viernes, 23 de septiembre de 2016

Incertidumbres.


Incertidumbres.

La inconstancia de mis pensamientos deambula a la deriva de mis versos

Mis palabras son un soplo a tu canto de desconciertos melodramáticos

Mis sentimientos son la purga a esa catarsis de ensoñaciones nocturnas

A nuestros silencios y nomeolvides de una pasajera existencia

Te amo y te deseo como la fría noche aguardando tus caricias

Te contemplo en la fragilidad de tu cuerpo hecho carne, hecho vida

Presiento tus latidos y tristezas vagabundas en la lejanía de las sábanas

Tu boca entona profecías y preámbulos de pasiones legendarias

Caigo a tus pies en la incerteza de tu amor prófugo y desalmado

En tus palabras frígidas como el holocausto de mentiras carcomidas

Tus entrañas a ratos me saben a amarga bilis de amores idos

Tu cuerpo es solo el ápice de una tortura irresistible de enamoramientos

Son cadencias y pulsiones extasiantes  en orgasmos furibundos

¿Qué amas, qué deseas? Tus pensamientos son una torre imperturbable

Tus sentimientos son los tormentos que nublan mi razón

Tus noches son sensaciones inconclusas de promesas hechas al pasar

Silencios y un te quiero amansado por los recuerdos de otros amores

¿Amas la vida o el deseo de la muerte?,  ¿Morir por amor no es acaso razón irrefutable para los amantes?

Mas no digas nada. Tu silencio me gusta más que tus palabras.

José Patricio Chamorro, poesía 23 de septiembre del 2016

sábado, 23 de julio de 2016

La travesía.



Hace veinticinco años comencé un viaje por esta vida, dependiendo de cómo se mire, es un cuarto de siglo. Cuántas experiencias más me quedarán por vivenciar, sólo el tiempo dirá. Sin embargo, a veces este lapsus para quiénes llevan más tiempo transitando por esta tierra, es aún breve, pese a que en lo personal a veces he sentido que dada la intensidad, pareciesen muchos más. En los últimos cinco años se me ha vuelto tradición escribir este día algunos pensamientos o reflexiones sobre lo que he ido aprendiendo en este camino, por este peregrinar y hoy no es la excepción. La palabra más precisa que encontré para retratar esta experiencia fue como si fuese una “travesía”. Así es, ha sido una aventura inesperada donde se van tomando decisiones al andar, cada una con sus repercusiones y consecuencias, donde inclusive los errores son parte de ella y hay que saber asumirlos. Sobretodo puedo decir que he sido feliz por cada una de las personas que han formado parte de ella, muchas con las cuales hace unos diez años atrás no esperaba conocer, pues la gran mayoría de ellas las he conocido dado mi pasión personal por las letras, ese maravilloso arte que mueve a cada vez más personas en el mundo y permite que se conecten, encuentren y rencuentren, por ello éste es mi regalo para cada uno de ellos; mis palabras.

Siento en primera instancia que aún me encuentro en etapa de formación, tanto intelectual, emocional como experiencialmente, que me queda un millar de cosas por hacer y aprender de cada una de estas maravillosas personas. Agradezco a la vida los buenos amigos que he tenido, sus consejos, apoyo e incluso cuando he cometido errores, que debo reconocer no han sido pocos. Pero en realidad he concluido que siempre aquello ha terminado siendo para mejor, ya que en muchos casos no los hubiese podido conocer en esta vida. También agradezco a quiénes me han acompañado en estos procesos de descubrimiento literario, a desarrollar una voz propia, a mis maestros y consejeros amigos. El camino no ha sido fácil y la vida cada vez me pone nuevos desafíos. No obstante, jamás me he dado por vencido y cada nueva batalla he intentado afrontarla dando lo mejor de mí. Cuando tenía diecisiete años decidí seguir mis convicciones, pues siempre he sido muy llevado a mis ideas y nunca me he arrepentido, estudié literatura y actualmente pedagogía por vocación y por creer en los cambios que como sociedad se pueden hacer a través de ellas, de la escritura misma, que a la vez se ha convertido en una huella en este andar.

Sé que no será fácil, pero poseo la convicción que los futuros proyectos serán cada vez más desafiantes y tendrán cada vez más impactos, pero ante todo que serán hechos con amor, entrega y dedicación. Pondré mis capacidades y habilidades al servicio de ellos para que surjan y brillen por sí mismos, para que alienten a las futuras generaciones a ser personas socialmente críticas, autónomas y libres, donde la libertad de expresión sea una de las máximas a seguir. Creo en el arte como liberación, como catarsis que nos permite ahondar en lo más profundo de las emociones humanas y en la nobleza de quiénes dedicamos nuestra vida a ello. Espero que cada día obtenga una cuota más de sabiduría a medida que transcurran los años, poder viajar y conocer otras culturas de las cuales imbuirme, para así estar mejor preparado para la vida y dar siempre lo mejor. No me queda más que agradecer desde este lenguaje, estas palabras improvisadas mi sentir ante una sociedad y una vida que clama atrevernos a ser felices, a disfrutar cada día como si fuese el último de nuestra existencia, pero ante todo a no dejar que aquello que contamina nuestras almas, cuerpo y mente destruyan la riqueza más significativa del ser humano. Su propia vida.


Pd: Quizás las palabras aisladas parezcan pequeñas ante el mundo, pero con pasión son capaces de crear universos. José Chamorro, 23 de julio del 2016.

lunes, 18 de julio de 2016

Un llamado a la Humanización social.

 
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Los accidentes en la vida suceden cuando uno menos se lo espera. Son hechos impredecibles, que en tan sólo segundos pueden cambiar tu vida, sin embargo, pese a sus consecuencias muchas veces desastrosas, generan a su vez otras que suscitan el lado positivo de la sociedad, es en momentos de incertidumbre como éste donde la humanidad se une para afrontar los embates naturales, donde se suceden sentimientos fraternales y de ayuda mutua, puesto que el ser humano como ser social posee una cualidad inherente, que es su sentido gregario; el cual surge en circunstancias inesperadas y traumáticas, como la que vivenciamos durante estos últimos días.

No obstante, no sólo sentimientos bondadosos se despiertan en nuestros corazones, ya que la histeria, la sugestión y el pánico colectivo, ocasiona hechos realmente censurables. No pocos son los que se aprovechan de la desgracia de quienes lo rodean y caen en bajezas inhumanas, delinquiendo y cometiendo estragos en la ciudadanía. Estos hechos vandálicos que en su justa medida irán siendo penalizados, dan cuenta de lo insensata e imprudente que pueden ser las personas en tales circunstancias, denotando de este modo una instancia aún peor, que va más allá del accidente natural, es fiel reflejo de un accidente social, el cual no mira estatus, rango etario y menos aún considera las desgracias vividas.

Por otra parte, una de las consecuencias a priori de un desastre de tal magnitud y naturaleza, es la conmoción, pues nadie puede quedar impávido al observar cómo los anhelos y esperanzas de un futuro más próspero, se hacen añicos en tan sólo unos instantes. Analizar y comprobar “cara a cara” las consecuencias del terremoto vivido, causa gran pesar, ver cómo familias buscan desesperadas a sus seres queridos, atisbar sus casas literalmente devastadas y que aun una reconstrucción les llevaría meses, es realmente indescriptible. El escenario de nuestras ciudades post terremoto, si bien ha tenido ámbitos positivos y negativos, no deja indiferente a nadie al recorrer las diversas calles de la ciudad, que tan sólo el día anterior refulgía en todo el esplendor de una ciudad céntrica.

Desde otra perspectiva es preciso considerar y destacar la labor de los medios informativos, ya que éstos se han mantenido constantes en la entrega de información y ayuda, para aquéllos que han padecido de sobremanera los estragos. En la misma línea, una frase anunciada en uno de ellos me llamó particularmente la atención, que en su cita textual, denominaron “vals de la muerte”, respecto a ella es menester señalar que nuestro país continuamente a lo largo de su historia republicana, ha venido luchando contra la naturaleza, reponiéndose una y otra vez de este vals continuo, de este ir y venir, que nos depara siempre un futuro incierto, pero del cual hemos salido fortalecidos. Es por ello que esta afrenta que nos ha tocado vivir en el año del bicentenario, no será la excepción.

Por lo anterior, ésta es una invitación a la reflexión, que en un primer momento es difícil de llevar a cabo, pero que una vez las actividades y el estilo de vida habitual retorne a la normalidad, será un trabajo necesario, ya que no podemos quedarnos de brazos cruzados y hacer como si nada, por el contrario, debemos reponernos de las adversidades, no sólo en el ámbito material, sino que sobre todo, deberá coexistir una disposición diferente, una mirada distinta de la vida, donde el materialismo que tanto ha caracterizado a las sociedades postmodernas se desarraigue de una vez por todas de nuestra mentalidad y que el pilar fundamental sea una mayor humanización y preocupación por el otro, aquel otro que siempre estuvo ahí, pero que nos era desconocido, puesto que un velo egocéntrico e individualista nos separaba. Ésta es la visión que debe cambiar y de manera sustancial.

Finalmente más allá de la reflexión propiamente tal, es un llamado a la solidaridad y el respeto, del que tanto se ha carecido estos últimos días, es una interpelación a la humanización social, que una vez más tras una crisis, surge altiva para hacernos un llamado de atención y que no olvidemos que nuestro pasar terrenal, es efímero, que no sólo depende de nosotros, pero que hacerlo más apacible y dichoso, sólo será producto de nuestras propias acciones y vivencias personales que enriquezcan nuestro espíritu y nos engrandezcan como seres humanos.

Los tormentos del escritor.


La escritura me arrebata los instantes, me cautiva lentamente

Me sobrelleva a espasmos irregulares y cadencias licenciosas, premonitorias

La fuerza de la palabra enclaustrada arremete mis versos

Se poseen en encrucijadas verbales los abismos de la memoria

Lo que fui se desvanece para ser lo que no fui y lo que quise ser

Mis manos que abrazan tu silueta, recuerdan tus insinuaciones

Tu cuerpo es frágil y mis besos te aprisionan en un prófugo amor

Letanías menguantes de un porvenir próspero ante la soledad infinita

Se conjugan como verbos de una lengua universal en un poema de clepsidras

El tiempo es ese infame moribundo de promesas vanas y tormentos vacíos

¡Oh sentimientos, no me juzguéis! Solo me hallo frente a ustedes

Que desnudan mis carnes y acribillan mi existencia

Tristezas fueron los delirios de una vida en mentiras carcomidas

¿Qué fue de la verdad, sino vil misericordia?

Infame y corrupta como esta sociedad malsana de prejuicios inverosímiles

¿Qué fue de la primavera de la vida? Sólo hojas resecas en agonía.



                                               José Chamorro, 17 de julio del 2016.

jueves, 14 de julio de 2016

Amor invernal. (Cuento)



         Llegaste a mi vida como cae la lluvia de invierno, sin demora a su debido tiempo. Era una fría tarde que trastocaba hasta el alma, pero ahí estabas tú, impasible en el asiento de al lado del bus, aguardando a partir. Sólo atiné a sonreírte y decir que me sentaría a tu lado. Al atravesar ese breve espacio que separa dos asientos de un bus, el roce de nuestros cuerpos me produjo un espasmo electrificante, como si el universo se hubiese alineado en ese instante para que nuestras vidas y cuerpos se encontraran en ese preciso lugar. Ahí supe que no sería como cualquier viaje.

Destinados como si nuestras vidas estuviesen impresas desde siglos, en esa espera constante nos encontramos como si nos hubiésemos buscado donde un viaje no premeditado nos unió. Tu silencio comunicaba palabras deseando ser pronunciadas, por ello decidí empezar la conversación, sin presiones, ni palabras pensadas, sólo deseaba escuchar tu voz y conocer más de ti. Me dijiste que viajabas a Chillán y yo sin dudarlo, apunté: -Ése también es mi destino.- Y desde ese momento, durante el viaje no paramos de hablar de nuestros sueños, vivencias, anécdotas, de la vida, el amor y la muerte. Parecía que nos conociésemos de toda la vida y este viaje nos hubiese aguardado para reencontrarnos. Por primera vez en mucho tiempo sentí que me podía volver a enamorar, luego todo fueron situaciones superpuestas unas a otras, como un mosaico artístico.

La cercanía que manteníamos hizo que nos apoyáramos el uno sobre el otro y al llegar la despedida, tus labios marcaron esa melodía encantadora de quién se sabe amante, furtivos tus besos rozaron mis labios esperando correspondencia, enjuiciados nuestros actos eran aguardados por nuestros cuerpos, que a gritos clamaban poseerse, sentir la calidez de los instantes prófugos de dos amantes que se conocieron en otra tierra, en otros lugares. Eran dos jóvenes almas a la espera de un amor sin límites, enamorados por los versos de esa lluvia cuyas gotas inventaban poemas, nocturnos, claroscuros, ausentes de melancolía. Todo eso fue pasado.


Ahora estabas tú, mis manos acariciando el ápice de tu boca, mis brazos entrelazados por toda tu humanidad frágil y maravillosa como la juventud. Alcancé a pronunciar con el hilo de mi voz un te quiero, un ¿te volveré a ver mañana?, se me escapó agónico. Mi corazón latió rápido vaticinando tu respuesta. Exclamaste un sí de correspondencia, que fue el inicio de nuestro romance invernal. El bus seguiría su marcha, debía volver a partir. Me bajé con la convicción de reencontrarnos al día siguiente para hacernos camino por la ciudad.

Autor: José Chamorro, 14/7/2016 

domingo, 10 de julio de 2016

Sentimientos encontrados.


Las emociones desbordan incontrolables a flor de piel, se deshacen intranquilas

Las imágenes representan sensaciones y emociones encontradas

Los sentimientos padecen contrariedades de amores inconclusos

Las elecciones escapan a mi voluntad, la vida acompaña mis circunstancias

El corazón no responde a razones que a vaivenes dictamina su sentencia universal

Aguardo tus palabras, un te amo y un te quiero olvidado por los años

Mis ojos prófugos del alma, te observan a la distancia, te ven en la lejanía

Desean poseerte nuevamente, tenerte junto a ellos, pero tú permaneces impávido

Como una estatua de mármol, pétrea en tu contemplación

¡Qué distancia nos separa! Siento y presiento un adiós silenciado

Cauto y fugaz como el último suspiro de una estrella en el horizonte  infinito

¿Acaso me amas?, ¿Acaso me olvidaste?, ¿qué fue de esos instantes vividos?

Lo somos todo y somos nada, eres la razón de mis días en esta pasajera existencia

Renacimos para amarnos sin juzgarnos en el rincón de nuestros ayeres

En la monotonía de una vida que clama otros amores, decisivos y comprometidos.

11 julio 2016

Autor: José Chamorro

Amor invernal.



Llegaste a mi vida como cae la lluvia de invierno, sin demora a su debido tiempo

Destinados como si nuestras vidas estuviesen impresas desde siglos

En esa espera constante nos encontramos como si nos hubiésemos buscado

Un viaje no premeditado nos unió, tu silencio comunicaba palabras deseando ser pronunciadas

Tus labios marcaron esa melodía encantadora de quién se sabe amante

Furtivos tus besos rozaron mis labios esperando correspondencia

Enjuiciados nuestros actos eran aguardados por nuestros cuerpos

Que a gritos clamaban poseerse, sentir la calidez de los instantes prófugos

De dos amantes que se conocieron en otra tierra, en otros lugares

Eran dos jóvenes almas a la espera de un amor sin límites

Enamorados por los versos de esa lluvia cuyas gotas inventaban poemas

Nocturnos, claroscuros, ausentes de melancolía. Todo eso fue pasado

Ahora estabas tú, mis manos acariciando el ápice de tu boca

Mis brazos entrelazados por toda tu humanidad frágil y maravillosa como la juventud.


10 julio 2016

Autor: José Chamorro


sábado, 25 de junio de 2016

Letras en agonía.



Las letras mueren lentamente amordazadas por el iva, la cultura no va incluida

El libro no es el reflejo de una sociedad, es la crisis puesta a su servicio

El neoliberalismo ha consumido hasta la última gota de tinta, esperanza queda

Vana, profana, malgastada, maltrecha y malherida esperanza, no decaigas

Te pido, como suplicante en este mundo donde los ídolos son símbolos comerciales

Donde no se adora una hoja de papel por su contenido, sino por sus ceros

Impresos en sellos de agua se lo adora como a un dios, manoseado y corrupto

No pierdo la fé en los nuevos tiempos, donde la educación no tenga un precio

¿Dónde se han ido aquellos tiempos en que se leían versos?

Hoy leer se ha vuelto como una prédica de evangelio, como seguidores de un culto

¿En qué momento el arte se volvió secular e irrisorio?

La política, la ideología llana ha carcomido las entrañas de las palabras

¿Qué fue de los locuaces discursos de antaño? Demagogia hoy es palabra de uso diario

Agonizante te veo, marchita como una rosa en un invierno crudo y gélido malsano

Si un día te sientes como una gota en un océano contracorriente, no desfallezcas

Una semilla en el lugar adecuado del huerto, germina más que miles en el desierto

Se convierte en un oasis que nutre a desvalidos y hambrientos.


25/6/2016 José Patricio Chamorro.

domingo, 8 de mayo de 2016

Un día más.


Un día más allá de las tinieblas y del holocausto de tu ausencia

Un día más entre las migajas del mundo, entre la indolencia de lo efímero

Un día más pensando en ser tú mismo, donde sólo existe el arrepentimiento

Un día más para vivir sin límites, más que en tu plena libertad inigualable

Un día más para no dejarte influenciar, para enamorarte por enésima vez

Un día más para amar la vida como si no hubiese un mañana. Silencio.

Silencio, tu voz resuena enigmática entre paredes que te contuvieron

Las murallas se deshacen en tu presencia, te detienen, contienen y te dejan ir

Vuelas más alto hacia los confines del universo, donde tu imaginación es libre

Tú me hiciste libre, me amaste y yo te amé. Silencio.

La vida sigue y aunque no estés a mi lado, sé que nada te aprisiona

El amor es la llave que abre mil puertas y te sostiene para verte florecer

Tú quizás ya partiste, pero yo sigo aún aquí, en esta tierra que nos conoció

Tu mundo, nuestro mundo es un triste patíbulo de sonámbulos nocturnos

Desde que te fuiste, nada ha cambiado. Silencio. Tu voz resuena en eco

Mañana será el amanecer que nunca verás, pero que estará en tu memoria

Olvidados quedarán los días vividos, pero tu sombra abrazará los muros

Se reirá con ellos y apagará las luces del anfiteatro social, que te repugna, nos repugna

Vivimos por complacer a otros, pero jamás a nosotros mismos

Vivimos sólo por existir un día más, uno en el que ya tú no estás.


Pd: Poesía en ausencia, autor: José Chamorro.
9 de mayo 2016

domingo, 1 de mayo de 2016

Binarismos del amor. (2 mayo 2014).




El amor como arma binaria: El amor es una moneda de dos caras, es una reacción química, es una puesta en abismo de dos seres que hacen poesía con sus cuerpos, con sus cadencias, con sus palabras, es caminar por una ciudad tantas veces recorrida, reencontrarse con sus bares, con sus recuerdos atemporales, con los matices del tiempo y sus anacronías, es como pedir la cuenta de lo dicho y hecho, lo que al fin y al cabo ya es pasado, es reconocerse en las palabras y versos del otro, en su mirada, en su sentir, es atreverse a más y sobrepasar tus propios límites, es ser uno junto a otro, es ser protagonista de tu propias historias, avanzando con paso firme en tu dirección y dejando atrás todo lo que no quieres, salvo, tu voluntad de elegir, de ir donde quieras, de conocer otras realidades, el amor es locura que aflora, es grito destemplado, es lugar de despojo del escritor, es un desahogo, un vahído existencial de un interludio de amores que susurran al oído, es ser lo que quieras ser esta noche, es entrega, arma de doble filo, es karma, es encontrarte contigo mismo sin ser posesivo con el otro, es entrega inmediata, sis dubiteos, sin discordias, es un corazón palpitante, es la voz de quién amas al otro lado del auricular, es verte en el rostro del otro, escucharse mutuamente y sentir que sus miradas acompañadas las soledades de sus cuerpos, que la sangre bulle en ascuas por la proximidad de las caricias, es palabra recitada y retocada, es un blues de media noche, es enigma y misterio, es poesía, corrupción de los sentidos, es escritura del peregrinaje por la ciudad que ve cómo tus días transcurren en la monotonía de una espera, de que llegue ese amor, esa sinfonía tarde agreste de otoño, la copia lluvia de una madrugada de mayo.

martes, 26 de abril de 2016

La soledad del escritor.



Pensamientos imperturbables, mirada perdida en el horizonte, pasos a la deriva

Lugares comunes, tránsito errante y fugaces instantes inconclusos al andar

Vivir en libertad, ser y dejar ser por respeto a la individualidad en contrastes

El vacío existencial en la búsqueda de sí mismo es el lastre de lo cotidiano

La angustia perenne de saberse única individualidad, sentir el peso del olvido

Distraer la mirada de sí y el entorno mismo, siento tan sólo siento

Saberse incomprendido en una sociedad de ausentes, decante individualismo

Estado de sensaciones ahogadas en la melancolía existencial

Reencontrarnos en el sentir del otro, pensarse como complemento

Vivir sin vivir, el amor es búsqueda de una idea de amor, la nada es todo

Existencia pura, ser por la escritura, sublimarse en sentimientos,


Poner nuestra vida en palabras, ser esencia en amor, scientio ergo sum.

domingo, 24 de abril de 2016

La sinceridad de las palabras.

La sinceridad de las palabras. Poesía de otoño, 

Hemos perdido nuestro mayor legado, el ser humano está sin voz

La sutil verdad de las palabras ha sido arrebatada por los prejuicios

El qué dirán es el verdugo social de la libre expresión

Qué hay de aquellos que en otras épocas, hicieron de la palabra carne

Del verbo, revelación universal y de su lengua el arma más soberbia

Qué de los filósofos de los antiguos tiempos que se expresaban en armonía

Qué de los poetas áureos cuya pluma era verbigracia de ruiseñores 

No desconozcas la poesía en tus palabras, tú qué bien sabes lo que callan

Tú que con ellas haces crecer los prados de abril con fuerza inusitada

En el nostálgico invierno, solitario e incierto de tu juventud 

Bajo la lluvia que recorre esa mejilla sonrosada de amores idos

De aquellos que conservas en la voluptuosidad de tu memoria

Donde cantaste a otras alondras y brotaron en flor las escarlatas rosas.

24 abril 2016
Autor: José Chamorro.

miércoles, 6 de abril de 2016

Canto a lo humano. (abril 2014)


Soy un poeta que canta a lo humano, a la ira de la tierra

Al llanto de otoño y sus hojas caídas, al miedo que se fragua lentamente

Al frío que embriaga mis manos, mi escritura de árboles amargos

Me visto de los colores del sol de madrugada, crepúsculos de alardíes

Bufandas de invierno y aires estacionales se precipitan lentamente

El cuerpo cobra remansos de agua brava en la silueta de mis palabras

Canto a la existencia, a las virtudes humanas, a las siemprevivas

Al revoloteo de las aves, a los cuadros en las murallas

Al arte de lo imperecedero, a la verosimilitud del egregio

A las puertas de mis memorias, al pasado que atesoro

A los momentos que guardo, a lo que fui y a lo que soy, es mi canto.

lunes, 4 de abril de 2016

Vallejo y Girondo me susurran al oído esta noche


Vallejo y Girondo me susurran al oído esta noche, poesía es el eco que me acompaña

Trilce se remece a vaivensa como poemas para leer en el tranvía

Las chicas de flores se asoman en mi ventana Santiaguina, quizás es un vago sueño

Los leo y los degluto como quién saborea un té de media noche

Imágenes encuadernadas atiborran mis circunstancias

La habitación se expande poética a una imaginación que desborda

En la masmedula, menosmedula, pormedula, dividimedula de mis horizontes

Me carcajeo a risotadas con sus juegos de palabras y sensuales alusiones

Entre los versos que desnudan y la vanguardia que me inunda


Entre la noche que discurre y el son afrocubano de ritmos humanos.

Nos miramos, auscultamos, se cierran los párpados, cae el telón, nos alejamos.



Me paro de pie frente al balcón, observo cauteloso el movimiento que se produce

Me ves desde la lejanía de nuestros cuerpos, tu mirada se aproxima a mi sonrojado cuerpo 

Siento que penetras con esa mirada profunda de amante generoso los poros de mi piel

Me balanceo sobre mis pies y dejo ir a la deriva mis pensamientos, te deseo

Pero intuitivamente me giro y te recuerdo, ya nos conocemos, eres mi complemento 

Poetas que miran por la ventana del mundo y que claman a gritos un único deseo

Vivir para contarlo, amar como quien ama un plenilunio de nostalgias

Nos reconocemos en las caricias que no nos hemos dado, en la aquiescencia

En la voluptuosidad de nuestros pechos que suspiran candorosos

La sutil percepción de nuestra presencia es algo que nos cautiva, nos inmortaliza

Como la fotografía de un instante, un segundo silente a vaivenes

De lo que fuimos ayer y de lo que seres mañana, es un pensamiento sonoro

Son el reflejo de mi silueta que se expande por la ventana, es el verdor otoñal

Es pureza de sentimientos, es el arrebato incontrolable de quién ha amado poéticamente

De quién se sumerge en el otro y ahonda en la profundidad de su memoria

Que como el mar, guarda y conserva mil tesoros escondidos,


nos miramos, auscultamos, se cierran los párpados, cae el telón, nos alejamos.



Pd: Poema escrito en abril del 2014.

Tengo una vida para amar


Tengo una vida para amar, un día para enamorarme, una hora para amarte 

Un segundo para desearnos, un instante para las caricias que no nos hemos dado

Te versifico en primavera como en otoño, te hago mía con las palabras

Renuncio a mi fuego interno por una vida junto a tu pecho

Me sonrojas mis pómulos como una frase de abril, me doblegas a voluntad

Deseamos una vida juntos y te sumerges en mi sentir, ámame ahora

Como un beso de atardecer, como una melodía diafragmática, un son de vivir

Eres la razón de todos mis ayeres y la vibración de mis mañanas


Cojo mi taza de té y me la sorbo como embebiéndome el alma.

Pd: Poema escrito en abril del 2014.

jueves, 17 de marzo de 2016

Momentos detenidos.



La vida es ritmo palpitante, avasalladora y sin marcha atrás

Son escasos los momentos y el tiempo ido no vuelve atrás

Sin embargo,  cuando hallo momentos detenidos a mi andar

Giro la mirada donde nunca tal vez he de tornar,

El segundo preciso en que cruza en ella la clave de la felicidad

O tal vez ese amor desvanecido como frágil estrella fugaz

Pero fuere un minuto o toda la eternidad, jamás los he de olvidar

Esos instantes detenidos por un encuentro casual

Ese cruce de circunstancias, cuya única mirada valió su caminar

Si alguna vez me detengo frente a ti en este extraño transitar

No dudes que mi atención con tus acciones y silencios llenarás

En El vacuo espacio que entre nuestros cuerpos tenues y cansados


Se reencuentran a dulces sonidos de tus ojos dormidos sobre los míos.



Autor: José Chamorro. 17/3/2016.

lunes, 14 de marzo de 2016

Calvario en ruinas.



El calvario de uno, no es el calvario de todos

Entre todos ellos uno, el camino pedregoso de mi andar peregrino

En las entrañas de ese abismo insondable de libros y remotas épocas

Compenetrarse con la esencia de los momentos ya idos, ésos que te cobijan

Intensas circunstancias que te conectan una y otra vez con el flagelo interior

En la búsqueda incesante del placer más puro que se halle en vida

Como ama el cielo a la luna, en la insensatez de un arrebato prófugo

A mansalva libertaria de una oportunidad única. Tu propia existencia

Si el diablo me invitara esta noche a bailar su tango de arrabal

Rompería promesas eternas, volvería a cometer los mismos errores


Tal vez más, pero jamás, ni por un nomeolvides te dejaría de amar.


Autor: José Chamorro. 14/3/2016.

jueves, 10 de marzo de 2016

Recuerdos nocturnos.


Recordar es el acto más íntimo del amor humano

Es el secreto mejor guardado

Son las misteriosas aguas del navegante profano

En las profundidades de la locura

Y la agonía del delirio

Lucidez hecha carne en el lujurioso placer de la palabra

Es el encuentro de los amantes cuerpos en el clímax furibundo

Retornar a la existencia maldita de los días y las horas

Recordar como espera el día a la noche al caer del crepúsculo.



Poemas de medianoche, autor: José Chamorro. 10/3/2016.

sábado, 27 de febrero de 2016

Informe de lectura: “La dramaturgia del espacio y el Teatro de Fin de Siglo de Ramón Griffero”

Universidad del Bío-Bío
Facultad de Educación y Humanidades
Chillán 2016

Asignatura: Comentario del texto literario II.

Estudiante: José Patricio Chamorro.

Informe de lectura: “La dramaturgia del espacio y el Teatro de Fin de Siglo de Ramón Griffero”



Para dar los primeros pasos y escarceos hacia la importancia de la poética teatral que desarrolló Ramón Griffero, es preciso considerarlo desde más de una perspectiva, pues su forma de entender el teatro es un todo orgánico. Desde sus inicios, fue visto como un teatro de resistencia, que él en sus propios términos, catalogó como “Dramaturgia del espacio”. La finalidad teórica de esta propuesta es crear autorías escénicas, a través de la poética del texto (escritura) y de las poéticas del espacio. De este modo ya no se reproducirían como antaño, los modelos precedentes, sino que se posibilitaría la construcción de nuevos paradigmas escénicos. Lo anterior buscaba sintetizarse en la elaboración de un manifiesto para un teatro autónomo en 1985. Pues la época contemporánea, exigía indagar en nuevas formas de representación escénicas, para lo cual se requería instaurar y redefinir corrientes teatrales y topologías de actuación en relación a las poéticas del espacio y del texto.
            ¿Cuáles son estas nuevas exigencias contemporáneas? El cine y el arte digital, abrieron nuevas dimensiones a la creación, ya que rompieron con estructuras antes fijas e inamovibles, con formas actuales, tales como: “(escritura-instalaciones escénicas descontextualizaciones del cuerpo actoral, etc.)”.[1] “Son las poéticas de espacio en relación con las poéticas de texto, que construyen autorías escénicas. En breve la dramaturgia del espacio es una percepción que ha permitido a creadores de nuestra escena desligarse de una conceptualización, o guía de percepción dramática que tan sólo lo transformaba en reproductores de ideas escénicas, y ser creadores de sus propias construcciones”[2].

            Para comprender mejor la propuesta grifferiana, se debe aludir al contexto de época, es decir, al teatro de fin de siglo, que tuvo sus representaciones teatrales entre 1980-2000. Los contextos de desarrollo de esta propuesta teatral se fueron gestando durante la época del exilio 1973-1982, dictadura 1983-1989, transición democrática 1990-1994 y globalización 1994-2001. Es decir, cada época estará delineada por el carácter político ideológico de la época, reafirmando y reconfigurando un teatro de resistencia y crítica social, que pretende y busca la consciencia social. Este tipo de teatro solía funcionar como teatro clandestino, pues no se adscribía al régimen, ni era partidario de éste, lo que hacía resurgir y dotándolo de un carácter polémico, una revolución cultural y social.

            Sin duda alguna, se convirtió en un teatro autónomo y autofinanciado por las propias compañías de teatro, que pese a todo, quisieron seguir desarrollando su propia estética y arte escénica, innovando y provocando al público, a través de obras relacionadas con el acontecer social del momento. La ironía, el humor negro, serán elementos fundamentales dentro del marco de sus creaciones y recepción del público. “Pinochet boys, Los prisioneros, índice de desempleo o Fiscal ad hoc (nombre de los jueces militares) denotaban otro discurso que surgía. El Trolley se convirtió así en el espacio donde diversos creadores aislados y atomizados por la dictadura podían dar a conocer lo que manifestaban: lanzamiento de revistas, de poesía, literatura y cómic, proyección de cortometrajes, teatro danza, etc. El motor de este espacio era el teatro Fin de Siglo con sus montajes.”[3]

            En los años que siguieron al régimen miliar, 1983-1988, se fue produciendo una forma de hacer teatro que no era unívoca, sino que contemplaba referentes del kittsh latinoamericano, parodias, comedia musical y ballet.



[1] La dramaturgia del espacio y el Teatro de Fin de Siglo.Ramón Griffero. Pp. 79.
[2] Ídem. Pp. 80.
[3] Ídem. PP. 81.

Objeto del deseo. 26/2/2016


Irremediablemente te amo, tu cuerpo pasa fugaz en mi presencia

Deseo tocar y amar los instantes de nuestro tiempo

Cuando te desvelas en la noche y te acurrucas de madrugada

Te sabes un oasis en el desierto, el deseo prófugo de mi amor

Sabes que lo nuestro es amor prohibido, ansias de deseo

Tu silueta se refleja en los espejos, los contornos que me enloquecen

Tus ronroneos nocturnos y salvajes cuando decides hacerme compañía

Despertar juntos al amanecer es el romance intenso de tus caricias

Como tus labios que me saben melosos a dulce miel

Apasionados a momentos, fríos cuando estás lejos

No verte, es el karma de mis pecados, el silencio absoluto

Escuchar tu voz es el regalo que me da la vida por amarte como nadie

Pero tus palabras, lo que callas y lo que insinúas es mi mayor tortura

El tormento de mis días en soledad y la respuesta a quién desea amar

¿Acaso me amas? Es mi pregunta constante, cuando me haces compañía

¿Acaso me olvidas? Es mi interrogante a las noches frías a la intemperie de tus caricias

¿Acaso me deseas? Es la insensatez de mi cuerpo al clamar la llama que dejas encendida.


Autor: José Chamorro

viernes, 19 de febrero de 2016

"La maldición de los poetas". Creado en el taller Instinto Literario, 2015.


La eufórica pena de mi corazón apasionado llora en amarguras

Siento y presiento, silencios y tardes crepusculares de rojo escarlata

El cielo se envenena de una embriaguez de dicha y gozo

El clima se enrarece como la bipolaridad de los días

Las horas escarcean amores a fuego abrasador que erupciona mis latidos

El pecho sobrelleva un ritmo cardíaco de colores que no dan tregua

Me sobresalto en el rincón de mi cordura y el último suspiro

La muerte es un cómico de una corte bufonesca

La vida el actor principal del anfiteatro de mi poesía

Tempestad atronadora e ímpetus de una primavera floreciente

Enervada en letras multiformes que desbordan vocalizaciones

Horadando un inventario apocalíptico del juicio final

¡Tú que naciste para amar, morirás sin pasión!

Poeta de tierras lejanas condenado por tus impropias palabras

Agonizarás en el patíbulo donde la razón es tortura inminente

La visión del más allá es la puerta sin destino

¡Oh poetas, maldigan a las musas y arracen sus versos!

ígneos trozo a trozo caerán en picada por gravitación universal

Volverán a la tierra, donde nunca debieron salir

Entre gusanos, marchitas rosas y secas hojas.

martes, 9 de febrero de 2016

Cuerpos resentidos. (Poesía de madrugada, febrero 2016), José Chamorro


Es escribir sin prejuicios del mañana, ni de las palabras dichas

Es soltar la mano y arremeter la escritura

Darse de cara al pasado, sostener los pensamientos

Es ser libre a través de sueños y palabras, ésas que ya no están

Buscar nuevas y reinventar las viejas ilusiones

Sentirse artista y humanizar el arte,

Escribir sin fin, por un mañana transitorio en la memoria

¿Ser recordado? Una ilusión baladí, trivial como un orgasmo

La medianoche es el lugar perfecto para ti y para mí

Es el momento climático de nuestros cuerpos

Que en entresijos amatorios dicen más que un verso

Amar de madruga es resentir el noctámbulo fin de nuestros cuerpos

Desear la muerte como se desea un beso tuyo

Amar es renacer al siguiente día


Como quién se sacrifica por la humanidad perdida

lunes, 1 de febrero de 2016

"Sin el foco de la cámara", Re-lectura a una reflexión que escribí hace 2 años.


Sin el foco de la cámara, como una experiencia única comenzó este día, en ese afán de registrar cada instante de mi vida, aquello en lo que mis ojos se centran, ya sea en un paisaje, en el ulular del viento en los árboles y sus ramajes verde oscuros, en los transeúntes, en los colores del día, en las puestas de sol, es por lo que siempre porto mi cámara amiga, aquella compañera de tantos e itinerantes viajes, las que sustituyo por temporadas, según sea mi última y más reciente adquisición, cuya precisión óptica intento que sea la más ideal. 

Sin embargo, hoy recorrí las calles de mi ciudad, aquella por la que he avanzado y caminado tantos atardeceres y he asimilado tantas historias, días de lluvia cuyas peripecias tuve con mis amigos de ese tiempo, día de frío invierno e insoportable calor, conservo cada risa, cada palabra y cada secreto como el mayor de los misterios, los lugares que he visitado, los sitios que he recorrido y a quiénes he saludado. Quién sabe las vueltas que da la vida, por ello siempre muestro mi más sinceras palabras y saludos a quién se cruce en mi camino.

Inicié mi caminar sin cámara en mano, pero pude apreciar con mayor atención aquello en que no me había enfocado, comprendí otras perspectivas de aquellas calles, de los edificios y parques aledaños, inclusive el día me pareció distinto, ya no estaba contemplando como acostumbro, sino que más bien ahí estaba, fluyendo con la vida, siendo partícipe del movimiento y energía vital, de ese no parar para completar ciclos y seguir ad infinitum hasta renovar energías, para comenzar otro nuevo día y otra nueva vida.

 Si bien, en el último tiempo he perseguido el ideal de no vivir en el pasado y disfrutar del presente, siempre se me vaticinan los recuerdos, se me superponen las imágenes de quiénes han compartido conmigo en el pasado y de quiénes están conmigo en el presente, jamás he creído en el azar, más aun para quiénes escribimos, sabemos que las conjunciones de las letras no son azarosas, todo posee una razón de ser que siempre me deslumbra, una escritura primordial, única e irrepetible, al fin de cuentas el sello personal de quién da cuenta de su propia experiencia de vida. Así como conservo las imágenes de los días idos y de mis pasos, facetas y el ser consciente de mi existencia, escribo por una razón, quizás la que dio el fundamento desde los orígenes de los tiempos a la escrituras, trascender, dejar memoria de sí y de aquel tiempo en que nos tocó vivir.

Como anécdota de vida y que tendré en cuenta para futuras salidas, de vez en cuando es bueno dejar la cámara de lado y disfrutar del día en su esencia, tal cual se nos presenta, no a través de un prisma que tergiverse la imagen, sino que deleitarnos en su estado natural, así como el mundo ha sido creado, con la experiencia protagónica de nuestra retina.

Chillán, 1/2/2014.

El caballero de la rama del árbol o el libro aún no escrito del joven Miguel.


Don Quijote, diestra espada en mano mirando fijo al horizonte buscaba a su Dulcinea, a paso firme y raudo sobre su corcel. Tras él, Sancho sobre su propio rumiante batallaba con lobos en el bosque, siguiendo a su hidalgo caballero andante paso a paso. –las ramas se mecían silenciosas de un lado a otro y la sombra del sol, reflejaba una triste figura, un maltrecho rocín y una silueta de obesa forma, seguida de ramas que acechaban sobre las demás.-

 Dulcinea llegó frente a su noble caballero, después de tanto buscar, a ratos se abrazaban, a ratos se separaban y Sancho volvía una y otra vez contra montaraces lobos de un bosque. –Las ramas oscilaban una y otra vez por el raudo viento.- De pronto el árbol se convirtió en molino y Miguel despertó, su mente divagaba sobre el libro que tenía en sus manos. Era un libro de caballería, al igual que los muchos que tenía de estirpe española sobre sus piernas y a sus costados. Se había consumido toda la tarde leyendo y aún somnoliento, salía de su última siesta.

 Abrió los ojos, miró fijamente el árbol que estaba sobre él y gritó, ¡Qué ingenioso hidalgo soy! Confundido estoy por esa mancha sobre el árbol que sobre mi cabeza me cubre del sol –aludiendo a la sombra oscura que le propinaba el árbol- de cuyo nombre prefiero no acordarme, ¡cuánto calor hay en esta cervantina ciudad! –Exclamó.- Mis desvaríos febriles, me han hecho encontrar al caballero de cuyo libro aún no se ha escrito.


Autor: José Chamorro, enero 2016.
Mi primer escrito del 2016, mi propia versión de cómo nació El Quijote.

sábado, 26 de diciembre de 2015

Sin escapatoria


La vida es un laberinto inesperado, de éxtasis y efímeros momentos

De crisis fugaces que parecen esfumarse entre las manos

Es un destino inconcluso que siempre alberga un mañana, un beso y un adiós

Nadie escapa a la vida y la muerte, son dos sin razones que se hacen una

Se es por amor a esos instantes impredecibles que colman el tiempo

Olvidamos el pasado y sólo vivimos el presente desvanecido

El incierto futuro es como la savia que nutre los latidos del corazón

Es sangre bullente entre las venas, que palpita flujo vital

Amar es el único sentimiento prodigioso y liberador

Nada se diluye si el amor está presente, el pasado se vuelve presente

El presente es imagen y semejanza de la esencia humana

Y el futuro es la promesa aún incumplida de los deseos profundos

Esa promesa de felicidad y de porvenir de cuerpos enamorados

Es la voz interior de quién busca escapatoria, pero los dados están echados

Cada vida un destino, cada aliento un respiro para hacer y deshacer


Las palabras que agonizan y las que como un fénix renacen entre cenizas.

Mi arte poética

Arte poética (José Chamorro)

Escribo desde el alma que aniquila la razón y no de sin razones del corazón deseadas. Escribo porque nací poeta en una generación ...