viernes, 8 de noviembre de 2013

La formación en la función del yo en el árbol de Diana de Alejandra Pizarnik.


1.- La formación en la función del yo en el árbol de Diana de Alejandra Pizarnik.

2.- Resumen: En términos Lacanianos y basándome en el texto presentado por él en el XVI Congreso Internacional de Psicoanálisis, en Zurich, el 17 de julio de 1949. El estadío del espejo como formador de la función del yo (je), resulta fundamental para desentrañar la conformación de (la sujeto) en el discurso de Pizarnik en su obra el árbol de Diana, cabe destacar y reconocer que no nos vemos enfrentados a cualquier tipo de discurso, sino que más bien a uno de corte psiconalítico, es así que el mundo del subconsciente y lo onírico resaltará y nos iluminará a través de un universo de imágenes y de metáforas. En la sujeto y he ahí la hipótesis del presente análisis, se produce una identificación tras reconocerse a sí misma en su propia imagen (imago).

3.- Descripción del Corpus:
ALEJANDRA PIZARNIK, Árbol de Diana.
***
En Esta Noche, En Este Mundo
PUBLICACIONES
PARADOJA
Revista Internacional de Poesía

Análisis de fragmentos: 1-38.


4.- Antecedentes del tema a Investigar:

5.- Preguntas Investigativas:

¿Qué simboliza la presencia de la luz en la imagen del nacimiento? (Primer fragmento)

¿Cuál es la importancia de la visión? (Fragmento cinco y seis)

¿Cómo se da el reconocimiento del yo? (Fragmento once)

6.- Objetivo General:

Análisis de los fragmentos 1, 5-6, 11 y14 del Árbol de Diana.


7. -Objetivos Específicos:

(1)   Determinar la relación semántica entre la sujeto y aquello que nace con las distintas formas en las que se presenta la luz.

(2)   Relacionar la experiencia de nacimiento de la sujeto con su experiencia de conocimiento de mundo a través del sentido de la visión.

(3)   Establecer el reconocimiento del yo primordial con el yo posterior (adulto) y la función que cumple la mirada.


8.- Hipótesis: El reconocimiento e identificación de la sujeto en su propia imagen, se produce en el momento en que  la luz adquiere presencia y notoriedad, iluminando su propio cuerpo, la que a su vez a través de la visión y sus propias visiones se encuentra en un primer acercamiento con el mundo y conocimiento de éste, que se encuentra en el paraíso, lugar primordial, donde la incapacidad de nombrar es determinante en la existencia tanto de ella como de las demás creaciones.


9.- Metodología:

Marco teórico interpretativo:

a)      Nombre de la teoría(s): El estadío del espejo como formador de la función del yo (je).

b)     Datos biográficos del autor de la teoría: Jacques Lacan (París, 1901 - 1981) Psiquiatra, filósofo y psicoanalista francés. Basó su obra en una revisión de las teorías de Descripción: http://www.biografiasyvidas.com/images/mono.gifFreud y fue una de las figuras más importantes del estructuralismo francés contemporáneo. Como teórico y médico suscitó casi siempre adhesiones y rechazos radicales. Su relación con el movimiento freudiano contrastaba con sus fuertes tensiones con la IPA, la Asociación Psicoanalítica Internacional (su estilo didáctico y la brevedad de sus sesiones desencadenaron un rechazo que tiene raíces más profundas), y con el progresivo distanciamiento de sus colegas franceses a lo largo de una serie de escisiones.[1]

c)      Contexto histórico de surgimiento y desarrollo de la teoría:

Comunicación presentada en el XVI Congreso Internacional de Psicoanálisis, en Zurich, el 17 de julio de 1949. La concepción del estadio del espejo que introduje en nuestro último congreso, hace trece años, por haber más o menos pasado desde entonces al uso del grupo francés, no me pareció indigna de ser recordada a la atención de ustedes: hoy especialmente en razón de las luces que aporta sobre la función del yo [je] en la experiencia que de él nos da el psicoanálisis. Experiencia de la que hay que decir que nos opone a toda filosofía derivada directamente del cogito.[2]

d)     Explicación de la teoría: Basta para ello comprender el estadio del espejo como una identificación en el sentido pleno que el análisis da a éste término: a saber, la transformación producida en el sujeto cuando asume una imagen, cuya predestinación a este efecto de fase está suficientemente indicada por el uso, en la teoría, del término antiguo imago.[3]

e)      Aplicación de la teoría al objeto de estudio: La aplicación teórica busca la especificidad de la identificación de la sujeto con la imagen, la que se relaciona con lo espectual, es decir, con todo lo relativo a la presencia del espejo, que en el texto seleccionado, a propósito de los fundamentos de la Teoría lacaniana, se da en el fragmento 14:

14

el poema que no digo,
el que no merezco.
Miedo de ser dos
camino del espejo:
alguien en mí dormido
me come y me bebe.

10.-  Plan de Trabajo:


  Dar cuenta del Cronograma o Carta Gantt

  Índice de materias:

Introducción: En términos Lacanianos y basándome en el texto presentado por él en el XVI Congreso Internacional de Psicoanálisis, en Zurich, el 17 de julio de 1949. El estadío del espejo como formador de la función del yo (je), resulta fundamental para desentrañar la conformación de (la sujeto) en el discurso de Pizarnik en su obra el árbol de Diana, cabe destacar y reconocer que no nos vemos enfrentados a cualquier tipo de discurso, sino que más bien a uno de corte psiconalítico, es así que el mundo del subconsciente y lo onírico resaltará y nos iluminará a través de un universo de imágenes y de metáforas. En la sujeto y he ahí la hipótesis del presente análisis, se produce una identificación tras reconocerse a sí misma en su propia imagen (imago).

Desarrollo de la hipótesis: La identificación de la sujeto con su propia imagen no se da en un solo momento del discurso, sino que se genera de manera fragmentaria y que en conjunto conforman aquella imagen, es por ello que se hace necesario el análisis fragmento a fragmento que al unirnos nos abren claves semánticas insospechadas. Es así que tras el análisis se desprende que la sujeto se encuentra dando a luz, tal como se aprecia en el primer fragmento:

1

He dado el salto de mí al alba.
He dejado mi cuerpo junto a la
luz
y he cantado la tristeza de lo que
nace.

            A su vez en el tercer fragmento se produce el desencuentro entre la criatura que nacerá y la hablante. Sin embargo, son los fragmentos 5 y 6 los que resultan particularmente reveladores, donde la criatura que nace, absorbe al mundo a través de la vista y en ese miedo de no saber nombrar lo que no existe y, que, paradojalmente se produce a través de sus propias visiones es que anticipa (fragmento 6) un destino trágico. Donde, posteriormente se producirá un antes y un después (fragmento 11), donde nuevamente la mirada resulta representativa, es la metáfora de la puerta/umbral, donde ella se sienta con su propia imagen (imago) anterior.

Conclusiones: Finalmente se puede concluir que la sujeto pasa a lo largo del poema fragmentario por transformaciones internas, encuentros y desencuentros, con su propia figura e imagen ya pasada y con la criatura a la que dará a luz, donde el fragmento 14 es absolutamente clarificador.

14

el poema que no digo,
el que no merezco.
Miedo de ser dos
camino del espejo:
alguien en mí dormido
me come y me bebe.

            Es en este fragmento donde vuelve al problema de la palabra, a lo no dicho (represión), subconsciente. El temor a ser dos, es probable que guarde relación con y esto nos abre al menos dos hipótesis o entradas de lectura, que la dualidad sea con ella misma y su imagen primordial o la negación de la criatura que va a nacer y a su nacimiento, que de ser tal a la hablante le causa una contrariedad existencial tras observarse a sí misma a través del espejo amamantando a una criatura, con quién tendría una relación parasitaria en el sentido biológico del término, pues éste la come (fagocita) y la bebe.




11. - Discusión Bibliográfica: El estadío del espejo como formador de la función del yo (je). Cuya teoría resulta útil, ya que a través de ella se descifra la problemática de la sujeto y su propia definición prolongada por su imagen, que como se ha señalado, a través de los fragmentos se va apreciando, siendo el momento más significativo, aquél que se produce en el fragmento 14, donde la sujeto está en presencia de un espejo, desprendiéndose de él todo el imaginario y carga semántica asociada a aquel momento.




[2] El estadio del espejo como formador de la función del yo (je) [1949].
[3] Ídem.

domingo, 3 de noviembre de 2013

Crítica literaria, Ryu Murakami; Azul casi transparente. (Edición Final).


Ryu Murakami (村上龍), Azul casi transparente (Kagiri naku toumei ni chikai buruu). Editorial Anagrama, 1997.  143 páginas.

Crítica literaria, Ryu Murakami; Azul casi transparente. (Edición Final).

En relación a la novela de Ryu Murakami (村上龍), escritor y director de cine japonés, nacido en Sasebo, Nagasaki, el 19 de febrero de 1952, perteneciente a la generación de escritores japoneses de la post guerra. Su nombre verdadero es Murakami Ryunosuke (村上龍之介). Azul casi transparente, su primera novela, editada y publicada por Editorial Anagrama, perteneciente a sus escritos de juventud,  de la cual la crítica se ha encargado de recibirla, al menos en lo que respecta a Japón como una novela de sensibilidad revolucionaria, donde se da cuenta de un erotismo crudo, de bajas pasiones, siendo considerada en más de una ocasión como una novela de corte pornográfico. Por otro lado, la crítica estadounidense, la recomendaba como una mezcla de la naranja mecánica de Burgess, y El extranjero, de Camus.

Al mismo tiempo, la presente novela guarda una estrecha relación con la realidad actual y en decadencia de la sociedad japonesa, donde se aprecia una clara influencia norteamericana, cuya opinión en palabras del autor, deja en claro su propia experiencia vital  y cómo se ve reflejada ésta en su obra: “Ryu Murakami: Yo me crié en una ciudad donde había una base militar americana, probablemente eso influenció mucho esa novela. No es del todo negativa. Obviamente, Japón perdió la guerra y por eso existe la impresión entre la gente que debido a esa derrota fuimos obligados a tener una democracia y a asumir aspectos de la cultura americana. En mi generación hubo partes de la influencia americana que nos gustaba y otras que odiábamos. También entendíamos mejor las complejidades y diversidades de la cultura americana que la generación anterior”.[1]

En la misma línea de la entrevista realizada a Murakami, surgen otras posturas que clarifican aún más su visión de mundo, la que está en estrecha relación con el comportamiento de sus personajes, los que en Azul casi transparente, se abocan a las experiencias del sexo, alcohol y drogas, mostrando un lado decadente de la juventud japonesa, donde el vacío existencial es sustituido por este tipo de estimulantes que hacen que los personajes vivan al límite, convirtiéndolos en marginados e inadaptados sociales, cuyos sustitutos ante esta pérdida y no consideración de sus individualidades, desencadena adicciones desenfrenadas: "Azul casi transparente" no es una novela al uso. No tiene antecedentes, ni desarrolla una historia, ni tiene en sentido estricto, ningún desenlace. No cuenta prácticamente nada. Es simplemente un corte durante un breve espacio en la vida de un grupo de chicos jóvenes que viven -o vegetan- al lado de una base americana sin otra ocupación ni preocupación que el sexo, las drogas y el rock and roll.”[2]

Al mismo tiempo, podemos analizar desde múltiples focos la novela de Murakami, encontrándonos frente a la realidad de un grupo de jóvenes en una base norteamericana, cuya vida es demarcada por un corte existencialista, escapismo y evasión de la realidad, alienándose de la sociedad, deseando sensaciones nuevas, poniendo en peligro sus propias vidas. Así podemos percibir determinadas posturas críticas frente a la obra, la que al ser una novela corta, nos permite ir pasando por las diversas situaciones que se nos presentan y, si bien el caos es el que predomina en estas escenas de un color más bien rojo y negro, donde la lujuria juvenil, demarcada por el consumo de drogas, hace que vivamos junto a los personajes una vorágine de experiencias sucesivas y orgiásticas. Donde la descripción de un ambiente caracterizado por una creciente y desbordante sensualidad y sensitividad corporal y placentera, donde el detalle de los fluidos corporales será una constante, se habla de besos húmedos que recorren la humanidad de los protagonistas, del sudor constante de sus cuerpos, convirtiéndose en experiencias sublimantes.

La descripción del ambiente será central, pues ante todo se desarrollará en espacios cerrados como la habitación, lugar de lo oculto y oscuro, éstas suelen mostrársenos en penumbra y en los que la luz nos iluminará los objetos que rodean la escena para demarcar los momentos de intensa sexualidad. “Sobre la blanca y redonda superficie de la mesa, que reflejaba la luz del techo, había un cenicero de cristal. Un largo y fino cigarillo, manchado de pintura de labios, se consumía en él. Cerca del borde de la mesa ´había una botella de vino en forma de pera, con una foto de mujer rubia en su etiqueta, su boca llena de uvas del racimo que sostenía en su mano. La luz roja del techo se reflejaba, temblorosa, en la superficie de un vaso de vino.”[3] La presencia del sensualismo en la descripción del ambiente, resulta sin lugar a dudas llamativa, que nos da indicios de cómo se desarrollará posteriormente el ambiente y lo que en él se sucederá. También se nos irá perfilando la figura de Lilly y su relación íntima con Ryu, que luego alcanzará límites inusitados. La música particularmente resultará característica, dado que escuchaban a los Doors, lo que da cuenta de una clara influencia norteamericana, que ha traspasado hasta tal punto las barreras culturales que se ha impregnado inclusive en su música, que ante todo era escuchada por las generaciones jóvenes.

La novela ha sido considerada como autobiográfica, pues la trama está trazada y basada por nombres de personajes reales, que convivieron y vivenciaron aquellas experiencias con el protagonista, Ryu, quién desde el principio nos narrará cómo se van sucediendo los hechos, desde una perspectiva sensitiva, es decir, iremos captando el ambiente y sus continúas variaciones a través de la retina de su principal personaje, así se nos presenta el primer ambiente de la novela el que sin lugar a dudas nos va dejando claro, cuáles son los sitios por los cuáles se van desplazando, desatando sus actitudes pasionales y no excenta de libertades, siendo ésta un tema central, las que irán aflorando cada vez con mayor ímpetu.

Sin embargo, si bien ha sido su primera novela, cuando el joven autor, tenía tan sólo 24 años, los éxitos no sólo tuvieron su auge en sus primeros pasos como escritor, sino que a un ritmo vertiginoso de una prolífica creación literaria, también destacarán otras de sus novelas posteriores, de las cuales tres han sido traducidas al idioma español, entre ellas, Kagiri naku toumei ni chikai buruu (Azul casi transparente, 1976), Koinrokkā Beibīzu (Los chicos de las taquillas, 1980) siendo representativa, de igual manera In za miso suupu (Sopa De Miso, 1998). Esta última, lleva por nombre un tradicional condimento japonés, El miso: “La palabra miso significa ‘fuente del sabor’. MI es ‘sabor’ o ‘condimento’ y SO es ‘fuente’. [..]”[4]. Este tradicional alimento milenario, nos conecta desde ya con las tradiciones ancestrales y medicinales japonesas, que funcionará en tanto título de la novela, a modo de metáfora de ésta, lo que nos deja abierta su invitación a leerla.
            Murakami, no sólo llevó a cabo una prolífica carrera literaria y novelesca, sino que también incursionó en la Fimografía, como Director de cine, donde destacan entre sus obras cinematográficas, algunas de sus novelas que fueron llevadas al cine. 限りなく透明に近いブルーKagirinaku tōmeini chikai burū (1979), Azul casi transparente, donde fue Escritor y director. だいじょうぶマイ・フレンド Daijōbu mai furendo (1983) Todo correcto, amigo mío, Escritor y director. ラッフルズホテル
Raffuruzu Hoteru (1989) Raffles Hotel, Escritor y director.
トパーズ
Topāzu (1992)
Tokyo Decadence, Esclavas, Escritor y director. コインロッカー・ベイビーズ Koinrokkā Beibīzu (2008) Los chicos de las taquillas. Escritor.

Facultad de Filosofía y Humanidades, Universidad de Chile. Santiago 2013. Taller de crítica literaria.

José Patricio Chamorro, 28/10/2013, Santiago de Chile, Ñuñoa.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Una vida hecha literatura hacia el principio de libertad.




Las experiencias en la vida se difuminan vaporosas como un instante corrompido. La juventud se desvanece en el aire como minucias incumplidas de una infancia perdida. Aquello que se ha vivido ya constituye nuestro pasado y sólo nos queda la evanescencia de una imagen fugaz como la única experiencia intangible de los mil y un recuerdos de lo que ha sido nuestra vida. Tomamos decisiones a cada momento, nos embargan hondamente nuestros propios pensamientos, el apasionamiento vital por querer dejar nuestra huella, impronta y sello personal nos da la fuerza y voluntad para que en cada rincón que visitemos y cada paso que demos dejemos nuestras energías, nuestra voluntad descarnada. Si bien no hay un camino prefijado y ante cada paso que damos vamos aprendiendo a vivir, ya sea a través de las vivencias personales como de aquéllos que por azar o no se cruzan en nuestro camino, que en lo personal se ha convertido en una duda existencial significativa, pues no considero que hayan vidas azarosas, más aún, vamos construyendo nuestro propio destino, adquiriendo una voz y escritura propia en la lucha desenfrenada por la subsistencia, en un mundo cada vez más insensible y donde escasea el librepensamiento, por ello si bien solía anhelar la libertad, con el tiempo, sin duda alguna siento que la he obtenido y no radica precisamente en los metros cuadrados que en tanto individuo uno habita, ni en el espacio y tiempo que uno se puede dar para pensar y disfrutar de la vida, ni aun en el contacto directo con la naturaleza, ni en las relaciones interpersonales que vamos conformando a lo largo de nuestra vida, sino que más bien radica en aquello que hacemos para ser y sentirnos libres, es decir, pensar sin prejuicios, ni tabúes, actuar en el respeto de nuestras propias ideas, que son nuestro mayor valuarte, escribiendo como si se nos fuese la vida en ello y que aun las tradiciones y los convencionalismos sociales no hagan mella alguna en nuestros sentimientos más profundos, amar la vida como la única posibilidad ante una existencia pasajera, a veces y así lo he sentido con mayor ahínco en el último tiempo, la vida me parece un sueño, una existencia en un subconsciente diurno, una transición temporal y terrenal donde jamás dejamos de existir, que la mera ausencia de nuestra existencia, se debe ante todo a dejar de movernos, de pensar y sentir. Mientras nos mantengamos lúcidos, la vida misma nos parecerá un experiencia sin igual. No hay que olvidar, que cada paso que hemos dado ya son pasos dados y que jamás se volverán a repetir y que nuestra vida es conducida por nuestra mente, por tanto, aquello que pensamos es lo que materializamos y proyectamos en nuestro entorno en aquéllos que nos rodean, los objetos propios no son más que la extensión de nosotros mismos, de lo que hemos ido viviendo, encapsulados en el marco de nuestra energía vital, por ello a ¿qué estamos dispuestos a otorgarles nuestras energías en la vida?

lunes, 28 de octubre de 2013

Aprendiendo a vivir.



Llevan días rondando en mi mente varias ideas en relación al vivir mismo, ¿Quién puede decir con  propiedad que ha aprendido a vivir? Pues yo no. Es precisamente aquella sensación de incomprensión hacia la vida misma la que me hace y motiva a diario a redescubrirla y reencantarme con ella, sé que ningún momento vivido será igual a otro, por ello los vivo con intensidad, sé que la única manera de mantenernos vivos, es siempre estar en continúo movimiento, en un pensar y sentir incesante, fluyendo en el flujo vital. Hoy podemos estar en un determinado lugar, mañana en otro, luego quizás volver al mismo sitio, sin embargo, jamás nos encontraremos en el mismo sitio (espacio), pues espacio y tiempo, pese a ser convenciones, también se encuentran en continúo movimiento, por ello jamás seremos los mismos. El pensamiento es otra de las intrigas humanas que me causa a ratos inseguridad, ya que no sabemos qué piensa otro que es distinto a mí y aunque hayamos vivido cien años y hayamos pasado por diversas situaciones e inclusive por las mismas a las que otro se enfrenta, al ser otro día y lugar, quedaremos en la incertidumbre de no saber qué acción realizará otro, ni aun nosotros mismos en el vivir de toda una vida, terminaremos de conocernos, entonces qué queda para aquéllos que no están en nuestra interioridad y que con más propiedad aún, no han tenido las mismas vivencias que nosotros. Es decir, cada persona tiene sus propias experiencias, lo que hace que su propia vida sea única e ireemplazable, hasta en el más mínimo de los detalles, hasta aquéllos como en qué lugar aparcó su auto, si al día siguiente lo cambia de sitio, si se le pierde un valioso objeto personal, de quién se ha enamorado y qué relaciones interpersonales ha constituido y formado en su propia vida, en qué momento nació, bajo qué circunstancias y cómo se ha ido delineando su propio destino y cuáles han sido sus decisiones fundamentales que han marcado y delineado el curso de su propia vida. Si bien a diario vamos aprendiendo a vivir, por experiencias propias y ajenas, por lo que nos relatan quiénes llevan más tiempo en este mundo y por nuestras propias conclusiones, es que llegamos a formarnos una idea que nunca será del todo fija, de lo que es nuestra existencia y en el mejor de los casos, tras haber vivido, podemos decir que hemos sido felices

Apuntes Análisis del discurso 28,10,2013.




El efecto es la palabra clave para entender el Estadio del espejo. (proceso)
Antes de la formación del yo.
Momento de la imagen del yo.
Al principio hay fragmentación. (Cortados en pedazos)
El bebé no tiene concepción del todo.
Para Lacan la vista es el sentido primordial.
“Mirando al cejo” leer. Sigue la línea de Merloponty. (Fenomenología)
Está intentando de reconfigurar un psicoanálisis.
¿En qué radica el poder? El poder del estado del espejo, radica en el lenguaje. El inconsciente posee la estructura del lenguaje.
Reflexionar. (Pensamiento reflejo, sobre sí mismo)
¿Por qué es importante el pliegue? Reflexión idéntica a sí mismo.
De pie, capaz de tener una mirada. (Impulso del deseo)
Proceso libidinal. (Líbido: Tensión entre vida y muerte)
Conocimiento paranoico (Manía persecutoria a través de la mirada). Relaciones sintagmáticas, vinculada a una cadena de significantes. (oralidad)
El E. del espejo como identificación.
Asunción con júbilo.
Matriz simbólica precipitada de una forma primordial (yo).
La identidad es sedimentaria (capas)
Opera una normalidad (Triángulo edípico) –Formas predeterminadas.
(Antropólogos que trabajan con psicoanálisis) María Toròk y Nicolás Abraham.
Gestalt como forma superficial.
Rol de la mímica (Lenguaje de la puesta en escena del teatro)
Ética y estética vinculadas a un proceso político.
La paranoia vinculada a las estructuras normativas. (Panóptico)
Lacan-Focault- Althusser.
Texto: La golosina canival.
Introversión-Imago (punto medio)-Extroversión (continúo fluir entre el adentro y el afuera)
La imago es primordial, en cambio la Gestalt aparece desde afuera.
Dialéctica (Trazado subjetivo/individual y social). El Estadio del espejo como constitución de lo social.
Experiencialmente como una dialéctica temporal. (Lectura Hegeliana)
Orden sintagmático. (No hay definiciones unívocas, sino que cadenas de relaciones)
Fenomenología Hegeliana y Heideggeriana.
Huellas que deja la experiencia. (Fenomenología). Individuo e historia.
Verificaciones del ego. (Constitución de la realidad)
Experiencia en un tiempo con un devenir histórico.
La mirada desestabiliza.
Mal conocimiento (culpa) Nietzsche. (Genealogía de la moral), acto fallido.
Neurosis y constitución de la norma.

sábado, 26 de octubre de 2013

El culto al espejo.




Tributar la imagen de un sueño enmudecido en la penumbra del espejo

Reflejarse en un fractal de para sí en un torbellino de imágenes del infinito

Escribir en la habitación de tus silencios espejeantes y sonoros

En la superposición de tus encuentros de un abismo imaginario

Ser un errante en un suelo desconocido en tus instantes fugaces

La instantaneidad de tu imagen te implora a gritos desconsolados

Tu voluntad está rendida a la vorágine de tus promesas incumplidas

Silente como el viento de un recuerdo lejano que se desvanece

Aliéntate a vivir sin preocupaciones una razón inrazonable

Aléjate de los espejismos de tu insondable destino

Retuerce las imágenes opacas de un laberinto sin salida

Que tu ego se arremeta a las inconclusiones de tu vital protesta.

viernes, 25 de octubre de 2013

El escritor en el desván.




El escritor, artífice de la pluma y las palabras, se tiende sobre su desván, en una posición inerte y altiva, en su imaginación fluyen sus pensamientos e ideas a escribir, es la soledad de su cuarto, el silencio acogedor de imágenes perdidas en el ocaso del tiempo, aquellos otros días de sus primeros años de juventud, que saben que sólo permanecerán en su retina y que jamás en su vida se volverán a repetir. Es en ese momento de la noche que recién comenza y que lo desvela hasta altas horas de la madrugada, lo que lo mantiene en pie, meditativo y cavilando cada uno de los movimientos y pasos que dará al siguiente día. Se sabe conocedor de la naturaleza humana, de sus múltiples cambios, de la ignorancia de las gentes y de ser un alma libre en un mundo de autómatas que devienen en la dirección de sus propios pensamientos sin un orden fijo y que por la deriva de aquellas inquietudes, su propia vida se pone en peligro. ¡Oh pensador, poeta de las palabras! Cuán sabio eres al no mirar los ojos de quiénes te rodean, una mirada contiene resabios de los mily un pensamientos de quién ha vivenciado y habitado un cuerpo por años en este terrenal mundo, jamás te dejes engañar por una mirada, vive, sigue tu camino, tu propio rumbo y si deseas conocer qué piensa quién se encuentra a tu lado, apártate, las más de las veces no querrás saberlo. Cada alma lucha por su propia existencia, por subsistir en el caos de una urbe que vive en el estrés del día a día, que se marchita con los años y que ha renunciado a sus promesas.

            Vivir, tan sólo vivir, más qué es la vida. Cada hombre nace con su propio destino, hace su camino en el andar, puedes cruzarte en el recorrido que otro una vez hizo, pero te darás cuenta que aun tus pasos ya no serán los mismos, dichoso eres si puedes obtener tus propias conclusiones del mundo, te darás cuenta que la creatividad es un bien preciado que escasea las más de las veces, que la mayoría tan sólo vive por la inercia de su existencia, que su propia vida con un valor inconmensurable no cuenta en absoluto ni aun para él mismo. Tú más que nadie en este mundo eres el forjador de tu destino, de las convenciones que añadirás a tu espalda, en una sociedad donde nadie respeta lo ajeno y que tienen por propio los bienes que a duras penas se han costeado. Acumular, día tras día, en una labor inacabable, pequeñas acciones y actitudes para dejar tras de sí bienes materiales. Sin embargo, somos echados a la nada en el mundo, nada nos traemos y nada nos llevamos, al nacer, vamos aprendiendo a dar nuestros primeros pasos y a lo largo de nuestras vidas redescubrimos y nos reencantamos con los espacios, con los momentos irremplazables y únicos que se aferran a nuestra memoria, pocos son los que apreciarán ese valuarte, el recordar un instante como si fuese el momento auroreal de tu propia vida. Escribir para recordar, escribir porque es la significación más propia que puede tener una voz humana, porque somos seres sensibles en un mundo donde se nace para ver morir a otros en la penumbra de su casa.

sábado, 19 de octubre de 2013

Tengo nostalgia de ti soledad.





Soledad como la infancia del niño que una vez fui, hoy apareces en mis vigilias

En mis sueños de juventud que se desvanecen con el contar de los días, estás tú

En la primavera de mis años y en el cenit de mis versos, te canto como a la noche

Me sumerjo en las entrañas de tu memoria, mi memoria, la que construimos juntos

Te poestizo en los instantes del porvenir infinito, que nos abre de par en par las puertas al paraíso

Te perdí allá por esos años y hoy me reencuentro contigo, en mis amores tempranos

Tú, ¿me abandonaste una vez más? Infiel te he sido, no sólo un amante por ti he tenido

Mis versos se los dedicaré a otras tristes alondras que añoran mi cariño prometido

Desahucios de recuerdos y casas abandonadas por la nostalgia otoñal

De esas amarguras mediterráneas en el corazón de nuestra prosa poética

Tengo nostalgia de ti soledad, no me abandones una vez más.

lunes, 14 de octubre de 2013

Vidas cruzadas y reemplazadas.




En la vida si hay algo que he aprendido dentro de las vivencias de la cotidianeidad, es que una experiencia puede ser mil y una veces vivida, sin embargo, jamás será la misma. Que de un día para otro, tu propia experiencia vital puede cambiar radicalmente, por ello considero necesario dejar una huella personal tras de ti, es decir, un sello que caracterice tu pasar por la vida, tu propia marca, pues si bien cada vida es única e insustituible, reservando en sí misma experiencias únicas, adquiridas a través de los años en el cuerpo, somos múltiples sujetos en una sociedad donde si no dejas tu marca personal, simplemente cuando se da la vista hacia atrás, no serás nadie. Por otra parte, nuestra vida es guiada por nuestros pensamientos, que al verbalizarlos da cuenta de qué pensamos y sentimos. Por lo demás, en nuestra etapa de infantes, somos guiados por lo que nos dictan nuestros padres, que en la medida que vamos creciendo nos cuestionamos si aquellas decisiones han sido las más acertadas, desde la elección del lugar dónde vivir, con quiénes convivir, dónde estudiar y criarnos. Es así que uno llega a ciertos lugares, porque de uno u otro modo, no las casualidades, si no que las causalidades y no un mero azar, nos han conducido a nuestro estado actual. De esta manera en la vida se nos abren múltiples posibilidades para vivir, un cúmulo amplio de opciones que podemos escoger para vivir, pero depende de nosotros el tomar las decisiones más acertadas, las que sin lugar a dudas, dado nuestras experiencias previas, tienden a ser más o menos acertadas y efectivas. Si bien la sincronicidad y el pensar universal, juegan un rol fundamental en este estado y fluir vital, a veces los influjos y factores externos, terminan derruyendo nuestros pensamientos esgrimidos para construir los pilares y cimientos de nuestro espacio vital, es decir, de aquello que hemos construido con el tiempo, con nuestros esfuerzos personales con la solidez de la voluntad de vivir, de anhelar un lugar mejor para vivir día a día, momento a momento, somos por lo que fuimos y seremos, por lo que hoy somos, amar la vida y atravesar los recovecos insoslayables de un acérrimo continúo de obstáculos para en mayor o menor medida, lograr tener proyectos de éxito, la vida como un proyecto que tiende al éxito o al fracaso personal, sujeto claro está a las circunstancialidades.

Nuestras vidas se cruzan una y otra vez, si es que no a diario y a cada instante con otras vidas, ello da cuenta, ya sea por contraste o determinismo, nuestra propia definición, es decir, quiénes somos o quiénes queremos ser, las más de las veces con seres desconocidos, personas de las que sólo atisbamos su rostro, que, de hecho quizás jamás sabremos su nombre, he ahí nuevamente el dilema ya de una perogrullada existencial, de ser alguien en la vida. Pero me pregunto, ¿ser alguien para quién?, ¿Para qué?, ¿Para la sociedad o para ti mismo como una profecía auto-cumplida? La escritura no en contadas ocasiones nos permite absorber las experiencias vivenciadas por otros y dar cuenta de las propias, a la vez que amplía nuestros horizontes y cosmovisiones, adentrándonos en el mundo interior de otro, pues estamos vivos y las letras en mayor o menor medida se convierten en gran medida en la herramienta más aguzada para vivir, quién se instruye es capaz de dominar los espacios de su alrrededor, es capaz de nombrar los objetos que constituyen su espacio circunstancial y vital, de darle vida a objetos inanimados que al nominarlos, les otorga vida propia, una especificidad en sí mismos, el ser únicos e irrepetibles, el personalizarlos.
Escribir para no olvidar, para dar cuenta de lo vivido, para poner lugar y fecha a los acontecimientos y avatares de la vida, nuestro complejo narcisista nos hace creer que somos únicos en el mundo, pero claro, ésta es la paradoja vital de nuestro tiempo. El tiempo, tanto se ha escrito y hablado sobre él, sin embargo, aún resulta inabarcable, somos incapaces de circunscribirlo y forzarlo, es tan variable y relativo, que nos relativiza a nosotros mismos.

Poner de nuestra cosecha, pese a nuestros irrefrenables errores, mitigar los silencios con sonidos y conversaciones triviales para extender los limites irrenunciables de nuestra propia existencia. Caminante no hay camino, se hace camino al andar –Serrat.- Esta línea me ha embargado profundamente estos días, llenando mis pensamientos más íntimos, cada paso que damos en la vida, ya son pasos dados, que no se volverán a repetir, pero al menos nos podemos quedar con que sí hemos vivido, que en el atrever a vivir radica la plenitud de nuestra propia existencia, en seguir adelante y pensar que el pasado, pasado ha quedado, pero que podemos seguir construyendo un futuro, seguir siempre adelante, no sin mirar atrás, sino que emplear esa mirada y focalizarla en nuestros próximos pasos y hacer lo que nuestro corazón nos dicte, que las más de las veces es lo que estábamos destinados a vivir. Por lo demás, es necesario guardar en lo más recóndito de nuestra memoria lo recuerdos vividos junto a otros, los instantes compartidos, que serán irrenunciables, cada acción ejecutada en vida, es la vida misma, descansar para revitalizarnos y rehacer y reforjar nuestro propio momento como si fuese el último, aunque aún nos queden imperecederas e infinitudes de experiencias por vivir.

José Patricio Chamorro, escrito elaborado entre la tarde del 13 y madrugada del 14  de octubre del 2013, Santiago de Chile.

lunes, 7 de octubre de 2013

El vacío existencial de los objetos.




La realidad, ¿Qué es? Es una relación entre quién experimenta la vida, su propio mundo, cosmovisión, a partir de sus propias circunstancias y forma de convivir en un espacio/tiempo determinado, por ello la realidad dependerá del vivenciante, es decir, el sujeto que vive en aquella relación de yuxtaposición de espacialidad y temporalidad, ¿pero qué pasa cuando la realidad nos consume, cuando nuestro propio momento histórico nos agravia en una incomprensión incorrespondida? A veces el vacío existencial me consume, los objetos son entes inanimados que sólo cobran vida al interactuar con seres animados, por ello toda relación objetual me parece vacua, vacía en sí misma, sin la presencia física de alguien con quién compartir momentos, circunstancias, en un espacio y tiempo común, donde la materialidad de los instantes, cobre vida en sí misma. Una casa, es una construción solidificada en cimientos de escombros si no hay quién la habite, una taza de café es un mero objeto sin un uso aparente,sin alguien que la nombre y le da la utilidad que es pertinente a su materialidad.

                La vida es más gozosa y dichosa. Si hay otros seres con quiénes podamos compartir la belleza estética de la existencia, el ideal placentero de contemplar la vida como una obra de arte, con una significación propia, cuyo significante esté en un continúo impulso en el flujo hacia la idealización objetuada. Venimos al mundo, somos dados a luz, para forjar nuestro propio camino, que dado los momentos en que nos toque vivir y dependiendo de qué hagamos para mantenernos vivos, se concretiza el ser de nuestra existencia, vale decir, somos en tanto hacemos, pensamos, actuamos y sentimos. Somos un complejo holístico de experiencia y sensaciones, cuyo acercamiento epistemológico a la vida, dependerá de si somos agentes o pacientes respecto a ésta, con ello me refiero a si es que dejamos que la vida nos pase por encima o tomamos las riendas de ésta. Una realidad agenciada, será epistemológicamente distinta, a una realidad paciente, que puede ser meramente receptiva o involucrar gradaciones sensitivas.

                La felicidad es otro estado transitorio en la que el sujeto vivenciante, tiende a una positividad aparente, que involucra sus propias circunstancias. La felicidad es un estado que nos puede encumbrar un día y al siguiente, dejarnos a la deriva de la vida, con amplias posibilidades de decaer a las profundidas del abismo existencial.

               José Patricio Chamorro, 07/10/2013, Santiago de Chile, Ñuñoa.

Mi arte poética

Arte poética (José Chamorro)

Escribo desde el alma que aniquila la razón y no de sin razones del corazón deseadas. Escribo porque nací poeta en una generación ...