viernes, 11 de enero de 2013

Discusión sobre poesía chilena, Chillán, enero 2013.


*La poesía debe leerse o crearse. En relación a este punto, ésta se puede ver como un punto común, pues al recurrir al horizonte de expectativas o la teoría de la recepción, nosotros en tanto lectores somos partícipes de un proceso creativo. Por otro lado, al hablar de crear, la etimología griega de poesía, vale decir, poiesis, nos remite a sí misma, por ello todo acto poético es creación. Piénsese de igual modo en el creacionismo huidobriano.

*Tres escenificaciones: Poetas, academia y crítica.

*En relación a este punto, podemos señalar que pese a que se los cataloga como una tripartición de escenarios, en definitivas cuentas no es tan así, pues los poetas pertenecen al ámbito de la creación y la imaginación y, pese a que la academia tiende a prescribir esta última, resulta útil en tanto retroalimentación entre ambas, ya que la academia será el espacio crítico, el de los estudios literarios propiamente tales.

  • Gabriela Mistral; angostamente regional y nacional. Actualmente hace referencia al centralismo, en sí Santiago no es Chile, la cultura debe situarse en un ámbito más transversal y universal.

*¿Qué ocurre con nuestro país hoy?

Podemos encontrar poetas experimentales, cronistas, intimistas, vanguardistas, orales y escriturales. Existen igualmente diferencias etarias y socioculturales.

*Poesía del 2000 (Violencia, abandono de la imagen metafórica). Es una generación de jóvenes hedonistas, hay una suerte de infantilización. Se habla de una poesía objetivista, erótica y descarnada.

*La poesía en Chile posee un valor en sí misma, es decir, sí sirve para algo, encontramos eminentemente canto a lo poeta, humano y divino, poesía mística.

*Hay una falta de redes y de tejido social, además persiste un sentido de competencia, por sobre el de la comunidad.

*La buena poesía debe ser verdad y simulacro a la vez.

*¿Por qué los abogados, médicos, ingenieros, no se aproximan a la poesía? Se llega a la conclusión que es debido a su rentabilidad y pragmatismo.

*Los blogs han tomado gran fuerza en el último tiempo, se han posicionado ampliamente a nivel de la comunidad virtual y al servicio de la literaria. Tecnología en servicio.

*Se carece de una mirada de conjunto y panorámica.

*¿Le sirven la crítica y los estudios a los poetas? Efectivamente pienso que sí les sirven, pues se da una reciprocidad en tanto los estudios les permiten mejorar determinados detalles de su propia escritura, ya que poseen más herramientas.

*Hay que pensar la poesía más allá de la universidad y la academia, hay que ampliar los espacios hacia la comunidad.

*La oralidad en la poesía le da y otorga matices específicos, ya sea en el tono y registro particular.

martes, 8 de enero de 2013

De desilusiones y sueños rotos.




Lágrimas que se desbordan en mi interior
Distancias que matan y aniquilan los sentimientos
Dicen que en amar no hay engaños, pero sí desilusiones
Frustraciones y sueños rotos tras amar intensamente
Para entregarse, amarse, sentirse y acariciarse
Se necesita tiempo y espacio
¿Qué se ama en la distancia?
Ilusiones, versos y palabras eclipsadas
El arte de amar es entrega absoluta, es vivencia universal
A veces silencios prófugos, a veces gritos estertores
No hay que arrepentirse, el pasado es experiencia vivida
El presente es un nuevo mañana para reinventarse, reencantarse
Atrás quedó el romance, las palabras azuladas y escarlatas
Hoy está de moda el sexo expreso y la satisfacción inmediata
El amor y los amantes así como llegan, se van
El viento, las palabras y los sentimientos, los atraen
Basta un respiro, un suspiro y ya se habrán ido.

Tiempo y amor, sentimientos refractarios.





El tiempo se detiene ante mis pensamientos, late en mi pecho
Mi corazón palpita incontrolable, bombea a cada instante
Los segundos se vuelven horas que refractan incesantes
El amor se vuelve un sentimiento refractario, acrisolado
El tiempo y el amor fluyen como el agua en el río de la vida
La vida es un devenir de momentos y sensaciones
Vivencias, sentires, enamoramientos y otras sin razones
Cada suspiro, un beso, cada beso, un adiós
Hoy y siempre, estarás en mi corazón.

El barco nocturno.




La noche se desvela lumínica, estática e infinita
Dos astros atraviesan las nubes del mañana
El frío acecha cada parte de mi ser, lo sustrae para sí
Me embargan sentimientos profundos, un fuego estatuario
Arden intensas llamas en mi pecho, fulgurecen
Me enamoro en el ocaso del atardecer, poetizo los espacios
Le canto a la vida y a la muerte, también a la soledad
Las palabras reverberan en mi mente, me cautivan, te cautivan
El barco de los recuerdos permanece frente a mis ojos
Me recuerdan tu presencia, hoy siento tu ausencia
Pudimos haber vivido juntos una eternidad
Hoy sólo son palabras que lanzamos al viento y besos perdidos
Me cautivaban tus silencios, tus quiero y tus no quiero
Hoy me sumerjo en el recuerdo de tus sueños
Consumo páginas de libros en mi memoria
Las hago mías, las deshojo como pétalos de rosas
Siento cada pensamiento como si fuera mío
Lleno mi pecho con lirios y recuerdos del ayer
Mañana no habrá rosas, sino violetas
Tu cuerpo es como una magnolia, tus pechos son dos cerezas.

viernes, 4 de enero de 2013

Navidad y nuevo año al estilo siglo XXI.


       

     La navidad es y será siempre una festividad social ideal para quienes nos gusta escribir, dar rienda suelta a nuestra pluma y pensamientos, por ello este 2012 no será la excepción. Muchos creyeron que este año llegaría el fin del mundo, un fin de un ciclo, qué el calendario maya, qué los reptilianos, qué el Apocalipsis, en fin, un centenar de etcéteras más, pero nada de eso ocurrió, al contrario, seguimos más vivos que nunca. Por otro lado, diciembre se vuelve un mes para recargar las energías empleadas durante el año, para proyectarse nuevamente para el año que viene, para celebrar en familia, para viajar y para seguir disfrutando de la vida, así funcionamos todos, así es el devenir en sociedad. En la vida vamos pasando por diversas etapas, por procesos, ésta es un continúo ciclo, de ires y venires, de replanteamientos, altos y bajos, podría escribir y re-escribir páginas y páginas sobre esta fiesta, hablar de sus orígenes, de las diversas variantes que existen, de cómo se celebra en cada lugar del mundo, cómo ha cambiado y evolucionado a lo largo del tiempo, cómo la vive la sociedad capitalista del siglo XXI, sobre su sentido ético, moral y así ad infinitum, no obstante, prefiero escribir una visión personal, un sello distintivo, una opinión, al estilo de una doxa griega.

 Así es, al hacerme la pregunta de cómo vivo esta festividad o cómo me gustaría vivirla, escogí ante aquella disyuntiva, un estilo más personal, quizás hasta hogareño, creo que pese a las dificultades que uno pueda vivir en la vida, los obstáculos que se nos presentan, entre muchas otras diversas situaciones, siempre nos permiten crecer en todo ámbito, por ello considero troncal a la familia, al núcleo de ésta, que en mi caso a lo largo de mis 21 años de existencia, siempre han sido mi apoyo y valuarte, al igual que mis amigos, con quienes he contado en mis altos y bajos, claro que no con todos, pues los verdaderos amigos y esto es verdad universal, siempre son escasos y como suelen decir, contados con los dedos de las manos. Es así que prefiero evitar las grandes multitudes y celebraciones de esta índole y quedarme con mis padres, disfrutar los momentos con ellos, pues no se volverán a repetir, ya que cada segundo, instante, minutos y horas en la vida, son únicos y hay que potenciarlos y vivenciarlos al máximo y ése es y ha sido mi plan de vida en el último tiempo.

Por otra parte, tanto la navidad como el nuevo año en pleno siglo XXI poseen sus particularidades, persiste en ellos la híper conexión, las tecnologías de vanguardia, qué los LCD, qué los plasmas, Iphone, smartphone y así una amplia gama de éstas, sin embargo, no debemos dejar que éstas opaquen nuestra calidad humana, no debemos olvidar que ante todo somos seres humanos, personas, con sentimientos y éstos son los que deben predominar en estas fiestas, vale decir, las buenas intenciones y pensamientos, el pensar positivo, los parabienes y ante todo, disfrutar junto a aquellos que más queremos. Del mismo modo, no debemos olvidar los proyectos en familia, los cambios en nuestros estilos de vida, dejar el individualismo de lado y no sólo preocuparnos por nuestros intereses, sino que también aportar a visiones mancomunadas, a lo que esperamos como sociedad y si es posible, replantearnos y reformularnos para dar cada nuevo día lo mejor de nosotros y así con el pasar de los años mirar hacia atrás y poder decir con tranquilidad que lo hemos dejado todo en la cancha, que es nada más y nada menos que la proeza de vivir.


Mis mejores deseos a todos quienes han compartido alguna experiencia de vida conmigo y espero que hagan de sus vidas lo que han deseado intensamente, que cumplan todas sus expectativas y metas, qué logren sus proyectos personales y que principalmente sean felices, les saluda José Patricio Chamorro.

sábado, 29 de diciembre de 2012

De desilusiones, silencios y verdades.




Así como dos enamorados el amor fluye y va
Se siente como una jaula de mentiras que atraviesan tus venas
Clavos sangrantes de pasión, consumen tu fuego interior
El fuego de una pasión que se consumió
Abismos oscuros de un intenso desamor
Como aquella tarde que nos unió                            
Así como nos conocimos, el tiempo nos separó
Del amor al odio atravesamos en un segundo
De desilusiones, silencios y verdades
De rupturas, lágrimas y amores reales
Se vive, se canta y se llora la vida
Se olvida, se desilusiona, así se enamora
Un segundo es suficiente, una hora es eternidad
Lo que ayer amábamos, hoy ya es el frío crepúsculo del mañana
Apasionamientos, acaloramientos, arden en mi pecho
La dulzura de tus labios me sabe a fría hiel
Tu piel ayer me supo a gloria,
Hoy es la superficialidad que arropa tu ser.

viernes, 28 de diciembre de 2012

A mis 21 años de vida, puedo decir que…




A mis 21 años de vida, puedo decir que soy una persona muy llevada a mis ideas, que me encuentro absolutamente en desacuerdo con las convenciones sociales, que mantengo mi postura de los 20 años de ser agnóstico en relación a las religiones y Dios, que detesto y aborrezco el cinismo en las personas, pues yo en todos lados y con todos soy de igual forma, sin importar el contexto, desde mis padres con los cuales atestiguo que he tenido más de un encuentro en el último tiempo, amigos y conocidos. Por lo demás mis conocimientos en psicología no me permitirían aceptar en ninguna circunstancia que me impongan patrones del tipo conductista; hasta en la locomoción colectiva me comporto de igual manera, se me conozca o no se me conozca, ya que soy la misma persona. Tampoco creo en los azares y casualidades en la vida, de hecho hoy mismo me encontré frente a frente con un joven adventista, con el cual discutimos a lo largo de mi recorrido por Santiago, abundantemente el tema de las religiones, ante lo que le planteaba fundamentalmente si es que él creía en “Dios”, si era así, en qué Dios creía, si acaso lo hacía con las instituciones o si creía acaso en las personas que la conformaban. Ante todo cabe resaltar que toda mi vida he sido así; desde los 17 años que he asistido a diversos credos, cuestionando sus principios de base, entre ellos, mormones, evangélicos, etc., ante los cuales asistí a unas cuantas charlas. Por otro lado, los cristianos, los cuales formaron parte de mi vida por un largo lapsus, pues estudié prácticamente desde los 6 años en colegios católicos, en los cuales se puede confiar, pero hasta cierto punto nada más, aunque cabe señalar que ante ellos también establecí diversas críticas, las que me llevan hasta hoy mismo 28/12/2012.

 Por otra parte, si bien fui acólito cuando pequeño hasta los 12 años, si bien cumplí con los requerimientos convencionales de la primera comunión, confirmación, esta última a mis 18 años; en sí ya no le creo a nadie, de hecho prefiero mis libros y conclusiones personales, que de hecho a veces creo que inclusive están mejor fundamentadas que la opinión de varios supuestos teólogos y charlatanes. Del mismo modo, camino a mi casa, en la locomoción colectiva, siempre me causan interés las personas que van leyendo o que poseen una apariencia interesante, de esta manera fue que entablé conversación con un joven Punk, que posteriormente me enteré que era anarquista, el cual al explicarme esta opción de vida, no me convenció del todo, pues me tendría que haber remitido a la etimología de este término para dejarla en claro, él poseía sus propias ideas al respecto, de hecho fue bastante interesante conocer sus opiniones frente al tema de las tribus urbanas, por ejemplo, pues estuvimos discutiendo eminentemente en relación a la proveniencia de éstas y con cuáles uno tiende a sentirse más identificado, además de por qué uno escoge pertenecer a éstas, por qué le resultan llamativas, hasta qué punto te puede satisfacer pertenecer, ya sea por afán de grupo u otro, a alguna en particular, cuáles son las expectativas que uno posee al ingresar a alguna de ellas, en fin, un centenar de etcéteras más.

domingo, 23 de diciembre de 2012

Sudor y lágrimas.




Pasiones y apasionamientos, momentos acalorados
Lágrimas de impotencia, frustraciones perdidas
Vidas llevadas al máximo, intensidad aparente
Historias escritas con sudor y lágrimas
Violentismo retórico, oralidad descarnada
Sensaciones encontradas, crisis de pánico
Sentimientos de un errante eclipsado
Soledad errabunda, desarraigada y desatada
Abismos de pasión, instantes de calma, silencio interior
Cinismo, vivencias, dobles verdades y verdades a medias
Desilusión, noches oscuras, palabras desgarradas.

viernes, 21 de diciembre de 2012

Automatismo social.




Se habla del fin del mundo, del inminente 21-12-2012
Que el mundo está en crisis, que está en caos
¿Pero acaso es de extrañar? Esto es verdad universal
Nuestra sociedad se auto-condena, es presa de sí misma
De los convencionalismos, del ir y venir, del mal del siglo
El siglo XX fue la crisis del capitalismo, del neoliberalismo
El siglo XXI es crítico en sí mismo, pa qué hablar de los políticos
Malversación de fondos, educación en crisis, histeria colectiva
Un pueblo que se educa se impone, el que pestañea pierde
Vivimos en la sociedad de los vivos, de los vivarachos
De los avispaos, de los lanzas internacionales, de los narcotraficantes
Asaltantes que andan a la orden del día, robos al por mayor
¡No meta la mano ahí! -dicen por allí- ¿a quién creerle?
¿A la política corrupta o a los infames que la manejan?
Ésta es una sociedad de autómatas, de roles sociales
El que sabe, sabe y el que no, es jefe
Desde los fiscalizadores de micro
Hasta los pacos buenos pa… dárselas de milicos.

jueves, 20 de diciembre de 2012

“Pude haber estudiado gratis cualquier carrera, pero decidí por mi pasión, las letras”


 Adjunto la entrevista que me realizò una estudiante de periodismo el dìa 13/11/2012:


Como alguien interesado en difundir sus ideas y aportar en lo más que pueda se auto-define José Chamorro,un estudiante de tercer año de Licenciatura en Lenguas Hispánicas de la Universidad de Chile que se dedica a escribir en el blog “Una mirada diferente”, el que ha sido criticado tanto positiva como negativamente.

A veces lo saludan desconocidos porque lo leen de su blog y sus pasatiempos son conocer algún museo, visitar bibliotecas, ver películas de cine arte, conocer gente artística, dar clases de lenguaje y asistir a diversas conferencias de literatura. Es José Chamorro que a sus 21 años ya ha escrito más de dos mil páginas y que pasa su mayor parte del tiempo en la universidad.

Atento escucha, asiente, con decenas de hojas toma apuntes y ríe de vez en cuando al escuchar a uno de los presentadores. Es su día libre, pero José Chamorro está en uno de los tantos congresos a los que acostumbra a asistir, esta vez, a la Conferencia  “Antigüedad Grecorromana y su recepción en la literatura moderna y contemporánea” en la Universidad de Chile. “Es una buena instancia para aprender cosas nuevas, conocer personas, probar mis capacidades y difundir mis ideas en los espacios de preguntas”.

Durante la jornada de vez en cuando toma un par fotos para luego difundirlas en su Facebook. A ratos deja sus apuntes de lado, pero no pasa ni un minuto y los vuelve a tomar, escribe con agilidad las palabras claves, tales como comentarios para después hacérselas a los expositores una vez que terminan su ch¬¬arla, ideas vinculadas con sus escritos, trabajos para la universidad o simplemente las preguntas.

Terminó la charla del tercer expositor. Golpea el lápiz contra su mano, antes un respiro y José es el primero en levantar la mano cuando abren el espacio de preguntas y comentarios, después de responder todas sus dudas se queda más tranquilo. Pero no fue así en la última ponencia, ya que después de la cuarta pregunta que hace José al presentador la organizadora lo interrumpe con una mirada y dice: “sí, es que hay más personas que quieren preguntar y Patricio (José), ha absorbido a todos los exponentes anteriores”. Se oyen risas en el salón y la charla termina con la última intervención.
 
“Soy muy apasionado por el tema, entonces a veces hablo mucho, la organizadora es profesora de mi carrera, así que ya me conoce, bueno… la mayoría de aquí ya  conocen cómo soy”.

Aún entusiasmado y después de las cinco horas y media de charlas sobre literatura grecorromana, José comenta: “Este viernes 16 daré una cátedra libre en la católica sobre Modernismo Literario”. Asegura que no lo pone ni nervioso ni emocionado, ya que haexpuesto varias veces y de distintos temas literarios, además de las clases que hace, en ese sentido, se le hace fácil porque dice que tiene elocuencia.

Después de unas horas, preocupado abre su netbook en el Portal Ñuñoa para ver si le pagaron de las clases de lenguaje que hace en el Preuniversitario Sácateun7. “No me pagan hace tres meses y quiero comprarme ropa”. No le pagaron, “tendré que esperar no más”.

José Chamorro suele andar con su cuaderno de apuntes, un lápiz y su netbook para escribir apenas pueda, ya sea en la universidad, en una micro o en el Portal Ñuñoa (donde acostumbra a matar el tiempo), pero de preferencia lo hace durante las noches en su casa, cuando su nivel de productividad es alto y con un par de tazas de café o té que lo estimulanno se detiene hasta mínimo las 2 de la mañana para tratar sobre la crítica social y política, la literatura antigua, la vida cotidiana, la imaginación, el erotismo y los sueños, los que acostumbra a escribir en versión de poemas y subirlos después a su blog Una mirada diferente, en el que publica hace más de cuatro años yque hasta lo que va del año ha contado con más de treinta mil visitas.

Mientras ahora revisa unos correos dice: “A veces ni yo me entiendo, mi mente es muy activa, soy muy disperso con las ideas. Creo que por eso no soy una persona que deba estar en la casa, porque hablo todo el día y no creo que alguien logre aguantarmejajaja! Siempre necesito estar haciendo algo, como esto mismo (la conferencia)”.

    Desde pequeño se destacó por su gusto de estudiar, herencia de su madre Sandra Jara que siempre le gustó leer y estimulaba a su hijo desde los 4 años y que lo llevó a pre-kínder a los 3. Así se fue desenvolviendo en lenguaje, área por el que comenzó a escribir entre los 5 y 6 años de todo lo que le pasaba en su día, una especie de diario de vida. Desde qué niña le gustaba hasta lo que se encontró en la calle documentaba José en su cuaderno, ese que ni siquiera se los mostró a sus papás hasta los 10 años, “fue algo muy secreto”. Su padre, Patricio Chamorroasegura que todas las noches escribía y que no supo del diario por su falta de tiempo en la casa a causa del trabajo, por lo que compartía más con su abuelita.“Eran simplemente ganas de escribir, quizás, de poner por escrito lo que a mí me pasaba”.

A medida que fue creciendo sus gustos fueron cambiando, entre sus 9 y 12 años le gustaba leer mucho a Julio Verneya no eran escritos “burdos” al estilo de un diario de vida y escribía novelas acerca de la búsqueda del tesoro de las personas.Durante su adolescencia, ahora Rubén Darío, “el padre del modernismo hispanoamericano” pasó a ser su mayor influencia en su enseñanza media, con el cual empezó a especializar mucho más su escritura creando cuentos cortos, novelas y poemas. “El libro estaba en mi casa, recuerdo que lo leía al lado de la chimenea en la casa de Chillán”.Algo decepcionado cierra su netbook.

La decisión de qué estudiar en la universidad fue fácil, sin embargo, la realidad del futuro económico de los escritores no era algo muy alentador para los padres de José. Por sobre todo para su madre, que prefería que José entrara a estudiar Medicina o Derecho y más aún cuando su puntaje de ingreso era lo suficiente como para entrar gratis a cualquier carrera. Decisión que, en cambio, para su padre le fue más fácil ceder. 

Pese a todo,sus padres decidieron apoyarlo por su mayor pasión, escribir. “Estoy orgulloso de él”, dice su padre. Su única opción fue la carrera de Letras en la Universidad de Chile, decisión que obligadamente lo hizo salir de Chillán, ciudad en la que vivía desde los 14 años y lo llevó a vivir de manera independiente en Santiago desde los 18. “No me arrepiento para nada. Apruebo la mayor parte de mis ramos”, dice José. Asegura que probablemente después de terminar Letras, continuará con Derecho “para poder vivir mejor”, pero no antes de concretar su plan de realizar un doctorado de Literatura.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Reflexiones desde lo cotidiano, experiencias en la locomoción colectiva.


1.-

Sueños de otros, para nadie la vida es fácil, todos luchan día tras día, quieren sacar adelante a sus familias, pero la vida no puede ser una lucha constante. Todos quieren ganarse la vida, el sustento diario.

2.-

Cada persona vive de lo que sabe hacer.

3.-

El pensamiento se expresa a través de la palabra, claro ejemplo de ello, la religión.

4.-

Vivencias de la locomoción colectiva: Historias de vida, personas que sufren y que quieren salir adelante, casos complicados de la vida.

Personas de mal vivir y bien vivir.

Encuentro con personas pre-destinadas a aconsejarte, a guiarte y encaminarte. Formas de aprender a valorar la vida y el sufrimiento ajeno; para nadie la vida es fácil, pero siempre se puede vivir mejor.

La discriminación es absurda, pues todos somos humanos y debemos ayudarnos, algunos nacen antes, otros después, pero se vive en comunidad.

5.-

¿Qué les da seguridad a las personas?

Su belleza física, el dinero, la estabilidad y el prestigio social, la inteligencia.

6.- Sobre el rap:

Su vinculación con lo divino, crítica social y habilidad con la palabra, Dios está más presente en los sectores más desposeídos; arte callejero, arte urbano.

7.- Personas acostumbradas a la violencia, maneras de entender el mundo y la sociedad.

8.- Los sueños de las personas: La alegría de vivir, una sonrisa, viajar, conocer, ser y hacer feliz a otro. Experiencias de vida en una micro, razón de vivir, motivaciones y coherencias en un sentido pleno.

9.- Cuando una mujer se toma el pelo al lado de un hombre, es porque se siente a gusto con él, incluso puede ser en un acto involuntario o inconsciente, pero puede ser el inicio de un buen romance.
10.- La violencia ejercida en las micros y el metro, llega a niveles impensables, no se perdona ni a niños, ni mujeres. Todos van como en una lata de sardinas, coartando la libertad del otro, en un espacio en extremo reducido.

11.- Insensibilidad santiaguina, sufrimiento ajeno y apatía, monotonías y rutinas sociales, convencionalismos. Indiferencia por el llanto y dolor de otros.

12.- Automatismos, personas que se comportan como máquinas, tan sólo sobreviven. Ésta es una sociedad en caos, es una sociedad de sin-sentidos, es el malestar social encarnado; vidas atormentadas en el devenir del presente.

13.- Nemotecnias de micro: Historia sobre el tipo de la micro que era capaz de recitar de memoria diversos licores, vinos, tragos, etc.

14.- En las zonas de violencia santiaguina, la gente está condicionada, funciona a malos tratos y reaccionan en un círculo de violencia continúa, además a ello se le suma un modo de vida acostumbrado a no respetar los espacios, a contaminar acústicamente, es un círculo continúo que no los conduce a nada, con suerte subsisten y no hacen nada para cambiar su deplorable estilo de vida, monótono, no alzan la voz, no reclaman, no dicen nada al respecto.

15.- El metro como experiencia conductista; personas dirigidas como caballitos de batalla, cruce de vidas por un instante, en una línea, pensamientos direccionados, cada persona se dirige a su destino, sólo unos instantes dura el cruce de caminos.

16.- Todas las familias poseen las mismas necesidades, pero la manera de superarlas y solucionar los problemas, las caracteriza.

17.- Festividades sociales; convencionalismos y formas de regular la vida en sociedad, ejemplo de ello, fiestas patrias, navidad, año nuevo, etc.

18.- A veces el ser humano es dominado por un carácter salvaje, llegando a hacer hasta lo imposible por suplir sus necesidades más básicas; irracionalidad.

Amores clandestinos.



Besos robados en una noche de verano
Cuerpos gimientes de intenso placer aletargado
Adrenalina rítmica que recorre las porosidades del alma
Piernas crujientes, entrelazadas y acariciadas
Manos penetrantes que me saben a flor de liz
Piel escarlata, sonrosada, arremetida en una estocada
Cuerpos compartimentados, abiertos de par en par
Sensaciones, olores, sabores y palpaciones
Sentidos desbordados al amor, en una noche de pasión
Sentimientos compartidos, cuerpos poseídos
Experiencias nocturnas, camas húmedas.

Personalidades.



Ejecutivo

La pro-actividad del ejecutivo es una personalidad adrenalínica
Instantánea, rápida, efímera, esquizofrénica y paranoica
De mente activa, matemática, hasta calculadora
Detallista, meticulosa, exigente e hiper-activa
                                                                                     
Académico

La serenidad, la reflexión, de pensamiento pausado-activo
Un toque elegante y sencillo, de gran distinción
Discursividad retórica, poesía que desborda
Plenitud en el pensar, tranquilidad y perfección en el actuar
Perfeccionismo en el vestir, hablar y pensar

Jefe

Voz de mando, exigencia y perfeccionismo
Reguladores de su tiempo y el de los otros
Super-ordinan a los subordinados 
Controladores de todo orden

Militar

Avasalladores, prepotentes y altivos
Comandantes acostumbrados a mandar
Son como jefes al controlar
Y a veces, ejecutivos en su personalidad.

Sociedad en crisis.



Veinte y un años en un minuto,
Personas fugaces que desaparecen en un instante
Vida prolífica que se acaba en un final de partida
Partir hacia lo desconocido, conocer lo nunca visto
Vivir en sociedad, creer en la felicidad
Felicidad consumista, materialista
Sociedad desclasada, estamentada
Vivir para sí o vivir para otros
Mundo de oportunidades que se desvanecen
Desvanecimientos oportunos del mundo
¿Cuán feliz se es en una sociedad en crisis?

lunes, 17 de diciembre de 2012

Análisis del texto; “Frente a un hombre armado”, Mauricio Wacquez.


   Previo a adentrarnos a la obra de Mauricio Wacquez cabe reseñar algunas de sus características fundamentales en relación a sus textos como a hitos importantes de su biografía, los que nos permitirán dilucidar más claramente quién era y qué lo motivó a la redacción de ellos, así cabe destacar y resaltar las etapas de su vida misma, pues éstas desembocarán y darán inicio a una serie de textos que marcarán cada uno de los pasos que siguió en su vida: “ Su obra anterior evocaba eficazmente una atmósfera angustiosa, en que las experiencias de la juventud y la niñez eran laberintos de recuerdos y olvidos cargados de un sentido inminente y ominoso; en que las relaciones entre las personas estaban marcadas por el deseo imposible y los juegos del desencuentro.”[1]

            Por otro lado, la novela que trataré a continuación -Frente a un hombre armado (Cacerías de 1848), publicado por Bruguera, en Barcelona- parece ser la más ambiciosa y la más lograda de sus narraciones. Está ambientada en Francia a mediados del siglo pasado; desde la perspectiva de Chile, resulta interesante verla en relación con lo que publican aquí otros escritores de su generación. A su vez, como planteé anteriormente, las etapas de su vida serán un tema a claras luces central, lo que se ve reflejado, por ejemplo, en el protagonista de la obra, el que es eminentemente joven, donde como señala la crítica, el erotismo, propio de esta etapa de la vida será una clave determinante en ella.

            Un tópico sin lugar a dudas ante todo troncal en la novela, lo constituye el mundo al revés: “El mundo estructurado se vuelve al revés; el cazador es la víctima, y el mundo de la víctima no es el mismo, sino el reverso del mundo, el cambio de signo de todas las cosas. La inversión sexual aparece como la transgresión básica, no ya un código moral, sino a los fundamentos de cualquier código, porque afecta los gestos básicos mediante los cuales el individuo se relaciona con el mundo; como si la moral aprendida se basara sobre todo en esa primera convención. Rota ésta, no parece quedar sino una inacabable cadena de trasformaciones en la que todo es posible, y en que "lo único que se hala en el fondo del corazón humano es el impulso a perseverar como ser vivo".[2]

 Sin embargo, este tópico no surge de la nada, sino que más bien proviene de un período y estética literaria determinados, me refiero por sobre todo al Barroco, el que propondrá este tópico no sólo literario, sino que epocal, debido a las crisis internas que vivía Europa, las que eran de índole social, política y económica, lo que hacía necesario un cambio de régimen, de ahí que devenga en él y que posea diversas formas de concreción: “En esta época es recurrente el pensamiento del mundo al revés, que queda manifiesta en la fuerza de atracción entre contrarios que se pone en marcha por medio de la metamorfosis: el viejo será joven, la mujer un hombre y el loco es en realidad el cuerdo, y viceversa. Si el hombre creyó en un primero momento que podía ver la verdad por medio de un espejo, enfrentándose a un reflejo contrario a lo que se muestra en la realidad, que debía corresponder a lo verdadero, luego descubrirá que se encuentra inmerso en “un palacio de espejos cuyos juegos le desorientan para conducirle mejor hacia sí mismo, le desdoblan…” (Rousset, 1972, p. 31). Y así surgen los dobles, seres que se desdoblan en su contrario, tal como un reflejo muestra la imagen invertida o su opuesto.”[3]

            No podemos soslayar igualmente el ideal estético de la novela, el que se gesta desde la prosa, que no deja en ningún momento de ser poética, culta, lo que se denota ante todo en las temáticas abordadas, donde apreciamos una cultura y erudición desbordante, como veremos a continuación: “Sorprende, por ejemplo, el conocimiento acabado de los temas más diversos como la cacería, los procedimientos de guerra, la aviación, la botánica, el paisaje chileno, el protocolo, la equitación, la vitivinicultura y diversos procesos científicos. Cada uno de estos tópicos es abordado con la soltura de un entendido, pero, y he aquí lo sorprendente, con un lenguaje sometido al mismo ejercicio de belleza verbal que impera en toda la novela. Demuestra, por tanto, que el conocimiento técnico y científico puede ser bellamente difundido. En cierto modo vuelve a los clásicos griegos y romanos que aspiraban a conocer el mundo sin abandonar la poesía. Mauricio Wacquez desafía el quiebre entre ciencia y humanismo que trajo la ilustración y afirma la evidente convergencia de ambos en el ideal estético.”[4]

Desde un principio hablé del erotismo presente en la novela, el que estaba asociado ante todo a la juventud, sin embargo, éste es aún más trascendente y transversal, ya que rodea diversos aspectos de ésta, desde la prosa hasta la culminación misma del sexo como placer humano vital, lo que se traduce, por ejemplo en nuestro protagonista: “La vida de Juan de Warni, nuestro protagonista, culmina en el acto sexual”.[5] Lo anterior converge en los impulsos vitales del eros y thanatos, vale decir, en el amor, entendido ante todo, como erotismo, propiamente tal y muerte, lo que se desarrollará de manera amplia y abundante en la tesis planteada por Gisela Pardo Muñoz de la Universidad de Chile, en la que apreciaremos diversos matices y modus de entender estos principios e impulsos, modos propios de manifestarse, que incluso pueden ser considerados dentro del ámbito de las perversiones, así, por ejemplo, se puede hablar de sodomía, sadomasoquismo, que son fundamentalmente tipos de relaciones que poseen su fuente de placer en las transgresiones:

 “La muerte es el tema de nuestro tercer y último capítulo. Llamativa e interesante por el atractivo que cobra para los personajes en sus dos dimensiones, la muerte resulta ser de lo que se huye ante su atroz inminencia y, también, como una deseada forma eminente de placer. Es la transgresión la que posibilita la experimentación de esos sentimientos, pero es importante no cruzar el límite, ya que con eso se acaba la vida y el gozo. Hay que saber en qué punto retroceder: ante un placer que va en aumento, el deseo podría cegar hasta el punto de acabar con la vida del o los sujetos, quienes una vez en la muerte perderían la lucha irremediablemente. Es por esto que el concepto que utilizaremos para referirnos a este fenómeno es ‘muerte en movimiento’, es decir, en tránsito, porque de verdad se busca, pero no se consuma. Aquí se retoma el erotismo, como el procedimiento mediante el cual el sujeto puede insertarse en un escenario donde lo que se desea es estar al borde de la muerte, destacando al sadomasoquismo como la experiencia que mejor acerca al protagonista de la novela a esta sensación, superando a la guerra o a la caza, donde para ambas el fin es simple y trágico: muere la presa. En cambio, con la forma en que se lleva a cabo la sodomía en esta obra, la muerte se configura como un remedo que se anhela, mas no es necesaria, donde los sujetos participantes se enfrentan en una lucha en que no hay jerarquías de ningún tipo en sus roles, puesto que dominar y ser dominado se yerguen como dos formas de un mismo goce y el dolor no refleja un estadio inferior de la existencia, convirtiéndose ambos de igual forma en el camino al placer y la dicha.”[6]

Tampoco podemos dejar pasar por alto un punto que vincula tanto a Wacquez como a Donoso, me refiero por sobretodo a lo monstruoso y cuáles son las condicionantes que lo motivan en esta novela en particular, además itinerantemente se nos manifiesta una vez más el tópico del mundo al revés y explica finalmente la razón de la escritura de la novela o crónica de su vida, que ante todo radican en determinadas desviaciones, que es preciso averiguar: “Estuve a punto de comprometer fatalmente lo que mi abuelo, mi padre y yo mismo esperábamos de mí. ¿Qué tenía ese mundo para que las cosas se dispusieran al revés de lo que se me pedía? ¿Qué proceso monstruoso, enfermedad o demencia hizo presa de mí, precisamente en el momento en que yo debía cobrar todas las presas?". La desintegración del futuro señalado lo hace caer enfermo: "Tendido en una silla de reposo, en el fondo más oscuro de mi habitación, repasaba los detalles de mi pasado, buscando la trizadura, el accidente que me había convertido en ese personaje irreconocible. Por eso concebí el proyecto de esta crónica, para averiguar en los pliegues menos visibles de mi vida las razones que me arrojaron fuera de la órbita trazada".[7]

Recurriendo a la obra misma, un tema no menor es la homosexualidad del protagonista, quien es marcado por un apasionado amor, Conrad de Wohl, el que ejercía de soldado, con quien vivió cada momento ad maximum, como acotaré a continuación: “Estábamos juntos, dábamos paseos al atardecer y no nos preocupábamos demasiado de lo conveniente.”[8] Relata a su vez cómo era este amor, cómo era él, su ironía, la dulzura de su rostro y de sus ojos infantiles y a su vez cómo empezaron a evitar todo aquello que los involucrara a ambos, también nos cuenta de su traición del resentimiento de su intimidad, cuando hizo entrar a su habitación a una doncella con quien tuvo relaciones, ante lo que nos refiere, en pleno estado de iracundía: “Él, que gimió en mis brazos, balbuceando mi nombre y a punto de morir, me miró esa noche por detrás de los hombros de la muchacha con una sonrisa impía, contemplando mi parálisis, mi incapacidad para sumarme a un acto normalmente adecuado a mi juventud y a mi aplomo.”[9]

Pero algo más destacable aún lo constituye la plenitud del acto sexual mismo, el que luego de sollozos, rabias e impotencia, tras la inminente separación entre ambos, se pudo concretar: “¿Qué más? ¿Qué más? Se desnudó sin decir una palabra y lo detuve para ir a entornar la puerta. Entonces lo tomé, me obligó a tomarlo entre voces de mando, urgencias y sollozos. Después de entornar la puerta debí ponerme frente a él y hacerle el amor, debió recibirme como la única fuerza que le quedaba.”[10]

Finalmente, quisiera detallar un tema no menor, que lo constituye una rama de las bellas artes más sublimes e importantes, me refiero al teatro y éste como reflejo del mundo, ante todo de una sociedad como la barroca, la que vivía de las apariencias, máscaras y engaños, así la crítica suele hablar del juego de la musaraña, por ejemplo y de dos técnicas muy propias del teatro, me refiero a la copia y el simulacro, con sus particulares distinciones:  “Para partir, propicio es hacer la diferencia entre copia y simulacro –ambas como formas de mimetismo–: la primera “reproduce, del modelo, las proporciones exactas y reviste cada parte del color adecuado” (Sarduy, 1987, p. 59); la segunda, en cambio, busca la ilusión de las proporciones. Las copias apuntan al parecido, pero no sólo a uno exterior: la relación que establece con la copia va de la cosa a la Idea, “ya que es la Idea la que comprende las relaciones y proporciones constitutivas de la esencia interna” (Sarduy, 1987, p. 59). El simulacro, en cambio, no pasa por la Idea. Sarduy afirma que, en su búsqueda por la producción de un efecto, se salta los detalles que lo unen a la esencia del modelo o la copia fiel.”[11]



[1] Mauricio Wacquez, Frente a un hombre armado. Editorial Bruguera, Barcelona. Adriana Valdés.
[2] Ibídem.
[3] Recursos neobarrocos en Frente a un hombre armado de Mauricio Wacquez: El sujeto erotizado y muerto de placer. Pp. 9. Gisela Pardo Muñoz, Universidad de Chile, Santiago, Chile, 2010.
[4] La rabia y el descaro de Warni; en “Frente a un hombre armado”, Mauricio Wacquez. Pablo Simonetti. 23 de noviembre de 2003.
[5] Ibídem.
[6] Recursos neobarrocos en Frente a un hombre armado de Mauricio Wacquez: El sujeto erotizado y muerto de placer. Pp. 6. Gisela Pardo Muñoz, Universidad de Chile, Santiago, Chile, 2010.
[7] Ibídem.
[8] Frente a un hombre armado. (Cacerías de 1848), Mauricio Wacquez, Editorial Bruguera. Pp. 22.
[9] Ibídem. Pp. 24.
[10] Ibídem. Pp. 27.
[11] Recursos neobarrocos en Frente a un hombre armado de Mauricio Wacquez: El sujeto erotizado y muerto de placer. Pp. 12. Gisela Pardo Muñoz, Universidad de Chile, Santiago, Chile, 2010.

Análisis del texto; “El obsceno pájaro de la noche”, Donoso.



    En primer lugar en lo que respecta a la novela “El obsceno pájaro de la noche”, ésta puede ser analizada desde diversas perspectivas, así los textos críticos se han centrado en distintas vertientes de análisis, tales como el discurso confesional que se presenta en ésta, encarnada en el personaje principal del relato; “El mudito”, ésta se manifestará y desenvolverá en una doble mirada, donde se busca contar, pero a la vez escuchar, poseyendo un narrador del tipo “testigo”. Otra arista interesante dentro de la narrativa y novelística donosiana la constituyen los elementos que pretende mostrarnos, los que se corresponden con lo marginal, oscuro y deformado, que busca en tanto sentimiento estético, mostrarnos una realidad cruda, que innumeras veces constituye una antítesis de la realidad bella y organizada que utópicamente se espera.

    Un tema central según lo reseñado por la crítica literaria, lo constituye, por otro lado, el cambio paradigmático que significa para la narrativa chilena contemporánea, lo que a su vez contrajo para el autor una fuerte carga emocional y física, en sí esta obra se convertirá en todo un portento literario tanto por su proceso escritural, temático, como implicativo. Retornando al testimonio y éste como motivo de análisis, cabe considerar que éste cobró un mayor auge en el siglo XX, pues se dieron las condicionantes ideológicas que permitieron su desarrollo, que, por otra parte devienen históricamente en una amplia tradición literaria, proveniente desde la picaresca, empleando un subgénero literario que es la autobiografía, la que de igual modo adquiere un carácter confesional.

    Desde otro ángulo, si nos adentramos aún más en el universo confesional, éste adquiere sus propias particularidades, de hecho Foucault ya señalaba algunos puntos centrales al respecto, entre ellos, por ejemplo, la imbricación con el sujeto que habla y el sujeto del enunciado, entre los cuales hay una clara relación, pese a que Foucault lo considera un ritual. Procedo a citar textualmente lo que señala en relación al problema de la confesión, entendiéndolo como una configuración de identidad: “Es un ritual de discurso en el cual el sujeto que habla coincide con el sujeto del enunciado”.  A su vez en el acto que constituye la confesión, subyacen varios elementos del orden de lo oculto y velado, tales como los deseos homosexuales, los secretos de la casa de ejercicios, el inconsciente de los personajes, entre otros, que claramente nos dan cuenta de una realidad “otra”, que incluso puede llegar a perturbar la realidad consciente, de ahí que devenga en una configuración de mundo vinculada a lo grotesco y perverso.

    Stricto sensu, el mudito será uno de los tantos personajes marginales del relato, poseyendo invariablemente características propias de la subalternidad, sintiéndose en un rango inferior a los otros, en este caso particular es aún peor, pues se situará en una doble marginalidad, ya que por un lado es un empleado, constituyéndose como aquél encargado de clausurar puertas y ventanas y, por otro, es funcionario de Don Jerónimo e hijo de nadie, en tanto es Humberto Peñaloza. En definitiva carecerá de poder y reconocimiento, siendo representado igualmente por figuras mitológicas marginales, ante todo cuando se refiere que es un imbunche.

    En relación a lo anterior, justamente la problemática de la identidad será la que lo hará adquirir su carácter de monstruoso, pues es una mezcla exacerbada de éstas, sin una hilaridad determinada y, según se refiere, el monstruo en tanto tal es un “estado inmediato al caótico” o, también se le asocia con la “exaltación afectiva de los deseos, la exaltación imaginativa en su paroxismo, las intenciones impuras”.  Nuevamente si regresamos a Focault, resultará fundamental para comprender desde otro punto de vista a la figura del monstruo, así queda referido: “Desde una perspectiva jurídica, le entrega ciertas características como la deformidad, la lisiadura y la mezcla [19].”

    Quiero hacer referencia, igualmente a este último ámbito, la mezcla, pues independiente de cuál sea ésta y en su nivel respectivo, siempre, inexorablemente, conducirá a lo monstruoso, así procederé a citar: “Esta última cualidad es la más importante para enfocar la figura del Mudito, ya que la mezcla se da en diferentes niveles, como son la de especies (hombre y animal), de dos individuos (cabezas, piernas, etc.), de los sexos (hombre y mujer) y de forma (que no posee ciertas partes). Cualquiera que sea el nivel de mezcla, siempre el resultado será el monstruo.”  Por consiguiente, aquí vemos configurada la categoría de lo monstruoso como la forma de análisis idónea que nos permite comprender la complejidad de la novela: “… Ya que la mixtura es el elemento que traspasa todos los ámbitos: se mezclan los personajes, se mezclan las historias, se mezclan los cuerpos, se mezclan los diferentes discursos, se mezclan los narradores.”

    Lo monstruoso, sin embargo, es una categoría, inclusive más abarcadora, que revela una condición de anormalidad en la novela, desde su estructura misma, rompiendo igualmente con el paradigma literario decimonónico, situándose en una situación transgresora de las clasificaciones, marco, de la ley como marco, etc; en definitiva, la monstruosidad.

    La crítica tampoco ha dejado de lado, análisis relativos al discurso de la novela, que en el caso particular de ésta posee características propias del artificio y la parodia, en el sentido que le otorgó Severo Sarduy, según lo señalado por el crítico: “El artificio es entonces, la forma de construcción de la novela a través de un proceso de enmascaramiento, de envolvimiento progresivo, de irrisión.” , siendo el enmascaramiento la forma principal en la que se nos presentan los personajes. Por otro lado, la parodia que, para Sarduy tiene como fundamento el carnaval, se define como un “espectáculo simbólico y sincrético en que reina lo “anormal”, en que se multiplican las confusiones y profanaciones, la excentricidad y la ambivalencia, cuya acción central es una coronación paródica, es decir, una apoteosis que esconde una irrisión”.

Hay, de igual modo, elementos centrales en la obra, tales como el espejo, que simbolizará la deformidad, lo asimétrico, lo imperfecto: “¿Qué refleja el espejo? La inarmonía que traspasa el cuerpo de los personajes y el cuerpo de la novela. También refleja la ruptura de la homogeneidad, ya que el reflejo que se observa es sólo una máscara, no hay rostro porque éste no existe, sólo su mala copia. El deseo pervertido, obsesivo de algo que no se puede alcanzar como son la sexualidad plena, al otro como objeto de placer, a una identidad plena, porque éstos no existen, son sólo una ilusión. Por lo tanto, el espejo es la pantalla de la carencia que al observarse detenidamente recusa toda instauración, metaforiza el orden discutido, al dios juzgado o la ley transgredida. Es por su reflejo que el narrador puede decir que es allí “donde su luz desentraña los últimos miedos y ambigüedades enfundados: soy este paquete” (p.537).

Un tema que la crítica literaria, tampoco ha dejado en el tintero, es lo que circunda el ámbito de lo mítico, estudiado, por ejemplo, por Lorena Amaro, quien se centra en la actualización de éste, específicamente en la conseja maulina, donde se producirán interminables versiones acerca del mito, donde aparece aquello que las viejas cuentan; el “se dice”.  Otros mitos fundamentales dentro de la obra, son el mito del chonchón, del imbunche y del minotauro en Creta.  Otro crítico, Miguel Ángel Náter propondrá, en cambio, un análisis que se mueve en los ejes del cuerpo, vale decir, en lo grotesco, deforme, enfermo e infectado de esquizofrenia y paranoia.

También es posible analizar dicotómicamente el mundo de las nanas y patrones, en función de relaciones binarias, tales como las oposiciones: “luz y sombra, razón y locura, belleza y fealdad y orden y caos.”

Cabe agregar, en otros términos la trascendencia que ha adquirido la obra de Donoso para el mundo en general, pues como he señalado, ha influido tanto temática, estética como técnicamente en la literatura, pero a su vez, no sólo “El obsceno pájaro de la noche” ha marcado un precedente fundamental para las letras chilenas, sino que otra de sus obras, igualmente ha alcanzado un alto prestigio, me refiero a “El lugar sin límites”, que le da nombre al ensayo de Adriana Valdés, -escritora y crítica literaria-, del cual tomaré algunas referencias, el que lleva por nombre: “Narrador sin límites. Notas sobre el obsceno pájaro de la noche, de José Donoso”.

 Según Valdés, esta obra le produjo un remezón, el que fue generado debido a la “traición” que el texto suponía, pues en este caso particular el lector ya no podrá confiar a ciencia cierta en el narrador, lo que ha cambiado en relación a décadas anteriores en la literatura chilena. Pues como citaré, en relación a la anterior novelística: “La tradicional novelística nos ofrece un pacto entre narrador y lector. El narrador se hace cargo del mundo; por un momento, podemos olvidarnos de las complejidades insoportables e ininterpetables de la vida real, y entrar en un universo acotado por alguien, que se hace responsable de su coherencia.” 

Sin embargo, lo que caracterizará la narrativa donosiana será precisamente lo contrario, con ello me refiero a que habrá una ruptura en relación al tipo de narrador decimonónico, que en este caso desembocará en el delirio, en lo ilógico, que nuevamente nos conduce a lo monstruoso: “Se rompe el pacto de la bonhomía narrativa. El lector no puede confiar en su narrador, que al ir hablando se le transforma en otra persona, adquiere una lógica distinta o se desliza hacia el delirio, y estamos en el medio del delirio, hemos perdido pie en el texto, antes de que nos demos plenamente cuenta, y podamos reacomodarnos, volver a ser lectores sensatos, decir no, lo que pasa es que ahora están hablando las viejas, por ejemplo. Nadie nos dice caro lector o devota lectora mía (esto último es de Machado de Assis, y me encanta.)”.
     Aunque Donoso no sólo hace uso de esta dislocación entre narrador y lector en “El obsceno pájaro”, sino que también en otras de sus novelas, tal como lo es, por ejemplo, “Coronación”.
    Por otra parte, un tema no menor es lo que sucede con la problemática de los géneros, la que Donoso tratará y abarcará igualmente a través de juegos gramaticales, por ejemplo, en los que profundizaré a continuación, donde si lo entendemos desde este punto de vista, es una clara referencia a la sexualidad otra, a aquello que ha sido velado y que ahora se desvela, me refiero, a la homosexualidad del autor, que inevitablemente queda plasmada en su obra: “En el obsceno pájaro, hay una caída libre del lenguaje. Personas gramaticales –yo, tú, él, ella- tiempos verbales –pasado, presente, futuro-, géneros, registros del habla: Todos ellos se entrecruzan y confunden. Por ejemplo años después, en Purgatorio, el poeta Raúl Zúrita logrará un efecto de shock al hablar indistintamente desde el género masculino y desde el género femenino; el pintor Juan Dávila, que hoy expone en Santiago, ha usado también reiteradamente ese recurso. El lenguaje del obsceno pájaro pasa de un género a otro, en el mismo hablante –o cambia de hablante en el medio mismo de una frase, y lo señala con el cambio de género. La identidad sexual –una de las primeras- si no la primera, una de las básicas, tambalea; los límites tajantes que diferencian m/f, esos límites  se desdibujan”.
    Otro punto que se vuelve necesario precisar y acotar, es el lenguaje empleado en el obsceno pájaro, donde la crítica señala que éste será propio y característico del ser chileno, se habla de un español con sus propios matices, donde hay una especie de inconsciente que nos identificaría como comunidad que compartimos una misma lengua y cultura, procedo a citar: “La segunda tiene que ver con la recuperación del inconsciente –un lenguaje- más propiamente chileno, el que se fue creando entre nosotros cuando la cordillera todavía era barrera infranqueable; lenguaje que, entre paréntesis, se está perdiendo, transformado en un español regido por medios transnacionales de comunicación. El valor testimonial de este libro como lugar en que se recoge el funcionamiento de ese lenguaje, las peculiares operaciones mentales y categorizaciones que implica, los juicios: radiografía, scanner de una mentalidad absolutamente nuestra, y desde la perspectiva no de una retórica santificante, sino precisamente de la de sus más oscuros recovecos, los que aparecen a lo largo de nuestra historia.”
    A posteriori, acotaré puntos centrales del análisis donosiano, tales como la oposición dicotómica entre el mundo urbano y el rural, representándosenos ante todo este último, donde como he mencionado con antelación, habrán determinados personajes que caracterizan a este mundo otro, ajeno a los procesos de modernización, donde prima la superstición y lo tenebroso/oscuro: “Pareciera que el relato donosiano insiste en la representación del sujeto excluido de los procesos de modernización, señalando las fisuras de los mismos. Muchos de sus personajes e imágenes nos remiten a un mundo de antaño, ajeno a las vorágines tecnológicas, a las economías complejas e impertinentes, a las ciudades desatadas. Monstruos, ancianas dementes, mendigos, habitantes de ruinas inconclusas o de patios cuyos muros de adobe están hoy proscritos por las normativas urbanísticas, forman parte del imaginario del autor chileno. Se trata, en definitiva, de un oscuro mundo habitado por figuras grotescas, espectrales y aterradoras que amenazan anárquicamente todo orden ya sea viejo o nuevo.”
    La visión y modo de entender a la mujer en la obra donosiana, igualmente ha sido reseñada por la crítica, pues desde tiempos remotos ésta siempre ha sido relegada a un segundo plano, alejada de los espacios de poder, la mujer se sitúa en aquel estado de cosas en los que la palabra no tiene validez: “En el imaginario donosiano, la mujer es también uno de estos sujetos extraños a la modernización. Excluida de aquel modelo que sitúa al ciudadano en las sendas del progreso y de la razón, el sujeto femenino se vuelve un desafío formal al lenguaje donosiano que intenta develarla, recrearla y construirla en la representación desde una perspectiva oculta: “... la mujer no es nunca algo que haya logrado formularse, sino lo que queda más allá y más acá de la formulación en los sistemas de significación”.
(Valdés, Composición de lugar 188-9). En este sentido, toda representación de la mujer ha sido excluida por la historia. “De lo que tiene palabra, ya estamos fuera” (cit. por Valdés 188): es el recuerdo efectuado por la autora en calidad de mujer de aquella afirmación de Nietzsche.”
     Consiguientemente, a través de citas textuales presentes en El obsceno pájaro, haré referencia a determinados pasajes de la obra, que nos permitirán esclarecer y clarificar algunos puntos antes señalados, tales como el ámbito de lo mítico, de lo rural y supersticioso que rodea a la novela, además de los rumores y el mundo de la oscuridad y la magia que constituyen una visión otra de la realidad, lo que comprobaremos a través de la figura del chonchón y las brujas, por ejemplo: “Quizá por los privilegios que el lazo con la niña granjeó a su nana, o porque como no encontraban explicación para tanta desgracia era necesario culpar a alguien y los malos tiempos producen malas ideas, comenzaron a circular rumores. El caballerizo se lo debe haber dicho al quesero o el quesero al caballerizo o al hortalicero o a la mujer o a la sobrina del herrero. En la noche, grupos de peones murmuraban encuclillados junto a las fogatas encendidas detrás del chiquero, y si sentían acercarse a alguien se callaban de repente, se decía, se decía que decían o que alguien había oído decir quién sabe dónde, que en las noches de luna volaba por el aire una cabeza terrible, arrastrando una larguísima cabellera color trigo, y la cara de esa cabeza era la linda cara de la hija del patrón… cantaba el pavoroso tué, tué, tué de los chonchones, brujería, maleficio, por eso las desgracias incontables, la miseria que ahogaba a los campesinos.”
    Otra figura trascendental dentro del mundo mítico lo constituye el imbunche, el que especificaré a continuación y ante todo cómo éste se va conformando y a raíz de qué y cómo surge, es de este modo que el siguiente pasaje resulta iluminador: “Contaron lo que sabían de las brujas, lo que se murmuraba de hacía generaciones, que alguien le dijo una vez a un abuelo que era necesario besarle el sexo al chibato para poder participar en las orgías de las brujas, y hablaron del miedo, del de antes y del de ahora y del de siempre, y caía el silencio, y para ahuyentar las figuras que se querían perfilar en la noche se felicitaban porque por suerte, esta vez, las brujas no lograron robarse a la linda hija del cacique, que eso era lo que querían, robársela para coserle los nueve orificios del cuerpo y transformarla en imbunche, porque para eso, para transformarlos en imbunches, se roban las brujas a los pobres inocentes y los guardan en sus salamancas debajo de la tierra, con los ojos cosidos, el sexo cosido, el culo cosido, la boca, las narices, los oídos, todo cosido.”
    El ámbito de lo supersticioso también se aprecia, por ejemplo, en lo que sucede en relación a los partos, pues estarán rodeados de misticismo, de sensaciones, inclusive de oscurantismo, donde se señala aquello que no es, de esta manera lo que podría ser una realidad en sí misma, tangible y concreta, que se explica por medios racionales, como lo es la concepción de un hijo, se vela por estos cuentos de viejas, que además vienen acompañados de una suerte de iluminismo divino como lo es la figura de Dios, al que se le atañe la culpa si es que los niños nacen enfermos, de esta manera nuevamente se vuelve a la monstruosidad, a la deformidad y lo grotesco, producto de decisiones mal tomadas: “… dicen que cuando una mujer se mete con un hombre después que está esperando, el hijo nace fenómeno. La finada Brígida me contó que por eso nunca dejaba que su marido la tocara después que quedaba esperando. Claro que todas sus guagüitas le nacieron muertas, así es la vida, Dios lo quiso así. Dicen que si un hombre se mete con una mujer embarazada el hijo nace fenómeno, un monstruo con cabeza grandota, con los brazos cortos como aletas de pingüino, la boca de sapo, el cuerpo peludo o con escamas, hasta sin párpados puede nacer y por eso los niñitos monstruos no pueden dormir y lloran todita la noche de pura pena de ser monstruos…”.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Silencio absoluto, la armonía universal y la experiencia de vivir en ciudad.


Decisiones y determinaciones en la vida conllevan a actos a veces irreflexivos y espontáneos, a vivir la vida al límite y hacer lo que nunca habíamos pensado. En varias ocasiones en eso radica, en sentir, expresar, gritar, vibrar, esto último lo vivencié en los lugares más inesperados, de personas interesantes y extrañas. Todo siempre vuelve al status quo, al equilibrio y no existe nada que lo cambie; me han dicho no pocas veces que debo experimentar más, pensar menos y dejarme llevar, ser un poco insensato a ratos, dejar fluir la vida. Sin duda alguna en el último año he aprendido aquello que denominan experiencias de calle, que sin lugar a dudas te enseña ante todo a sobrevivir, pues la ciudad, el ajetreo diario, es una selva en sí misma con los más variados personajes, así fue que conocí a Almendra, Ornela y Alonso, dos de ellos unos verdaderos personajes; ese día me había visto enfrascado en mis ideas y arrebatos diarios de hacer lo que se me viene en gana, razón por la cual el karma me advirtió a través de un acto explícito que no debía desviarme de mi camino y propósitos.

¿Qué me pasó? En la selva citadina me quitaron mi celular, que en pleno siglo XXI, significa sin lugar a dudas, quedar total y absolutamente incomunicado, ya era de madrugada y necesitaba dónde llegar, así que me aproximé donde vivía una conocida mía, no obstante, llegué primero a un parque, donde preferí quedarme a observar, pues pensé; Soy escritor, -vivo de y entre libros-, sin embargo, debo vivir más y aprender a conocer a los otros, así fue que a boca de jarro les conté lo que me había sucedido, razón por la cual me brindaron una mano amiga, eran jóvenes de mi misma edad, habituados a ese sistema de vida, tomar, salir, experimentar placeres de toda índole, etc. Los observé, intercambiamos unas cuantas palabras y me di cuenta de las razones y motivaciones de por qué llegaron a eso, a veces son obvias, frustraciones, miedos, temor a la soledad, búsqueda de rápidos placeres, desenfreno. Así llegué donde estos personajillos que en un principio no me llamaron mucho la atención, sino hasta que interactuamos; me encontraron un ser adorable, inocente, hasta puro, se quedaron escuchando mi perorata de libros, que duró hasta las cinco de la madrugada, al parecer no se agobiaron, no me conocían, por supuesto.

Almendra se podía decir que era una joven muy audaz, intrépida incluso, iba acompañada de Ornela, su bicicleta, me la presentó como si fuese otra persona, claro, pensé –esta tipa está piteada-, pero en fin, todos estamos algo locos en este mundo o sino éste, no sería tal, es más caótico de lo que uno imagina. Así comencé a referirles lo que sabía y pensaba en relación a la “locura”, les hablé sobre la psiquiatría, la “normatividad”, pasábamos de un tema a otro, típico de mis conversaciones, pero ante todo las intervenciones de Alonso fueron las más inesperadas, éste terminó hablándome inclusive hasta de metafísica, razón por la cual me adentré en la filosofía, les cité a Nietzsche y su genealogía de la moral, Focault y sus dispositivos de poder, Schopenhauer, Heidegger, hasta llegamos inclusive al arte, pues hablamos del placer estético de la escena que vivíamos los tres solos bajo árboles en una plaza, sentados en una banca, escuchando el sonido de los pájaros, sintonizándonos con la naturaleza, el cosmos y sus vibraciones. Así les expliqué que creía en la visión oriental de que todo es un fluir vital, un plus de energías que trascienden y que inevitablemente nos conectaría, así nos quedamos, escuchándonos, sintiendo el placer de la calma, la tranquilidad y el calor humano, sonrisas y miradas iban y venían, la sensualidad del cuerpo se desbordaba, casi por instinto necesitábamos poseernos, pero la racionalidad nos ganó.


Alonso quedó prendado de Almendra, el primero poseía un aire hippie, hindú y hasta socrático, a pesar que le señalé que se asemejaba a Diógenes, el filósofo estoico, él sabía de todo un poco, nos comprendíamos mutuamente; me miraba y me decía, que el silencio debía ser absoluto para entrar en el universo espiritual, que el lenguaje, la verborrea, no lo eran todo en la vida, que el cuerpo también comunicaba, nos absorbimos, ambos esperábamos algo más, esa noche no sería breve, se alargó inesperadamente, horas que fluían, nosotros fluíamos consciente e inconscientemente; volví a Freud y el psicoanálisis, tema que les fascinó, las frustraciones sexuales, las pasiones carnales, la libido, el cómo había que liberarse. Por otro lado, no debía haberme sorprendido, ambos eran muy conocidos en el territorio de la calle, yo les apunté, que yo a nivel de las universidades, pero que creía en el empirismo, en la experimentación, pese a que tendía más a las abstracciones a lo conceptual, que no quería que me pasara como a Borges, ser tan sólo un devorador de bibliotecas.

La experiencia se podría señalar que adquirió un cariz dharmático, ya que ambos eran muy buenas personas, me aconsejaron, escucharon y así se tornó en un equilibrio vital, estaba de vuelta en mi camino. No obstante, si no me hubiese sucedido lo de un comienzo, jamás nos hubiéramos conocido, de lo cual no me arrepiento, así fue que les relaté sobre las causalidades, que no nos conocimos por azar, sino que por el destino, estábamos vibrando en la misma frecuencia, una frecuencia vibratoria universal, todos éramos uno y uno lo éramos todos, así transcurrió el tiempo hasta que nos separamos, no sé si los volveré a ver, pero fue sin duda alguna un momento mágico, de conexión espiritual, armónica y sensitiva, les dije que su historia no sería olvidada y ellos lo saben, inclusive podría ser digna de un cortometraje, los tres éramos muy soñadores, ellos en sus bicicletas y yo en mi peregrinar, pensábamos, anhelábamos, esperábamos, no sabíamos qué, tan sólo había que hacer fluir la vida, continuar, que no nos desvaneciéramos en el olvido, sino que en el recuerdo, en nuestros nombres y momentos, en el tránsito terrenal y espiritual, en ese silencio absoluto, en esa armonía universal en medio de la experiencia de vivir en ciudad.


                                                                                  José Patricio Chamorro.

Mi arte poética

Arte poética (José Chamorro)

Escribo desde el alma que aniquila la razón y no de sin razones del corazón deseadas. Escribo porque nací poeta en una generación ...