la vez tan lejos, leer la poesía de tus labios en tus historias, que recitas de memoria, en la semblanza que hago del deseo que me despiertas, en la letanía de mi escritura hipergráfica e hiperléxica como un espasmo cataléctico de mis venas abiertas que a borbotones fluye en tu regazo, en el compartir una única experiencia, la de estar a tu lado.
Sobre el acto de pensar y otras cuestiones: Pensar es un acto complejo, es un proceso total, absoluto y relativo, a veces es la inmanencia, otras la excrecencia de un razonamiento humano, el subproduto de un acto llevado a cabo, la consciena o inconsciencia de quién se hace acreedor de él.
En resumidas cuentas podrías definir a un pensamiento, como una psinergia bioquímica, que se traduce en actos materiales, tangibles, pero en la mayoría de los casos no lo podemos percibir, salvo quizás cuando alguien, ya sea nosotros mismos o otro,piensa en “voz alta”, es decir, pone en palabras explícitas aquello que ronda su mente, para quiénes tenemos esa bullente energía escritura, epiléctica de no frenar nuestras ideas, sino hasta que la llevamos al papel, se nos vuelve un caos, más o menos coherente, sobretodo cuando nos desenvolvemos con las palabras, que más que mal, en palabras y paráfrasis del propio Witgenstein amplían nuestros mundo, si es que no lo limitan.
En más de alguna oportunidad nos tuvo que haber asaltado una idea, caminando por la calle y el otro al percibirnos, quizás no comprenda nuestro estado en ese momento. La escritura es un acto de pensar, sentir, propio de la naturaleza humana y su apuesta racionalista que las más de las veces adquiere un tono de clarividencia, el pensar reflexivo, es el consciente de un sí y para sí, por un nosotros, de una existencia vital, que posee una razón de ser, que es más que mero vivir, es un trascender, ésa es la verdadera naturaleza ideal del pensamiento, trascender en el tiempo, pues pensamos en un aquí y en un ahora, que ya es pasado, pero que sin duda alguna, nos sitúo en un futuro y éste último, para la humanidad mortal, aunque logremos ser felices en esta vida, no podemos evadirnos de nuestra propia muerte, donde nos depara quizás el dejar de pensar, tanto como individualidad como ser que vivimos en sociedad, pues el propio encauce que le demos a nuestro devenir, dependerá de qué hayamos pensado para con nosotros mismos, el deseo de cambio, transformación, buen augurio o funesta culminación de este siglo.
Polvo de estrellas es la magia que recrea un poeta
Abrir caminos entre las pedregosas sendas que cruzan este andar infinito
El artista descalzo de pies cansados y fugitivos
No desfallece hasta hallar el oasis de sus sueños
Aquél por el que cruza cielo, mar y tierra
Para abrazar las promesas y sonrisas del paraíso
Solo tal vez al final de cuentas, en ese instante de claridad meridiana
Comprendamos que el escritor es solo un niño que ha sobrevivido
Alma que vive y en sus manos arden mundos con palabras y artificios
Que en el último rincón del mundo
En fértil tierra, sin confines ni mitos
Tu sombra se refleje en horizontes perdidos.
José Patricio Chamorro Jara, 15 marzo 2017.
PD: Cuando la inspiración se descubre en los recónditos espacios del mundo que nos habita y cada circunstancia es un momento para sentir y redescubrir nuevos horizontes y caminos.
¿Por qué
escribir poesía en el siglo XXI? Esta pregunta me nace después de haber escrito
desde los 17 años intermitentemente a través de este género literario.
Primeramente incursioné en la narrativa a través de cuentos breves, historias y
relatos, así como una incipiente novela. No obstante, fue en la poesía donde me
liberé de los prejuicios de escribir sin mediar la razón, sino que anteponer
los sentimientos y pensamientos por sobre el cedazo que a veces da la sociedad
a la libre expresión. Si bien al principio y es ineludible hacerlo, fui
escribiendo sobre lo que observaba, veía, sentía y pensaba, con el tiempo se
fueron delineando temáticas más íntimas y a la vez, universales como el amor, la
amistad, el sentir. Pero descubrí que la poesía no era solo dar a conocer
nuestra interioridad, sino una forma diferente de ver la vida. De este modo me
fui imbuyendo del acontecer social, informando e intentando comprender mi
realidad, pero que no solo me pertenece, sino aquella que uno comparte en
sociedad. Las injusticias sociales, las discriminaciones de género, étnicas o
de cualquier índole y que aún hoy, existen muchos que no han logrado su propia
voz. Veo en este género un espacio en el que el sentir de otros se conjuga con
nuestra propia sensibilidad para que en esta parcela del mundo donde nos toca
vivir, en este tiempo ingrato a veces y en el que hay mucho por hacer y
construir, se puedan hacer verdaderos cambios, donde nunca más nuestro país
vuelva a ser acallado y donde los artistas recuperen los espacios y que la
cultura se tome la palestra.
Por ello vi en
la poesía no solo mi propio canto a la vida como diría nuestra querida Violeta
Parra con la que fuimos tan ingratos y este año se conmemora un siglo desde su
natalicio, “volver a los 17, después de vivir un siglo”, ¡qué sentido me hace
ahora más que nunca!, en esta habla que nos caracteriza, una lengua que es
verbigracia de ruiseñores y que la maestra expresa con una elocuencia propia de
aquellos que han comprendido el sentido de la vida, “el canto de todos es mi
propio canto”.
“Salimos
perdiendo… salimos ganando… Se llevaron el oro y nos dejaron el oro… Se lo
llevaron todo y nos dejaron todo… Nos dejaron las palabras”. Pablo Neruda,
Confieso que he vivido. El idioma, nuestras lenguas madres son los mayores
legados que nos deja la humanidad con sus historias, etimologías, orígenes
remotos que nos permiten aproximarnos poéticamente a través de viajes que nos
conectan con nuestras raíces y ancestros. La poesía es aquello y mucho más, nos
permite viajar sin movernos de nuestro lugar, devenir en otras épocas, conocer
otras verdades, verdades a medias y falsas verdades. Es uno de los inventos
humanos del cual debiésemos estar más agradecidos, ya que sus posibilidades
creativas e imaginativas son infinitas, pues cada experiencia de escritura es
única, en un lugar y tiempo determinado, incluso nosotros ya no somos los
mismos. Nadie cruza el mismo río dos veces como diría Heráclito. Pues así nos
pasa con los libros, aunque los leamos una y mil veces, por enésima vez aun.
Jamás serán las mismas experiencias y ello enriquece nuestras lecturas o sino
¿Por qué releemos los libros y aun siglos después generaciones vuelven su
mirada sobre ellos?
En la película, los chicos del
coro, vemos una realidad de un internado ambientado en la Francia de 1949, bajo
el contexto de la posguerra. Esta institución se caracteriza por recibir a estudiantes
huérfanos y con mala conducta, que han vivido situaciones complejas en términos
de relaciones interpersonales, pues muchos de ellos han sido abandonados o
expulsados de otras instituciones. Con el fin de reformarlos el director del
internado Fond de I’ Etang (Fondo del estanque), aplica sistemas conductistas
de educación, sancionadores y represores como encerrarlos en el “calabozo”, una
especie de celda aislada cuando se exceden en su comportamiento. Sin embargo,
la historia toma un vuelco con la llegada de Clément Mathieu, músico que se desempeña
como docente y quién aplicará métodos no ortodoxos en su enseñanza los que
progresivamente irán dando resultados positivos en los chicos.
Respecto
a las temáticas que se abordan en la película, por un lado resaltan los
aspectos valóricos como la caridad, la compasión y la disciplina frente a las
injusticias sociales y en cómo la educación con vocación de servicio e
innovadora, puede provocar cambios significativos en niños que provenían de
contextos socioculturales extremos, en muchos casos tachados de delincuentes.
El
hilo conductor de la historia es la música y cómo ésta puede cambiar a las
personas (la musique peut changer les gens). De esta manera el coro que
formarán los estudiantes fortalecerá sus lazos, generará vínculos y fortalecerá
sus relaciones y la confianza en ellos mismos, desarrollando y potenciando sus
habilidades e interés por participar en las actividades con agrado y ya no con
desidia, a través de esta herramienta pedagógica, se logrará cambiar sus vidas.
Pero no todo en esta obra maestra del séptimo arte es color de rosas, pues el
director del establecimiento catalogará al profesor Mathieu de músico fracasado,
no obstante, logra sobreponerse y motivar a estas nuevas generaciones a amar y
disfrutar de la música.
A continuación
procederé a un análisis a través de las variables personales, es decir,
aquellas que caracterizan al alumno como aprendiz, en un primer momento me
referiré a las cognitivas, tales como: inteligencia, aptitud, estilos de
aprendizaje y conocimientos previos. Y, posteriormente a las variables
motivacionales: Autoconcepto, metas de aprendizaje, atribuciones causales. Bajo
estas dimensiones cognitivas es que debido al contexto de la época estamos
frente a un sistema de educación que da poco espacio al desarrollo productivo
de las habilidades y más bien exige un desarrollo reproductivo, por tanto, se
privilegia la estandarización y repetición de contenidos sin mayor relevancia
para la vida de los estudiantes, los que claramente generan una desmotivación
en ellos y un bajo rendimiento respecto a estas condicionantes impuestas. Pese
a ello, con la llegada del nuevo profesor, la realidad cambiará, pues él al ver
debilitada las habilidades blandas de los alumnos (relaciones personales), es
que buscará estrategias distintas para sus aprendizajes y desde lo que él mismo
conoce, la música. Las que están en directa proporción y nos permite aproximarnos
a las variables del ámbito motivacional-afectivo.
En la línea
anterior, se promoverá la inteligencia artístico-musical, paradigmas que como
se conoce en la actualidad corresponde al de las inteligencias múltiples, desde
este punto de vista, el film se adelantaría a su tiempo. De esta manera al desarrollar una
inteligencia distinta a la académica, puesto que los aprendizajes deben ser
situados y no idealizados, los chicos del coro, adoptarán una actitud más
receptiva hacia sus aprendizajes, automotivándose y desarrollándose en algo que
disfrutan hacer, mejorando su propia percepción acerca de sus capacidades, vale
decir, su autoconcepto atribuido a las variables emocionales que contribuirá a
descubrir e interiorizar sus propias aptitudes y talentos.
El enfoque que
da Mathieus a la música como método de enseñanza se corresponde a un estilo de
aprendizaje no tradicional, pero que sin lugar a dudas rinde mucho más frutos
en la realidad escolar del internado francés, convirtiéndose en una clara
crítica al sistema imperante de la época, que daba nulo espacio a la
creatividad. Los conocimientos previos serán una herramienta para desarrollar
los aprendizajes que se pretende transmitir a
los chicos, dado que el docente se interesó por conocer más en
profundidad a sus estudiantes y motivarlos a través de aquello que ellos
disfrutaban más, lo que no solo potenció la disciplina, sino que su práctica aportó
también en los objetivos transversales de la enseñanza y propugnó el sentido de
metas claras, así como el trabajo colaborativo por un mismo fin, los que muchas
veces se consideran en un segundo lugar en los curriculum centrados en
resultados y no procesos formativos. Respecto a las atribuciones causales de
los cambios de conducta, tras ver y analizar el comportamiento de los estudiantes
en la película, se da tanto intrínseca como extrínseca, pues la confianza en
ellos mismos, en saber qué pueden desempeñarse satisfactoriamente en un ámbito
o disciplina como la música, que se ve reafirmada por la retribución extrínseca
cuando muestran sus resultados ante el internado y que es bien recibido, se
vuelve otro incentivo a seguir adelante para estos chicos que habían sido
menoscabados y despreciados por el sistema social y educativo.
Finalmente
haré hincapié en las variables contextuales. Las que se refieren al estatus
social, familiar y económico que se dan en un medio lingüístico y cultural
específico en el que se desarrolla el individuo. Respecto a las variables
socioambientales, centradas en la familia y el grupo de iguales, resaltan en
estas dos variables la importancia de un núcleo familiar bien constituido, del
cual carecen particularmente la gran mayoría, si es que no todos los
estudiantes que se encuentran en el internado, lo que sin duda alguna trajo
consigo grandes consecuencias en su primera formación de base y en cómo
enfrentar la vida, es por ello que apreciamos principalmente problemas
conductuales en ellos, desapego, carencias afectivo-emocionales, disrupción de
las normas establecidas, el respeto de los roles y la autopercepción. No
obstante, si bien al principio parecía reinar el caos, con las estrategias
implementada por el docente y músico francés, se dará un vuelco a tener chicos
más afianzados entre ellos, que trabajan colaborativamente hacia un mismo fin.
Variables institucionales
(Centro escolar, organización escolar, formación de profesores). En cuanto al
establecimiento educativo al ser éste un internado donde se reciben estudiantes
con problemas conductuales complejos, muchas veces excluidos del sistema. Esta
institución funcionará prácticamente como un reformatorio donde se mantienen
las jerarquías, la rigidez por sobre la flexibilidad, la enseñanza centrada en
contenidos, aprendidos bajo métodos reglamentarios e impositivos. La formación
docente es también un pilar fundamental dentro de la institución educativa, que
particularmente cómo se nos muestra esta dimensión en la película, veremos aun
profesor creativo, que ama lo que hace y que logra motivar a sus estudiantes a
través de la música. En el ámbito de la convivencia y clima escolar, al
principio se aprecia una clara ruptura de ésta, desarmonía, caos, donde no
había respeto por las reglas ni normas, volviéndose aún más rígida en sus
procedimientos, causando un efecto contrario
a su formación en sus chicos, sintiéndose éstos amenazados, oprimidos,
necesitando de la libertad que les permitió formar el coro, convirtiéndose en
un factor protector ante las situaciones y conductas de riesgo externas.
Este cambio en
el clima escolar se evidencia efectivamente en cómo los chicos una vez
reconocida su participación de saberse integrantes del coro del internado,
comienzan a respetar más las normas, a cambiar sus hábitos y adquirir una
disciplina, ya sea de manera consciente o inconsciente, además de ahora dar a
conocer sus logros y resultados donde la percepción de directivos también
cambiará hacia ellos positivamente, apoyándolos.
Concluyentemente,
es clave basándose en la película que
motivó la escritura del presente ensayo, que para lograr aprendizajes
significativos que se traduzcan en logros y aprendizajes para los estudiantes,
es necesaria la participación activa de toda la comunidad educativa, el apoyo
de los padres, aun y con mayor razón en contextos vulnerables. El tener
profesores capacitados que conozcan herramientas innovadoras y que propicien el
interés de sus estudiantes a aprender, cambiando sus estrategias y adaptándolas
si es menester, para generar los cambios que exige la educación para la
sociedad en nuestros tiempos y no seguir reproduciendo lo que se ha venido
haciendo generación tras generación tradicionalmente, sin mediar reflexiones y
cambios al respecto.