jueves, 7 de enero de 2021

La mirada enamorada. Recuperado del 7 de enero 2014.

 

Reconocerse en el otro, en la mirada de quién contuvo tus instantes, tus momentos y vivencias, de aquellos segundos, de aquella fuerza vital, es decir, de quiénes te fortalecen con sólo compartir unos segundos tu propia vida, de aquellas decisiones que tomas en un momento determinado de tu vida y que te permite seguir adelante, revitalizarte. Hacerse uno con el fluir vital, la fuerza de un pensamiento, de la germinación de una idea y de quién está dispuesto a morir por ella, el hacerse cargo de otro como si fueras tú mismo, porque su vida ya es parte de la tuya, porque sus energías fueron compartidas, porque sus caminos se cruzaron y porque el amor se convirtió en metáfora, en una máquina de escritura en estricto devenir, en circunstancias transformadoras de secuencias imaginarias y frecuencias que irradian una energía vibratoria electrizante. Atreverse, ése es el lema para este año, purificar tu espíritu y canalizar las energías, dejar el ego atrás, pues querámoslo o no, siempre dependeremos de otro, el ser humano no fue creado para vivir en soledad, sino que en sociedad, es parte del funcionamiento del engranaje universal, de ese flujo continúo de reconexiones y magnetismos, de idas y vueltas, de progreso y revuelo, de palabras y efluvios, el ser humano es un todo. Cada pensamiento conlleva una acción, cada nueva idea, nos permite renovarnos, somos por lo que hemos pensado, hemos decidido y hemos dicho en determinadas circunstancias, las experiencias que nos han sucedido en la vida se deben precisamente a aquello que quisimos ser y hacer, el conocer es el medio que nos permite seguir, pero cómo conocemos, a través de qué mecanismos y cuánto estamos dispuestos a dar y entregar por ese cambio, por esa visión contemplativa de un panorama diferente que es nuestra propia vida, proponérselo y cumplirlo, accionar el motor de nuestros propios pensamientos, que no sean vanas promesas, sino cambios de consciencia, de sintonía en lo que deseamos y que proyectamos, si pretendemos cambiar y vivir otras experiencias es necesario aunarse con otros que positivicen nuestras ideas, que carguen de buenas vibras ese saber universal que nos conecta con el universo multívoco.


El amor es la fuente más potente que tiene el ser humano, el empatizar con el sentir personal, con lo que le sucede a quién se encuentra a nuestro lado, a quién compartió, aunque sea tan sólo la fugacidad de su presencia, pero que supo de nosotros, que se atrevió a intensificar la grandeza de nuestras vidas, porque estuvo ahí, porque nos acompañó, porque hubo amor o habrá sido sólo ilusión, el amor verdadero, no es aquél que sólo responde a los instintos y las bajas pasiones, la lujuria, sino el que nos trasciende a una escaala mayor, a ser seres de luz, de un aura que nos permite alcanzar la plenitud, la tranquilidad y una sinfonía universal.


 7/1/2014,

miércoles, 30 de diciembre de 2020

Cara a cara con nosotros mismos. Reflexiones para un año diferente.

 

La llegada del fin de año siempre da cabida a la reflexión. Especialmente en un año que como humanidad nos ha traído innumerables desafíos, donde el bienestar personal, la salud y la vida en plenitud ha sido sin duda alguna a lo que más nos hemos volcado. Nunca será tarde para vivir cada momento de la vida al máximo, en sus instantes de alegría como en aquellas circunstancias más difíciles donde el dolor se ha hecho presente. La vida continuamente nos permite renovarnos, replantearnos y generar en nosotros un cambio que nos permita alcanzar nuestro desarrollo como personas.

Cada año, así como cada día nosotros decidimos cómo vivenciar las circunstancias; en nosotros está cómo sobrellevar las experiencias adquiridas, las problemáticas y diversas situaciones que demanda de nosotros la vida. Nadie nos enseña a vivir, pero los lazos con nuestra familia, amigos, seres queridos y personas con las que nos vamos cruzando a lo largo de ella deja en nosotros una huella significativa que forma parte de lo que fuimos, de lo que somos y de lo llegaremos a ser. Nada en esta vida es fruto del azar, cada acto, cada decisión y persona que conocemos y vivimos tiene un propósito, que quizás no descubriremos en un primer momento, pero llegará aquel día en que tal vez sin haber trazado un plan, todo lo vivido cobrará sentido.

Mi invitación es a ser felices cada día, incluso en aquellos días que deseamos rendirnos porque el camino se ha puesto cuesta arriba. Siempre existirá la posibilidad de superar esas vicisitudes con optimismo; después de todo lo sucedido este año está en cada uno de nosotros el saber tomar  aquello que queremos permanezca en nuestra vida o simplemente dejar y soltar todo lo que no nos permite avanzar. Nadie más que nosotros puede elegir qué anhelamos que nos depare el destino y en lo cotidiano, aproximarnos cada día más a ese encuentro verdadero cara a cara con nosotros mismos.

                                                               José Patricio Chamorro Jara, Copiapó, 30 de diciembre 2020.

sábado, 14 de noviembre de 2020

Afanes de la carne.

 Tu piel se extiende deseosa en afanoso ir y venir de nuestros cuerpos.


Tu pecho de macho febril descarga su ímpetu en los placeres de la carne.


En éxtasis tu boca voraz se duerme en mi regazo, humedeciendo mis sentidos.


Tu rumiante lengua penetra los poros más ocultos de mi alma.


Tus dedos recorren territorios inexplorados, retozando con caricias mi barbilla.


Tu respiración, se agita en deseo. Degustas suavemente mis labios con besos de pasión.


Las horas transcurren y tus brazos me aprisionan deseando que aún no sea tiempo de partir.


Tu historia se hace una con mi historia, somos un solo cuerpo hecho memoria.


Instantes perpetuos en la fragilidad de la vida, amantes inconclusos con sabor a lujuria.


Copiapó, 13 octubre 2020.

sábado, 10 de octubre de 2020

Los locos años 20, retrato del siglo XXI.

Y el fin del mundo no llegó. Solo nos hicimos más humanos.


Los conflictos no cesaron, las guerras solo cambiaron de nombre y de territorios.


La soledad se abrió camino en la sociedad y el día a día de una familia.


Desaparecieron los referentes, perdimos la esperanza de creer.


Los medios de comunicación se apropiaron de la realidad

Y con ellos los estereotipos y prejuicios hicieron llorar a nuestros niños.


Deshumanizados, solos y sin esperanzas nos lanzamos a la deriva de los locos años 20.


La era de la hiperconexión llegó y con ella la globalización degradada de nuestra tierra.


Desgarrada la naturaleza con gritos sofocados por la maleza del hombre finito.


Las tecnologías se volvieron inevitables, la igualdad social y de género nunca llegó.


Los marginados se tomaron las calles, alzaron su voz, desmoronando idolatrías.


El capitalismo se derrumbó en el ocaso del oasis, como espejismo ante nuestros ojos se desvaneció.


Los locos años 20 nos confinaron, relegados a nuestros hogares nos olvidamos de los sin hogar.


Países fracturados por la memoria, renacieron del olvido y se hicieron uno ante el asolado paso de la  muerte.


Porque cuando unos partían, era un dolor común, un latente sentir universal.


Me pregunto: ¿qué somos? 


La generación postergada, que no se dejó vencer, ni sucumbió a la crisis,


El mundo de los locos años 20, que  ya no será más y del cual nunca volveremos a ser los mismos.


José Patricio Chamorro, 10 octubre 2020.

viernes, 14 de agosto de 2020

La maldición de la bella. Autor: José Chamorro. (Relato intertextual con la bella durmiente).

 

Hace muchos años en un país lejano, vivía una familia de reyes en la apacibilidad de su castillo. Todos en el reino adoraban a sus reyes caritativos y bondadosos. Más se alegraron cuando la noticia extendida por todos los confines, de que la primogénita y futura princesa llegaría al mundo en tan solo 9 meses. Todos en palacio desde aquel día planificaron festines y comenzaron a preparar sus mejores vestimentas para la ocasión tan ansiada y esperada; las invitaciones se esparcieron por doquier, por los más profundos rincones de la tierra. Cuando la invitación llegó a las 13 hadas, que resguardaban la paz universal, cada una de ellas pensó un don a otorgarle.

El gran día había llegado, Anastasia había nacido para continuar el legado de sus padres. En el ambiente se dejaba entrever un aura de misterio, misticismo y magia, dando la entrada a que cada una de las hadas se enfilara para otorgar desde sus más hondos deseos, los dones a su majestad la princesa.

Primero se acercó Esperanza, hada carismática que embelesaba a todos con su alegría y entusiasmo; su don fue la elocuencia. Luego, vino Encantadora, quién danzarina y ferviente le otorgó el don de la pasión. En tercer término se acercó Responsabilidad, quién con su aire parco y señero solo se limitó a decir: - Cumplirás con tus deberes de ama y señora de tu hogar solícitamente, sin perder jamás tu autonomía.

En cuarto lugar, se presentó Asertividad, quién pensativa y concienzuda señaló: - Serás una sabia consejera y quién te solicite tu opinión, sabrá encontrar en ti a una hábil y locuaz mujer. En quinta instancia apareció deslumbrante Respeto, que con su aire solemne y puro, inspiraba a sus hermanas hadas y en todo quién la observaba un hechizo de mágico encanto. - En esta ocasión, amada niña mía, te harás merecedora del don de la admiración. Todo aquél que contemple tu rostro, nunca dejará de admirarte, aun pasen mil años.

En sexto lugar se manifestó Generosidad, quién pródigamente le otorgó a Anastasia los ojos más bellos de la tierra, brillantes y calmos como el agua del mar, azulados como el océano y unos labios carmesíes, imposibles de olvidar. En una séptima aparición, hizo ingreso Aceptación, quién pronunció las siguientes palabras: - Te aceptarás tal cual eres y jamás verás lastimada tu autoestima; sin importar las circunstancias de tu vida, siempre te valorarás a ti misma. Luego de ello, se presentó como la octava hada, Gratitud; fácil de reconocer por las infinitas “gracias” y “con permiso”, que dejaba de entrever como una estela a su paso. Solo se atrevió a decir: - Disculpa bella princesa de nuestro reino, gracia divina y sol de la mañana, que la luz de la cordialidad ilumine tus tratos hacia todo aquél que cruce palabra contigo.

Una novena e inesperada presentación fue la de Precaución, que más que un don le dio un consejo al oído: - Recordarás mis palabras a lo largo de toda tu hermosa existencia; no te dejes engañar por las falsas adulaciones y la presunción de quiénes no admiren en ti tus virtudes interiores.-  La décima presentación fue concebida por Cuidado que solo vaticinó:  - salud y bienestar hasta donde alcance tu vida y tus sueños, Anastasia.

En décima primera entrada a la ceremonia, cuando las arpas ceremoniales llegaban a su clímax, se lució galana, Prudencia y con un tono de voz que apenas alcanzaron a percibir las otras hadas y menos aún los presentes; comentó: - Querida mía, no te enamorarás del primer hombre que admire tu belleza, ni de todos aquellos que solo vean en ti tus armoniosas facciones; solo amarás con la intensidad del alma, a aquél que al besarte encienda tu sentir y te ame por sobre todas las cosas, sin importar tu edad, belleza, sabiduría o inteligencia.

De pronto, al finalizar sus palabras Prudencia, un frío gélido recorrió la estancia de palacio y con un aire avasallador y gallardo, se aproximó Orgullosa. Cuidado, Precaución y Prudencia, que siempre estaban junto a la niña, la quisieron apartar, pero Orgullosa no lo permitió.

-          Osáis a imponeros ante mí, pusilánimes hermanas. Bien saben ustedes que en este mundo nadie puede ser mejor que nosotras. Sin embargo, ustedes han otorgado sus dones más preciados a Anastasia, olvidándose del equilibrio del mundo. No puedo permitir que existan mujeres como Anastasia, donde los hombres se arrodillen a sus pies, ¿qué pasaría con nuestro mundo, heredado durante siglos y milenios por nuestra madre primigenia. ¿Han olvidado acaso las primeras escrituras?;  en castigo por desobedecer las leyes de la naturaleza; impondré mi veredicto. – Concluyó con voz de Ultratumba, Orgullosa.

Un silencio sepulcral extinguió todo atisbo de sonido en el lugar y las hadas fueron cayendo una a una por los hechizos del hada más antigua y poderosa de los remotos tiempos. Finalmente tras de sí un campo de una malévola aura la rodeó y extendió sus brazos frente a la recién nacida y exclamó:

-          Obedecerás siempre a  los 10 mandamientos impuestos por las sagradas escrituras de nuestro reino hasta el fin de tus días, sin objeción que pueda salvarte de su sentencia. – Un sonido gutural salió de su pecho, atravesando su garganta.

 

-          Primer mandamiento: Amarás y respetarás al hombre por sobre todas las cosas; segundo mandamiento: Siempre respetarás el nombre de tu esposo; tercero: Alabarás al hombre con abundantes banquetes y comidas,  que no podrán ser dignos de reproche alguno. Cuarto mandamiento: Honrarás al hombre por sobre todas las circunstancias. Quinto mandamiento: Sin importar el trato que recibas, jamás podrás atentar contra la vida de un hombre, más que someterte a sus designios y deseos. Sexto mandamiento: Nunca podrás frecuentarte íntimamente con un hombre, que no sea tu esposo. Séptimo: Todo lo tuyo, será posesión del hombre y nunca te atreverás a tomar aquello que no te corresponde, ni a desear más poder que él, sin derecho a reclamo alguno. Octavo mandamiento: Jamás levantarás falsas calumnias que afecten la honra del hombre. Noveno: No desearás a otro hombre, ni aun en pensamientos. Décimo mandamiento: No codiciarás los bienes de tu esposo. Esta es la maldición que exijo para ti, te acompañará hasta tu muerte y afectará a toda tu descendencia femenina y a las mujeres de los reinos de la tierra, hasta el fin de los tiempos. - Tras pronunciar estas palabras, su energía vital se desvaneció, consumiéndose en cenizas.

                     Tras aquel espectáculo de horror, todo el reino que se encontraba en el recinto, quedó absorto y anonadado, sin emitir palabras alguna; Justicia, la décimo tercer hada con lágrimas en los ojos se arrodilló frente a Anastasia y pidió a sus hermanas que las acompañaran con su mágica energía; luego le dijo a Anastasia, contemplándola: - ¡Oh, querida niña!, qué destino más trágico te espera, no quisiera ver tu desolado e inmerecido final. Solo puedo otorgarte mi más preciado tesoro; desde hoy serás el lucero que alumbre mi camino. – Y tras estas tristes palabras, un aura de luz invadió todo el palacio; las 12 hermanas formaron un círculo alrededor de la niña y Justicia la tomó en sus brazos, diciendo:

-          ¡Querida Anastasia, nuestro poder no alcanza para deshacer la maldición, pero te liberaremos a través del sueño eterno! Te concedemos el sueño eterno, que solo se romperá tras un beso de verdadero amor. El amor es la única fuerza que puede romper esta injusta sentencia de Orgullosa. – Finalmente, Justicia cayó enceguecida por la luz y desde allí en adelante se ha proclamado por todos los confines de la tierra la leyenda que el día en que Anastasia se durmió, la Justicia es ciega.

Con el pasar de los años y tras morir los reyes, sin mayor descendencia, el pueblo fue olvidando la maldición de la princesa y el palacio se fue rodeando de musgo y rosas silvestres; sin embargo,  más de algún intrépido hombre, ansioso de conocer a aquella princesa de belleza legendaria buscaron de mil y una formas llegar al castillo, no obstante, nadie lo lograba, puesto que no tenían un corazón puro de amor.

Pero un día, tras dos mil años de aquella mítica maldición, en un mundo atiborrado de modernidad, edificios y decadencia, donde la corrupción estaba a la orden del día, un joven pintor se aproximó al bosque para buscar inspiración y, conforme atardecía, más se adentraba en el bosque, hasta que al llegar el ocaso, cayó tendido bajo la sombra de un hermoso rosal. Este lo embargó de un aroma dulce y encantador, conduciéndolo y abriéndole paso a las ruinas del antiguo y milenario castillo, como una especie de trance. Sin percatarse y sin ser dueño de sí, aquel joven ingresó a una estancia oculta del palacio, durmiéndose hasta el amanecer. Al día siguiente, desperezándose y abriendo sus ojos, contempló frente suyo a la más bella mujer que jamás haya visto, cuyos labios carmesíes y ojos azules, profundos y abiertos como el mar lo embelesaron. Él quiso despertarla, sin embargo, no lo lograba, por ello estuvo durante 3 días y 3 noches retratando a aquella princesa sobre una tela que encontró en uno de los cuartos del ruinoso castillo y tras ello, se produjo el hechizo, después de ver su perfecta y acabada obra,  el cuadro más bello jamás pintado, se sintió turbado y ansioso, con solemnidad se acercó a la musa de sus sueños y le robó un beso.

Todo lo que sucedió después ya es historia; Anastasia y Miguel ángel, aquel sensible pintor caminaron juntos, lado a lado, respetándose, escuchándose y amándose como apasionados enamorados , cuyas hijas e hijos trajeron al mundo una nueva forma de convivencia entre hombres y mujeres, olvidadas por tantos siglos en el mundo.

sábado, 25 de julio de 2020

Emociones encontradas.


La vida nos enseña que las personas estamos repletas de contrariedades. Las más de las veces lo que decimos y pensamos, no va a la par con lo que sentimos. Sin embargo, buscar ese equilibrio entre pensamiento y emoción es clave para expresar nuestro ser en armonía. Lo anterior sobretodo porque somos seres sociales y nuestras acciones, así como nuestras emociones afectan para bien o para mal a quiénes nos rodean. Así como somos capaces de dar y recibir amor, del mismo modo podemos provocar sufrimiento en el otro, causar decepción; inclusive involuntariamente. Son tan variadas las emociones y el espectro de éstas, más aún los efectos que pueden desencadenar, por ello debemos cuidar nuestra salud emocional, porque las consecuencias de una dosificación inadecuada puede dañar o quebrar relaciones interpersonales. No obstante, también son capaces de reparar los lazos emocionales “en” y “con” otros; me refiero a restablecer en otros sus propias emociones, pese a que todo trabajo emocional debe empezar por casa, pero nosotros podemos ayudar a sanar la emocionalidad de una persona a través del amor, la sinceridad y el respeto. Con todo debe en la medida de lo posible entregarse en reciprocidad y, por ello hablo de un “con otros”, puesto que las relaciones humanas siempre se construyen en un intercambio energético, conversacional y emocional, donde todo nuestro ser entra en juego; nuestro cuerpo, nuestra mente e incluso nuestra alma en un aspecto más esotérico si se quiere.

La invitación es a cuidarnos nosotros mismos, ya que la salud emocional debe comenzar dentro nuestro, para luego tener una convivencia más armónica con aquellas personas que nos relacionamos, más aun en las relaciones interpersonales de amistad, familia o pareja, pues en ellas radica la edificación de una emocionalidad saludable, libre de prejuicios y apegos innecesarios. Nadie posee la verdad en clave emocional, pero cada día tenemos la oportunidad de conocernos y trabajar un poco más con nosotros mismos, escucharnos y escuchar al otro es sin lugar a dudas un acto de amor.

                                                                              José Patricio Chamorro Jara
Copiapó, 25 julio 2020.

jueves, 18 de junio de 2020

Miradas.


La tarde caía en tenues colores azules y rosáceos como el otoño. Las horas y los días se iban sucediendo monótonos como hojas desprendidas de los árboles. La pandemia no hacía más que marcar el ritmo pausado de un tic tac escalofriante, sin embargo, la mirada siempre atenta detrás del visillo en el balcón dejaba entrever un furtivo deseo.

Habían pasado un par de semanas desde la llegada a aquel nuevo departamento, los cambios, el incorregible ajetreo de ires y venires para instalarse definitivamente había hecho que en más de una ocasión me tocara reclinarme en el balcón a descansar u organizar las cajas de la mudanza. Ocurrió en uno de esos días. Me encontraba como de costumbre dándole vida a los espacios para convertirlo en un verdadero hogar, cuando de casualidad me asomé a sentir la brisa fresca que corría aquella mañana. Me encontraba de espaldas a la torre de enfrente, pero sentí un calor intenso que recorría mi espalda y se posaba en mi silueta. En efecto, me volteé y nuestras miradas se cruzaron por primera vez y sin intercambiar un saludo, solo un gesto nos delató.

Han pasado algunos días desde aquel primer atisbo, lo único que sé de aquel hombre es su rutina al despertar, que con calma paciencia cuida sus plantas en el balcón y que de vez en cuando vuelve a mirar hacia mi ventana.


José Chamorro.
Copiapó, 18 junio 2020.

martes, 3 de marzo de 2020

El hombre que decidí amar.


¿Cuánto pesa el amor en el alma? Quién ha amado, sabe que el corazón, el sentir y todo su cuerpo se hace uno con la experiencia del amor. ¿Cuándo nos gana la razón, el pensamiento? La vida está hecha de momentos dulces y agraces, pero el verdadero amor es donde hemos entregado tanto por el ser amado, incluso más que por nosotros mismos. Donde hemos hecho desvelos, acompañado y aún más, decidir ser parte de la vida de otro, a quién de ser un completo desconocido, comenzamos a desentrañar sus misterios, sus sentimientos más profundos e incluso los desgarros del alma. Cuando se ha amado tanto, más allá del plano físico, ese ser se vuelve parte de tu vida, de tu aliento vital, a quién necesitas amar, porque tienes la certeza de que él también te ama. Sin embargo, en la vida no podemos pasar sin aciertos y desaciertos; somos seres incompletos que cometemos errores, pero que solo el amor nos salva.

El amor, en su entrega, es capaz de sortear las dificultades, porque éste es el único sentir que nos hace libres, auténticos enamorados del arte de vivir. Inclusive, en aquellos momentos, llamados “penas de amor”, te logras percatar de la belleza de aquel sentimiento, que te solivianta a un estado de mayor felicidad, plenitud y anhelo. Cuando te sabes amado, todo en la vida, te sonríe, te canta e ilumina tus ojos y enciende el alma. No hay mayor certeza que cuando amamos, nada igualará al dolor de la pérdida, por ello, la magia de amar no está en el apego o aferrarse a la persona amada, sino en conectarse con su esencia, con aquello que trasciende los momentos y los recuerdos, con sus gestos, sus actos, su mirada y en la verdad que transmite su alma.

Para Alfredo Fernández, al hombre que decidí amar.
Copiapó, 4 de marzo 2020.

viernes, 28 de febrero de 2020

Carta a un extraño.


Carta a un extraño:

He pensado las mil y una formas de comenzar esta carta, sin embargo, ninguna dá en el clavo en sentimientos y contrariedades. De lo único que tengo certeza es de que lo amé. Con el tiempo he comprendido que no existe solo una forma de amar y/o demostrarlo, por el contrario de lo que nos suelen vender los libros de autoayuda emocional. El amor se siente en cada acto y vivencias compartidas por aquella persona que dió por ti, más de lo que ha dado por otros o por los que incluso uno brindó tiempo, desvelos y angustias. No obstante, quién ama no piensa en aquello como un afecto al que se debe entregar recíproca devoción; más bien sabe que él con su amor transforma, libera y los momentos junto aquel ser amado se eternizan en la memoria de los años.

Sé que al mirar al pasado, nos damos cuenta al fin a quién tuvimos a nuestro lado y aunque una relación amorosa llegue a su término, la felicidad, por muy evanescente que haya sido, aunque durase un día, una hora o un instante, valdrá la pena haberla vivido. Somos seres destinados a amar, por ello nos encontramos en búsqueda permantente. Sin embargo, las más de las veces solo nos quedamos con las sombras de la luz que irradia amor.

Esta carta es una invitación a amar, no por satisfacer meramente las necesidades de la carne, sino que sobretodo por trascender a través del otro, sublimar el sentimiento de amor a un estado de plena consciencia y bienestar. El amor jamás daña, sino nunca fue amor. Es en estado puro la esencia de sí mismo, que ni las palabras más precisas, jamás lograrán describir. Es un magnetismo que se percibe en el ambiente, en las miradas cómplices, en la caricias, en el estar aun en la distancia física y en el recuerdo; por ello quiénes han amado, incluso más allá de la muerte, ese sentimiento permanece, porque no es el ser físico lo que se amó, sino su ser íntegro, en el aspecto emocional, espiritual y en el plano terrenal.

Solo el amor sana las penas de amor; pues quién amó, sabrá reconocer la sinceridad del sentimiento en el otro, cuando ese sentir se haga presente.

José Patricio Chamorro.
Copiapó, 29 febrero 2020.

jueves, 20 de febrero de 2020

La dama del cigarro.

Entre el rechinar de las bocinas y los carros a medio andar, ella se posaba.

Con su mirada perdida observaba a los transeúntes, anhelante, deseosa de sus caprichos.

Sus ojos suplicantes clamaban de ansiedad, sus manos convulsas daban gritos en el atardecer.

La dama, una señora de alcurnia limeña, se desvivía por probar una bocanada de un cigarrillo.

Buscaba entre la multitud a alguien que pudiese brindarle lo que en su hogar era vedado.

Un joven caminaba por el parque Kennedy bajo el tenue calor de la jornada.

Ambos, dama y joven encontraron su mirada y él sin conocerla, sabía de antemano lo que aquella mujer necesitaba.

Sin mediar palabra alguna, él alzó el cigarro y lo puso en sus labios y con un guiño de ojo, encendió no solo una llama.

Miraflores, Perú.
20 febrero 2020.

martes, 11 de febrero de 2020

Potosí.

Potosí la bella, de grandes riquezas.

Potosí la usurpada, desgarrada en sus entrañas de plata.

Tierra colonizada por zarpazos que no dieron tregua.

Potosí de la infancia perdida, por tiranos explotada.

Potosí de alegría, de festividades siempre altiva.

Tierra fértil en minerales que deslumbrará por siglos al invasor.


Potosí, 9 febrero 2020.

viernes, 31 de enero de 2020

Él.

Él era una sombra fugaz que atravesaba la noche.

Un camino para la humanidad perdida en su ignorancia.

El último rescoldo de fe ante la muerte.

Una luciérnaga desamparada bajo la luz de la luna.

Un abejorro perdido en la colmena.

Una sinfonía que jamás fue escuchada.

Una lluvia inmovil sobre un tren en movimiento.


Como melocotón azul marino, arreciaba su fuerza de mar en profundidad.

Viajando cual sauces y gardenias entre la libertad de un pensamiento agazapado bajo la memoria de la luna.


Es la hora de la muerte un acordeón roto en la sinfonía de la vida.

Un misterio insondable en la agonía del pensamiento.

La fugaz estrella de un firmamento  arrasado por la memoria del  universo.


Él era suspiro acuoso de tormenta sobre un mar en calma.

Dulce caramelo de naranja.

Un bosque ancestral de árboles primigenios.

El mar encallado en la rocosa orilla de una playa.

Era la tristeza vedada.

Él era angustia; sentimiento de quién no vive en libertad.


Cusco, Perú en el taller de Tania Castro.
31 enero 2020.
José Patricio Chamorro.






miércoles, 29 de enero de 2020

Sobreviviente.

Sobrevivir a la muerte que te susurra cada noche solo con poesía en tus labios.

Romper las cadenas de la vida como sangre esparcida de tus venas.

Atravesar el infinito y dormirse sin saber si habrá un despertar.

Solo la muerte conoce cuánto tus ojos podrán sobresaltarse ante un nuevo ocaso.

Cusco, Perú.
29 enero 2020.

Reflejos.

Reflejado tu rostro en la ventana, atardece.

Es el sol que menguante, atraviesa con sus últimos suspiros a la tierra madre.

Mis ojos te miran de soslayo, inquiriendo en tu escritura de viajero empedernido.

Tu mano se alza firme, a trazos de viril juventud.

Tus pensamientos fluyen como un lago tras la tempestad.

Deseo besar tus labios y perdernos juntos entre montañas y valles, dispuestos al amor.

José Patricio Chamorro.
Lago Titicaca, frontera de Perú y Bolivia
28 enero 2020

miércoles, 22 de enero de 2020

Misterios gozosos.

Un ángel furibundo descendió esta noche oscura, ausente de luna llena.

Menguante, misterioso, surge su placer aletargado en sueños diurnos de semihombre.

Volvió su mirada sobre la silueta de mi muslo contraído de pulsiones amatorias.

Carnalmente nos humanizamos mutuamente como amantes reencontrados con los años.

Guardarán nuestras caricias, el secreto más profano entre un poeta y un ángel caído en tentación.

Placeres de la carne.

Ansiedades crujen bajo mi vientre de hombre magullado de placer.

Siete ángeles del infierno consumen mi carne a raudales.

Son los pecados capitales que me incitan a beber de su deseo ardiente.

Lujuriosos atenazan mis miembros, los trituran en voraces gemidos, penetrantes de dolor.

Sus lenguas de arcángeles degustan con lascivia los humedales de mi boca.

En éxtasis procrean la humanidad, carne de mi carne, sexo de mi sexo.

Un silencio nos aguarda con el sofocante erotismo de mi sangre profanada.

Nuestra progenie es el germen más humano de tu Dios.

José Patricio Chamorro.
Guayaquil, Ecuador.
22 enero 2020

lunes, 20 de enero de 2020

Enero a destiempo.


Avanzo retrocediendo sobre mis pasos.

Es Guayaquil la ciudad donde se detiene el tiempo.

Una mujer ofrece con caridad agua a los transeúntes, 

un hombre se prosterna en la calle como en señal de agonía.


Somos uno con esa naturaleza pródiga de nostalgias y vaivenes del ayer.

El clima arrebata suspiros, gotas de lluvia estremecen el cuerpo que acechaba el calor de enero.

Como náufragos sin puerto, nuestras miradas se pierden en el horizonte. 

Un mar poblado de colores, anuncia nuestra venida.

Guayaquil, Ecuador.
José Patricio Chamorro Jara.
20 enero 2020.

jueves, 9 de enero de 2020

Estremecimiento limeño.

Se estremece la vida como una cuchara en una taza de café.

El tiempo no se arrepiente, solo avanza buscando.

Somos el punto de encuentro de todos los momentos, segundos que duermen.


Morir es vivir al arrebato, sucumbir en pensamiento, palabra y obra.

Un gris día, hará de esta noche, una eternidad.

El mañana solo espera al hombre nuevo. Emerge de su letargo la voz del silencio.

Lima, 9 enero 2020.

martes, 31 de diciembre de 2019

Versos de mar.

Se recoge entre mis brazos una ola de mar.

Cálida susurra a mi oído, su búsqueda infinita.

Su corazón profundo se sabe pasión. Es hondura de vaivenes sobre la piel de los años.

Corteza azulada sobre la rocosa tierra es el latir del amor.


Bahía inglesa.
31 diciembre 2019.

domingo, 20 de octubre de 2019

El día después de.

El día después de.

Arde un país en democracia, arrasado por sus propias manos

Se saquean las calles, se enciende una patria.

Silenciadas las voces, los cuerpos claman bajo la sangre derramada

Los capitales cierran sus puertas ante el pueblo que no da a basto.

La clase política, pronuncia la palabra normalidad, ultrajada por su propia corrupción

La naturaleza gime bajo la inconsciencia de los hombres.

Es la inocencia arrebatada cuyo llanto jamás fue escuchado.

lunes, 26 de agosto de 2019

Cuerpos en ausencia.

Una noche más en la soledad de esta casa, diseñada para morirse entre cuatro paredes. Sin embargo, aún guardo esperanzas de que esto algún día cambiará. Sin duda el hombre que acompaña mi diario despertar, saldrá tras de mí; aunque quizás debí haber dejado abierta de par en par como la herida de mi pecho, la puerta del comedor y no solo entreabierta.

La noche siempre me ha causado pavor, pero sé que él vendrá. Lo sé, porque él me dijo que me amaba. La hierba cruje, esos pasos deben ser los de él.

De un momento a otro todo se volvió confuso; luces y sombras a mi alrededor. Solo recuerdo la frágil silueta de mi cuerpo y mi mano en un gesto torpe sosteniendo por última vez la cartera que él me regaló. Aquel hombre por el que he derramado lágrimas una vez más y que jamás sabrá lo que me ocurrió.

martes, 23 de julio de 2019

Representaciones inconclusas.

Sensaciones de amor revolotean mis sentidos

Es el pensamiento enamorado la primera caricia del alma

Asirse a un recuerdo como al roble de un campo florido.


El sur llama a mi puerta, evoca una lágrima el susurro de su voz

Somos amantes que olvidamos las caricias de otros tiempos.

A su encuentro acuden sonidos, imágenes y cadencias que laten silenciosas.

Prófugos los poros de mi piel se abren evocadores

Es la ausencia del amado el martirio de los cobardes

La triste representación de un titiritero en su inconclusa función.

sábado, 13 de julio de 2019

Caricias de amor.

La costumbre de las horas, el pasar del tiempo infatigable se hace uno con el acto cotidiano de vivir. Hubo una época en la que ellos se amaron sin mediar razones, ni compromisos; solo sentimientos. Pero ese tiempo se había desvanecido como viento sobre las olas.

Él ahora acomodaba su almohada en una acción tantas veces repetidas, que su lado de la cama conservaba intacta su figura. Hubo una vez -aunque pareciese en extremo lejano para las circunstancias actuales- en que él también lo amó. Sin embargo, sabían de antemano que aquello duraría solo la apariencia de una frágil necesidad afectiva.

En efecto,  ¿Qué es el amor, sino una caricia bajo las sábanas? Aunque en ese entonces él desconocía a ciencia cierta que la visión que tenemos sobre nuestra propia existencia, más aun de nosotros mismos tampoco es ajena al peso marcial  del tiempo.  Se trata de cómo sobrellevamos una vida en ausencia de soledades y verdades autoimpuestas. Pero no siempre  fue así; hubo entonces un pensamiento más etéreo, cuya pregunta con cierto cariz de inocencia y un deje de nostalgia era otra, ¿Qué es el amor, sino una caricia al alma?

Era un sábado nublado de abril, cuyo anochecer frío de otoño arreciaba la piel. En ese instante en que sus ojos se encontraron en el parque supieron que sus cuerpos no solo se deseaban, sino que estaban hechos el uno para el otro. Dos almas solitarias dispuestas a amarse y corresponderse sin exigencias, ni explicaciones. Eran dos errantes que se encontraron sin previo aviso, dispuestos a entregarse al amor.

domingo, 19 de mayo de 2019

Vaivenes de ciudad.



Hombre de edad avanzada, sus manos denotaban un esfuerzo de años en el que su oficio de toda una vida lustrando zapatos, dejaba entrever la sabiduría adquirida más por el tiempo de vivir que el sentido práctico que nos dán las experiencias.

Esa tarde me encontraba en el ajetreo del terminal de buses de Santiago junto a un amigo que no veía desde hacía meses, con quién compartíamos la afición de deslumbrarnos por lo cotidiano y sencillo de la vida. 

Aquel hombre de manos curtidas por el peso del trabajo, llegó de improviso. Sin mediar palabra indicó con su dedo índice y una mirada inquisitiva, a la que añadió un firme y dubitativo ¿Puedo?

Hace meses no lustraba mis zapatos; para ser preciso desde mi última estadía en Perú, donde era habitual en cada cuadra y jirón, inclusive aun en las provincias ver a hombres dispuestos al antiguo y pulcro oficio de lustrar. Recordaba que en Chillán, al sur de Chile, pero con mayor notoriedad en Copiapó, al norte, en Atacama, todavía en la plaza muchos eran los que se dedicaban consagrando su día a día a él.

domingo, 12 de mayo de 2019

Versos con sabor a mar.

En la orilla de la mar siento una pasión en desborde

Crecen los recuerdos como olas bajo el viento en un atardecer

La razón permanece dormida; son los sentimientos mi única barca a encallar.

Nostalgias perdidas desaparecen con las huellas del pasado.

Solo nos queda el instante en que tú y yo estuvimos dispuestos al amor.

Bahía inglesa, 12 mayo 2019.

jueves, 28 de febrero de 2019

Muros.


Niños migrantes derraman una lágrima silenciada.

Angustia duerme bajo la sombra del pecho descubierto de una madre.

Inanición es la última escapatoria para sobrellevar un mundo ausente.

Gritos desaforados dibujan un cuadro expresionista en medio oriente.

América es la madre cautiva de cuyos hijos han perdido la memoria.

Un muro invisible se agazapa depredando la natural riqueza a su paso.

El muro, quizás es la única barrera que tenemos.

29 enero 2019. Lima,  Perú.

Amazonía en éxtasis.


Tu sudor de macho febril recorre mis pechos.

Amazónica mi piel,  aguarda ser tu santuario virgen; arder en deseo.

Te invito a explorar mis cuencas nocturnas,  valles abiertos a intemperie.

Rocío que acaricia la selva perdida de tu humanidad en éxtasis.


7 febrero 2019.
Pd: Al Adonis durmiente.

Piel amazónica.


Macho febril,  recorres amazónica mi piel.

Tu sudor aguarda valles a intemperie.

Santuario virgen que arde en deseo, es mi pecho.

Mis selvas nocturnas acaricias, exploras.

Te sumerges en su hondura, penetras sus ríos, sus cauces en desenfreno.


7 febrero 2019. Perú.

sábado, 23 de febrero de 2019

Pasión primordial.


En tu pecho arde la pasión de nuestros antepasados.

Territorios volcados bajo caricias,  un beso nos arrebatan.

Somos el pensamiento erótico del éxtasis primigenio.

Somos cuerpo,  carne hambrienta de pudores y versos.

Eres sangre bullente que desea ser domada, sentenciada entre susurros.

Ecos de tus paisajes más humanos que el cristo de mis plegarias.

Eres la puerta de entrada a sueños más profundos,

sonido torrentoso como crujientes labios que besan lo prohibido.

José Patricio Chamorro Jara.
24 de febrero 2019.

lunes, 18 de febrero de 2019

Tentaciones.


En tus besos el rumbo se pierde como olas de la mar.

Son tus brazos el muelle donde encallan mis suspiros.

Es tu sonrisa el dulce trinar de aves en primavera.

Eres imagen,  templanza en la vorágine del vivir.

Somos el pensamiento oculto de los placeres, tierra fértil.

Volcánica tu piel, emerge ardiente, deseosa como licor de medianoche.

Eres el afrodisíaco festín de los sentidos.Tus labios son mi última tentación.


José Patricio Chamorro.
Ica, Perú. 18 febrero 2019.

domingo, 17 de febrero de 2019

Brisas de mar.


Brisas marinas cubren mi sonrisa.

Bajo el sol de febrero se acarician las olas.

Gaviotas gimen un adiós, la partida inevitable del viajero.

El sur me habla a través de sus aguas, pronuncian silencios furiosos.

Clama el mar desde la profundidad de su volcánico pecho.

Rojizas tierras invitan a perderse, permanecer cautivo entre sus brazos.

Embarcaciones migran como aves en vuelo.  Solo queda mirar atrás.


Lagunilla, Paracas. 17 febrero 2019.
José Patricio Chamorro Jara.

jueves, 14 de febrero de 2019

Íntimos besos.


Besar a un poeta es desenterrar escombros donde duermen sueños olvidados.

Rozar sus labios es acariciar las estelas del pensamiento hecho deseo.

Amar a un poeta es cultivar la memoria del cuerpo.

Intimar con sus sensaciones es refrescar tus sentidos bajo el rumor del agua.

Acielar la noche, escribir el día con el sol entre las manos.

Perderse en los ojos de un poeta es reconocer el mar en sus bordes.

Acariciar su alma,  será la razón para saber que ya no hay marcha atrás. Ni jamás la hubo.

José Patricio Chamorro J.
9 febrero 2019. Lima, Perú.

lunes, 4 de febrero de 2019

Llueve sobre el Rimac.


Llueve sobre la ciudad del Rimac. Atardece como la sombra de un heraldo negro bajo la inclemencia de un nubarrón con sabor a otoño. Frágil me parece la silueta de ese paisaje ensordecedor que esconde historias bajo las puertas de sus templos. 

Me guiñan un ojo, me pierdo en las profundidades de calles y avenidas. Alguien pronuncia mi nombre a lo lejos. Libertad es el eco que llega junto a mi pecho,  lo escucho como si estuviese a mi diestra. Sin embargo,  sé que soy un hombre varado en la ciudad; más nada cambiará mi semblante de extranjero en tierra de otros hombres. Alguien pronuncia mi nombre en un murmullo, llueve sobre el Rimac, libertad. 

Lima, Perú,  "El gran Molino".
José Patricio Chamorro.
04/2/2019.

miércoles, 30 de enero de 2019

Poemas otros: Imaginario I.


Recorrer nubes desplegadas cual Ícaro.

Sobrevolar el terruño,  volverse ángel.

Sentir caricias en busca de libertad.

Ser un ave de los mares.

Emprender viajes inconclusos.

Amar enigmas de un atardecer.

Alcanzar verdades del averno.

Mirar de punta a cabo,  estertores de poemas.

Imaginar ensueños derrumbados,

soles de un paisaje en clarividencia.

Pensar prejuicios, olvidar misterios.

Pd: Recreación sintética del poema "Libertad en vuelo".
Lima,  Perú. 18 enero 2019.

domingo, 27 de enero de 2019

Hombre telúrico.


Recordar tu cuerpo de macho en estío, desboca mi hombría.

Se vuelve rocío el sudor de mi pecho bajo tu estampa.

Se dilatan lujuriosas las venas de mis entrañas,  invitándote a sentir.

En espasmos irregulares, tu lobuzno jadeo penetra abismos bajo mi piel.

Tu aliento seduce mis sentidos,  tu voz deletrea erotismo.

Tu lengua golosea mis versos, los enguaja y los degusta a tentación.

Eres vertebral fibra que gime en vaivén como movimiento telúrico.

José Patricio Chamorro Jara.
Lima, Perú. 27 enero 2019.

miércoles, 23 de enero de 2019

Todo y nada. (Segunda versión).


El azar objeta  dados al destino.

Enumera aciertos, se vuelve nada,  lo es todo.

 
Profana cuerpos la noche.

Bajo la tumba, madre, conquista mundos posibles sobre tu boca.

Se juega la vida como silencios.

Calla la muerte en un instante.


Se abren estepas en lluvia,

humedecidas mentiras posibles.

Siento mendrugos de pan que duermen.

José Patricio Chamorro Jara.
Lima,  Perú. 24 enero 2019.

Todo y nada. (Primera versión).


Jugarse la vida en un instante como si la muerte callara.

Abrir estepas como silencios en la noche bajo la tumba nuestra.

Sentir la lluvia profanando cuerpos en ausencia de amor.

Humedecer la tierra, vertirla madre, mendrugo de pan sobre tu boca.

Al azar objetar mentiras como dados del destino que duerme.

Enumerar aciertos como conquistas de mundos posibles;

al punto desaparer, volverse nada, desearlo todo.


José Patricio Chamorro Jara.
Lima,  Perú. 24 enero 2019.

lunes, 21 de enero de 2019

Muerte.


La muerte es memoria eterna.

Misericordioso abismo.

Bello calvario.

Corazón sombrío.

Respiros de anochecida.

Amor inexorable.

Final de olvido.

Lima, Perú. 21 enero 2019.

Insomnios limeños.


Trifulca herida de viernes por la noche.

Estruendo socarrón de madrugada.

Voz en grito de un sábado ensordecedor del enero en tumulto.

Esquizofrenia errática, ciudad insomne de alaridos que habitan.

Desbordes, deseo pueril en sueños que se han perdido.

Lugares indomables como salvaje fiera en su naturaleza febril.

19 enero 2018, Lima,  Perú.

Mixturas limeñas.


Sabor limeño.

Como un gigante devoras un mar de sueños.

Tu victoria virreinal es la internacional mixtura de tus calles,

Abundantes de porvenires. Eres la ambrosía amerindia de tus hermanos de sangre.

Arguediana es tu sombra,  raiz del sueño que tiembla.

Acoges en tu vientre con maternal hondura a la Venezuela postergada, ultrajada.

Eres la Lima heroica, del erotismo incaico.

Deambulan por jirones, parques y plazas la hermosura de tu raza.

                          Mixturas limeñas

Eres la Lima de sol cincuenta, de las combis encubiertas.

Sabor trans, que en su piel morena aguarda ser descubierta por caricias.

Eres óvalo abierto en sangre derramada bajo tradiciones milenarias.

Viajeras, sabrosas, imprudentes y altaneras son tus huellas frente al mar.

Eres carne regía, apetito primordial.

Corruptas fauces han devorado tenaces tu cuerpo mutilado.

Aun saqueada te levantas, sin mirar atrás.

16 enero 2019.
Lima, Perú.
José Patricio Chamorro Jara.

viernes, 18 de enero de 2019

Placeres matutinos.


Obserbo en mirada contemplativa tu desnudez.

Se me dilatan las pupilas sobre tu virilidad.

Recorro tu pecho en silencio. Mis labios desean tu cuerpo.

Carne contra carne,  sexo contra sexo.

Pasión en desborde,  placer marginal de un viernes de enero.

Eres honda silueta, recóndita estampa indomable.

Salvaje éxtasis es tu piel rumana, nervadura entreabierta.

Venas encendidas a punto de estallar invitan lujuriosas.

El tiempo se nos vuelve agua desbocada, caudal orgásmico al paladar.

Como sueño diurno precipita bajo nuestra almohada en amanecidas.

Pd: Al rumano que me quita el sueño.
Lima,  Perú.  18 enero 2019.

martes, 15 de enero de 2019

Un aleteo de luciérnaga. (Actualizado).

"Solo nos queda mirar la luz de la luciérnaga,
Ese último chispazo de la hoguera del verano 
Flotando en el silencio del bosque.
Miremos la luz de la luciérnaga: 
A ella se ha reducido el mundo" .
Domingo a domingo , Jorge Teillier. 

Un aleteo de luciérnaga.

Versión actualizada al 15 enero 2019.


El mundo es un frágil aleteo de luciérnaga

Deleita nuestros ojos su brillo, sucumbe a la negrura de la noche al extinguirse.

Es mundo enajenado, esperanza rota de la vida.



Apasionado fuego, antaño amante hoguera. Hoy, cenizas del ayer. 

Desde el polvo de sus alas, renacía cual fénix;

utopía transfigura el rostro de quién su mirada posó en él.

Transmuta el fénix en un cuervo de melancólica visión.

Bate su sombría carne, trastocando sus entrañas. 

Cautivados los amantes, devora.



Arpías trituran hilos de plata al porvenir de nuestra juventud. 

Se desvanecen nuestros cuerpos, calavéricos exorbitan palidez.

Nuestros labios que disfrutaron mundanos placeres,  se extinguen bajo la mustia niebla. 

Un páramo desolado, aguarda.


Perfidia es tu nombre, sentimientos deliras en marcha triunfal

Al caer los rostros al abismo, ilusión de amor yace insondable .

Brutal fuerza es el destino perecedero de la raza humana.

Recuerdo impugna el prohibido fruto del pecado mortal.


En las sucesivas suciedades de nuestras sociedades,

maestra llave conducirá al mundo a la diestra de los amantes.

Olvidada,  regurgitará del más allá. Creer es muerte.

Inefables recuerdos,  deshechos.

Nuestra última esperanza yace bajo el aleteo de una luciérnaga.

Danza interpelando a gritos a la luna,

proclama su amor. 

sábado, 5 de enero de 2019

Recuentos. (Recuperado del 4 de enero 2014).

El recuento de mi día, así debería empezar esta escritura. ¿Acostumbrarse al funcioamiento del mundo?, ¿comprender la psicología de las personas?.

Hoy me encuentro en mi campo, lugar propicio e idóneo para dar rienda suelta a la imaginación y la escritura. Me han dicho que si puedo escribir, debería ser capaz de recordar hasta donde he dejado una aguja, sin embargo, es precisamente la cantidad de ideas que me embargan las que hacen andar por cientos de lados. He andado por muchas partes e inclusive ya he perdido la cuenta y, por mucho que quiera retener en mi memoria los lugares en los que he permanecido en cada momento de mi vida, me es imposible. No hay alma humana, aunque quizás sí Funes el memorioso, que sea capaz de recordar con una precisión detectivesca, cuáles han sido los laberintos recorridos en su  vida.

La noche, cuyo viento enarbolea fragante, está eclipsada por la presencia lumínica de la luna. Ni pensar e incomparable con la manera en que inició este día; en ese momento estaba en mi casa y no tenía pretensiones de viaje, pues no sé si es una manía mía, pero no me gusta poner mi propia vida en manos de otras personas, menos aun andar en lugares atestados de personas. Por ello tiendo a evitar los buses y fue hoy que, paradojalmente me tuve que subir a uno de ellos, donde pecar de buena voluntad te juega una mala pasada, pues la gente tiende a reaccionar mal, ya que cada cual busca su propio bienestar, creyendo que le harán pasar gato por liebre, siempre con la desconfianza antepuesta. Ello me llevó a pensar inevitablemente que no sabría qué hacer en este mundo si no tuviese a mi familia, a mis seres queridos, puesto que así como está el mundo, en ese caos social de la ciudad y su continúo ajetreo, me pregunto hasta qué punto vale la pena sacrificar y poner energías propias.

En fin, atardeció y ya es media noche, observo, miro a través de la ventana, escucho y memorizo historias. Y, por último , el juego, infaltable elemento vital, que se vió reflejado a través del dominó, que por la cantidad de veces perdidas, conllevó a que terminara empapado en la piscina, -es verano-, pensé, no importa quedar como gato mojado.  

La vida es una sola y está llena de instantes, yo aún soy joven y tengo más que arriesgar que perder, la vida es para eso, para vivirla intensa y plenamente con quiénes comparten cada momento de nuestra existencia, hay veces en algunos nos acompañan sólo por momentos, otras ocasiones que nuestra estadía es más prolongada, pero las más de las veces todo se desvanece en la fugcidad de la memoria y en lo que somos capaces de retener, el tiempo y espacio, las marcas corporales de una existencia y de las vivencias que las van delineando.

Otra historia no menor este día, fue la pérdida de una bombilla de mate, que no apareció, pese a ser buscada por los recovecos más inusitados de la casa, entre sueños, despavilamientos, búsquedas y escudriñamientos, simplemente no apareció, así como las cosas van, otras se las lleva el viento, nuestro propio destino que a veces pareciera estar escrito, también resulta extraño en su devenir, la fuerza de las palabras es lo que las define, en estos momentos la luz está tintineando, quizás se deba al viento, tormento y vacinador, que siempre me hace pensar en un mañana que llega y se va, en el tiempo que no observo, ya que no dejaré que mi vida esté cronometrada en cada detalle, al menos si se puede evitar, simplemente hay que vivir y lo que nos suceda en esta vida, ya lo dirá el destino.

 Quillón, campo, 4/01/2014,

jueves, 3 de enero de 2019

Paisajes de infancia a destiempo.


En la memoria de un ciprés se conserva intacto el tiempo.

Recuerdos, silencios volcados al pasado de un instante. Clarividencia.

Somos el color de un pensamiento en primavera,

ocultos sentimientos que se abren en flor al porvenir.

Acaricia nuestros cuerpos, la naturaleza con sus manos de ternura.

Pensar la noche, recrearla día en la imaginación sin límites.

Encielar la tierra, volverla aire en un etéreo submarino de sueños sonrientes.

Ser mártir en la tripulación fantastica de una humanidad a punto de renacer.

Volverse verbo,  carne en ciernes como carroña agusanada en la putrefacta muerte.

1 de enero 2019.
Santa Clara.
José Patricio Chamorro.

domingo, 23 de diciembre de 2018

Ensoñaciones de sur.


En el natural reflejo del silencio duermen las horas

Fugaz, el tiempo pasa frágil como un latir de un corazón

Inmisericordes, las manecillas no vuelcan la vista atrás

Implacables, sin piedad,  en frenético andar se proclaman contra la juventud.


Las voces del pasado emergen de la frugal naturaleza

Es la voz de los ancestros, cuyo eco es el canto de un zorzal

Arboledas silvestres despuntan el alba,  su sombra atardece

Cómplices, cautivas revolotean las aves en el sutil vuelo de su geometría universal.


Campos en flor reverdecen los prados de la memoria

Es el vívido recuerdo del primer amor bajo el estero de un valle

Somos materia primigenia,  composición de un acuarela de primos colores

Como ensueño de un pintor en la mano de un poeta, azuladar el cielo .

José Patricio Chamorro Jara.
Cerro Negro,  región de Ñuble.
23 de diciembre 2018.

jueves, 13 de diciembre de 2018

La intensidad de un beso.


Escribo para no morir en el intento. Para vivir en la palabra prolongada,  extasiada, vaiveneada

Soy las migajas de un mundo derruido bajo la sombra del silencio

Brisa frágil más allá del amor, más allá de la carne

En tus besos,  un mundo se abre de par en par como fértil valle del deseo

Tu boca lujuriosa exclama, prorrumpe un gemir acompasado de tu voz

Me miras como el amante cautivo,  sucumbiendo al encanto de los ojos del amor

Claridad alumbrará las noches de quiénes han besado con intensidad un alma

El recuerdo será el prohibido secreto de los labios sumergidos en pasión.

José Patricio Chamorro Jara.
Copiapó,  13 diciembre 2018.

Canto con sabor a mar.


En una mañana ausente,  se escucha una voz clamar

El silencio del mar anima la palabra, despierta su sentir

Como purgante poético, se recogen las olas; la vida nos cautiva

Un andar a cuestas insinúa el viaje del ruiseñor dormido

Un canto lastimero se aloja en su corazón, canta a nuevos amores su ilusión

Pasión se desboca,  su voz es un susurro entre sus labios.

José Patricio Chamorro Jara.
Tongoy,  8 diciembre 2018.

miércoles, 5 de diciembre de 2018

Sueños migrantes.


En silencio veo transitar la realidad cotidiana. Su nombre es nostalgia

El trabajo es mi sustento ante el peso de las horas

Mi familia en lejanas tierras espera mi llegada

Mas no sabré jamás si al despuntar el próximo sol, brillará mi alma

Sueños rotos migran en horizontes infinitos

Por confines inauditos navegan las esperanzas del exiliado de su patria

Anhelos, azar y lucha es la sangre de la estampa que recorre mis venas

Migrante es mi condición, es la pujante herida hacia el puerto que nos aguarda.

José Patricio Chamorro Jara.
Copiapó,  5 diciembre 2018.

domingo, 2 de diciembre de 2018

Instantes recobrados.


La infancia es el lugar del no retorno, al que siempre aspiraremos volver, pero ya no hay vuelta atrás,  salvo a través de la voz de nuestra consciencia,  las evocaciones y recuerdos. Si bien, a veces una canción, una situación inesperada,  un gusto, un aroma pueden despertar en nosotros esas ansias por dar vuelta atrás las manecillas del reloj.

Sin embargo,  cabe preguntarse,  ¿será que el tiempo convierte bajo el tamiz de la memoria los recuerdos en ilusiones?

Sin lugar a dudas,  al volver la vista atrás, las vivencias se vuelven más alegres y conmovedoras,  inclusive el dolor se hace tolerable. El tiempo vivido se transforma en instantes, años se difuminan en segundos,  que como sinopsis visual ocurren ante nuestros ojos; personas,  experiencias, lugares y circunstancias se hacen uno. Mas nosotros no somos los mismos y solo nos resta seguir caminando en la búsqueda de la felicidad para construir los futuros momentos del futuro.

Domingo 2 diciembre 2018.
José Patricio Chamorro, Copiapó.

sábado, 17 de noviembre de 2018

Viajes en ausencia.


Te escribo como un saludo a la distancia que el tiempo desvanece

Nuestras vidas han tomado rumbos distintos,  más ya no iremos por el mismo camino

Aflora esta noche la nostalgia,  es una llamada perdida por  no escuchar tu voz

Te escribo versos,  aunque tal vez tú no los leerás

Pero quién alguna vez amó, sentirá en ellos la nostalgia de perder su gran amor

El beso olvidado será el inicio de un pensamiento fugaz, una vida en ausencias

Un circunloquio de instantes que se desencuentran al atardecer

Somos vidas paralelas, precipitadas a las indecisiones del último silencio de un adiós.

José Patricio Chamorro Jara.
Copiapó,  17 noviembre 2018.

miércoles, 14 de noviembre de 2018

Versos de amor y muerte.


En la soledad de las horas el tiempo se arrebata

Inclemente,  piadoso como cristo en el calvario ante la dolorida humanidad

La distancia es la sentencia de quién vive para morir un poco cada dia

Instantes, circunstancias como último recurso para un final de incertidumbres

¿Qué somos,  sino polvo en un ínfimo rincón universal?

Mas, la palabra poética es la única verdad para sobrevivir

¿No crees acaso que estamos suficientemente muertos como para sufrir?

Ama,  besa como si hoy fuese el último instante que abrirás tus ojos.

José Patricio Chamorro Jara.
Copiapó,  15 noviembre 2018.

viernes, 2 de noviembre de 2018

Sobrevolar las horas.


Despegar las alas en vuelo como ave libre hacia los confines

Sentir las ráfagas de aire en forma de suspiros que alivian el alma

Ser uno con el infinito bajo tus pies,  enmudecer ante la primigenia imagen

La tierra madre nos mira en silencio,  contempla tu rostro enmudecido

Como hijo pródigo volvemos al origen,  fértil añoranza del primer despertar

Somos momentos,  instantes deslumbrados por un continental amanecer.



Corresponder afectos en la taciturna silueta de un abrazo a la distancia

Ser peregrino,  errante cazador de poéticas imágenes

En la fragilidad de una palabra mártir, aguardar la memoria

Sobrevolar las horas como tiempo recobrado en la soledad de un pensamiento

Viajero transhumante, haz de tu camino una atalaya de sentidos.


José Patricio Chamorro Jara.
Sobre los cielos del norte de Chile.
2 noviembre 2018.

miércoles, 24 de octubre de 2018

La escritura cómo acto social.


Siempre he considerado que la escritura es un acto de permeabilidad o exteriorización ideal para expresar nuestras emociones. Por ello, procuro promoverla a diario. En ella se da cuenta no solo de nuestra experiencia y visión de mundo, sino que nuestra forma de interactuar con la realidad.

No son pocas las veces en que me he emocionado leyendo los textos escritos por estudiantes. Quizás no siempre se dan cuenta de cuánto de lo que vivimos se plasma en ellos.

Hoy,  les planteé la escritura de un tema libre,  pero que diera cuenta de una adecuada coherencia y cohesión. Más allá de lo.formal, me sorprendió la capacidad reflexiva de ellos, así como de su entorno social,  el que no pocas veces es desfavorable,  tal como la delincuencia,  la pobreza y la drogadicción; hechos concretos que quisiéramos cambiar, sin embargo, es lo que muchos viven a diario.

Una vez más siento que la educación es más prioritaria que nunca, si bien no es la única herramienta, gracias a ella podemos guiar y ayudar a nuestros estudiantes a enfrentar y convivir con su entorno de mejor manera, potenciando sus habilidades,  no solo académicas, sino que también sociales y, por sobretodo para la vida misma.

24 octubre 2018.

Copiapó, capital del realismo mágico.


Copiapó desde que llegué me ha parecido una ciudad con sabor a realismo mágico. Sus plazas,  sus calles,  su patrimonio y su gente. Caminando viví tres extraños momentos a menos de media cuadra. En la plaza a un costado se encontraban un grupo de evangélicos en actitud salvífica y, al otro un grupo de carabineros guiados a ser gente de bien,  a quiénes su teniente daba instrucciones de lo que se esperaba de ellos como institución y cumplir con su deber.

Finalmente, en la vereda del frente dos amigos con una seriedad muy propia de los intelectuales decimonónicos,  discutían sobre la importancia de la filosofía y su necesidad,más que nunca en nuestros días.

Después de todo,  el mundo se ha construido de buenas intenciones. Más que mal, la mano del hombre o la mano divina más de un cambio han de lograr.

23 octubre 2018.

sábado, 20 de octubre de 2018

Recuerdos.


En la nostalgia de un beso nocturno duerme el deseo

Anuncia su llegada el color de un pensamiento con sabor a mar

Somos imágenes pasadas,  sensaciones incorpóreas de la carne

¿Quién no amó con pasión al amante de su juventud?

Solo el recuerdo de la primera desnudez despierta el instinto primigenio.


Tocar la noche, atravesar los muros de lo prohibido en un instante 

Órbitas siderales perdidas en náufragos suspiros

Claro reflejo de tu rostro es la voz que acaricia la piel al tacto

Eres uno, singular individualidad del primer amor

Quién amó con locura, sabrá cómo escribir versos en la soledad de la memoria.


José Patricio Chamorro J.
21 octubre 2018, Copiapó.

sábado, 13 de octubre de 2018

Hambruna. (Versión 2)

Como lobo hambriento devoro tus carnes

Se eriza tu piel bajo mi lengua serpentina

Es fruto en flor entre mis manos tu viril humanidad.



Se agazapa mi cuerpo sobre la roca de tu pecho febril

Arden llamas bajo la sensualidad de las caricias matutinas

En gorjeos cautivos se desnudan mis palabras

Mi boca es oralitura en tu hombría desbordada.


Profanadas bajo la hondura de tu cérvix se agitan mis sinuosidades

Somos un solo miembro erecto a contraluz de un juego nocturno

Amantes profanos en un desierto de orgamos al amanecer, somos tú y yo.

José Patricio Chamorro.
Copiapó,  14 octubre 2018.

Hambruna.


Como lobo hambriento devoro tus carnes a desparpajo

Se eriza tu piel bajo mi lengua serpentina que golosea el paladar

Es fruto en flor entre mis manos tu viril humanidad 

Se agazapa mi cuerpo sobre la roca de tu pecho febril

Arden llamas bajo la sensualidad de las caricias matutinas

En gorjeos cautivos se desnudan mis palabras bajo tu vientre

Mi boca es oralitura en tu hombría desbordada     

Se agitan mis sinuosidades profanadas por la punzante hondura de tu cérvix

Somos un solo miembro erecto a contraluz de un juego nocturno

Somos amantes profanos en un desierto de orgamos al amanecer.

José Patricio Chamorro.
Copiapó,  14 octubre 2018.

sábado, 29 de septiembre de 2018

Pulso herido.


Ser el pulso herido de una corriente espasmódica de sentires

Vibratos pasionales, alma hecha carne en un frenesí lujurioso

Quitarnos las sombras, despedazar nuestros cuerpos en un acto amatorio

Amarte bajo pretexto, ejecutar los siete pecados capitales en un acto de fé

Hacerte libre entre mis manos pudorosas, descalcificar tu hombría en un beso

Ser tu hembra madre, matriz virginal que se diluye en voluptuosidades.

Ser tu amante, misterio oculto bajo tu ardiente pecho de estío

Paraísos, destierros, inframundos junto a tu hondura de hombre en éxtasis

Deseo tu boca serpentina, que atraviesa mis ocultos placeres

Se abrirán noctámbulos caminos sobre las sábanas de nuestra habitación al anochecer.

José Patricio Chamorro.
Copiapó,  29 septiembre 2018.

martes, 25 de septiembre de 2018

Certezas de un sentir incierto.


La vaga sentencia del consciente pensamiento abruma mi corazón

En la nostalgia del vivir encuentro refugio para mis soledades primigenias

Márgenes,  contornos difuminados en un beso fúnebre

Padezco mil heridas a cuestas, mas son cicatrices de otras épocas

Soy solo sombra, agua estancada de un recuerdo pronto a morir.

¿Qué es la vida, sino la ilusión de la mortal existencia?

¿Acaso los hombres del pasado, no amaron tanto o más que mi razón?

¿Por qué padecer angustias? Solaz del cobarde que llora sobre su tumba

El mañana no será sino un sueño, el murmurar de huesos de nuestra condena capital.

José Patricio Chamorro Jara.
Copiapó,  región de Atacama.
25 septiembre 2018.

martes, 18 de septiembre de 2018

El clamor de un beso.

La irrevocable mano de la poesía,  abrió a nuestro paso un huracán de creación

Eres el loco afán imparable de la compulsiva escritura de un instante

Eres ansia,  deseo imperturbable que se agazapa frenético bajo mi piel

Necesito beber del manantial de tus labios,  justicia clama mi boca

Mi pensamiento será uno con la prosa de tus dedos

Recorre continentes tu voz de poeta como silencios que acallan mi sentir.

He amado en ti circunstancias, obra y palabras

Mas eres el desengaño mayor ante la cobardía de mis pasiones

Eros es la última gota de sangre que circunda mis venas

Tanhatos es el impulso vital que se hace uno entre sueños

Fantasías oníricas son elixir para mi desbocado corazón que clama un beso tuyo.

Pd: Versos para el poeta de mis sueños.

José Patricio Chamorro.
Chillán,  19 septiembre 2018.

lunes, 17 de septiembre de 2018

Vengo a tu encuentro, poeta, entre valles.


Por planicies y valles busqué tu nombre

Al encuentro acudieron los ecos de tu poesía

Me recibieron galantes en campanadas triunfales

Vicuña abrió sus puertas al viajero sureño

Como Mamalluca acogiste al caminante,  
rendido bajo los viñedos de tu mesa.

De Vicuña a Montegrande la profecía se cumplió,

Dos maestros se saludaron, reconociéndose en sus versos

En valle del Elqui se deleitó el paladar, degustando frutos de su tierra

Vengo a tu encuentro,  poeta de los valles, bajo tu huella cansina y ligero de equipaje.


Pd: A la poeta del mundo,  a nuestra querida Gabriela.

José Patricio Chamorro.
Vicuña,  Valle del Elqui.
16 septiembre 2018.

viernes, 14 de septiembre de 2018

Enigmas.


Romper el silencio como enigmas de la traspuesta memoria

Socorrer al olvido como último recurso ante la esclavitud del pensamiento

Desafiar la muerte como un rebelde vigía, pronto a partir

Liberar un poema entre la hondura de un vaivén sideral.


En el equinoccio, una piel ardiente te saluda con amante regocijo

Somos polvo, heridas suturadas por rencores de amor

Una silueta, misterio cruel de la noche se cobija a tus pies.

Suplicante te besa en un susurro, tus labios a porfía.

José Patricio Chamorro Jara.
Copiapó,  15 septiembre 2018.

jueves, 13 de septiembre de 2018

El pantera.



Su rostro azabache se confundía con los contornos de la noche.  El pantera llegó a Copiapó con la negrura de su piel y su pasaporte de inmigración bajo el brazo. El sueño americano no fue para él,  sino un abrir y cerrar de ojos para caer en las fauces de la prisión,  cuyo último lanzaso de subsistencia lo precipitó a su condena. Ésa fue la primera de otras tantas veces en que sus ojos reflejaron en una lágrima de nostalgia, la añoranza de su tierra.
Historias migrantes.

José Patricio Chamorro Jara.
Copiapó,  13 septiembre 2018.

sábado, 25 de agosto de 2018

Balada triste de poeta.

En esta noche de grises matices y desilusionados acordes, solo nos queda el amor.

Todo tiempo pasado fue mejor. Los cuerpos susurran soledad bajo la piel.

Silencios duermen olvidados en la sinrazón de nuestra clara compañía,

Embriagarnos de poesía es la única escapatoria a esta tierra inerte de dolor.



Melancolía es el vals que danza al ritmo de las estrellas.


Tu andar de poeta iluminan a contraluz la suavidad de las caricias.

Un constelado anochecer, despierta a los durmientes solitarios en su búsqueda.

Es la humanidad un río caudaloso de miserias prontas a morir. Silencios te saludan.



Desgarrado mi vientre gime un grito sufriente con sabor a destierro del alma.

Abren mi pecho las garras suplicantes de mis manos a punto de sangrar,

Se pierden en suspiros los últimos instantes en agonía de un corazón ilusionado.

                                                                       José Patricio Chamorro Jara.

                                                                       Copiapó, 25 agosto 2018.

Mi arte poética

Arte poética (José Chamorro)

Escribo desde el alma que aniquila la razón y no de sin razones del corazón deseadas. Escribo porque nací poeta en una generación ...