jueves, 24 de agosto de 2017

Posibilidades de amor, la historia que escribimos juntos. (Monólogo interior)


Lo recuerdo como si hubiese sido ayer. Tus ojos brillantes me miraban como un relámpago en medio de la oscuridad. ¿Me susurraste al oído un te amo?, ¿un te quiero cosita linda? o tal vez fue la ilusión que sentía en ese momento en que se me revolvía el mundo como mariposas revoloteando, lo que extravía mi memoria cuando te conocí. Hubiese sido lindo. Nuevamente me autoengaño, me niego a pensar que todo acabó tristemente. La verdad de las cosas es que yo te amé, pero aun de eso no puedo estar seguro. Ese día habíamos quedado de ir por un café, servirnos algo en el centro de la ciudad. Una llamada resonó en el fondo de mi habitación, sí, así fue. Cambio de planes. Una emergencia familiar hizo que cancelara contigo. Te quería ver, lo deseaba tanto. Solo te había visto en fotos. Tenías un atractivo inusual. Era blanquecina, pero con un tostado ligero tu piel. No, era más bien pálida, pero tu rostro, sí, tu rostro me cautivó. Eras la persona más bella que había visto, al menos en fotografías. Nunca pudimos ir más allá de nuestras computadoras. Si se pudiese traspasar la pantalla y tocarse más allá de la distancias. ¡Qué locura! Sí, sin duda muy disparatado.

Volví tarde, eran pasado las 2 de la madrugada. Mi apartamento solitario, era atravesado por un silencio sepulcral. Encendí la computadora apenas llegué. Tenía dos mensajes tuyos. El primero decía que esperarías mi llamada a cualquier hora, con tal de escuchar mi voz. El segundo, que me querías ver mañana, que me tenías una sorpresa. Esa noche dormí profundamente. Soñé con tus ojos alumbrando los paisajes, tus manos acariciando mis labios, tu boca inundándome de un éxtasis apasionado. La alarma sonó a las nueve de la mañana, era un nuevo día. El mejor de mi vida, te iba a conocer. Desayuné  tarta de manzanas que había preparado mi madre cuando la fui a ver. Su textura, el sabor de la fruta confitada cómo olvidarlo. Abrí mi computadora. Un nuevo mensaje. Me escribías que estarías esperándome a las 2 en punto de la tarde para almorzar juntos en el restaurant que quedaba a unas calles de mi apartamento.

Esa mañana me vestí lentamente, escogí cada prenda de ropa como para una ocasión especial. Sin duda lo era, al fin nos conoceríamos. Los jeans claros los descarté de plano, quería algo más formal, sin parecer anticuado. Unos pantalones beige me sentarían bien. La camisa fue fácil elegirla. Recordaba que en una de nuestras conversaciones te gustaban los hombres con camisas a cuadros, que se veían más varoniles me decías coquetamente. Ahí estaba, con mi tenida perfecta para conocerte. Me puse unas gafas de sol y pasé primero a una barbería donde sentía al menos que estaba medianamente presentable para la ocasión.

Estaba atrasadísimo, corrí esas cuadras a paso raudo, sin detenerme. Faltaba una cuadra para llegar. Esos ojos eran indiscutiblemente tuyos. Caí rendido. Me arrebataste más de un suspiro en menos de dos segundos. Cruzaste la calle, tu cálido abrazo encendió en mí el más profundo afecto. Me había vuelto a enamorar. Tu voz era una delicia para los oídos. Intercambiamos un par de palabras. Me comentaste lo bien que me veía, que me veía incluso aun mejor de lo que imaginabas. Desde ese momento todo se sucedió rápidamente. Sirenas, bocinazos, aullidos de perros callejeros, se me confundían en el ruido de la ciudad. Me dijiste que guardara la calma, que entrara al restaurant, que irías a ver qué ocurría. Sentí miedo, el pánico me envolvió y como autómata me refugié detrás de un banco. Un disparo al aire. Gritos. Horror. Muerte. Otro disparo al aire. Personas corriendo sin detenerse. Un último disparo. El ruido cesó, mi corazón se detuvo. En menos de un minuto había un tumulto de gente rodeando el restaurant, policías y una ambulancia que venía en camino se dejaba escuchar. Un charco de sangre y tus ojos. Por Dios, tus ojos me buscaban, me querían decir el último adiós.
Me abrí paso en el tumulto y me arrodillé a tu lado. Te amo me susurraste al oído. Te quiero cosita linda, lamento no haberte hecho feliz. Fueron tus últimas palabras. Desde ese día me invento finales cada vez que cruzo esa avenida, aquella en la que hubiese sido posible amarnos y escribir una nueva historia junto a ti.

José Patricio Chamorro, 25 agosto 2017.

El viaje existencial. (24 agosto 2014)


El viaje existencial nos permite revivir los momentos a través de la escritura, volver el tiempo hacia atrás y recordar como por medio de relampagueos aquellos atisbos de memoria, los recuerdos vívidos del ayer. La creación tal cual la planteaban los surrealistas, es un acto puro, casi como una catarsis, que nos permite purgar nuestras acciones. 

Así es un poco la vida, ese conjunto de instantes y vivencias que al aunarlas nos dan ese todo que fue y ha sido nuestra existencia, las palabras son un mero apoyo para aquel proceso, lleno de experiencias y aprendizajes, pues el tiempo no transcurre en vano y siempre habrá algo de nosotros en él, una especie de aura que nos rodea como cuando escribimos, ya que si traspasamos aquello a cada acción de nuestra vida, alcanzaremos el secreto, el mantener la calma y tranquilidad en todo momento, para atraer lo bueno, lo positivo a nuestra vida y alejar lo negativo, agradecidos por lo que nos rodea, por lo que tenemos y visualizar lo que queremos cambiar y deseamos más profundamente, pues todo es una atracción y para quiénes solemos ser imaginativos, las más de las veces se hacen realidad nuestros sueños.

Las vibras también son fundamentales, es decir, rodearnos de personas que estén en esa actitud, en ese ritmo circadiano. La existencia no es fácil, no hay tiempo para las indecisiones, ni para girar la manivela hacia atrás, sólo continuar, pero entre más armas conjugamos y usamos, más facilidades tendremos para sortear los obstáculos que se avecinen y resolverlos con prontitud. No importa el pasado, que a veces es consecuencia de lo inconsciente de nuestras acciones, sino que el fundamento primordial, es lo que hacemos en nuestro presente, para crear nuestro futuro. Si planifico o no, si priorizo o no, o cualquiera de aquellas elecciones determinarán el paso siguiente, a veces a algunos la vida le resulta más simple siguiendo sus instintos, lo que ellos creen, ya que las creencias personales, nos permiten hacer mejores elecciones o al menos que están en mayor sincronía con nosotros mismos. Es precisamente el conocerse a sí mismo un paso agigantado en las etapas de nuestra vida.

Rosas de amor. (Corriente de la consciencia)


Camino a la deriva. Se hace de noche. Miro el reloj. Veo plazas desoladas. Amantes ocultos en la oscuridad. Todo me parece nada, mentiras inconclusas. Se hizo añicos mi reloj en el suelo. Son  promesas de amores que no volverán. Pensaba en la tarde que habíamos compartido, en los planes futuros, en los viajes a ciudades en los que nuestros ojos se posarían como en una postal en sepia. ¿La recuerdas? Esa postal que me regalaste antes de partir. Cómo olvidarla. Cómo olvidarte. Tus caricias, tus gemidos nocturnos. Te amaba. Te amé. Te amo. ¿Te amaría? Lo nuestro era imposible. La decisión ya había sido tomada. Me senté en el banco en el que tu mano se había entrelazado con mis dedos y centré mi mente en aquel preciso instante de un recuerdo fugaz en que te robé un beso. La pasión inundó el éxtasis de mi cuerpo, me electrizaba. Los latidos de mi corazón palpitaban a mil por hora. Te deseaba mientras mis manos tocaban lo prohibido.  Era nuestro mayor secreto. Mi mente se pierde en tu cuerpo, el deseo aumenta, ya no respondo. Me miras. No sé qué decirte, te observo, te beso y me acurruco en tu bajo vientre. Te recuerdo y te me apareces fantasmagórica, un cadáver deambulante. Mi abuela era sonámbula. Murió, era buena la vieja, me quería, a veces siento que también la quise. Ella me cuidó de niño. Rosas le dejé en el cementerio ese día. Rosas también te dejé a ti el día que te fuiste. Está muerta. A veces tú también lo estás. Qué importa. Me invento finales, cambio la historia, me la cuento dos veces hasta que me la creo. Sé que volverás, lo sé porque me amabas. Yo también te amé. Obsesivo me dijiste esa noche. Posesivo. ¿Posesivo yo?. Las mujeres solo sirven pa la cocina y la cama me enseñó mi padre. No eras un objeto me gritaste. Las rosas cayeron al suelo. ¿Eran rojas?, sí, parecían la sangre carmesí de tus venas. El cuchillo era tentador. No me pude contener. Me miró. Tus ojos me miraban implorando acabar con todo. Fue tu culpa. Me lo pediste, tus ojos me lo pedían. ¿Por qué tenías que llorar? Rosas le gustaban a mi abuela. Rosas negras le dejé en su tumba. Perfume de rosas era tu piel desnuda en mis manos. Caían una a una deshojándose. Un charco escarlata rodeaba tu cuerpo. El cuchillo era tentador. Rosas negras. Estaba nublado, llovía. Fue como nuestro primer beso. A veces creo que aún te amo.

domingo, 20 de agosto de 2017

Crucifixión, el calvario de tu partida.

                Caminé a la deriva aquella noche, plazas desoladas de amantes afectos, lo inconcluso se hizo carne en promesas de amores que no volverán. Pensaba en la tarde que habíamos compartido, en los planes futuros, en los viajes a ciudades en los que nuestros ojos se posarían como en una postal en sepia. Te amaba, pero lo nuestro era imposible, la decisión ya había sido tomada. Me senté en el banco en el que tu mano se había entrelazado con mis dedos y centré mi mente en aquel preciso instante de un recuerdo fugaz en que te robé un beso. La pasión que inundó el éxtasis de mi cuerpo electrizaba los latidos de mi corazón, palpitaba a mil por hora, te deseaba mientras mis manos tocaban lo prohibido, aquello era nuestro mayor secreto.

            En una ensoñación me dormí y mis ojos se entreabrieron con los rayos del sol. Vi mi reloj de soslayo, las 6:30 de la madrugada. Estaba nuevamente en mi cama, aquella en la que compartimos tantos encuentros furtivos. Solo recordaba que después que te fuiste lejos en ese viaje del que tal vez nunca te vea regresar, me embriagué como si la vida se me fuese entre licores y vino. La ducha fría purgó mi pecado capital y mi cuerpo magullado de tristeza y desencanto por la distancia infinita que nos separa en ausencia de caricias. Desayuné como quién va de compras al supermercado, por la necesidad imperiosa de sobrevivir un día más con la esperanza de volverte a ver.

            Salí de mi habitación, descendí a paso firme por las escalinatas de mi apartamento sin saber dónde ir. Crucé avenidas, vi rostros oscuros, monótonos como animales rumbo al matadero en el vía crucis. Una mujer atravesó la calle. Furibunda, rabiosa, maltrecha y aterida con su rostro amoratado y una mancha carmesí se entreveía en su costado. Un hombre la alcanzó y la arrastró al interior de la iglesia. Campanadas retumbaron en toda la ciudad, solo yo contemplaba esa escena de espanto. Entré en ese habitáculo sepulcral en que las almas en pena buscan redención. Atestada por una multitud de feligreses, todos los cuales en apostólica postura se persignaban como santos misericordiosos. Retrocedí, mis ojos se enceguecieron por un momento que pareció una eternidad, horrorizado grité despavorido, nadie me oyó.

            La mujer que solo minutos antes había visto ser arrastrada hacia el interior del recinto mortuorio, se encontraba desnuda, magullada y ensangrentada en acto de crucifixión. El hombre que la había arrastrado ante mi mirada atónita, permanecía impertérrito en sotana clerical. Cáliz en mano y en consagración presentaba el cuerpo y sangre de cristo. Me desvanecí y caí rendido a los pies del altar, nadie se inmutó.

            Abrí los ojos, un malestar rodeaba toda mi humana corporeidad. Me sentía morir, lágrimas de agudo dolor recorrían mis mejillas. Me sentía observado y el temor circulaba por la sangre de mis venas. Mi vista mortecina se posó sobre la figura de un hombre agonizante, un charco de sangre se extendía desde el altar, hasta los pies de los impávidos fieles. Sorprendido, incrédulo, lo divisé por última vez, aquel hombre era la imagen de mi muerte. La sangre de mi costado se había vaciado por completo y me descubrí en el último rescoldo de mi existencia, en mis crucificadas carnes femeninas sobre el altar.

            Mis ojos lagrimeaban el sopor de una embriaguez apocalíptica. Vi la hora en el reloj de la habitación, eran las 6:45. Recién despertaba, no había sido más que una atormentada pesadilla por tu aciaga partida, quizás el presagio de que te volvería a ver. Interrumpidos se vieron mis pensamientos, alguien tocaba al timbre de mi apartamento. Me levanté de sopetón y me dirigí al vestíbulo, abrí la puerta y todo se me hizo más claro.

                                                                       José Patricio Chamorro, 20 agosto 2017.

viernes, 18 de agosto de 2017

Prosas poéticas para amantes primerizos.


A sangre y puño con besos de atardecer clamaba en el firmamento una torrencial lluvia invernal. Nos conocimos como quién se va para no volver, como errar inesperado en el julio de mis recuerdos de infancia. Era tarde, el sol se escondía en el crepúsculo de mis ojos, bajo la sombra de árboles escarchados en la añoranza infinita de las plazoletas donde los amantes furtivos dieron su primer beso. Amores de otro tiempo como fugaces pensamientos en la nostalgia del deseo, en paisajes pictóricos, en acuarelas agrestes y pálidas acariciadas por el terciopelo de tus manos. Las amantes manos que en mis caderas se posaron hasta el arrebatado suspiro de la ingrávida silueta de tu humanidad.
Indecorosa desnudez de un alma aprisionada en los ardorosos brazos de una pasión destemplada. Frágil memoria, ausente de la muerte en el correr de las ciudades a destiempo. Así te amé, así me cautivó la  primera vez que tu sonrisa despertó en mí la candidez de un primer amor, éramos dos jóvenes enamorados de la vida y sus cuentos  en la poesía de los encuentros amorosos. Tus manos rozaron mi mejilla y en ella el mundo se detuvo y dio un vuelco en 180 grados, me transportó a tierras lejanas, donde las personas se aman libremente, donde los prejuicios sociales no acallan la pasión de los amantes. Esperanza fue la primera palabra que a mi mente llegó, eso eras tú, el amor esperado por décadas de soledad.
Cuando tus labios pronunciaron tu nombre, tu voz se me hizo un deleite para los oídos, tu grácil andar en la vitalidad de tu mocedad veinteañera eran la flor descollante de los aromos florecidos. Sin pensarlo, aproximé mi mano a tu mentón y mis boca entreabrió tus labios y los impúdicos ángeles cerraron sus ojos porque tu piel sonrosada erupcionaba en los latidos de tu volcánico corazón, capaz de crear y destruir los cimientos de un paraíso perdido. Ése eras tú, mi amor sincero de juventud.


José Patricio Chamorro, 17 agosto 2017

viernes, 11 de agosto de 2017

Pensamientos: Tiempo de escritura. (12 agosto 2013)



"Necesito tiempo para escribir las ideas que bullen en mi mente, mis pensamientos, sensaciones como ser humano en esta tierra que recién empiezo a habitar, tantas historias, relatos que espero crear, cuyo germen está en lo más profundo de la simiente de mi mente, quisiera ahondar en las palabras y poder descifrar enigmas y misterios, que mi entendimiento traspase los muros de los idiomas, el espacio y el tiempo, poder escribir con la sabiduría de los años, entramados absolutos de poética narrativa, que refleje las experiencias de un ser que vivió para contarlas, que se sumergió en la vida humana misma, para contar lo no dicho, lo no visto, decir lo inexpresado, cantar lo inefable, escribir, tan sólo escribir, dando rienda suelta a sus pensamientos, como una máquina a vapor en la plenitud de la juventud. Retratar los espacios de la ciudad, el campo, las estepas, de este Santiago atormentado de un lluvioso día como hoy".

José Patricio Chamorro Jara, Santiago de Chile 12/08/2013.

La vida, cada día una oportunidad para ser feliz.

La vida, cada día una oportunidad para ser feliz.

Cada día es una nueva oportunidad para retomar rumbos o escoger seguir recorriendo otros. Cada momento y circunstancia tiene su razón de ser, al fin de cuentas la vida realmente merece ser vivida como un regalo,  una instancia en la que puedes fallar mil veces y volverte a levantar,  en la que puedes respirar un nuevo aire, sentir y volver a enamorarte. La vida es un torbellino de ensueño,  una añoranza, pero sobretodo un lugar para ser feliz. 

No debemos desperdiciar estos frágiles instantes de la existencia y aun las trivialidades tienen su encanto. La vida, es sin duda asombro, deslumbramiento y si perdemos esa magia es porque realmente necesitamos replantear el sentido de lo que somos y hacemos. Vivir es eso y mucho más,    es la memoria del trazo que tú elegiste dar.

Desprenderse, no atarse al pasado, vivir el presente y no cuestionar el futuro es la armónica sinfonía de un acto de rebeldía ante un sistema que se olvida del valor más grande, al que nada puede equiparar,  la vida misma. 

José Patricio Chamorro Jara
11 agosto 2017.

miércoles, 9 de agosto de 2017

Las letras son mi pasión de vida. (10 agosto 2014).


Ojalá se pudiese girar la manivela del tiempo hacia atrás, regresar el tiempo transcurrido y convertirlo en tiempo recobrado. Para quién se sabe escritor, amante de la vida y viajero del alma, los años transcurren como una inexorable promesa no cumplida. 

Se avecinan cambios, lo presiento, aunque hasta ahora, en estos veintitrés años, cada cambio suele ser para mejor y cada cual más inesperado que el anterior, llevo conmigo más de aquello con lo que me vine, llevo cinco años viviendo relativamente solo, pues siempre he estado acompañado y he recibido mucho apoyo y energías de muchas personas en mi vida, sin embargo, la vida es un peregrinaje, un partir y mirar siempre hacia adelante, desapegarse a ratos de lo material, para alcanzar otras cosas a las que les atribuimos otro valor, quizás más simbólico, sentimental, emocional y hasta visceral.

No me da miedo la vida, no obstante, me causa pavor no saber qué vendrá, cómo reaccionaré y qué haré el resto de mi existencia, quizás poco lo saben y tienen la certeza de qué harán con su vida el día de mañana. Sólo sé que he escrito más de lo que hubiese imaginado desde que me adentré en el camino de la escritura como una forma de conocimiento personal y autoimpuesto, de que leía a Verne desde mi tierna infancia y cuando a los quince quise escribir una historia de aventuras, fue una de mis composiciones literarias que más me gustó y a la que más revisiones le di, cuando aún ni pensaba estudiar literatura, “Náufragos en la Isla petra”, la había denominado, era una novelilla o cuento extenso donde de a poco mis amigos de la adolescencia iban cobrando vida en aquella obra, sus nombres le daban una mayor cercanía cuando la escribía y mi imaginación y los días enteros que pasaba encerrado en mi habitación, donde salía sólo a comcer y recuerdo, que una vez no me detuve en la máquina escrituraria, sino hasta en siete horas, ahí descubrí que ésa era mi pasión y con el tiempo fui descubriendo que me interesaba no sólo la narrativa, sino también la poesía, empecé a conocer autores y ya no leía sólo bestseller, sino que ya recitaba autores de memoria y así empezó mi formación, hasta la fecha debo haber escrito unos 300 poemas y varias historias, fue también la época en que me interesó la filosofía, cuánta sabiduría, a los 17 estaba en una búsqueda sempiterna del conocmiento, hasta el día de hoy, donde también me ha llamado la atención el arte.

Qué espera de mí la vida, no lo sé, pero de a poco me di cuenta que me gustaba enseñar y con veinte años a cuestas, ya hacía un par de clases en mis horarios libres, transmitir mensajes, interactuar con otros y hablar de libros a mis anchas, sin que nadie me dijera nada, sino que imbuir a otros con el saber literario y mi afán por los debates y la divulgación de ideas. Llevo la mejor de las energias conmigo en este nuevo viaje, es un regreso a un lugar que me recibió bien por algunos años y que luego me vio partir y regresar cada invierno y verano, mi Chillán querido, que espero con ansias me reciba con los brazos abiertos para las ideas innovadoras que llevo conmigo, para formar talleres literarios y de poesia, para compartir en coloquios y para que de a poco las letras tomen las riendas de la vida que siempre debieron tomar, que las humanidades sean reivindicadas y que nadie pueda decir que quién estudió letras se morirá de hambre, que al contrario, quiénes luchamos por ella y hacemos de nuestra vida una pasión, seamos capaces de defenderla hasta que nos saciemos. La vida es un viaje, una aventura y el mañana, es sólo el siguiente capítulo de esta historia que empezaré a escribir.

Reencantos de juventud, ad portas de 26 años de vida.


¿Qué es el tiempo y su paso por esta vida sino estelas del errante caminar? La vida no son los años a cuestas, ni los pasos andados y desandados cronométricamente como reloj de arena, sino la certeza de haber vivido, de haber elegido caminos, desviado el rumbo, equívocos prematuros, aciertos a destiempo, imágenes de experiencias junto a las huellas de otras almas, aquellas que sin duda llamamos amigos. Para quién hace de la escritura su oficio, escribir unas líneas es un laberinto de vicisitudes, así como la vida que en sus múltiples encrucijadas acorta nuestro andar y pronto debemos buscar otras salidas. Vivir es un arte, una correspondencia de misivas a quiénes una vez estuvieron y ya no están, a aquellos cuyas distancias físicas nos separan imprevisiblemente, pero que más temprano que tarde nos volverán a acompañar.

Las experiencias van y vienen como las estaciones del año que se suceden una tras otra, dictaminando la sentencia de un nuevo año que llega y otro que se fue. La espera se vuelve esperanza de hacernos más sabios en el camino, de aprender que nada es al azar, que somos caminantes con destino y que lo que verdaderamente vale es cuánto amor y entrega hemos puesto en esas huellas en la arena del tiempo ido. Amar, el amor, ese espacio que separa la muerte del más puro sentimiento que es dar sin esperar correspondencia, de desear felicidad a aquellos que han compartido junto a nosotros. Las más de las veces desacuerdos, contrariedades nos separarán, pero sabemos que en lo profundo de nuestro sentir, nuestros amigos, pese a las diferencias de pensar, sentir y actuar jamás nos abandonaran.

 A veces una palabra basta para destruir una amistad de años construida con tal dedicación, así como se cultiva una flor. Sin embargo, las palabras, aquello que la lengua madre nos dejó a través de su belleza de sonidos y significados  también son capaces de construir y cimentar auténticos lazos de amor, que perduran en la fragilidad de este peregrinaje que llamamos existencia y son ellas las que protagonizan los actos más puros del corazón, de ese músculo que no pocas veces nos traiciona, nos acobarda, pero que también nos enamora.

Ad portas de mis 26 años creo más que todo que como lo he escrito antes que cada nuevo año que llega, es una invitación a enamorarse de la vida, a reencantarse de los detalles, de sus colores, aromas, sonidos, experiencias, paisajes y personas. Tal vez es el único viaje del que tenemos certeza que una vez iniciado tiene un final, pero por ello hagamos que cada minuto, cada respiro y sobretodo cada palabra dicha y pronunciada sea el mayor regalo que podamos dar y darnos cada día.


José Patricio Chamorro, 23 de julio 2017.

Análisis Poesía Inconclusa de Jorge Cid.



                El poemario que ha llegado a mis manos, pese a su nombre “Poesía inconclusa”, es un todo acabado en sí mismo que cobra vida propia a través de las letras y sentimientos, en palabras del autor: “La poesía nunca concluye, siempre está expresando una respuesta. El lector construye sus propios significados”. En efecto, el lector construye sentidos, le da vida a los textos. ¿Acaso podría existir la literatura sin lectores? En él encontramos poemas tan certeros tales como “No sé nada”, donde irremediablemente se me vienen a la mente frases célebres como la de Sócrates en su “sólo sé que nada sé”, con el que daba luces sobre su sabiduría al reconocer su propia ignorancia o como en el caso de Jorge Matamala, sobre su lucidez y compromiso con la sociedad en la que le toca vivir. También destacan poemas como “Caída de la noche I y II”, cuyas personificaciones y sinestesias nos embargan nuestro sentir en múltiples emociones.

            Entre las temáticas más reveladoras que aborda la poesía de Jorge Matamala se encuentran el retorno a la infancia, la fugacidad de la vida “Tempus fuguit”, lo efímero de nuestra existencia, que nos invita a vivir cada momento como si fuese el último. De igual manera hay poemas que nos invitan a ser otros, a transformarnos, donde la propia identidad se diluye. El amor, el erotismo marcan una de las tónicas centrales de su escritura, en “Anoche como a las doce” y “Poema errante”, surcados por la oscuridad de la noche y los contrastes con el ajetreo diario de las grandes urbes y ciudades con un lenguaje sencillo y cotidiano que erotiza los sentidos.

 Es en las grandes ciudades donde se siente el peso de la soledad y el escritor no puede quedar indiferente a ello, la melancolía, el sopor, el frío del invierno, el silencio son reveladores de este malestar en una sociedad de la que somos parte, pero que prácticamente no nos ata ningún sentido de pertenencia. Todo ello con dejes irónicos en su poema “Digno de honor”. En definitiva, es un libro que se devora, son 20 poemas que se hacen carne en las palabras, en el paladar, donde la noche nos invita y envuelve en el vapor etéreo de su oscuridad en “La noche etérea” y  la memoria es un viaje del alma, un“Deja vu”. La vida misma es una condena, es la muerte nuestra mayor sentencia, pues el existencialismo se apodera del poeta, se vuelve un arma de doble filo.




José Patricio Chamorro

20 mayo 2017.

El mercado de Chillán: Un bien social de nuestra comunidad, ¿Socialmente valorado o económicamente capitalizado? (5 Noviembre 2014).



El mercado de Chillán: Un bien social de nuestra comunidad,


¿Socialmente valorado o económicamente capitalizado?



El mercado, lugar de tránsito permanente, de un flujo, de un ir y venir incesante, donde afloran lo social, lo económico, en una red orgánica, un tejido articulatorio, que visto desde una perspectiva lingüística y en estos términos es posible comprenderlo a través de la noción de mapas semánticos, cuya red de significados, engloba distintos ámbitos sociales. Bajo esta premisa es un espacio donde se gesta lo mejor de la convergencia social, el intercambio mercantil en lo económico, cuyo símbolo se materializa en el intercambio de bienes materiales tangibles y servicios intangibles con valor monetario a pequeña y mediana escala en donde se produce la convivencia de diversos estratos de la sociedad, siendo por ello un lugar que ha sido y es patrimonio histórico, donde persiste la insistencia de la memoria y la memoria del ayer. Sin duda alguna, como suele pasar con el patrimonio nacional y nuestros valiosos monumentos históricos, no se les da el merecido valor que se han ganado con el pasar del tiempo, con lo significativo que es en tanto sociedad.


Para comprender mejor la noción de patrimonio cultural y advertir el estatuto desde el que se sitúa el mercado de Chillán, en tanto, bien material tangible y perteneciente a la comunidad chillaneja, por tanto, bien y patrimonio colectivo, es que será abordado desde la perspectiva de diversos autores y definiciones, para aclarar así el término Patrimonio cultural:


“El patrimonio cultural es un conjunto determinado de bienes tangibles, intangibles y naturales que forman parte de prácticas sociales, a los que se les atribuyen valores a ser transmitidos, y luego resignificados, de una época a otra, o de una generación a las siguientes. Así, un objeto se transforma en patrimonio o bien cultural, o deja de serlo, mediante un proceso y/o cuando alguien --individuo o colectividad--, afirma su nueva condición (Dibam, Memoria, cultura y creación. Lineamientos políticos. Documento, Santiago, 2005).”[1]

Es una noción dinámica, en movimiento, que se crea y recrea continuamente, de manera paulatina, es un proceso y ello es fundamental para entender esta red semiótica que se teje en torno a la idea que como emisores de un discurso lingüístico, hacemos referencia al nombrar al lugar físico, cuyas características como el de un lugar de uso público, de convergencia social y de intercambio económico, es que denominamos “Mercado“:

“El hecho de que el patrimonio cultural se conforme a partir de un proceso social y cultural de atribución de valores, funciones y significados, implica que no constituye algo dado de una vez y para siempre sino, más bien, es el producto de un proceso social permanente, complejo y polémico, de construcción de significados y sentidos. Así, los objetos y bienes resguardados adquieren razón de ser en la medida que se abren a nuevos sentidos y se asocian a una cultura presente que los contextualiza, los recrea e interpreta de manera dinámica.”[2]

La Real academia de la lengua española define Mercado en su primera y tercera entrada o acepciones como: “Lugar público con tiendas o puestos de venta donde se comercia, en especial con alimentos y otros productos de primera necesidad. Plaza del mercado.”[3] Baja esta acepción es que se ubica nuestro mercado de Chillán, si bien la definición lisa y llana puede parecernos escueta ante el movimiento que en él se genera en la praxis diaria, en el cotidiano, donde devienen varios actores sociales, cada uno cumpliendo un rol no menos importante, desde sus amplios y disímiles puestos de trabajo, desde verdulerías, especias y condimentos, artesanía, arte, mercadería, pescadería, entre otros, ofreciéndonos el intercambio de bienes y servicios. Es menester, por tanto, acudir a otras definiciones, que van desde su descripción y adscripción filológica


“Definición de Mercado”


En el latín, y más exactamente en el término mercatus, es donde encontramos el origen etimológico de la palabra mercado que ahora nos ocupa. Un término que es empleado con gran frecuencia en la sociedad actual para referirse a todo aquel sitio público en el que, en los días establecidos, se procede a comprar o vender diversos productos.


Al investigar la definición de mercado y evaluar la función que este vocablo tiene en el lenguaje cotidiano, es posible llegar a la conclusión de que este concepto describe al ámbito, ya sea físico o virtual, en el cual se generan las condiciones necesarias para intercambiar bienes y/o servicios. También puede entenderse como la organización o entidad que le permite a los oferentes (vendedores) y a los demandantes (compradores) establecer un vínculo comercial con el fin de realizar operaciones de diversa índole, acuerdos o intercambios. Cabe resaltar que el mercado hace su aparición a raíz de la unión de conjuntos compuestos por vendedores y compradores, lo que permite que se articule un sistema basado en la oferta y la demanda.


Los primeros mercados que aparecieron en la historia de la humanidad tenían al trueque como método de base. Con la masificación del dinero, comenzaron a desarrollarse otros códigos de comercio. A su vez, el incremento de la producción generó la aparición de intermediarios entre los productores y los consumidores finales. La economía, según se advierte al profundizar en los alcances y características del mercado, contempla la existencia de diversas clases de mercados: hay algunos que se llevan a cabo al por menor o minoristas; otros que son al por mayor o mayoristas; unos que se denominan de materias primas y hasta hay otros que se conocen como mercados de acciones (las bolsas de valores), por ejemplo.

Según lo anterior el mercado desde sus inicios ha sido una de las instituciones capitalistas por excelencia, que en la medida que han ido evolucionando los sistemas económicos a lo largo del tiempo y de los siglos, ésta se ha ido moldeando hasta institucionalizarse propiamente tal, pasando por diversas fases, satisfaciendo las necesidades de la población, sin embargo, la tesis del presente ensayo pone en discusión el estatuto social de esta entidad, su prestigio, que se ha moldeado con el pasar de los años y cómo se ve y perfila desde los diversos estratos de la población, jugando un papel central en la economía de los pueblos, que en contraposición a las instituciones modernas como los centros comerciales, que funcionan a macro escala, es que éstos han ido en desmedro económico para sus locatarios. No obstante, ¿qué es lo que valida al mercado en tanto institución? ¿Es el quehacer diario de sus cohabitantes o hay intrínsecamente un valor agregado en su producción?


Efectivamente, la diferencia sustancial que encontramos en El mercado, es que éste es autosustentable, se dan en él una serie de cadenas productivas, que van desde la obtención de materias primas, su procesamiento, su productor, vendedor/oferente y demandante, hasta que la cadena económica de oferta y demanda alcanza su ciclo productivo. Es un proceso continuo y cíclico, donde se hace necesaria cada una de las partes, que con el transcurrir del tiempo, ha ido tecnificándose, sin perder de vista su propia concepción y características identificables, perteneciente a una mezcla entre el ámbito rural y urbano, un punto intermedio entre pre-modernidad y modernidad propiamente tal. Por ello la pregunta que conforma la tesis de este ensayo queda abierta, pues sí posee en la concepción colectiva una valoración hacia El mercado como un patrimonio que se auto sustenta y que conforma, además de representar a nuestra sociedad de manera gráfica e icónica, tanto así que es lugar de innumerables visitas turísticas, que nos habla de su valor como institución, pero a su vez cómo la sociedad capitalista, neoliberal de los últimos siglos ha mermado su quehacer y se ha infiltrado desde sus orígenes en su forma de reproducirse económica y socialmente.


Mercados todos ellos que vendrían a basarse en otro de los significados más utilizados de la palabra que estamos abordando. En concreto, nos estamos refiriendo a esa definición que identifica mercado con el grupo de actividades y de operaciones de tipo comercial que se realizan en uno o varios sectores económicos. “El mercado ideal de competencia perfecta se logra cuando ni los compradores ni los vendedores tienen la capacidad de interferir en el precio final del bien o del servicio intercambiado. Este sistema se ve afectado al momento de la aparición de monopolios u oligopolios que fijan los precios por propia voluntad.”[4]


Enlaces y fuentes.


http://www.dibam.cl/Vistas_Publicas/publicContenido/contenidoPublicDetalle.aspx?folio=4338


Definición de mercado: Qué es, Significado y Concepto http://definicion.de/mercado/#ixzz3IFNabxRK



Reseña del autor: José Patricio Chamorro, nació el 23 de Julio de 1991 en la ciudad de Talcahuano, región del Bio-bio. Licenciado en Educación por la Universiad del Biobio .Estudió  Lenguas Hispánicas mención Literatura en la Universidad de Chile, Diplomado en Patrimonio Cutural UC. Tallerista en cursos de literatura en Santiago y profesor particular en lenguaje e historia en Santiago y Chillán. Publicaciones digitales en http://www.una-mirada-diferente.blogspot.com/ Correo electrónico: jose_patricio_chamorro@live.com



PD: Texto a modo de ensayo surgido en el Taller de Semiótica dictado por Rodolfo Hlousek eb Chillán en Noviembre del 2014.


5 noviembre 2014.


Notas al pie de página:


[1]http://www.dibam.cl/Vistas_Publicas/publicContenido/contenidoPublicDetalle.aspx?folio=4338



[2] Ìdem.


[3] Diccionario RAE.


[4] http://definicion.de/mercado/

El lugar de la inspiración. (9 agosto 2014)



El lugar de la inspiración puede ser cualquiera, pero exige como el nombre lo dice, un espacio abierto, donde se pueda respirar libremente, para dar rienda suelta a la imaginación y los pensamientos, para que la escritura se desborde, los matices surjan, la vida fluya y las emociones se encuentren, inspirarse es un proceso de cambios, de ires y venires, de resurgimientos espontáneos, de escrituras permanentes, de vivir en el arte y para el arte, por el arte. Es dar y entregar la vida misma por una pasión, por ver la obra de arte al fin terminada, la que se veía lejana y sólo en el pensamiento, que cuando cobra vida, revitaliza el tiempo, conquista al pensador y exalta los sentidos adormecidos para que se plasme en ellos lo sublime, la obra del arte, el trabajo del artista como el placer del creador.

sábado, 5 de agosto de 2017

Del arrepentimiento y otras verdades consabidas. (6 de agosto 2014)


Sí un día me preguntaran de qué me arrepiento en esta vida o de qué de lo que no he hecho y me gustaría haber hecho, cuando ya fuese demasiado tarde para intentarlo, está el ser feliz cada día de mi vida, el no despertarme sin antes darme un minuto para conversar conmigo mismo y darme el tiempo de conocerme un poco más, el levantarme sin tener ganas de vivir con la mayor intensidad el día, el no expresar lo que siento, el no haber escrito un libro, el no haber recitado un poema, el no haber comprendido el silencio, ni entendido al amor, el no conocer el amor de pareja, el no desilusionarme, ni volverme a encantar con cada acto de la vida, el no haber hecho nada por cambiar las cosas, por ver que el mundo sigue igual, esté o no esté mi presencia, el haber sentido que mi vida fue en vano y que fue tan fugaz como un suspiro. 

El no haberles dicho a mis amigos cuánto los admiro y agradecerles por la paciencia que me han tenido, por su comprensión. El no mostrarme tal cual soy, sin máscaras, sino mi sola esencia, el querer tapar mis defectos con mis virtudes, el no equivocarme, para volver a creer que soy perfecto, el saberme humano, pero no actual como tal, el haber perdido mi cuota de humanidad, el estar triste, cuando la vida cada día nos invita a gozarla y a vivir en plenitud y el aproblemarme por el vaso medio vacío, cuando en verdad ha estado siempre medio lleno y el no haber viajado a los lugares a los que nunca he ido, ni haber dejado un amor en cada puerto.

Pd: Del arrepentimiento y otras verdades consabidas.

jueves, 3 de agosto de 2017

Prosas poéticas del primer día que te conocí.

Prosas poéticas del primer día que te conocí.


¿Lo recuerdas?, ¿Fue bello no?, tal vez solo sientes las emociones de ese instante primero

¿Era noche o día? Mas qué importa, ese fue el día que te conocí, en él se nubló el pensamiento

No sé si proso o escribo poesía, mas qué importa. La poesía es más de lo que se puede nombrar

¿La vida es sueño dices? Para mí el vivir es un momento para enamorarse, para olvidar

¿Acaso no se olvida el primer amor? No, ése es el que te marca cada hora de esta estela fugaz

A veces creo que este torbellino que me invade solo es un placentero juego del corazón

¿Pero lo nuestro es prohibido no?,  ¿Amar no es acaso la libertad del alma?

Sentencias, insinuaciones, búsquedas que al final solo son una ironía del sentir

Los colores agrestes y la negrura de la melancolía inundaron ese día mis ojos de esperanza

Fue esa hora, ese minuto la reminiscencia de los colores del amor

Carmesíes,  pardos, verdes primaverales y arcoiriseados azules flamearon en las nubes



En un abrir y cerrar de ojos se evaporó. Ya no estabas, solo tus palabras flotaban en el aire

Apareces y te desvaneces como si el tiempo fuese nada y el mundo se detuviese en tus manos

¿Pero lo nuestro es prohibido no?, mas qué importa, ahí estás tú y estoy yo

No dejes de ser la felicidad de las mañanas, ésas que sonríen al ocaso del firmamento

Si aun tu boca clama ese licor de almíbar, no le niegues degustar efluvios de pasión

Desbocado y roto como marchita rosa yace ese vivaz fuego que nos cautivó

Tómalo, déjalo en tus manos y cuídalo como tu primer beso de amor

No olvides los suspiros de un alocado corazón, él no miente, sabe más de lo que su voz pronunció

Las prosas son el final del primer día que te conocí, o el cierne de un principio no escrito


¿Pero lo nuestro es prohibido no? Mas eso dejémoselo al destino.


3 agosto 2017. José Patricio Chamorro.

Pensamientos y determinaciones. (3 agosto 2014).


Tantos caminos que nos pone y ofrece la vida, pues ésta nos regala a diario la oportunidad de vivir y comenzar de nuevo. Tantas direcciones por donde seguir el camino, pero éste no es único, tiene muchos recovecos y directrices, hasta bisectrices sí se quiere, intersecciones más, otras menos y uno con indecisiones de no saber dónde ir, sino que entregarse más bien a los azares del destino. Nada es casual en esta vida, ni el menor de los detalles, pues siempre he creído que todo está determinado y como en una novela de corriente de consciencia donde se superponen los planos temporales y físicos, la vida se presenta como una invitación a vivirla, tal cual es, con sus imprecisiones que no son más que la maquinaria y engranaje perfecto de un todo creador.

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Puede parecer absurdo, pero un paso no menos importante en la vida, es cuando eres capaz de estar solo noches completas, un poco aislado del mundo, no sentir miedo, sino que valerte por ti mismo, ser feliz, disfrutar cada momento contigo mismo, los silencios, la tranquilidad y meditar de vez en cuándo si estás haciendo bien las cosas. Hace un par de años no me acostumbraba a vivir solo, la sola idea me daba un poco de pavor, no obstante, con el tiempo le he ido tomando cariño a esa soledad, ya que siempre encuentro algo que hacer y matar esas horas, finalmente las dedico a algo que me haga crecer un poco o simplemente leer un libro, escribir o ver alguna película de la vida -entendiendo la soledad y sus silencios.-

martes, 1 de agosto de 2017

Eres el silencio que habita en mí.

Eres el silencio que habita en mí.

Lugares que hablan son las voces de la consciencia infinita

El terciopelo de verdes prados son mi alegría matutina

La inspiración exhala versos, poemas y diatribas del corazón

La bullente y furiosa sangre de mi placentera existencia es porfía de amor

Amé tu belleza cotidiana como tostadas crujientes de tu piel sureña

La devoro, la hago mía, la acaricio y el paladar degusta su sabor etéreo

Ahí estás tú en tu habitación, en ese espacio que te habita

Arranca, corre, vuela, sé libre y sutil con las alas al viento

Olvídate de esos amores del pasado, son solo la apócrifa  sentencia de soledad

En tus raíces encuentro la voz, en tus profundidades más oscuras me estremezco

Remece mi humanidad, evapórame con besos de pasiones equinocciales

Abre las puertas de la afrodisiaca carne de tu virginal primavera

Mujer, deseo es tu corporeidad paradisiaca, lujuria mi pecado capital

Los mares se desbordan en tu presencia, tu sonrisa es eclipse lunar

La tierra está en penumbras, solo tú brillas regocijada en la oscuridad

El universo se detiene, lo cautivas con tus manos de ensoñación

Eres el big bang universal, en ti germinan las ancestrales galaxias

Eres el principio y el fin, el último adiós del primer beso

Eres el silencio que habita en mí.



José Patricio Chamorro, 1 agosto 2017.

lunes, 31 de julio de 2017

Recuerdos en penumbra. (Ejercicio de escritura intertextual).

Diciembre 11, 2009                      (Unos de mis primeros poemas)

¿Dónde están los recuerdos?

¿Dónde están los recuerdos?,
¿Dónde ha quedado la esencia de mi existencia?
Quiero volver a sentir, quiero volver a amar
No quiero olvidar mi pasado, quiero encontrar mi verdadero yo
Sin olvidar la inocencia de aquel niño que su utopía vivió
Quiero reencontrar mi alegría, pretendo ser libre
Y alcanzar el ideal de
ARMONÍA
No quiero vivir en la amargura,
sólo aventurarme en esta vida, que es tan sólo una.

Nostalgia, cruel y despiadada como tú no hay ninguna
Eres capaz de invadirnos y clavar con afilado brío nuestro corazón con tu espada
No dejaré que domines mi existir, relegada estarás como un animal abyecto
No dejaré me sumerjas en estados de sopor e in-fortunio alguno
Nostalgia, te aborrezco

¿Cómo vivir sin decaer en tu manto de penumbras?
Nostalgia, tú que entristeces el alma con la aflicción de tu tormento
No te olvides de este profeta sediento de recuerdos y anhelos.


(Poema a modo de escritura intertextual con uno de mis primeros poemas: ¿Dónde están los recuerdos?)

Recuerdos en penumbra.
Recordar la penumbra de una fugaz  palabra que rompió el silencio
Tiempo desvanecido en momentos del ayer y, sin embargo, permanece
Palabras, papeles anquilosados a la memoria del instante
Sed de inspiración en una noche en que los astros se alinean a destiempo
Vivir como acto culmine de la creación en la historia de los errantes
Fuego acuoso en los efluvios de una consonántica sílaba de amor
Alardes, bufonadas, palabras, ésas que vienen y van
Revolotean por los aires como cometas bajo el estrellado firmamento
Eclipsan tu nombre, son Amapolas y Gardenias en el jardín de tu sonrisa
¿Acaso recordar no es el acto más puro de amor?
¿Qué fuimos sino briznas de pensamiento?
¿El sentimiento que nos embargó, qué fue sino ilusiones del atormentado ruiseñor?
Ese que canta a la Rosa y con sanguinolenta espina sufre su carmesí dolor
Estocadas al corazón son los primeros amores
Y la vida es el único que jamás olvidamos
Nos aferramos a sus diurnos sueños como si durasen una eternidad.


1 agosto 2017.

Anécdotas santiaguinas. (1 agosto 2014).

Intento ser igual en todas partes, hace no mucho, venía de regreso en una micro hasta Ñuñoa, después de haber estado toda una tarde en una actividad cultural y se sube una señora muy extraña, con reacciones exageradas y se pone a leer algo así como porque estaba cohibida o porque nadie se habla en la micro o en el metro -lo que es común en Santiago.- y se le cayó un papel y en vista que nadie se lo recogía, amablemente me paré de mi asiento y se lo iba a pasar y me miró con cara poco menos que de odio. Sin embargo, el día tiene buenos augurios siempre y yo no creo en la casualidades, pues siempre y esto me hace creer cada vez en algo superior, sea Dios, que siempre está en tu camino, antes que sucediera esta historia, me había encontrado con una gran amiga, quién con sus palabras y oraciones de cierto modo alivianó mi alma, aquello iluminó mi día, pues una seguidilla de situaciones posteriores a que ella me bendijo y protegió con la palabra de Dios, recibí sólo bendiciones. Dinero que salió de la nada y con el que no contaba, con lo que suplí mi día, en la expo de los pueblos originarios había micrófono abierto e intervine en varias oportunidades y en varias ocasiones saqué aplausos por mis intervenciones y había mucha gente, estaba practicamente llena la estación de metro y después pasé a comprar algunos artículos que me parecieron interesantes, fuera de algunos libros muy baratos. Sin duda fue un buen día y me quedé a ver los bailes folklóricos.

sábado, 29 de julio de 2017

De azares y perspectivas. (30 julio 2014).


Hay azares en la vida que son difíciles de explicar, a veces uno se propone algo en el día, una acción, recorrer determinados lugares, -que siempre suelo hacer-, salir a caminar y entender un poco más la vida en perspectiva, en otras pueden pasar y suceder mil situaciones inesperadas, pues nunca se sabe lo que depara la vida.

Hoy fue un día de ésos en los que había planificado algo, que resultó bien, pero si no hubiese sido por la suceción de acontecimientos que le siguieron y mi entusiasmo ante aquello, no hubiese conocido a un grupo de jóvenes cristiano-evangélicos que amablemente le ofrecían un café gratis a todo transeúnte. Me pareció agradable y pasé a conversar con ellos, pues siempre hablar de Dios y respetar las posturas y creencias del otro, puede resultar interesante, dado que soy agnóstico y a veces hay personas más bien escépticas, sin embargo, lo importante es comprender la existencia, la vida.

En más de una oportunidad se me han presentado este tipo de situaciones, que me recuerda que hay algo superior, que escapa a mi comprensión, sea Dios u otro ente o el azar o causalidad en la vida, que determina los lugares y personas que conozco, gracias a la vida, suelo llegar a buenas manos y escuchar sabias palabras, las vibras positivas de las cuales me quiero rodear para lograr mis metas en esta vida, siempre me acompañan y las comparto con quiénes irradian y transmiten esa positividad, alejando las energías negativas, es un asunto de creer  en las vibras, en la energía, el aura o si se quiere el alma, es conocerse y reconocerse en el otro y comprender a través de sus vivencias por qué eligió ese camino, al fin y al cabo, todos somos solos, almas errantes en esta tierra que buscamos nuestro nicho y compartir con quiénes están en esa misma búsqueda junto a nosotros o por su cuenta, es mejor retroalimentarse y creer en el valor de la vida y lo que nos presenta, a veces desafíos, en otras conocimiento y vivencias, esas paradojas que te permiten descifrar misterios que escapan a la razón y al sinsentido, en el fondo escoger lo que te hace feliz y si se comparte junto a otros es lejos la mejor experiencia a vivir.

Entre lo positivo de este grupo, estaba algo que he visto en algunas ocasiones y que se está masificando en Chile, ya que ofrecen abrazos y sonrisas gratis, lo que en una sociedad tan individualista como la nuestra es algo no menor, como lo que hacen ellos, pues con un café, el compartir con otros, el escuchar, no sólo de Dios, sino que de otros temas, de entender a veces el dolor ajeno. Tal vez se pueda tener todo en esta vida, tanto material como simbólica, pero la soledad como la indiferencia, son cosas que no se pueden comprar, no poseen valor monetario alguno.

Plaza Ñuñoa, Santiago de Chile.
30 julio 2014.

viernes, 28 de julio de 2017

Recaídas.

Recaídas.

Recaigo en ellas o con ellas, ya no sé. Son las palabras mi recaída perpetua

Son como el primer amante, vivaz fuego en el rescoldo del ayer

Retornos, viajes a las frágiles horas de una llamarada apasionada

Imposible es dejarlas, olvidarlas sin perderse nuevamente en ellas

Son como amores de verano o tal vez de invierno, ya no sé

Solo me atrapan, me arrastran y me sumergen en su sentir de espanto

Me llevan en ancas por bellísimos paisajes de primavera, en otras en otoñal espera

Me rehabilito,  me alejo, me pierdo en segundos que son mundos de poesía

La imaginación absorbe y retumba, reverbera en los espacios y su eco permanece

Sonidos,  imágenes,  fluorescencias y colores primos anochecen en crepusculares atardeceres

Mis manos,  mis labios las poseen o ellas poseen mi humanidad toda, ya no sé

Etéreas,  incandescentes y fulgurosas arrebatan mi cordura en pasiones de julio

Caigo en el viejo ardid de las palabras y su urdimbre de textosidades inconclusas

Es tantear a ciegas el hilo de plata en las postrimerias de mundos posibles

Son tiempo escarchado en lluviosas tierras de bravía con sabor a muerte

Es el petricor en la humedad de un beso degustado en el sur de Chile

Es manantial, hoja perenne en el árbol de la vida y su último llanto

Es una sonata de Mozart en la fugaz sinfonía del etéreo Amor

Es el placer oculto de recaer en ellas, las infieles,  las cinicas

Degustan besos de almíbar y engatusan a los poetas, ellas las promiscuas palabras.

José Patricio Chamorro Jara
Chillán,  28 julio 2017.

jueves, 27 de julio de 2017

Mientras viajaba:Nuevos rumbos. (29 julio 2014).


Mientras viajaba, venía muy inquieto,pues cuando llegué hace prácticamente 5 años a Santiago, venía y tenía muchos ideales, esperaba mucho de mí mismo y de lo que entré a estudiar, al mirar hacia atrás, veo mucho esfuerzo de por medio, muchas lecturas y horas en vela, pensaba en cómo sería mi vida si hubiese tomado otro rumbo; tal vez no muy distinta. A veces volver a comenzar o tomar otras decisiones puede hacerte encontrarte a ti mismo, lograr esos objetivos propuestos y metas, mirar hacia adelante. Tengo a mis padres, su apoyo incondicional y siempre que se deja algo atrás, es un augurio para un comienzo con expectativas, si bien seguiré estudiando literatura, veo en ella no sólo una fuente de conocimiento, sino de riqueza personal y sea donde sea que vaya, daré lo mejor de mí. Dicen que todo sucede por algo en esta vida y ayer cuando miraba por la ventana, veía mi reflejo, de un joven de veintitrés años con toda una vida por delante, pero que ya no es el mismo chico que salió de una ciudad más pequeña, esa inocencia y forma de ver la vida cambió. Veo las cosas desde otra perspectiva, tal vez confío menos, pero todo tiene un propósito y ése es el que debo cumplir, mis sueños no decaerán y mi ánimo tampoco. otra etapa, otras experiencias a descubrir, nuevos caminos se abren y las puertas aún no se cierran. Más allá del horizonte hay un mundo por descubrir.

PD: Ad portas de una nueva vida, comenzar de nuevo,  pero esta vez con más experiencia y mayor certeza de mi camino retornando a la ciudad de Chillán. 

Contemplaciones de lluvia. (28 julio 2014)


La lluvia es un estado natural que propicia la escritura, la meditación. Ayer antes de dormir, me quedé contemplando frente a la ventana cómo caía cada gota de agua, esa conexión que te hace pensar en la gracia de vivir, en sentir la naturaleza tan próxima y a la vez tan lejana, en querer poetizar el tiempo y el espacio, en nombrar los silencios, en proyectar los atardeceres y captar el tiempo, las nostalgias, los ayeres, el pasado, el presente y el futuro.

La lluvia es un estado natural que purifica el alma, el espíritu mismo, el cuerpo cae en armonía con los sentidos y todo parece seguir el curso de la vida, el flujo vital, el sentido de la existencia. La poesía así como la vida son los elementos que clarifican el ánimo y te permiten seguir, la lluvia es la entrada al portal de un amor no correspondido en vías de corresponderse por el poder de las palabras. Así como dos personas que cruzaron sus vidas un día y se reencuentran a sí mismos y se enamoran bajo el diluvio universal que da pie para reencantarse con el amor de dos almas que cruzaron sus caminos y que expresan su sentir a través de las palabras.

La lluvia inspira al amor en el sentido estricto de la palabra y los recuerdos nostálgicos de quién extraña vivir de la presencia inolvidable de esa alma que compartió una misma sensación.

miércoles, 26 de julio de 2017

Mi herida eres tú.


Cierta heridilla.

“Mientras me rasuro pasa por el espejo tu encanto:
Entra y sale de él, espuma
Y chispa de sangre. Me trizo,
Me alitero maquinilla en mano contra
las olas.
También tú
Te aliteras.”                Gonzalo Rojas.


Mi herida eres tú.

Tu silueta se refleja en la imagen de un espejo sonoro

La habitación se expande en ráfagas luminosas de silencio

Estás tú, frágil, inaudita como amante plena de devociones

En súplicas mi cuerpo atenaza el deseo a intemperie de nuestra piel

Y se cobijan en suaves orgasmos los abismos del instante

Oscura, pétrea y marmolada soledad es la melancolía de mi llanto nocturno

Tu voz chispeante abre sangrientas venas de espuma mortal

Mi sentir se resquebraja como azulejos de cristal en lagrimiantes estalactitas

Vaiveneantes emociones se balancean

Son voces de  violáceos misterios de una aliteración.

Autor: José Patricio Chamorro.

Poema intertextual a modo de reescritura de “Cierta Heridiila” del poeta Gonzalo Rojas, como creación surgida en la jornada-taller con el escritor Héctor Hernández.

Centro Cultural Gonzalo Rojas, Chillán 26 julio 2017.

lunes, 24 de julio de 2017

Oficio de poeta.


La poesía es un arte que se cultiva con los años. Si bien en muchos casos hay un saber innato, un conocimiento que podríamos llamar “desde la cuna”, se vuelve imprescindible pulirlo, pues no poco  ha trazado la pluma de los escritores hasta ahora y, sumar un nuevo escrito para aquello donde existe una larga tradición, requiere de gran originalidad, talento y dedicación. Ya lo decía Albert Einstein, 98% de sudor y 2% de talento. Es precisamente esta fórmula que en apariencia resulta mágica, donde el trabajo constante, el dedicar horas a mejorar y detectar los errores, aunque muchas veces nos demos por vencidos, que como Sísifo cargamos la pesada roca de aportar al menos con un verso que perdure y trascienda el imaginario de una época, nos permitirá finalmente llegar a ser escritores más avezados.

¿Pero un escritor, un poeta, nace o se hace? Tal vez nunca podamos responder esta interrogante, pero de seguro ningún novel escritor obtuvo el nobel solo por su habilidad escritural. Se requiere de mucha paciencia, revisión,  a veces años de estudios, lectura de autores, textos de otras culturas, otros idiomas, conocer otras fonéticas y cosmovisiones, enriquecerse con vivencias personales, viajes, incluso haber sufrido por amor es válido para llegar a ser un poeta. ¿Acaso todo buen poeta no ha escrito al menos un verso al amor? Este trágico sentimiento que arrebata más de un suspiro, es el que más volúmenes ha generado en poesía y aquello, sin lugar a dudas no es casualidad.

Nunca es tarde, para ser la agota que endulce el océano de la palabra. Así que no te des por vencido, el maestro Whitman en su tiempo ya nos incitaba a la creación, que todos podemos dejar una huella de nuestro paso por este mundo, ¿o sino, acaso no vale la pena al menos haberlo intentado?

                                                               José Patricio Chamorro,              3 de junio 2017.

sábado, 15 de julio de 2017

Caminatas y pensamientos. (16 julio 2014).



Acostumbro las más de las veces salir a caminar, llegar y partir, me hace sentir libre, son esos momentos en la vida de todo escritor en los que necesitas encontrarte a ti mismo, pensar para tus adentros. A veces decido salir con lápiz y papel en mano a escribir, otras tomo mi cámara y fotografío los lugares que recorro, siempre fijándome y captando detalles distintos, las formas de las calles, el trato de la gente, los silencios, los árboles y plazas, las casas, sus colores y cómo compactan con el ambiente, cómo pasa en ellas el transcurrir del tiempo, cómo independiente de los años pareciera que permanecen incólumes, cu´antas historias encierran esas calles y casas, la vida es un transitar errante, por ello, por sentirme libre, salgo siempre a caminar...

viernes, 14 de julio de 2017

Cristales rotos o Ausente Edipo.

Cristales rotos.

En tardes de lluvia mi alma lloraba por tu ausencia

Pedía a gritos reencontrarse en tu camino de nostalgias

Ahora vienes,  te vas y me tomas por sorpresa

Haces como si nada, las horas ya marchitas se han perdido en tus palabras

Vienen,  van, se desvelan como amantes de madrugada

Un deseo, una sentencia. Corazones rotos, desquebrajados de promesas

Nos cautivó sin darnos cuenta, nos ató a una encrucijada, un mar de turbulencias

Las emociones desbordan el cautiverio de tu pensamiento

El cristal se ha roto, Esperanza yace entre mis manos

Me observa, se apodera prófuga de mi corazón abatido en soledades

Juntos empuñan mi escritura abrasadora,  en llamas devoran nuestra historia

Como estalactitas caen en picada,  resquebrajándose en sentires de emoción

Ira, Desolación,  Tristeza,  Pasión,  Desconsuelo y Amor

Escenas trágicas se desvelan en la cinematografía de la vida

No soy yo, eres tú quién me ha abierto su corazón.

El anfiteatro apaga sus luces,  el telón no se ha cerrado

Esperanza llora lágrimas carmesíes, son venas abiertas

Es el sanguinolento río que purga las estelas de emoción

Ira purifica su canto rabioso en versos de calmo perdón

Desolación abraza tu pecho y se cobija en tu regazo

Tristeza, curará las heridas que el sufrimiento causó

Pasión y Desconsuelo caminarán juntas hasta el último adiós

Esperanza ya no llora, sus lágrimas solo fueron briznas de amor

No soy yo, eres tu quién me ha abierto su corazón.

José Patricio Chamorro Jara
Chillán,  14 julio 2017.

PD Cuando inesperadas personas y circunstancias nos sorprenden en esta vida con su llegada, sus ires y venires de ausencia.

"No existe cosa más recta que una escalera torcida y no hay nada más integro que un corazón roto"

(Rabi Menajem Mendl de Kotzk)

jueves, 13 de julio de 2017

Paciencia: Virtud de pocos, deseo de muchos. (14 julio 2014).

Paciencia:  Virtud de pocos, deseo de muchos.

La paciencia es una de las mayores virtudes que uno desarrolla en la vida, que independiente qué obstáculos se nos presenten, qué trabas tengamos o qué se nos imponga en el camino, siempre nos conducirá hacia adelante. Si bien como seres humanos somos emocionalmente propensos a descontrolarnos y desbordarnos en emociones, lo cual no es negativo, ni bueno, ni malo, ésta se transforma en la vida misma, en las acciones, en cómo nos sentimos con nosotros mismos y con quiénes nos rodean.

A veces la soledad es la mejor aliada para desarrollar la paciencia, sin embargo, ésta se logra en relación con la naturaleza, en la introspección, en el conocerse a sí mismo y hacer el mejor intento, sin mirar atrás, siempre adelante. Desde temprana edad desarrollé esta virtud, pero a todos nos cuesta mantenerla, a veces por los avatares mismos de la vida, al menos me permite controlar ciertos aspectos, lo que generalmente me anima a pensar en positivo y no en negativo. La paciencia me mantiene mantenerme en calma frente a los problemas.

Horas en vela.

Horas en vela.

Tic-tac, merodea el tiempo en las manecillas del reloj en madrugada

Toc-toc toca a la puerta de la noche enciernes la hora esperada

Habito los espacios del silencio en las sinfonías del recuerdo ausente

Se precipitan a cabalgatas furibundas los ecos de la hora nona

La décima de las fugaces tonadas hacen mella en mi sentir de espanto

Undécima pujanza; la madre de los sueños de madrugada asoma su rostro

Zigzaguea el romántico fulgor del tiempo absoluto. Las cero horas hacen su revés

Vaiveneante, sonora y musical en claroacordes nocturnos llega la hora prima

Su función va a comenzar. Lápiz al ristre,  papel adosado en tintas negras

La poesía su aparición hace en el anfiteatro de la segunda campanada

Como intervalos sonoros se despliegan los estertores de la hora tercia

Ton... Retumba, la muerte acecha, retumba. Ton... Se aleja,  se evapora

Ton... Ha desaparecido en el último adiós,  rehuyendo amaneceres del ayer

La vida transita frágil y pálida en las horas en vela de nuestras madrugadas

Es el último rescoldo de la memoria de la mortal existencia

Es un túnel crepuscular en el vals del Tic-tac de un reloj de arena.


José Patricio Chamorro Jara, 13 julio 2017. Chillán.

PD: Escrito a las 3 de la madrugada. 

miércoles, 12 de julio de 2017

Lluvias de Julio.

Lluvias de julio.

Llueve en la furtiva soledad de nuestros cuerpos en vela

Amanece en rocío nuestras sábanas húmedas de amor

Dulzor de almíbar es el placer del paladar gustoso

Sabrosos encantos son tus manos en la cobertura de mi piel

Achocolatadas se posan en mis labios como ansiado caramelo

Caen como gotas de lluvia en las venas abiertas y agrietadas de la madre tierra

Penetran sus raíces hasta las profundidades de sus recónditos valles de misterio

Se solazan cual torreones y promontorios de la Babel ancestral

Mas las tormentosas aguas antedeluvianas profetizan besos de olvido

Los fríos invernales atestiguan el pasar de los días y las horas

El tiempo es sentimiento eclipsado por invernales miedos del corazón

La voz de tu pecho clama a gritos el eco de mi canto

Las golondrinas han migrado en búsqueda de vientos de augurio

Promesas transatlánticas de lejanas costas en mares embravecidos

Julio, nostalgia de lluvia en los cielos del destino.

José Patricio Chamorro Jara, 13 julio 2017.

Chillán.

lunes, 10 de julio de 2017

Heridas punzantes.

La palabra, fiel compañera de dichas y gozos en la felicidad de la vida

En aciaga traición puede aniquilar nuestros días de amor y prosperidad

Oscuridad absoluta cubrirá nuestros prados en flor primaveral

De malezas ennegrecidas envenenará el alma del que una noche las amó

¡oh, frigidas altaneras! Cobardes y maliciosas que acallan al poeta

Merecen la ignominia, ser olvidadas como las viles rastreras que son

Ustedes que al corazón enamorado encantan de ilusión

En amarga desolación acechan las horas de mi sentir más profundo

En pesares sumergen mi alma en pena, deambulante de traslúcidos misterios

Antropófagas, se alimentan de los cuerpos en existencial agonía

Profanan los silencios y aturden con narcisa belleza los placeres terrenales

La carne les deleita, la atermitan y devoran como leprosas ratas

Abren el pecho y carcomen sus entrañas

Al corazón magullan e infartan de dolor

Infecta está la herida que derrama lágrimas de rencor

Sanguínolento color enturbia el rostro hastiado y marchito

¡Sanguínis terra! Tierra sanguinaria y putrefacta es germen de su maldición

Hórrido es el punzante puñal que al corazón hirió del mortal amor.

11 julio 2017, Chillán.

José Patricio Chamorro.

sábado, 8 de julio de 2017

Pensamientos del arte del vivir. (8 julio 2014).

La vida pasa un poco por los lugares en los que estamos, los que siempre que los visitamos, tras cada nueva vivencia nos dejan nuevas sensaciones y momentos. A veces el tiempo transcurre sin darnos cuenta y cuando menos consciente somos de ello es cuanto más inmersos estamos en el arte del vivir.

Cuántos cambios tenemos en la vida, cuántas cosas experimentamos, cuántas personas e historias conocemos y pese a que las volvamos a ver, ya sea al día siguiente, a un mes o incluso décadas después,  jamás volvemos a ser los mismos, tanto ellas como nosotros hemos cambiado. La vida continúa a cada paso, cada día, cada segundo, en cada aliento y suspiro. Desde que nacemos hasta el final irremediable de nuestra existencia, nunca un día es igual al otro, siempre nos suceden cosas, de ellas se aprende, cómo nos relacionamos con ellas es lo que marca la diferencia de quién va comprendiendo este arte del vivir.

Del mismo modo, repasar los escritos anteriores es siempre un ejercicio no sólo de relectura, sino de reencuentro, encontrarse con esas ideas y motivaciones que sempiternamente te acompañarán, es sentarte a dialogar contigo mismo, en ese silencio y eco permanente entre escritura, pregunta-respuesta, es aprender a convivir con esa soledad acompañada y sentir que es la escritura y lectura son tus compañías en esta vida, por ello jamás se está solo, sino que en diálogo permanente con lo que fuimos y lo que somos, así como aquello que otros fueron para trazar bosquejos de futuros posibles. Jamás se debe perder la ilusión de crear una realidad mejor. 

Como decía Heraclito,  parafraseandolo: Nadie cruza el mismo río dos veces.

Escrito el 8 de julio del 2014 y editado el 8 de julio del 2017.

lunes, 3 de julio de 2017

Creatividad, ¿Dónde te has ido?

Creatividad; ¿Dónde te has ido?

¡Oh!  Tú que has iluminado mis noches más oscuras;

Fiel compañera de las palabras en los vaivenes de la poesía

Amante noctámbula de versos de medianoche

Deseo a porfía de una soledad llameante y fugaz

Estertores silábicos que retumban el imaginario del saber

Abecedario infame de letras multiformes que se deshacen mortuorias

Epifanía brava en los destellos del silencio

Creatividad, amada mía ¿Dónde te has ido?

Eres sueño diurno en la cotidiana existencia de las horas

Eres voz remota en la lejanía de un adiós estertóreo

Carne hecha vida, muerte hecha amor, razón y sentimiento

Amatista lujuriosa de volcánicas pasiones e infinitos versos

Que como rocas petrificadas en la ignominia magmática

Cubren valles y llanuras de la desolada humanidad

¡Oh humana promesa!  ; vuela en estelares constelaciones al paraíso

Confina tus temores a los rescoldos de la mortal certeza

No rehúyas de la muerte, pues en ella está tu grandeza.

José Patricio Chamorro Jara, Chillán 4 julio 2017.

Mi arte poética

Arte poética (José Chamorro)

Escribo desde el alma que aniquila la razón y no de sin razones del corazón deseadas. Escribo porque nací poeta en una generación ...