domingo, 3 de noviembre de 2013

Crítica literaria, Ryu Murakami; Azul casi transparente. (Edición Final).


Ryu Murakami (村上龍), Azul casi transparente (Kagiri naku toumei ni chikai buruu). Editorial Anagrama, 1997.  143 páginas.

Crítica literaria, Ryu Murakami; Azul casi transparente. (Edición Final).

En relación a la novela de Ryu Murakami (村上龍), escritor y director de cine japonés, nacido en Sasebo, Nagasaki, el 19 de febrero de 1952, perteneciente a la generación de escritores japoneses de la post guerra. Su nombre verdadero es Murakami Ryunosuke (村上龍之介). Azul casi transparente, su primera novela, editada y publicada por Editorial Anagrama, perteneciente a sus escritos de juventud,  de la cual la crítica se ha encargado de recibirla, al menos en lo que respecta a Japón como una novela de sensibilidad revolucionaria, donde se da cuenta de un erotismo crudo, de bajas pasiones, siendo considerada en más de una ocasión como una novela de corte pornográfico. Por otro lado, la crítica estadounidense, la recomendaba como una mezcla de la naranja mecánica de Burgess, y El extranjero, de Camus.

Al mismo tiempo, la presente novela guarda una estrecha relación con la realidad actual y en decadencia de la sociedad japonesa, donde se aprecia una clara influencia norteamericana, cuya opinión en palabras del autor, deja en claro su propia experiencia vital  y cómo se ve reflejada ésta en su obra: “Ryu Murakami: Yo me crié en una ciudad donde había una base militar americana, probablemente eso influenció mucho esa novela. No es del todo negativa. Obviamente, Japón perdió la guerra y por eso existe la impresión entre la gente que debido a esa derrota fuimos obligados a tener una democracia y a asumir aspectos de la cultura americana. En mi generación hubo partes de la influencia americana que nos gustaba y otras que odiábamos. También entendíamos mejor las complejidades y diversidades de la cultura americana que la generación anterior”.[1]

En la misma línea de la entrevista realizada a Murakami, surgen otras posturas que clarifican aún más su visión de mundo, la que está en estrecha relación con el comportamiento de sus personajes, los que en Azul casi transparente, se abocan a las experiencias del sexo, alcohol y drogas, mostrando un lado decadente de la juventud japonesa, donde el vacío existencial es sustituido por este tipo de estimulantes que hacen que los personajes vivan al límite, convirtiéndolos en marginados e inadaptados sociales, cuyos sustitutos ante esta pérdida y no consideración de sus individualidades, desencadena adicciones desenfrenadas: "Azul casi transparente" no es una novela al uso. No tiene antecedentes, ni desarrolla una historia, ni tiene en sentido estricto, ningún desenlace. No cuenta prácticamente nada. Es simplemente un corte durante un breve espacio en la vida de un grupo de chicos jóvenes que viven -o vegetan- al lado de una base americana sin otra ocupación ni preocupación que el sexo, las drogas y el rock and roll.”[2]

Al mismo tiempo, podemos analizar desde múltiples focos la novela de Murakami, encontrándonos frente a la realidad de un grupo de jóvenes en una base norteamericana, cuya vida es demarcada por un corte existencialista, escapismo y evasión de la realidad, alienándose de la sociedad, deseando sensaciones nuevas, poniendo en peligro sus propias vidas. Así podemos percibir determinadas posturas críticas frente a la obra, la que al ser una novela corta, nos permite ir pasando por las diversas situaciones que se nos presentan y, si bien el caos es el que predomina en estas escenas de un color más bien rojo y negro, donde la lujuria juvenil, demarcada por el consumo de drogas, hace que vivamos junto a los personajes una vorágine de experiencias sucesivas y orgiásticas. Donde la descripción de un ambiente caracterizado por una creciente y desbordante sensualidad y sensitividad corporal y placentera, donde el detalle de los fluidos corporales será una constante, se habla de besos húmedos que recorren la humanidad de los protagonistas, del sudor constante de sus cuerpos, convirtiéndose en experiencias sublimantes.

La descripción del ambiente será central, pues ante todo se desarrollará en espacios cerrados como la habitación, lugar de lo oculto y oscuro, éstas suelen mostrársenos en penumbra y en los que la luz nos iluminará los objetos que rodean la escena para demarcar los momentos de intensa sexualidad. “Sobre la blanca y redonda superficie de la mesa, que reflejaba la luz del techo, había un cenicero de cristal. Un largo y fino cigarillo, manchado de pintura de labios, se consumía en él. Cerca del borde de la mesa ´había una botella de vino en forma de pera, con una foto de mujer rubia en su etiqueta, su boca llena de uvas del racimo que sostenía en su mano. La luz roja del techo se reflejaba, temblorosa, en la superficie de un vaso de vino.”[3] La presencia del sensualismo en la descripción del ambiente, resulta sin lugar a dudas llamativa, que nos da indicios de cómo se desarrollará posteriormente el ambiente y lo que en él se sucederá. También se nos irá perfilando la figura de Lilly y su relación íntima con Ryu, que luego alcanzará límites inusitados. La música particularmente resultará característica, dado que escuchaban a los Doors, lo que da cuenta de una clara influencia norteamericana, que ha traspasado hasta tal punto las barreras culturales que se ha impregnado inclusive en su música, que ante todo era escuchada por las generaciones jóvenes.

La novela ha sido considerada como autobiográfica, pues la trama está trazada y basada por nombres de personajes reales, que convivieron y vivenciaron aquellas experiencias con el protagonista, Ryu, quién desde el principio nos narrará cómo se van sucediendo los hechos, desde una perspectiva sensitiva, es decir, iremos captando el ambiente y sus continúas variaciones a través de la retina de su principal personaje, así se nos presenta el primer ambiente de la novela el que sin lugar a dudas nos va dejando claro, cuáles son los sitios por los cuáles se van desplazando, desatando sus actitudes pasionales y no excenta de libertades, siendo ésta un tema central, las que irán aflorando cada vez con mayor ímpetu.

Sin embargo, si bien ha sido su primera novela, cuando el joven autor, tenía tan sólo 24 años, los éxitos no sólo tuvieron su auge en sus primeros pasos como escritor, sino que a un ritmo vertiginoso de una prolífica creación literaria, también destacarán otras de sus novelas posteriores, de las cuales tres han sido traducidas al idioma español, entre ellas, Kagiri naku toumei ni chikai buruu (Azul casi transparente, 1976), Koinrokkā Beibīzu (Los chicos de las taquillas, 1980) siendo representativa, de igual manera In za miso suupu (Sopa De Miso, 1998). Esta última, lleva por nombre un tradicional condimento japonés, El miso: “La palabra miso significa ‘fuente del sabor’. MI es ‘sabor’ o ‘condimento’ y SO es ‘fuente’. [..]”[4]. Este tradicional alimento milenario, nos conecta desde ya con las tradiciones ancestrales y medicinales japonesas, que funcionará en tanto título de la novela, a modo de metáfora de ésta, lo que nos deja abierta su invitación a leerla.
            Murakami, no sólo llevó a cabo una prolífica carrera literaria y novelesca, sino que también incursionó en la Fimografía, como Director de cine, donde destacan entre sus obras cinematográficas, algunas de sus novelas que fueron llevadas al cine. 限りなく透明に近いブルーKagirinaku tōmeini chikai burū (1979), Azul casi transparente, donde fue Escritor y director. だいじょうぶマイ・フレンド Daijōbu mai furendo (1983) Todo correcto, amigo mío, Escritor y director. ラッフルズホテル
Raffuruzu Hoteru (1989) Raffles Hotel, Escritor y director.
トパーズ
Topāzu (1992)
Tokyo Decadence, Esclavas, Escritor y director. コインロッカー・ベイビーズ Koinrokkā Beibīzu (2008) Los chicos de las taquillas. Escritor.

Facultad de Filosofía y Humanidades, Universidad de Chile. Santiago 2013. Taller de crítica literaria.

José Patricio Chamorro, 28/10/2013, Santiago de Chile, Ñuñoa.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Una vida hecha literatura hacia el principio de libertad.




Las experiencias en la vida se difuminan vaporosas como un instante corrompido. La juventud se desvanece en el aire como minucias incumplidas de una infancia perdida. Aquello que se ha vivido ya constituye nuestro pasado y sólo nos queda la evanescencia de una imagen fugaz como la única experiencia intangible de los mil y un recuerdos de lo que ha sido nuestra vida. Tomamos decisiones a cada momento, nos embargan hondamente nuestros propios pensamientos, el apasionamiento vital por querer dejar nuestra huella, impronta y sello personal nos da la fuerza y voluntad para que en cada rincón que visitemos y cada paso que demos dejemos nuestras energías, nuestra voluntad descarnada. Si bien no hay un camino prefijado y ante cada paso que damos vamos aprendiendo a vivir, ya sea a través de las vivencias personales como de aquéllos que por azar o no se cruzan en nuestro camino, que en lo personal se ha convertido en una duda existencial significativa, pues no considero que hayan vidas azarosas, más aún, vamos construyendo nuestro propio destino, adquiriendo una voz y escritura propia en la lucha desenfrenada por la subsistencia, en un mundo cada vez más insensible y donde escasea el librepensamiento, por ello si bien solía anhelar la libertad, con el tiempo, sin duda alguna siento que la he obtenido y no radica precisamente en los metros cuadrados que en tanto individuo uno habita, ni en el espacio y tiempo que uno se puede dar para pensar y disfrutar de la vida, ni aun en el contacto directo con la naturaleza, ni en las relaciones interpersonales que vamos conformando a lo largo de nuestra vida, sino que más bien radica en aquello que hacemos para ser y sentirnos libres, es decir, pensar sin prejuicios, ni tabúes, actuar en el respeto de nuestras propias ideas, que son nuestro mayor valuarte, escribiendo como si se nos fuese la vida en ello y que aun las tradiciones y los convencionalismos sociales no hagan mella alguna en nuestros sentimientos más profundos, amar la vida como la única posibilidad ante una existencia pasajera, a veces y así lo he sentido con mayor ahínco en el último tiempo, la vida me parece un sueño, una existencia en un subconsciente diurno, una transición temporal y terrenal donde jamás dejamos de existir, que la mera ausencia de nuestra existencia, se debe ante todo a dejar de movernos, de pensar y sentir. Mientras nos mantengamos lúcidos, la vida misma nos parecerá un experiencia sin igual. No hay que olvidar, que cada paso que hemos dado ya son pasos dados y que jamás se volverán a repetir y que nuestra vida es conducida por nuestra mente, por tanto, aquello que pensamos es lo que materializamos y proyectamos en nuestro entorno en aquéllos que nos rodean, los objetos propios no son más que la extensión de nosotros mismos, de lo que hemos ido viviendo, encapsulados en el marco de nuestra energía vital, por ello a ¿qué estamos dispuestos a otorgarles nuestras energías en la vida?

lunes, 28 de octubre de 2013

Aprendiendo a vivir.



Llevan días rondando en mi mente varias ideas en relación al vivir mismo, ¿Quién puede decir con  propiedad que ha aprendido a vivir? Pues yo no. Es precisamente aquella sensación de incomprensión hacia la vida misma la que me hace y motiva a diario a redescubrirla y reencantarme con ella, sé que ningún momento vivido será igual a otro, por ello los vivo con intensidad, sé que la única manera de mantenernos vivos, es siempre estar en continúo movimiento, en un pensar y sentir incesante, fluyendo en el flujo vital. Hoy podemos estar en un determinado lugar, mañana en otro, luego quizás volver al mismo sitio, sin embargo, jamás nos encontraremos en el mismo sitio (espacio), pues espacio y tiempo, pese a ser convenciones, también se encuentran en continúo movimiento, por ello jamás seremos los mismos. El pensamiento es otra de las intrigas humanas que me causa a ratos inseguridad, ya que no sabemos qué piensa otro que es distinto a mí y aunque hayamos vivido cien años y hayamos pasado por diversas situaciones e inclusive por las mismas a las que otro se enfrenta, al ser otro día y lugar, quedaremos en la incertidumbre de no saber qué acción realizará otro, ni aun nosotros mismos en el vivir de toda una vida, terminaremos de conocernos, entonces qué queda para aquéllos que no están en nuestra interioridad y que con más propiedad aún, no han tenido las mismas vivencias que nosotros. Es decir, cada persona tiene sus propias experiencias, lo que hace que su propia vida sea única e ireemplazable, hasta en el más mínimo de los detalles, hasta aquéllos como en qué lugar aparcó su auto, si al día siguiente lo cambia de sitio, si se le pierde un valioso objeto personal, de quién se ha enamorado y qué relaciones interpersonales ha constituido y formado en su propia vida, en qué momento nació, bajo qué circunstancias y cómo se ha ido delineando su propio destino y cuáles han sido sus decisiones fundamentales que han marcado y delineado el curso de su propia vida. Si bien a diario vamos aprendiendo a vivir, por experiencias propias y ajenas, por lo que nos relatan quiénes llevan más tiempo en este mundo y por nuestras propias conclusiones, es que llegamos a formarnos una idea que nunca será del todo fija, de lo que es nuestra existencia y en el mejor de los casos, tras haber vivido, podemos decir que hemos sido felices

Apuntes Análisis del discurso 28,10,2013.




El efecto es la palabra clave para entender el Estadio del espejo. (proceso)
Antes de la formación del yo.
Momento de la imagen del yo.
Al principio hay fragmentación. (Cortados en pedazos)
El bebé no tiene concepción del todo.
Para Lacan la vista es el sentido primordial.
“Mirando al cejo” leer. Sigue la línea de Merloponty. (Fenomenología)
Está intentando de reconfigurar un psicoanálisis.
¿En qué radica el poder? El poder del estado del espejo, radica en el lenguaje. El inconsciente posee la estructura del lenguaje.
Reflexionar. (Pensamiento reflejo, sobre sí mismo)
¿Por qué es importante el pliegue? Reflexión idéntica a sí mismo.
De pie, capaz de tener una mirada. (Impulso del deseo)
Proceso libidinal. (Líbido: Tensión entre vida y muerte)
Conocimiento paranoico (Manía persecutoria a través de la mirada). Relaciones sintagmáticas, vinculada a una cadena de significantes. (oralidad)
El E. del espejo como identificación.
Asunción con júbilo.
Matriz simbólica precipitada de una forma primordial (yo).
La identidad es sedimentaria (capas)
Opera una normalidad (Triángulo edípico) –Formas predeterminadas.
(Antropólogos que trabajan con psicoanálisis) María Toròk y Nicolás Abraham.
Gestalt como forma superficial.
Rol de la mímica (Lenguaje de la puesta en escena del teatro)
Ética y estética vinculadas a un proceso político.
La paranoia vinculada a las estructuras normativas. (Panóptico)
Lacan-Focault- Althusser.
Texto: La golosina canival.
Introversión-Imago (punto medio)-Extroversión (continúo fluir entre el adentro y el afuera)
La imago es primordial, en cambio la Gestalt aparece desde afuera.
Dialéctica (Trazado subjetivo/individual y social). El Estadio del espejo como constitución de lo social.
Experiencialmente como una dialéctica temporal. (Lectura Hegeliana)
Orden sintagmático. (No hay definiciones unívocas, sino que cadenas de relaciones)
Fenomenología Hegeliana y Heideggeriana.
Huellas que deja la experiencia. (Fenomenología). Individuo e historia.
Verificaciones del ego. (Constitución de la realidad)
Experiencia en un tiempo con un devenir histórico.
La mirada desestabiliza.
Mal conocimiento (culpa) Nietzsche. (Genealogía de la moral), acto fallido.
Neurosis y constitución de la norma.

sábado, 26 de octubre de 2013

El culto al espejo.




Tributar la imagen de un sueño enmudecido en la penumbra del espejo

Reflejarse en un fractal de para sí en un torbellino de imágenes del infinito

Escribir en la habitación de tus silencios espejeantes y sonoros

En la superposición de tus encuentros de un abismo imaginario

Ser un errante en un suelo desconocido en tus instantes fugaces

La instantaneidad de tu imagen te implora a gritos desconsolados

Tu voluntad está rendida a la vorágine de tus promesas incumplidas

Silente como el viento de un recuerdo lejano que se desvanece

Aliéntate a vivir sin preocupaciones una razón inrazonable

Aléjate de los espejismos de tu insondable destino

Retuerce las imágenes opacas de un laberinto sin salida

Que tu ego se arremeta a las inconclusiones de tu vital protesta.

viernes, 25 de octubre de 2013

El escritor en el desván.




El escritor, artífice de la pluma y las palabras, se tiende sobre su desván, en una posición inerte y altiva, en su imaginación fluyen sus pensamientos e ideas a escribir, es la soledad de su cuarto, el silencio acogedor de imágenes perdidas en el ocaso del tiempo, aquellos otros días de sus primeros años de juventud, que saben que sólo permanecerán en su retina y que jamás en su vida se volverán a repetir. Es en ese momento de la noche que recién comenza y que lo desvela hasta altas horas de la madrugada, lo que lo mantiene en pie, meditativo y cavilando cada uno de los movimientos y pasos que dará al siguiente día. Se sabe conocedor de la naturaleza humana, de sus múltiples cambios, de la ignorancia de las gentes y de ser un alma libre en un mundo de autómatas que devienen en la dirección de sus propios pensamientos sin un orden fijo y que por la deriva de aquellas inquietudes, su propia vida se pone en peligro. ¡Oh pensador, poeta de las palabras! Cuán sabio eres al no mirar los ojos de quiénes te rodean, una mirada contiene resabios de los mily un pensamientos de quién ha vivenciado y habitado un cuerpo por años en este terrenal mundo, jamás te dejes engañar por una mirada, vive, sigue tu camino, tu propio rumbo y si deseas conocer qué piensa quién se encuentra a tu lado, apártate, las más de las veces no querrás saberlo. Cada alma lucha por su propia existencia, por subsistir en el caos de una urbe que vive en el estrés del día a día, que se marchita con los años y que ha renunciado a sus promesas.

            Vivir, tan sólo vivir, más qué es la vida. Cada hombre nace con su propio destino, hace su camino en el andar, puedes cruzarte en el recorrido que otro una vez hizo, pero te darás cuenta que aun tus pasos ya no serán los mismos, dichoso eres si puedes obtener tus propias conclusiones del mundo, te darás cuenta que la creatividad es un bien preciado que escasea las más de las veces, que la mayoría tan sólo vive por la inercia de su existencia, que su propia vida con un valor inconmensurable no cuenta en absoluto ni aun para él mismo. Tú más que nadie en este mundo eres el forjador de tu destino, de las convenciones que añadirás a tu espalda, en una sociedad donde nadie respeta lo ajeno y que tienen por propio los bienes que a duras penas se han costeado. Acumular, día tras día, en una labor inacabable, pequeñas acciones y actitudes para dejar tras de sí bienes materiales. Sin embargo, somos echados a la nada en el mundo, nada nos traemos y nada nos llevamos, al nacer, vamos aprendiendo a dar nuestros primeros pasos y a lo largo de nuestras vidas redescubrimos y nos reencantamos con los espacios, con los momentos irremplazables y únicos que se aferran a nuestra memoria, pocos son los que apreciarán ese valuarte, el recordar un instante como si fuese el momento auroreal de tu propia vida. Escribir para recordar, escribir porque es la significación más propia que puede tener una voz humana, porque somos seres sensibles en un mundo donde se nace para ver morir a otros en la penumbra de su casa.

sábado, 19 de octubre de 2013

Tengo nostalgia de ti soledad.





Soledad como la infancia del niño que una vez fui, hoy apareces en mis vigilias

En mis sueños de juventud que se desvanecen con el contar de los días, estás tú

En la primavera de mis años y en el cenit de mis versos, te canto como a la noche

Me sumerjo en las entrañas de tu memoria, mi memoria, la que construimos juntos

Te poestizo en los instantes del porvenir infinito, que nos abre de par en par las puertas al paraíso

Te perdí allá por esos años y hoy me reencuentro contigo, en mis amores tempranos

Tú, ¿me abandonaste una vez más? Infiel te he sido, no sólo un amante por ti he tenido

Mis versos se los dedicaré a otras tristes alondras que añoran mi cariño prometido

Desahucios de recuerdos y casas abandonadas por la nostalgia otoñal

De esas amarguras mediterráneas en el corazón de nuestra prosa poética

Tengo nostalgia de ti soledad, no me abandones una vez más.

lunes, 14 de octubre de 2013

Vidas cruzadas y reemplazadas.




En la vida si hay algo que he aprendido dentro de las vivencias de la cotidianeidad, es que una experiencia puede ser mil y una veces vivida, sin embargo, jamás será la misma. Que de un día para otro, tu propia experiencia vital puede cambiar radicalmente, por ello considero necesario dejar una huella personal tras de ti, es decir, un sello que caracterice tu pasar por la vida, tu propia marca, pues si bien cada vida es única e insustituible, reservando en sí misma experiencias únicas, adquiridas a través de los años en el cuerpo, somos múltiples sujetos en una sociedad donde si no dejas tu marca personal, simplemente cuando se da la vista hacia atrás, no serás nadie. Por otra parte, nuestra vida es guiada por nuestros pensamientos, que al verbalizarlos da cuenta de qué pensamos y sentimos. Por lo demás, en nuestra etapa de infantes, somos guiados por lo que nos dictan nuestros padres, que en la medida que vamos creciendo nos cuestionamos si aquellas decisiones han sido las más acertadas, desde la elección del lugar dónde vivir, con quiénes convivir, dónde estudiar y criarnos. Es así que uno llega a ciertos lugares, porque de uno u otro modo, no las casualidades, si no que las causalidades y no un mero azar, nos han conducido a nuestro estado actual. De esta manera en la vida se nos abren múltiples posibilidades para vivir, un cúmulo amplio de opciones que podemos escoger para vivir, pero depende de nosotros el tomar las decisiones más acertadas, las que sin lugar a dudas, dado nuestras experiencias previas, tienden a ser más o menos acertadas y efectivas. Si bien la sincronicidad y el pensar universal, juegan un rol fundamental en este estado y fluir vital, a veces los influjos y factores externos, terminan derruyendo nuestros pensamientos esgrimidos para construir los pilares y cimientos de nuestro espacio vital, es decir, de aquello que hemos construido con el tiempo, con nuestros esfuerzos personales con la solidez de la voluntad de vivir, de anhelar un lugar mejor para vivir día a día, momento a momento, somos por lo que fuimos y seremos, por lo que hoy somos, amar la vida y atravesar los recovecos insoslayables de un acérrimo continúo de obstáculos para en mayor o menor medida, lograr tener proyectos de éxito, la vida como un proyecto que tiende al éxito o al fracaso personal, sujeto claro está a las circunstancialidades.

Nuestras vidas se cruzan una y otra vez, si es que no a diario y a cada instante con otras vidas, ello da cuenta, ya sea por contraste o determinismo, nuestra propia definición, es decir, quiénes somos o quiénes queremos ser, las más de las veces con seres desconocidos, personas de las que sólo atisbamos su rostro, que, de hecho quizás jamás sabremos su nombre, he ahí nuevamente el dilema ya de una perogrullada existencial, de ser alguien en la vida. Pero me pregunto, ¿ser alguien para quién?, ¿Para qué?, ¿Para la sociedad o para ti mismo como una profecía auto-cumplida? La escritura no en contadas ocasiones nos permite absorber las experiencias vivenciadas por otros y dar cuenta de las propias, a la vez que amplía nuestros horizontes y cosmovisiones, adentrándonos en el mundo interior de otro, pues estamos vivos y las letras en mayor o menor medida se convierten en gran medida en la herramienta más aguzada para vivir, quién se instruye es capaz de dominar los espacios de su alrrededor, es capaz de nombrar los objetos que constituyen su espacio circunstancial y vital, de darle vida a objetos inanimados que al nominarlos, les otorga vida propia, una especificidad en sí mismos, el ser únicos e irrepetibles, el personalizarlos.
Escribir para no olvidar, para dar cuenta de lo vivido, para poner lugar y fecha a los acontecimientos y avatares de la vida, nuestro complejo narcisista nos hace creer que somos únicos en el mundo, pero claro, ésta es la paradoja vital de nuestro tiempo. El tiempo, tanto se ha escrito y hablado sobre él, sin embargo, aún resulta inabarcable, somos incapaces de circunscribirlo y forzarlo, es tan variable y relativo, que nos relativiza a nosotros mismos.

Poner de nuestra cosecha, pese a nuestros irrefrenables errores, mitigar los silencios con sonidos y conversaciones triviales para extender los limites irrenunciables de nuestra propia existencia. Caminante no hay camino, se hace camino al andar –Serrat.- Esta línea me ha embargado profundamente estos días, llenando mis pensamientos más íntimos, cada paso que damos en la vida, ya son pasos dados, que no se volverán a repetir, pero al menos nos podemos quedar con que sí hemos vivido, que en el atrever a vivir radica la plenitud de nuestra propia existencia, en seguir adelante y pensar que el pasado, pasado ha quedado, pero que podemos seguir construyendo un futuro, seguir siempre adelante, no sin mirar atrás, sino que emplear esa mirada y focalizarla en nuestros próximos pasos y hacer lo que nuestro corazón nos dicte, que las más de las veces es lo que estábamos destinados a vivir. Por lo demás, es necesario guardar en lo más recóndito de nuestra memoria lo recuerdos vividos junto a otros, los instantes compartidos, que serán irrenunciables, cada acción ejecutada en vida, es la vida misma, descansar para revitalizarnos y rehacer y reforjar nuestro propio momento como si fuese el último, aunque aún nos queden imperecederas e infinitudes de experiencias por vivir.

José Patricio Chamorro, escrito elaborado entre la tarde del 13 y madrugada del 14  de octubre del 2013, Santiago de Chile.

lunes, 7 de octubre de 2013

El vacío existencial de los objetos.




La realidad, ¿Qué es? Es una relación entre quién experimenta la vida, su propio mundo, cosmovisión, a partir de sus propias circunstancias y forma de convivir en un espacio/tiempo determinado, por ello la realidad dependerá del vivenciante, es decir, el sujeto que vive en aquella relación de yuxtaposición de espacialidad y temporalidad, ¿pero qué pasa cuando la realidad nos consume, cuando nuestro propio momento histórico nos agravia en una incomprensión incorrespondida? A veces el vacío existencial me consume, los objetos son entes inanimados que sólo cobran vida al interactuar con seres animados, por ello toda relación objetual me parece vacua, vacía en sí misma, sin la presencia física de alguien con quién compartir momentos, circunstancias, en un espacio y tiempo común, donde la materialidad de los instantes, cobre vida en sí misma. Una casa, es una construción solidificada en cimientos de escombros si no hay quién la habite, una taza de café es un mero objeto sin un uso aparente,sin alguien que la nombre y le da la utilidad que es pertinente a su materialidad.

                La vida es más gozosa y dichosa. Si hay otros seres con quiénes podamos compartir la belleza estética de la existencia, el ideal placentero de contemplar la vida como una obra de arte, con una significación propia, cuyo significante esté en un continúo impulso en el flujo hacia la idealización objetuada. Venimos al mundo, somos dados a luz, para forjar nuestro propio camino, que dado los momentos en que nos toque vivir y dependiendo de qué hagamos para mantenernos vivos, se concretiza el ser de nuestra existencia, vale decir, somos en tanto hacemos, pensamos, actuamos y sentimos. Somos un complejo holístico de experiencia y sensaciones, cuyo acercamiento epistemológico a la vida, dependerá de si somos agentes o pacientes respecto a ésta, con ello me refiero a si es que dejamos que la vida nos pase por encima o tomamos las riendas de ésta. Una realidad agenciada, será epistemológicamente distinta, a una realidad paciente, que puede ser meramente receptiva o involucrar gradaciones sensitivas.

                La felicidad es otro estado transitorio en la que el sujeto vivenciante, tiende a una positividad aparente, que involucra sus propias circunstancias. La felicidad es un estado que nos puede encumbrar un día y al siguiente, dejarnos a la deriva de la vida, con amplias posibilidades de decaer a las profundidas del abismo existencial.

               José Patricio Chamorro, 07/10/2013, Santiago de Chile, Ñuñoa.

sábado, 5 de octubre de 2013

Condenados a la soledad.




Aquí yazgo, como un escriba intelectual de escritorio postmoderno. A veces me pregunto y cuestiono sobre la naturaleza de la soledad y de las ideas, escribo para no olvidar, pero ello me hace mantenerme en un estado de lucidez permanente y anhelante de nuevas experiencias, me privo del mundo y el mundo se priva de mí. ¿Le temo al caos mundanal de la sociedad cataclística? Vivo, estoy vivo, por ello escribo. Para dar cuenta de un sentir social permanente, de cuánto me apasiona la vida misma, ¿Me puedo enamorar? Es un verbo inconjugable para mí, cuando amo me entrego en absoluto y soy capaz de darlo todo, quizás por ello quiénes se han cruzado en mi vida, sienten que soy un buen amante. Las ideas fluyen por mi mente y por mi cuerpo, sufro la agonía de la soledad perpetua, lo que veo y observo me parece etéreo. A veces siento que ese estado de lucidez es un arma de doble filo, sin embargo, es mi mayor defensa ante los embates de la vida. Cada instante de mi vida he procurado estar en aquellos espacios donde pueda adquirir nuevas formas de entender la vida, ampliar mi propia visión de mundo. Pero cuando se comparte junto a otro, atraviesan esos momentos instantes irrepetibles, energías que se superponen y sin pensarlo dos veces, cedes por amor, eres capaz de dejarte a ti mismo de lado, por el bienestar de quién amas, ¿amor puro? Permítanme ponerlo en duda, atracciones fatales, de ésas que te hacen caer en tu propio intrincado juego del amor, experiencias que conservo en mi memoria como refráctiles caleidoscopías nocturnas evanescentes.

                A veces siento que la soledad será un estado transitorio, pero miro hacia atrás y si bien, jamás se está totalmente solo en un mundo donde existen billones de seres humanos, el drama existencial es ineludible, el individualismo que no nos permite postergarnos por el otro, si no suple nuestros propios intereses personales. La vil subsistencia se vuelve una canallada olímpica de desterritorializar la existencia de ese otro, que al igual que uno mismo, siente, percibe, sufre y se enamora. En el momento que dejemos de lado nuesto cinismo intelectual y exacerbamiento egotista y narcisista, quizás podamos mirar a nuestro lado y ver la humanidad del otro ser, cuyo rostro da cuenta de una historia personal de vivencias, que lo conducen al momento actual y que, posteriormente lo conllevarán a un futuro que está por escribirse.

                Pensar en otro, es salirse de sí mismo y compenetrarse con las experiencias particulares de vivir, pensar y soñar con quién convives, ¿Enamorarse? Es responder al encuentro íntimo de quién vive el momento como un éxtasis sublimante de placeres corporales, de carnalidades abrasadoras, interrogativas fluctuantes de miradas vacuas, internalizadas de agonías míseras de un cuerpo viviente, sensante y experimentante.

José Patricio Chamorro, 05/10/2013, Santiago de Chile, Ñuñoa.


jueves, 3 de octubre de 2013

La curiosidad de los amantes.


              
  La practica hace al maestro, el amor, como la vida misma, no debe tomarse a la ligera, hay que disfrutarlo por sobretodo, poner en practica los principios inmemoriales. Cada persona es un universo a descubrir, las cadencias de la voz, las pausas y ritmos acompasados de los cuerpos, la tranquilidad de dos personas sincronizadas en el acto amatorio, en el atreverse a vivir plenamente los instantes, aquellos que son irrenunciables, consistentes en sí mismos, pero que como el polvo, se desvanecen en el aire. Hay una primera vez para todo en la vida, pero siempre podemos aprender a reencantarnos con nosotros mismos, con nuestros gustos y placeres. Registro en mi memoria, la primera vez en que nos vimos, ese segundo que me miraste con curiosidad y yo atentamente te escuchaba, me ponía nervioso en tu presencia, no podía negar la atracción que me producías, tu cuerpo, tu figura, tu tan sola presencia, tu cercanía, ese estar ahí a mi lado. Yo te escuchaba atentamente las primeras noches que convivíamos, tus ideas, tus proyectos, tus circunstancias, pocas personas tienen un talento de artistas y tú lo tienes y quizas aquello fue lo que nos conectó profundamente. Esperaba con ansias tu llegada, escuhar tu voz, dialogar contigo, pero el cansancio del ajetreo diario podía más que nosotros, pero aun así te esperaba e intentaba ganar terreno, que confiaras en mí, que sintieras la atracción que me producías. Siempre he sido una persona muy intuitiva, la labor diaria de la escritura me ha hecho desarrollar aquella habilidad y pasión por comprender la esencia de cada persona que me rodea, hiciste que creara al menos un poema pensando en ti, hoy escribo porque no estás a mi lado y revivo en mi mente nuestras propias experiencias, el reconocimiento íntimo de nuestros cuerpos, aún te deseo, no sabes cuánto y sé que tú también me deseas, pero mantener una relación, convivir junto a otro se me vuelve tan difícil, sé que captaste la sensibilidad de mi ser, me lo dijiste en tus propias palabras, me consideraste especial e inteligente, lo que me ha acompañado durante mis 22 años de existencia y que hasta el día de hoy ha generado un magnetismo particular que no cualquier persona es capaz de producir. Tal vez se deba a que sé amar, a que me entrego absolutamente cuando me enamoro, por ello me cuesta tanto olvidar, me impregno de las energías de quienes han pasado por mi vida. Si no hubiese sido por las circunstancias de la vida, jamás nos hubiésemos conocido, quiero que sepas que fui feliz y que espero que podamos construir momentos juntos.

                La vida es una imprediscibilidad de momentos, no obstante, sé que tú estarás para mí y yo para ti, compartiremos vivencias que recordaremos o, al menos, procuraré recordar con el tiempo. Han pasado días desde aquel encuentro que no fue casual, fue la determinación de nuestros cuerpos que ardían de una pasión desatada. Amanecer junto a ti es una sensación imborroneable, el frenesí de nuestros cuerpos bullentes de espasmos matutinos, por acallar nuestros deseos más profundos e íntimos.
                                                                                                                              Quién te piensa, J y R.
José Patricio Chamorro, 04/10/2013, Santiago de Chile, Ñuñoa.

La lectura de tus ojos.




Tu mirada me habla encendiendo mis solitarios días por la mañana

Tu cuerpo me pide un aliento silencioso, un beso de medianoche

Deseas que recorra tu cuerpo desde la punta de tus labios, hasta la incertidumbre de tus pies

Te veo y me enamoras a cada instante, sensaciones encontradas,

Ámame como si no hubiese un mañana, escucha mis latidos, deseémonos amor mío

Crucemos la voluntad férrea de nuestros cuerpos inventariados de recuerdos

Que esa noche en la que entregamos nuestros cuerpos, sea el principio de nuestro enamoramiento  placentero

Quiero que palpes mis manos que serpentean en los intersticios de tu cuerpo

Extáseame en las letanías de una erótica descarnada

Plasma la energía de tu vitalidad ensimismada en mis miembros furibundos

Orgásmicos placeres desenvolveremos en tu cama encriptada

Eres tu humanidad de intrigas lúdicas en mis deseos más profundos.

José Patricio Chamorro, 03/10/2013, Santiago de Chile, Ñuñoa.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Testimonios de la vida de un escritor.


Ya es tarde, el día está culminando y me encuentro en la disyunción personal de mis pensamientos y sentimientos, en la precariedad de una vida que ama, anhela y desea. La felicidad es un estado que en primera instancia se me viene a la mente, siempre lo he considerado tan transitorio, quisiera vivir tanto, acumular tantas experiencias vitales como mi vida misma pudiese y, sin embargo, cada día que pasa me convenzo más que no sé qué es la vida, de qué está hecha, sus materiales, sus visiones. Al fin y al cabo, no serán jamás unívocas, pues cada persona guarda su relación personal y estrecha con la vida, procuro aprender de ellas, acerca de lo que han vivido, de qué pasado ha delineado sus rostros, cuánto han sufrido y cómo lo hacen día a día para subsistir. Yo lo hago a través de mi escritura, aunque más por arte que por oficio, no obstante, sí considero que puede haber una profesionalización de la escritura, pero ésta jamás sustituirá a la esencia del arte mismo, a escribir sin limitaciones de tiempo y espacio, que tanto nos imponen las circunstancias de la vida. -Hace frío, me abrigo, no someto mi escritura al procesamiento y flujo automático de mis pensamientos, hoy estoy aquí, mañana no lo sé, pero al escribir me siento más vivo, un café, placer, lecturas, una buena música y compañía, son mi máxima felicidad.

                Cada día que pasa, veo y absorbo más experiencias, a veces siento que he vivido todo y otras que he vivido nada, cientos de personas atraviesan mi vida a diario, pero quizás se deba a la soledad de mi espíritu, que vaga en este mundo, que nació para amar y para pensar que sólo dedico mi vida y escritos a personas que me parecen significativas en mi propia vida. Me instruyo lo más que puedo, a veces quisiera estar en más lugares y aprender más aún de todo cuanto me depare el destino, la vida y mi propio entendimiento. Hoy sé que existo y si bien siempre he sido el mismo ser, he comprendido que jamás un amanecer es igual a otro, que las personas necesitamos ser amadas y comprendidas, que las ideas no surgen de la nada, que podemos direccionar nuestras vidas a través de una mente y manos maestras, que mientras tengamos el vigor de la juventud, la paciencia del pasar de los años y mantengamos nuestra esencia, firme y con la cabeza en alto, la vida jamás nos pasará por encima. Hoy estoy solo, me gusta esa sensación, me reconecto con mis propios sentires , paradojalmente, a un par de cuadras de donde vivo se está realizando un concierto masivo. Podría estar allí, ser uno más entre la multitud, sin embargo, mi propia voluntad y forma de ser y actuar, me dicta que no, que siga mis propios consejos, que pese a que pueden estar sujetos a errores e imprevistos, que permanezca en este estado burbujeante que es una soledad acompañada. Mientras me mantenga lúcido, tenga un buen libro al lado y como me suelen decir, mantenga el don inmaculado de la palabra, aunque me encuentre en cualquier lugar del mundo, jamás estaré solo.

                Hoy pienso y miro hacia atrás, es un ejercicio que hago más o menos a diario, pues he registrado los más mínimos detalles de mi vida, para recordar hasta los detalles más nimios de lo que he ido viviendo, pese a que aunque se pudiese desarrollar una aguda pluma y un don sublime en la descripción a través de las palabras, la realidad, la vida misma, es inabarcable.


Por otra parte pienso, que estar en esta sociedad donde nos señalan una y otra vez que debemos competir frente a los otros para ser alguien en la vida, donde me causa un incoformismo extremo, pues en lo personal, toda mi vida he sido el mismo ser, independiente de dónde y frente a quién me encuentre. Cada acción que realizamos, cada movimiento, cada acto y pensamiento definen nuestra propia existencia. Pues bien, haciéndole honor a aquella forma de entender la vida y convivencia social, es que uno termina poniéndole su sello personal, su marca, su nombre, a cada escrito, trabajo intelectual, artístico, invento, experiencias, imágenes, fotografías y cuanto centenar de vivencias y ocurrencias tengamos. Nuestro nombre y firma, si bien en parte fundamental nos definen y dan cuenta de lo que somos o lo que pretendemos ser, nos hace caer en un individualismo exacerbado, anulando a otro, que al igual que uno, lucha por subsistir, que teniendo o no condiciones similares de vida, herramientas o facultades, al igual que cada persona, intenta ser alguien en  la vida. No obstante, me vuelvo a hacer la misma pregunta, ¿Por qué es necesario ser validado por otro, para confirmar nuestra propia existencia?. ¿Por qué es necesario que el otro conozca nuestro nombre, a título de qué?, cuánto anonimato existió y pre-existió en diversas épocas literarias y escriturarias.

                En innumeras veces siento, acaso quizás no me equivoco, la escritura se transforma en una suerte de defensa personal frente al otro, que es distinto a mí, un soporte que nos individualiza, que pone límites pre-fijados, pues cada persona es impredecible y cada cual actúa de determinada manera frente a las circunstancias de su propia vida, espero no perder la esencia reflexiva y que mi mente guíe cada acto y recuerdo, escrbir para recordar, mantener el legado de la memoria, con esas palabras me quedo en este día, las etapas de vida de cada escritor son un enigma en sí mismo, quién sabe, si quizás en un par de años, me vean enfrascado en el desciframiento de mis propios pensamientos y escritos de juventud.

José Patricio Chamorro, 02/10/2013, Santiago de Chile, Ñuñoa.

                

sábado, 28 de septiembre de 2013

Inciensos nocturnos.




La belleza del instante vivido la conservo en mi memoria
Nuestros cuerpos devorándose entrcruzadamente, palpitándonos en agonía
El voluptuoso incienso enciende las noches vaporosas en tu cama
Lo que vivimos sólo lo saben nuestros cuerpos, fiel registro de tus besos
Las caricias de una noche en vela, esperando el amanecer del otro día
La estimulación  de tus sentidos me hacen creer en que aún la vida merece vivirse
Al despertar ya no estarás a mi lado, pero sé que pensarás en mí como un recuerdo vago
El deseo será nuestro intermitente secreto, por habernos amado desde siempre
Tú conoces mis más recónditas y febriles pasiones, no olvidarás mi mano abrasadora
Tu cuerpo frente al mío, tus silencios y ecos estertóreos que me piden a gritos amor mío
Te amo como la mustia sensibilidad y fragilidad de mis versos que escribo en las noches tuyas
Siempre tuyo, desde el día en que nos reconocimos. Tu escritor de media noche. 

viernes, 27 de septiembre de 2013

El cotidiano día a día de la realidad burocrática a la chilena del siglo XXI.


Mi escritura actual no remite a un tema único, más bien es una síntesis de experiencias vitales que deseo compartir y en las que probablemente más de alguno se sienta identificado, con ello me refiero, por ejemplo, a la tan mentada burocracia, que a diario debemos vivir, el eterno papeleo para dejar constancia de nuestro nombre y existencia, de que somos alguien en esta vida, pues nos tramitan el día a día, desde las acciones más mínimas que realicemos, hasta el otorgamiento de certificados, títulos, propiedades. Es una lucha continúa donde las interminables filas son sólo una de las tantas condicionantes, pues al primar el individualismo, cada cual quiere hacer de suyo lo que se le antoje, se discrimina a quien se encuentra a nuestro lado y al vivir en una sociedad tan cronometrada, todo acto por nimio que sea en consideración hacia el otro y sin que obtengamos un beneficio personal de ello, resulta ante todo una pérdida absoluta de nuestro tiempo y como sabemos, el tiempo vale oro. Más aún cuando hay personas que se dicen ser más importantes que otras, cuya firma, es su fuente de vida e ingresos.

Por lo demás, un tema que no puedo pasar por alto, guarda relación con la experiencia del día, donde a diario transitan cientos, sino miles de personas junto a nuestra vida, pero sólo consideramos significativas con quiénes guardamos un espacio de correspondencia más cercana, algún lazo que nos una en un momento o lugar determinado, vale decir, una experiencia común que después queda en la retina de nuestros recuerdos más vívidos. No puedo soslayar otro tema fundamental que me ha calado hondo este año y es que ningún día es igual a otro, por ello entre más se vive, pervive la añoranza reminiscente de aquello que se desvaneció y que no se volverá a repetir, ya que la vitalidad no es la misma y nosotros tampoco, el tiempo no transcurre en vano. No obstante, es preciso conservarlo como experiencias significativas, aprender de ello. Inclusive nosotros mismos poseemos nuestro propio pasado, donde las imágenes y escritos son sólo la muestra latente de lo vivido, marcando la pauta de nuestra existencia, cronometrada por el tiempo social e histórico y en un espacio determinado, por ello nuestra propia experiencia será invaluable, ya que nunca un sujeto vivirá lo mismo que el otro, pues la individualidad de las circunstancias hace único al momento experienciante.

Hoy me tocó convivir y agradezco a la vida que sólo hayan sido contados minutos, experiencias de vida cercanas con quiénes pertenecen al mundo de los asuntos económicos y bursátiles, al mundo de las finanzas y la burocracia a flor de piel. Pues bien, aunque sólo tenía que realizar trámites, en mi transitar me percaté de varias situaciones. Por ejemplo, aunque todos solemos regirnos por el tiempo, gran parte, por no decir todos quiénes se encontraban en aquellos edificios grises, monótonos, carentes de áreas verdes y creatividad, miraban sus relojes, celulares, no una, sino al menos 3 veces por minuto, lo cual no sólo me pareció una manía incómoda, sino que ello se traducía en movimientos enérgicos y estresantes. Los Que se manifestaban en los rostros de aquellos que hacían aquellos movimientos, que luego de mirar cómo transcurría inevitablemente el tiempo, se movían a un ritmo vertiginoso hacia los ascensores, los que ascendían y descendían una y otra vez, personas iban y personas venían. Vestían casi en su totalidad chaquetas, corbatas, idóneas para su forma de pensar y actuar, qué diría Barthes pensaba para mis adentros sobre ello, claro, esas personas no me conocían, desconocían que en aquel momento analizaba las situaciones para después en mi memoria registrar cada una de mis percepciones, ya que son experiencias de las que me parecía menester dejar registro, que quizás para ellos pasan desapercibidas, puesto que es su propio mundo y están acostumbrados a él, así al menos se denota en pleno centro de la capital, pero para quién prefiere el libre pensamiento, la calma y la tranquilidad, son formas de comportamiento que rompen contra toda norma, que, sin embargo, para ellos parecen normales.

Finalmente después de recorrer al menos tres o cuatro notarías y haber preguntado a carabineros que me ayudaron en buena medida, pude invertir un poco menos que mi mañana en tramitar los papeles de esta mentada burocracia a la chilena, que nunca dejará de sorprenderme. En fin, mañana será otro día y la experiencia siempre queda.

José Patricio Chamorro, 27/09/2013, Santiago de Chile, Ñuñoa.

domingo, 22 de septiembre de 2013

Ruidos en el silencio. Chillán 22/09/2013.



Alarmantes estentóreos y caóticos ruidos del exterior,

Se agudizan en las profundidades del silencio interior

Las calles de la ciudad se parapetan en torrentes de estruendo

La singular vida de provincia se arroja en sintonías arreciadoras

La tranquilidad se ve irrumpida por las oscuras notas del clamor

Los vértices de punta a cabo se diseminan en ecos sublimadores

Los cantos de las aves anuncian la llegada de la primavera

El invierno llega a su fin, la claridad de los espacios inundan el vacío

La peripatètica agonía del mañana atardecido vibran en electromagnetismo

Mi piel se eriza ingràvidamente ante la estática electricidad

El magnetismo de mis ojos ennoblece la energía de mis pupilas ennegrecidas

El final se acerca inminente, la vida se prolonga hasta el infinito.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Vestigios de haber vivido. (Chillán, 20/09/2013)



Una inusual lluvia de septiembre acaricia las arboledas
El cielo languidece negrusco en la intemperie de una primavera febril
La vida se regocija parduzca en las inclemencias de un tiempo gris
Vestigios, sensaciones, imágenes y poesía amueblan la natural comedia
Escribir como si nos apuntalaran una pistola en la sien derecha
Como un escriba taciturno  de cuyo último suspiro surgió un galimatías alfabético
Un  poema de un corazón latiente y amortiguado, de una razón mortuoria
Vestigios de haber vivido una razón que al corazón no toca
Un instante pasajero de gotas tempestuosas que se ofrecen a la agónica nostalgia
Un terruño humedecido de recuerdos y vivencias, de ayeres otros
Un mañana invertido de telarañas noctámbulas, un reflejo inverosímil
Una naturaleza muerta, vestigios de haber vivido para un mañana que aún no llega.

                                                                                                                
              José Patricio Chamorro.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Lluvia primaveral de Septiembre.



La lluvia alicaída sublima mis sentidos, los imantiza
El color local de los atardeceres se magnetiza de rosáceos cielos azulados
El imantismo ensordecedor de sinfónicas melodías se convulsa en frenesí
La poética claroscura de narrativas novelescas, teatraliza mis emociones
El violinismo de mis latidos en sordina se concretiza en acordes infinitos
La inmanencia de mis corporeidades vacuas reverdece en la primavera de Septiembre
Agonías lumínicas se aletargan en la caída de lluvia a goterones lúgubres
La noche se avecina despejada de holocaustos y pensamientos vacíos
Materialismos cáusticos se sorben de prismáticos esperanzados
Miradas ensombrecidas se asemejan a las alucinaciones místicas
Septiembre es el mes de las sinrazones otoñales que reencarnan en primavera
Un cielo rojizo, un amarillo entristecido, humedecen hoy mi destino.

José Patricio Chamorro, 6 Septiembre 2013, Santiago de Chile, Poesía a la vena. (Extraído del manuscrito original de mi casa de Santiago).

sábado, 31 de agosto de 2013

Personalidades conflictuadas de espasmos.



Eres como la pluma que penetra las partículas del papel
Eres la música vaiveneante de cadenas rompientes
Eres un furor de escarnio embrutecido de iracundía
Eres un artista frustrado de capitalismos baratos
Eres poesía insuflada de verdad que palpita
Eres el conflicto real de las palabras embebidas
Eres un licor amargo que me sabe a hiel
Eres la última vocal de tu nombre despronunciado
Eres la anatomía de mis versos ininterrumpidos
Eres el amanecer de los días nocturnos de mi cuarto.


José Patricio Chamorro, 31 Agosto 2013, Santiago de Chile, Poesía a la vena.


Mi arte poética

Arte poética (José Chamorro)

Escribo desde el alma que aniquila la razón y no de sin razones del corazón deseadas. Escribo porque nací poeta en una generación ...